Juventus 3-0 Barcelona: «Se acabaron los milagros»

Después de ver el resultado, en algo hay que estar tranquilos: la Juventus no es el PSG de Emery. El equipo italiano ha dado una nueva lección del enorme equipo que es. Sólido en defensa, compacto, devastador, ordenado, crítico, inteligente, con garra y con mucho, mucho talento. Nombres como los de Dybala, Pjanic, Higuaín, Cuadrado o Mandzukic transmiten miedo a la defensa rival, pero otros como Chiellini, Bonucci, Alex Sandro, Lichtsteiner o Dani Alves también asustan a los delanteros que tienen que pasar a través de estos. Lo cierto es que el equipo que Allegri ha creado da miedo y hoy el Barcelona ha revivido la pesadilla de Paris.
“Por el amor de Dios” es lo que se escuchaba en RAC1, esa famosa radio catalana que este último año busca protagonismo y que se ha burlado tanto del rival. Todo eso se vio en contra de ellos una vez más. El Barcelona no fue nunca un rival digno para la Juventus. Pasividad, confusión, poca reacción son algunos adjetivos que se les puede adjuntar al equipo catalán. Luis Enrique parece que se hundirá con el barco y le acompañarán Mathieu y André Gomes.
La paciencia que en su momento no tuvo con jugadores como Deulofeu (que por cierto, la está rompiendo en Italia con el AC Milan), es la paciencia que parece tiene con el portugués, que si bien “ganaron” la carrera ante el Madrid por ficharlo, la realidad es que no ha estado a la altura de lo que se le pide. Decisiones como las de mandar a Umtiti al lateral antes que dar entrada a Jordi Alba son inexplicables para todo aquel que entienda en qué posición debe encontrarse cada jugador y en cuál pueda rendir mejor.
El hecho por ejemplo, que Umtiti haya pasado al lateral frente a la Juventus era una noticia excelente para Allegri, quien mandó a sus jugadores a atacar por ese costado, el derecho. La calidad de Cuadrado y el apoyo constante de Dani Alves terminaron por agotar al jugador francés, quien se veía superado con facilidad cada vez que la Juventus atacaba por ese sector. El mediocampo además fue un factor clave en el desenvolvimiento del partido. Khedira y Pjanic, con el apoyo de Mandzukic y Cuadrado, anularon el juego del Barcelona. Además, un sobresaliente Alex Sandro se comió completamente a Messi, quien terminado desesperado y dando una que otra patada a este.
“Fue como la tercera parte del PSG-Barcelona”, declaraba Luis Enrique al final del encuentro. El asturiano no quiere hablar de remontada y tiene razón, mejor dejarlo para los que pueden hacerlo y no se benefician de factores externos para conseguirlo. Pero regresando al encuentro, el Barcelona nunca tuvo opción de darle vuelta al marcador. En solo 15 minutos, del 7’ al 22’, Dybala hizo lo que quiso y acabo con los azulgrana. Dos goles suyos bastaron para encender a toda Turín. La ‘Vecchia Signora’ desplego un gran fútbol, el mismo que le ha mantenido hasta hoy dominador en la Serie A y que ha dejado devastado al resto de clubes que buscan algún día poderle presentar una digna batalla.
El argentino, “La Joya” como le apellidan, ha elevado hoy su precio. El equipo que le quiera, sea el Real Madrid, el Manchester United o cualquier otro club, sabe que tendrá que preparar una gran cantidad de dinero para llevarlo a sus filas y sobre todo, convencerle que a donde sea que vaya, será la estrella del equipo.
Dybala es un auténtico espectáculo. A sus 23 años ha maravillado al mundo. “No quiero ser Messi, soy Dybala y voy a morir siendo Dybala.” El joven jugador no necesita ser alguien más. Lo tiene todo para triunfar y le espera un enorme futuro. Sea en la Juventus o en otro club. Y pese a su juventud, se ha mostrado maduro al momento que le han relacionado con algún rumor de su marcha o le han deseado enfrentar con su entrenador, lo cierto es que Paulo no cae en el juego de los medios y se ha enfocado en hablar en la cancha y demostrar que es feliz en Italia.
La Juventus fue tan superior al Barcelona, que cada jugada que acaba en tiro de esquina a favor de su rival, lo celebraban como si de un gol se tratará. Chocando puños entre ellos, dando palmadas en la espalda, llevando los brazos al aire en señal de triunfo. En todo momento fueron conscientes de tener al Barcelona contra las cuerdas. Alex Sandro se consagró en el lateral. Chiellini volvió a dar una lección de su poderío en defensa. La única noticia positiva para el Barcelona fue el nuevo fallo de Higuaín en un momento importante.
El Barcelona ahora tiene por delante superar un estado de forma bastante pobre. Algo que no será fácil, contando con la visita al Camp Nou de la Real Sociedad el fin de semana y con la vuelta frente a la Juventus a la vuelta de la esquina. El conjunto culé necesita de cuatro goles para darle vuelta a la eliminatoria y por más que los aficionados y los mismos jugadores quieren creer en la remontada, parece complicado que un equipo como la Juventus vaya a encajar seis goles como ya lo hiciera el PSG. Qué alivio que el equipo italiano no sea el francés y qué alivio que Deniz Ayketin no vaya a estar disponible para la vuelta en Barcelona. Así es el fútbol, así es la vida. No puede darse el mismo milagro dos veces.
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