El dream team jugaba al baloncesto

El 20 de mayo se cumplieron 25 años de la primera Copa de Europa del F.C. Barcelona y el mès que un club quiso hacer un homenaje a aquel equipo que para ellos fue tan mítico. Lo llamaban dream team, pese a que sus logros no fueron ni de coña como para compararse con el mejor equipo de baloncesto que se ha visto nunca. El partido de homenaje fue un fracaso de público, con poco más de 5.000 espectadores en las gradas. La comparación es odiosa si tenemos en cuenta que apenas 24 horas después un equipo de viejas glorias madridistas abarrotaba el Bernabéu para contemplar un partidazo contra las leyendas de la Roma.

Las comparaciones son odiosas, pero quizás una de las que más duela en los mundos paralelos de Narnia culé sea el recuerdo de un equipo normalito, como fue aquel de Cruyff. Ni de coña, ni en sueños, era un dream team. Ganó la Copa de Europa en 1992, sí, pero, como demostraré, fue posiblemente la edición más floja de la historia del torneo.

Ese mismo año de 1992 se celebraban en Barcelona los Juegos Olímpicos, y el mejor equipo de baloncesto que se haya juntado nunca acudió a los mismos. El dream team de Jordan, Bird, Magic,… Algún periodista forofo, de esos que crecen como setas en la ciudad condal, usurpó el apelativo de los cracks de la NBA para aplicárselo al Barça de fútbol. Un chiste, una broma que pensé que alguien frenaría en su momento y que sin embargo ha permanecido. La propia web del Barcelona se refiere al período 1988-1996 como “la era del dream team” ( https://www.fcbarcelona.es/club/historia/ficha/1988-1996-la-era-del-dream-team ). Es una coña del mismo calibre que las de ese historiador que defendía que Leonardo da Vinci, Santa Teresa de Ávila, Cervantes, Colón, la Mona Lisa y no sé si el propio Jordan eran catalanes. Y muy fácil de rebatir y desmontar.

dream team

1. ¿Por qué el nombre de dream team? Los americanos, los inventores del baloncesto allá por 1891, tenían un amplio historial de victorias de casi un siglo sobre los equipos del resto del mundo. Venían a jugar los torneos FIBA y los Juegos Olímpicos con equipos universitarios, y en casi todos los casos vencían. Pero a finales de los 80 y principios de los 90 las cosas estaban cambiando, el baloncesto europeo había mejorado de modo considerable y los dos últimos campeonatos (Juegos de Seúl 88 y Mundial de Argentina 90) habían dejado a Estados Unidos en un deshonroso tercer puesto.

Estos campeonatos fueron ganados por dos equipos de los que podemos decir claramente que nunca más volverán a ganar nada: la Unión Soviética y Yugoslavia. Fue por culpa de esas dos derrotas que los estadounidenses se conjuraron para formar el mejor equipo de baloncesto de todos los tiempos, un sueño de equipo o un equipo de ensueño: el dream team.

2. ¿Por qué se recuerda tanto ese equipo? Por la calidad de sus jugadores, algunos de ellos, los mejores de todos los tiempos en su puesto. En Barcelona 92 se juntaron el mejor jugador de todos los tiempos, Michael Jordan, el mejor base que jamás ha existido Magic Johnson, el mejor tirador, Larry Bird, el culturista de las dobles figuras Karl Malone, el reboteador más salvaje y peleón que se haya visto, Charles Barkley, el mejor pasador, John Stockton, dos pívots que además de fuerza sabían jugar de espaldas, botar y tirar, David Robinson y Pat Ewing (infinitamente superiores a los pívots actuales), y unos superclases como Scottie Pippen, Chris Mullin o Clyde Drexler. Una barbaridad de equipo.

3. ¿Tuvo éxito ese equipo? Rotundo. No sólo por sus victorias, sino por su estilo. Ganó los partidos de la primera fase por 68, 33, 43, 44 y 41 puntos de diferencia. En cuartos ganó por 38, en semifinales por 51 y en la final arrasaron a Croacia con 32 puntos de ventaja. Su estilo fue espectacular para el aficionado, y elegante con los rivales, muy distinto al que hemos visto en algunos jugadores de las últimas selecciones norteamericanas.

Veamos ahora si el Barça de Cruyff admite la comparación, o si los periodistas y aficionados llevan años haciendo el ridículo cada vez que hablan del equipo de Cruyff como el dream team del fútbol.

1. ¿Por qué se inventaron lo de dream team? Únicamente porque en el 92 tuvieron la fortuna de ganar la Liga española y la Copa de Europa. Algo que han hecho numerosos equipos, y ampliándolo con la Copa, como el Bayern de Múnich, el Liverpool, el Milán, el Inter, el propio Barça de Guardiola, o el Madrid de Zidane este año. No es algo excepcional para merecer el apelativo.

2. Son dos títulos y no menores. ¿Los ganaron sobradamente, machacando a sus rivales, como los americanos del basket? No. La Liga la ganaron en la última jornada tras el atraco que sufrió el Madrid en Tenerife. De 38 partidos, el Barça ganó 23, empató 9 y perdió 6. Nada espectacular. En Tenerife, con 1-2 en el marcador, anulan un gol clarísimo al jugador más gafe de la historia, Luis Milla. Este gol hubiera sido el 1-3 a falta de 20 minutos y la sentencia, pero luego el Madrid (expulsión inmerecida de Villarroya aparte) regaló el resto.

Un paréntesis: Luis Milla es el jugador más gafe de la historia de la Liga porque estuvo en el Barça los 5 años seguidos que el Madrid ganó la Liga y se vino al Madrid los 4 años seguidos que la ganó el Barça. Estuvo 12 años en equipos punteros y sólo marcó 6 goles. Y para uno legal que mete, se lo anulan. El verdadero dream team jamás hubiera necesitado ayudas de ningún tipo.

Respecto a la Copa de Europa, el Barça ganó en esos años las mismas que el Oporto, el Estrella Roja o el Olympique de Marsella. Pero el Milán ganó 3 en esa época (89, 90 y 94), y perdió otras dos finales. Era, salvando las distancias, el dream team de la época.

Por aquel entonces esta competición la disputaban sólo los campeones de liga de cada país, no como ahora, y dependía del año podías tener una competición más dura o más devaluada. Cruyff tuvo la inmensa suerte de encontrar el torneo más flojo de los últimos 30 años. Además, aquel año la UEFA había decidido un sistema extraño de grupos, en los que los campeones de la liguilla llegaban a la final. En ese grupo “terrible”, el Barça de Cruyff tuvo que superar al Sparta de Praga, el Benfica y el Dinamo de Kiev. Un camino lleno de obstaculos, ooooohhh.

Por el otro lado, la Sampdoria, el Estrella Roja, el Anderlecht y el Panathinaikos. ¿Y los alemanes? Pues no fue ni el Bayern ni el Dortmund, sino el Kaiserslautern, y aun así, casi elimina al Barça (gol de Bakero en el 92, ¿recordáis?). Dream team, como diría Leo Harlem, “yo es que me descojono”.

3. Fue un equipo de época, ganó 4 ligas seguidas. Sí, 3 en la última jornada (los dos atracos de Tenerife y la del penalti fallado por Djukic en el último minuto), después de que el Madrid ganara 5 con la gorra. Igualito que el dream team.

4. Era un equipo muy ofensivo. Datos: 74, 87, 87 y 91 goles en esas 4 ligas consecutivas. El Madrid alcanzó 83, 84, 95, 91 y ¡107! el equipo de Toshack, el de los 5 defensas. Por alguna extraña razón, la prensa siempre elogia los éxitos del Barça muy por encima de los del Madrid, los 105 goles de los de Guardiola por encima de los 121 de los de Mourinho.

5. Llegó a otra final de Copa de Europa. Sí, cuando llegaron a Atenas vacilando y menospreciando al Milán y se llevaron un 4-0, ¡zasca! Pero no del Milán de Gullit, Rijkaard y Van Basten, sino del de Desailly y Massaro.

6. Su estilo era espectacular, sus jugadores eran… lo más. Si es que me da la risa, comparar a los mejores de todos los tiempos con el equipo del Barça de aquellos años. Zubimaleta en la portería, Nando y Koeman en defensa, Bakero “tiro patrás” en el medio, y en punta de ataque el crack de los tropezones y los rebotes, Julio Salinas. Seamos justos, tenían también muy buenos jugadores, como Guardiola y Stoichkov (los dos jugadores más expulsados de la historia de los azulgrana), Laudrup (un tipo elegante que recapacitó y dejó el lado oscuro) y Eusebio. Pero vamos, comparar a estos con un equipo de ensueño…

Ha habido decenas de equipos mejores que aquel, como el Ajax y el Bayern de principios de los 70 (3 Copas de Europa consecutivas cada uno), el Milán de Sacchi y Capello, el propio Barça de Guardiola, el Madrid de Di Stefano, Gento y Puskas (supongo, aunque nunca lo vi), y por supuesto mi favorito, el Madrid de la Quinta del Buitre, con Buyo y Sanchis atrás, Michel y Gordillo en las bandas, Martín Vázquez, Gallego, Jankovic (y al final Schuster) en el centro del campo, Butragueño combinando con todos, y Hugo Sánchez en punta enchufando todo lo que le llegaba. Una máquina de jugar al fútbol, con profundidad, bandas, toque y remate. Aun así, reconozco que, aunque reunía todas las condiciones, no llegó a ser un dream team, porque se le escapó la Copa de Europa que merecía.

Así que, amigos madridistas, un consejo: no dejéis que un culé vuelva a pronunciar el nombre del dream team en vano. Podéis descojonaros (y con datos) en su cara.


 

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