Crónica: Real Madrid 2-2 Fuenlabrada | Vuelta dieciseisavos de final (Copa del Rey)

Bale y Mayoral, los protagonistas más destacados del Real Madrid | Real Madrid 2-2 Fuenlabrada

Real Madrid 2-2 Fuenlabrada: “Rozando el ridículo”

Dicen de Manuel Azaña que, durante una sesión parlamentaria en tiempos de la II República, interpeló a un miembro de la oposición con una frase que ha pasado a la historia del parlamentarismo español y que refleja claramente mi sentir tras lo vivido en el Estadio Santiago Bernabéu en la vuelta del partido de Copa ante el Fuenlabrada.

Así pues, el entonces Presidente de la República le espetó a su oponente eso de “si no se sonroja Su Señoría, permítame al menos que me sonroje por usted”. Con esto quiero decir que si, tras el bochornoso espectáculo de ayer nadie del cuerpo técnico o de los 14 jugadores del Real Madrid que saltaron al campo durante la fría y lluviosa noche madrileña ha tenido a bien sonrojarse, espero que al menos me permitan el derecho a sonrojarme por ellos.

Y es que no se pueden hacer peor las cosas y lo que, en principio, era una plácida jornada copera pudo acabar en una auténtica tragedia. En un ridículo similar al desgraciadamente histórico “Alcorconazo” de Pellegrini. hace aproximadamente ocho años.

Con todos los deberes hechos y con el único aliciente de ver cómo se desenvolvían sobre el césped no sólo los menos habituales y deseados por parte de la afición y la prensa (en especial Ceballos, Theo Hernández y Marcos Llorente), sino la chavalería del Castilla que se supone son el futuro más inmediato de este club, el partido fue un continuo despropósito en el que los de Zidane rozaron la eliminación a manos de un gran Fuenlabrada.

Los del conjunto madrileño no sólo pusieron todo y más de su parte para revertir la eliminatoria sino que dispusieron además de las mejores oportunidades del partido. Afortunadamente para el Real Madrid, entre el larguero y las manos de Keylor Navas, unidos a la llegada providencial de Gareth Bale al rescate, se evitó la tragedia.

Ahora bien, y como de todo -incluso lo malo- se pueden sacar notas positivas, la principal está en la recuperación de varios jugadores como los citados Navas y Bale, así como la de Mateo Kovacic, que volvían a vestirse de corto tras un largo período de inactividad.

Además, los dos primeros rayaron a gran altura. no así el croata que no dio una a derechas. No obstante, de Navas hay que decir que en el primer gol del Fuenlabrada que el “tico” cometió un grave error que le costó el tanto al querer adornarse en demasía a la hora de detener el balón.

Una primera mitad de pesadilla

El Real Madrid saltó al césped del Bernabéu con un equipo inicial absolutamente revolucionario, plagado de caras nuevas, con  Nacho de capitán, acompañado por hasta tres castillistas como Tejero, Oscar y Franchu, junto a suplentes de lujo como Achraf, Theo, Ceballos, Llorente y Mayoral.

Pero pronto el partido empezó a mostrar los derroteros por los que iba a discurrir el partido, al menos en su primera mitad. Con un equipo blanco carente de la más elemental tensión competitiva y terriblemente desacertado en la salida de balón, el Fuenlabrada no tardó mucho en presentar sus credenciales a una hipotética remontada.

Keylor pudo hacer más en el primer gol del Fuenlabrada | Real Madrid 2-2 Fuenlabrada

Ni cinco minutos tardó en avisar el equipo fuenlabreño, cuando Hugo Fraile no supo acertar prácticamente solo ante Navas una magnífica jugada en la que mandó fuera un balón franco que le había llegado en la frontal del área pequeña. Peo es que apenas cuatro minutos más tarde, el Fuenlabrada volvió a asustar seriamente a la escasa parroquia que se había dado cita en el coliseo madridista, pero el buen disparo de Matheus fue repelido por Navas, evitando el gol.

A todo esto, el Madrid no sólo no es que no hubiese dispuesto de alguna oportunidad, haciendo valer su más que evidente superioridad técnica sino que estaba siendo borrado del mapa por el empuje, más que el fútbol, que el Fuenlabrada estaba poniendo sobre el césped aunque es cierto que no volvieron a llevar peligro al área de Keylor.

Sin embargo, cuando el reloj marcaba la media hora del partido, Milla condujo prácticamente sin oposición desde su campo  y al llegar a la frontal del área madridista lanzó un zapatazo al que Navas, queriéndose lucir más de la cuenta, respondió intentando una parada a una sola mano. Sin embargo, el balón, duro y con efecto, dobló la mano del costarricense y, tras dar en el larguero y, posteriormente, en la espalda de Navas, se coló en la porteria ante el estupor general.

Lejos de servir como un aldabonazo, los de Zidane continuaron con la siesta, con un desacertadísimo Kovacic que, al igual que Ceballos, no pararon de perder balones una y otra vez en el centro del campo. En el caso del croata por el exceso de precipitación en la salida de balón y en el del sevillano, justamente por lo contrario. A esto habría que sumar que los dos laterales, Achraf y Theo, fueron incapaces de colocar un centro en condiciones mínimamente dignas, por lo que prácticamente todos los intentos de ataque madridista acabaron en agua de borrajas.

Sólo al final de la primera mitad, en los últimos cinco minutos, el Real Madrid empezó a desperezarse y, aunque sin excesiva brillantez, lo cierto es que pudo empatar en alguna de las tres oportunidades de las que dispuso de forma casi consecutiva. Primero con un disparo de Llorente que se marchó fuera por poco y a continuación con sendos intentos de Franchu y Ceballos que tampoco alcanzaron su destino.

Gareth Bale al rescate

La bronca de Zidane en el descanso debió ser morrocotuda porque, en la reanudación, el Madrid salió con otro espíritu y, aunque el juego seguía atascado y no había brillantez en las actuaciones de los madridistas, lo cierto es que la pelota se empezó a mover con más criterio y, al menos, se empezó a sentir la superioridad madridista en el campo.

La primera gran oportunidad de esta segunda parte corrió a cargo de Tejero quien , en el minuto 51 se animó a probar a Pol Freixenet desde fuera del área con un durísimo disparo que el meta visitante desvió a córner.

Gareth Bale, en la jugada que dio lugar al 2-1 | Real Madrid 2-2 Fuenlabrada

Pero, contrariamente a lo que podría esperarse, el Madrid comenzó a desinflarse y el Fuenlabrada empezó a crear cada vez más peligro, especialmente buscando las contras a la espalda de la defensa blanca y fue en este momento cuando llegaron las dos mejores oportunidades visitantes. Dos oportunidad que, por su claridad, desplegaron el fantasma de Alcorcón sobre el escaso público de las gradas del Bernabéu.

Al filo de la hora de partido, Navas tuvo que sacar unas manos providenciales para detener el remate de cabeza de Ismael a la salida de un córner  y apenas tres minutos más tarde, Cata Díaz remató al larguero una falta botada desde la izquierda del ataque fuenlabreño.

Afortunadamente para el Madrid, Zidane se percató de la inminencia del desastre y acto seguido de aquello, decidió tomar cartas en el asunto y puso a Bale sobre el campo. Un cambio providencial porque prácticamente nada más poner el pie en el césped, el galés se despachó un pase magistral desde la banda derecha medido a la cabeza de Borja Mayoral, cuyo remate acabó suavemente en la red fuenlabreña tras golpear en el larguero.

Evidentemente, el gol del Madrid supuso un jarro de agua fría importante sobre las aspiraciones de los visitantes que vieron cómo el Madrid se ponía por delante en el marcador en el minuto 70 tras una nueva genialidad de Gareth Bale. El galés se llevó de espuela un balón dividido n la frontal del área y se plantó solo ante Pol Freixenet, que pudo rechazar la pelota. El balón dividido cayó a los pies de Mayoral, que seguía de cerca la jugada, remachando la jugada.

Los últimos 15 minutos fueron un auténtico sopor ya que ni la noche acompañaba ni el Fuenlabrada veía posible ya hacer la machada en el Bernabéu por lo que se vio bastante poco fútbol. Todo lo más, el único aliciente que quedaba es ver en el campo a dos canteranos más como Quezada y Seoane, que entraron por Oscar y Kovacic, respectivamente.

Sin embargo, cuando el partido tocaba a su fin, prácticamente en la última jugada del encuentro, una contra del Fuenlabrada perfectamente dirigida por Quero y pésimamente defendida por el Madrid, acabó con un doble disparo de Portilla a bocajarro ante Keylor. El costarricense respondió bien al primero pero no así al segundo y el Fuenlabrada selló el empate ante el desconcierto local y sin tiempo para la reacción blanca, el árbitro decretó el final del partido.


 Podcast 5×23 ‘The Plan C de Caos’ Real Madrid 2-2 Fuenlabrada

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