Crónica Real Madrid 4-0 Alavés | Jornada 25 Liga Santander

Bale estuvo a punto de anotar con esta espectacular chilena | Real Madrid 4-0 Alavés

Real Madrid 4-0 Alavés: «Oh Capitán, mi Capitán»

El Real Madrid se dio un auténtico festín en la sobremesa del sábado a cuenta de un endeble Alavés, al que superó prácticamente desde el primer minuto a base de juego y goles y al que impidió desplegar el fútbol que, por ejemplo, puso en jaque al todopoderoso Barça hace algo menos de un mes en el Nou Camp.

El partido nos dejó varias cosas muy positivas de cara a este nuevo e importante tramo de la temporada que han llenado de esperanza al Madridismo.

La primera, el renacer goleador de la BBC, que no veía puerta de forma conjunta desde hacía más de un año, la segunda, la recuperación de la forma de Gareth Bale, que ayer por su banda natural, la izquierda, ofreció un despliegue físico y de juego que pudo culminar con brillante remate de chilena que se perdió fuera por poco.

Y la tercera, ver que un jugador como Theo Hernández está empezando a encontrarse consigo mismo y se va pareciendo cada vez más al jugador que deslumbró la pasada temporada en el Alavés. Hoy ha firmado su mejor partido como madridista en esta temporada y, por fin, se ha atrevido a desbordar en ataque, al tiempo que ha cumplido con creces en defensa.

Cristiano Ronaldo lució el brazalete de capitán por vez primera esta temporada | Real Madrid 4-0 Alavés

Por último, destacar que Cristiano Ronaldo no sólo ha recuperado el olfato goleador sino que además de anotar su gol número 300 en Liga, se ha confirmado como un gran capitán.

El portugués lucía hoy el brazalete de capitán ante las bajas de Ramos y Marcelo y en su primer partido como máximo representante del equipo sobre el campo nos dejó un par de gestos que confirman que no sólo es un líder natural en el césped sino también en el vestuario.

Dado que Benzema, que estaba jugando un gran partido, tuvo un par de fallos que despertaron las iras de parte de los aficionados, cuando Cristiano Ronaldo anotó su primer gol, tras una magnífica asistencia del francés, aprovechó la celebración del tanto para pedirle al público del Bernabéu que aplaudiese a su compañero.

El segundo gran gesto, propio de un gran capitán como él, fue acordarse nuevamente de Benzema, quien a pesar de su buen encuentro, se iba a quedar sin el premio del gol. Entonces, casi al final, el «7» madridista renunció a marcar su 28º hat-trick en la Liga y le cedió el lanzamiento del penalti que Estrada Fernández había señalado.

De esta forma, el francés se fue del campo con su cuarto gol de la temporada y, lo más importante, se llevó un merecido reconocimiento por parte de la grada del estadio.

Una primera parte con ciertos miramientos

El partido comenzó con un equipo netamente ofensivo, muy similar al que maravilló en la primera mitad del partido de Butarque, con el cambio obligado de Nacho por Ramos por sanción y de Bale por Marco Asensio, que no se pudo recuperar a tiempo de su intervención en las muelas del juicio a la que se sometió el pasado viernes.

Pues bien, ese «once», que apuntaba a velocidad y juego eléctrico por las bandas no defraudó y los de Zidane no tardaron en ponerse manos a la obra. Nada más empezar, Casemiro ya avisó con un disparo duro desde fuera del área tras una internada de Carvajal por su banda.

Lucas Vázquez volvió a brillar sobre el césped | Real Madrid 4-0 Alavés

A los ocho minutos, y de nuevo tras otra jugada por la banda derecha a cargo de Lucas Vázquez, Cristiano Ronaldo ya presentó sus credenciales con un remate raso desde el punto de penalti pero su disparo fue desviado a córner.

El Madrid apenas dejaba respirar a los de Abelardo, desarmados sin apenas margen de maniobra, asfixiados por la presión adelantada de los blancos y por la circulación eléctrica del balón, que quemaba en los pies, rumbo hacia las dos bandas.

En el minuto 17 y en pleno dominio, los de Zidane protagonizaron una contra de esas que recordaron por unos instantes a esos contragolpes fulgurantes de la época del Madrid de la Liga de los Récords de Mourinho o de los grandes partidos de Ancelotti.

Kovacic robó el balón en su propia área y comenzó una galopada que continuó con un gran pase al espacio para aprovechar la velocidad de Theo por la izquierda para plantarse en el borde del área alavesista. El francés asistió a Benzema, completamente solo, tardó una eternidad en armar la pierna y cuando lo hizo, con Pacheco casi batido, se resbaló y su remate se marchó inexplicablemente fuera, lo que provocó los primeros pitos del Bernabéu contra el delantero galo.

De nuevo la tuvo Benzema, quien mandó al palo derecho de Pacheco una magnífica asistencia de Cristiano Ronaldo, tras un no menos bestial slalom de Lucas Vázquez. Sin embargo, la jugada quedó invalidada por un fuera de juego muy al límite del portugués al recibir del extremo gallego.

Aquello lejos de amilanar a Benzema le animó a pedir aún más la pelota y a continuar interviniendo en las jugadas de ataque blanco, que pasaban casi todas por sus botas. Así, dos minutos más tarde intercambió su posición con Gareth Bale y, en labores de extremo izquierdo le sirvió un magnífico pase al centro del área que el galés remató de espectacular chilena junto al poste derecho de Pacheco.

Continuaba poniendo cerco el Real Madrid a la meta alavesista pero sin demasiado acierto. Cristiano lo intentó en el minuto 27 con un disparo con rosca que se perdió junto a la escuadra izquierda de Pacheco, Lucas Vázquez también la tuvo minutos después con un disparo a la media vuelta que atrapó el portero del conjunto vitoriano a pase de Theo y Bale también dispuso de una gran oportunidad, de nuevo a pase del lateral francés en el minuto 37.

Momento en que el balón de Cristiano Ronaldo entra en la red de Pacheco | Real Madrid 4-0 Alavés

El único hándicap del Real Madrid de hoy volvió a ser su fragilidad defensiva ya que en la primera oportunidad de la que dispuso el Alavés a punto estuvo de anotar su primer gol en las botas de Pedraza. El jugador blanquiazul disparó sin oposición desde fuera del área obligando a Keylor Navas a realizar una doble gran intervención al reaccionar con reflejos felinos despejando su propio rechace.

Aquello espoleó aún más a los de Zidane que siguieron poniendo cerco a la portería del Alavés pero le faltó esa pizca de tino para marcar y todo apuntaba a que el partido se iría al descanso con empate a cero en el marcador, sobre todo viendo cómo el disparo lejano de Casemiro en el minuto 41 se iba fuera rozando el poste derecho de Pacheco.

Pero cuando todos daban por hechas las tablas, al filo del descanso Benzema aprovechó una pequeña melé en el área alavesista para inventarse una delicatessen en forma de taconazo para asistir a Cristiano Ronaldo quien, casi cayéndose, desde el punto de penalti se sacó un zurdazo que se coló junto al palo.

Sin embargo, aún hubo tiempo para que Navas sacase un nuevo conejo de su chistera al sacar una espectacular mano a un disparo a bocajarro de Alexis cuando se cantaba el empate, tras un nuevo fallo defensivo de los centrales blancos.

Vendaval blanco en la segunda mitad

Con el partido inclinado del lado del Real Madrid, la segunda parte fue un vendaval de fútbol y goles de los de Zidane, ayudados sin duda por el hecho de que cuando el partido acababa de empezar tras la reanudación, Benzema aprovechó un error garrafal de Alexis en la salida de balón y asistió a Bale. El galés se plantó completamente solo ante Pacheco y la batió por bajo, rompiendo definitivamente el partido.

Cuatro minutos Benzema tuvo la oportunidad de marcar tras una maravillosa asistencia de Lucas Vázquez a la espalda de la defensa blanquiazul pero su gol no subió al marcador porque Estrada Fernández, mal ayudado por su asistente, invalidó la jugada injustamente.

Gareth Bale marcó el segundo gol blanco de la tarde | Real Madrid 4-0 Alavés

En pleno éxtasis futbolístico madridista, en el minuto 53 Bale tuvo la oportunidad de ampliar la ventaja pero su disparo lejano se acabó estrellando en el larguero de Pacheco. Incluso Varane se sumó a la fiesta cuando tres minutos más tarde cabeceó por encima del travesaño un saque de esquina desde la derecha botado por Lucas Vázquez.

Al filo de la hora del encuentro, llegaba la sentencia definitiva cuando Lucas Vázquez, en estado de gracia, asistió desde la derecha al corazón del área donde Cristiano Ronaldo, en carrera y de primeras, cruzó el balón a la derecha de Pacheco para anotar el tercero de la tarde y el segundo en el casillero del portugués.

Con el Alavés ya completamente entregado, en el minuto 66 Theo pudo haber marcado el gol de la jornada cuando su magnífica internada por la banda izquierda, sorteando en velocidad a cuantos rivales le salían al paso, se acabó estrellando contra el cuerpo de Rodrigo Ely cuando se colaba en la portería.

Incluso Lucas Vázquez tuvo su oportunidad con un gran disparo en carrera tras una gran jugada personal por su banda pero su disparo, raso y pegado al palo, se estrelló contra el lateral de la red de la meta de Pacheco.

Con el partido decidido, Zidane dio entrada a Ceballos y Llorente por Kovacic  y un ovacionadísimo Casemiro, el partido entró en período de calma chicha donde el Madrid se limitó a asentarse en el campo con un fútbol menos vertiginoso y más de toque que hizo que ya no volviese a haber más oportunidades de gol para ningún equipo.

Sin embargo y, cuando todos daban por bueno el 3-0, a falta de dos minutos para cumplirse el tiempo reglamentario, Ely zancadilleaba claramente a Gareth Bale cuando el galés se internaba en el área y el colegiado catalán señaló el punto de penalti.

Perfecta ejecución de Benzema desde el punto de penalti para anotar el cuarto | Real Madrid 4-0 Alavés

En ese momento, Cristiano Ronaldo, en un gesto de gran capitán que comenté anteriormente, le cedió el lanzamiento a Benzema. El francés ejecutó el lanzamiento con un disparo raso y colocado junto al poste derecho de Pacheco que, aunque adivinó la intención, no pudo detener y Benzema logró, por fin, transformar los pitos en aplausos por primera vez en una temporada dura, quizás, la más dura y difícil desde que llegó al Real Madrid en 2009.

Sin tiempo para más, y tras dos minutos de añadido, el partido acabó y dejó una nueva goleada y lo que es importante, la cuarta victoria consecutiva de los de Zidane tras los triunfos ante Real Sociedad, Betis y Leganés en Liga y el PSG en Champions.

Una racha inédita este año que devuelve la estabilidad a los de Zidane y comienza a restañar, poco a poco, las heridas que esta temporada tan irregular ha ido dejando en el seno del equipo.

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