Crónica PSG 1-2 Real Madrid | Vuelta Octavos Champions League

Imagen del vuelo de Cristiano Ronaldo para marcar el primer gol de la noche | PSG 1-2 Real Madrid

PSG 1-2 Real Madrid: “Cristiano Ronaldo congela el infierno de París”

El partido de vuelta entre el Paris Saint Germain y el Real Madrid ha supuesto el retorno, si es que algún día se fue, de la gran leyenda blanca, con un grupo de jugadores encabezado por Cristiano Ronaldo, elevado ya a la categoría de mito en Europa, y un entrenador, Zinedine Zidane, empeñados en seguir haciendo historia.

Ante un infierno de bengalas, insultos e improperios que los ultras del PSG habían intentado crear en el parisino Parque de los Príncipes, y un equipo extramotivado como el francés, el Real Madrid firmó uno de sus mejores partidos en su ya larga y fructífera trayectoria internacional.

Con una superioridad insultante prácticamente desde el pitido inicial, el conjunto blanco no sólo se aseguró la clasificación ante un equipo plagado de estrellas y forjado a golpe de petrodólar sino que además lo hizo firmando una actuación memorable a nivel global, que hizo que el resultado fuese incluso corto con respecto a lo visto sobre el césped.

Un “once” revolucionario y una primera parte magistral

Zinedine Zidane apostó fuerte por un “once” en el que ni los recuperados Modric y Kroos tuvieron cabida, sustituidos por dos “currantes” natos como Lucas Vázquez y Asensio, en un centro del campo con Casemiro y Mateo Kovacic, que buscaba su doctorado en Europa, y con Bale e Isco fuera del equipo titular.

Aquello fue una auténtica declaración de intenciones, en la búsqueda de un fútbol rápido y vertical, con unas bandas fuertes, tanto a nivel ofensivo como sobre todo defensivo, con trabajo y sacrificio para ayudar a Carvajal y Marcelo, que tendrían que jugar las habichuelas con Mbappé y Di María, el sustituto del lesionado Neymar.

Gran partido de Lucas Vázquez a todos los niveles | PSG 1-2 Real Madrid

El posicionamiento del Real Madrid sobre el campo sorprendió a Unai Emery que, si bien tenía la necesidad imperiosa de marcar pronto para meterle el miedo al Madrid, trataba de no irse demasiado hacia delante para cuidar sus espaldas.

Aunque intentó una presión por toda la cancha, el Madrid salió con la lección bien aprendida de los últimos minutos del partido de ida, en los que la velocidad y el trabajo de Marco Asensio y Lucas Vázquez iba a ser fundamental.

Aun así, el PSG empezó con la idea de apretar arriba y tratar de ahogar la salida de balón madridista pero aquello duró menos que una golosina en la puerta de un colegio. En concreto, ocho minutos. Los que tardó Cristiano en enseñar los dientes pero su disparo tocó en Rabiot, en lo que fue el primer córner del partido.

Con un juego rapidísimo, volcado en las bandas, el Madrid rompió la presión del PSG sin apenas esfuerzo y, con unos pocos pases y eso sí, mucha velocidad, no tardaron en empezar los primeros escarceos por la zona de peligro parisina y, con ello, las primeras oportunidades.

La primera llegó en el minuto 17, cuando Ramos, en posición de “9” puro, remató de primeras un gran pase de Asensio desde la derecha, obligando a Areola, el mejor de su equipo sin ninguna duda, a realizar una espectacular parada.

A partir del minuto 22 comenzó el bochornoso espectáculo en las gradas del Parque de los Prínicipes, cuando decenas de bengalas rojas poblaron la zona de los ultras,lo que provocó una densa humareda sobre el área defendida por Areola.

El PSG no lograba tomar el mando del partido y eso se tradujo en que el equipo de Emery, absolutamente necesitado de goles apenas sí creaba peligro, entre otras cosas porque Marcelo, ayudado de Casemiro y en ocasiones de Asensio y Ramos, multiplicados para tapar las incursiones de un aceleradísimo Di María por la izquierda.

Benzema tuvo en sus botas el primer gol pero no acertó a batir a Areola | PSG 1-2 Real Madrid

Por contra, era el Real Madrid el que, cada vez más, se iba adueñando de la situación y, aunque con cuentagotas, iba estrechando el cerco a la portería de Areola hasta que, por fin, llegó la más clara oportunidad de los blancos en la primera mitad.

En el minuto 37, un balón largo sacado desde casi su área por Marcelo provocó el error de Motta, le llegó claro y diáfano a Benzema, que sin oposición, se plantó solo ante Areola. El francés intentó batirle por bajo pero el meta francés, muy hábilmente, sacó una mano inverosímil para mandar la pelota a córner.

Sin embargo el fútbol tiene estas cosas y, cuando peor y más desorientado estaba el club parisino, llegó en el minuto 40 la única ocasión del equipo francés, tras una estúpida pérdida de balón de Asensio en el centro del campo madridista.

Un error que permitió a Motta y Verratti triangular en la frontal del área y abrir a la derecha, donde apareció Di María a toda velocidad para cruzar al segundo palo, pero se encontró con Keylor Navas, que detuvo en dos tiempos ante Cavani, que entró con todo al costarricense y provocó el primer pique de la noche con Casemiro.

Un soplo de aire fresco para el PSG que le dio ánimos suficientes para volver a intentarlo y, apenas dos minutos más tarde, volvió a acercarse con peligro sobre la meta de Keylor cuando Mbappé logró romper por vez primera la espalda de la defensa madridista y, tras aprovechar un gran pase de Verratti al espacio, pero su disparo raso fue desviado a córner por Navas.

Bajo la niebla provocada por las bengalas, que no dejaban de lucir en la grada, el partido llegó al descanso, en una situación de comodidad y dominio madridista que ni el más optimista habría imaginado llegar.

Cristiano y el vuelo del Fénix

La segunda mitad arrancó con un PSG que, ante la premura de tiempo no tuvo más remedio que dar un paso adelante para ir a por el partido y por eso redobló la presión, volcando el juego por la banda de Di María.

Cristiano Ronaldo festejando con Carvajal su gol | PSG 1-2 Real Madrid

Pero esos instantes tuvieron un abrupto final provocado, curiosamente, por la actitud de los propios ultras del PSG cuya nueva exhibición de bengalas provocó tal humareda que obligó al colegiado Brynch a parar el juego, mientras que el capitán parisino, Thiago Silva intentaba sin éxito pedir calma a su afición.

Ese parón le vino tan mal al PSG como de perlas al Real Madrid, que se asentó sobre el terreno de juego y en el minuto 49 mandó su primer aviso serio con un testarazo de Cristiano Ronaldo a pase de Marcelo que se marchó pegado al palo derecho de Areola.

Un aperitivo de lo que fue el primer gol que llegó apenas un minuto después de que Asensio se inventase un maravilloso pase a la espalda de la defensa para que Lucas Vázquez. El delantero gallego se inventó un gran centro al segundo palo, donde emergió Cristiano Ronaldo y, suspendiéndose en el aire, enganchó un espectacular testarazo que batió a Areola.

El gol hundió literalmente al PSG, que entró en una fase de desquiciamiento general, con sus integrantes intentando hacer la guerra por su cuenta, sin apenas orden táctico ni rigor en las marcas ni en el posicionamiento del equipo, a merced del Real Madrid.

Este desquiciamiento tuvo su máxima expresión en la jugada en la que un jugador experimentado y curtido en mil batallas internacionales como es Marco Verratti perdió un balón y se puso a reclamar airadamente al colegiado Brych, que no dudó en mostrarle su segunda amarilla y mandarle al vestuario en el minuto 65.

Pudo sentenciar el Real Madrid en minuto 68 cuando una excelente asistencia de Benzema, en labores de extremo izquierdo, fue rematada por Asensio pero su disparo, duro y raso, se estrelló contra la base del poste derecho de Areola.

Aun así, tuvo bastante fortuna el PSG ya que, apenas un minuto después, se encontró con un inmerecido empate, en una jugada absolutamente desafortunada. Un pase largo de Di María desde la izquierda lo prolongó Thiago Silva de cabeza desde el segundo palo hacia el punto de penalti para que lo rematase de cabeza Pastore.

El remate del argentino tocó en Casemiro y el rechace le cayó a Cavani, quien casi sin querer, y con el muslo acabó introduciendo el balón en la meta de Navas.

Demasiado premio para un PSG que, para más inri, veía cómo tan solo dos minuto después y cuando iniciaba su último zafarrancho, eso sí, sin orden ni concierto, sin centro del campo y con las líneas completamente rotas, Brynch volvía a detener el partido a causa de las bengalas.

Momento en el que el balón entra en la meta de Navas tras tocar en Cavani | PSG 1-2 Real Madrid

Un parón que enfrió al PSG, que terminó de desmoronarse, convirtiéndose en un auténtico “caramelo” para gente con la velocidad de Lucas Vázquez, Asensio y Cristiano Ronaldo, ayudados constantemente por Carvajal y Marcelo, cuya movilidad estaba siendo un auténtico calvario para los defensas parisinos.

A pesar de que Unai Emery intentó remediar el desastre dando entrada a Draxler por un desafortunadísimo Di María, aquello no sólo no mejoró sino que la única fuente -escasa eso sí- de caudal ofensivo del PSG se terminó por agotar.

El equipo azul pasó los últimos minutos como un pelele en manos de un Real Madrid que cada vez que cruzaba el centro del campo lo hacía en superioridad y con la sensación de que podría marcar. De hecho, las pérdidas en el centro del campo del PSG eran constantes, provocando la salida a la contra de los atacante blancos.

En el minuto 73 un error grosero de Pastore en la misma medular del campo permitió que el balón le llegase a Benzema quien, con todo el campo por delante, se plantó solo ante Areola pero su intento de colocar el balón a la escuadra tocó en el pie de Marquinhos y la jugada acabó en córner.

Ante la endeblez defensiva del PSG, Zidane dio entrada a Bale por Benzema y minutos más tarde a Kroos por un Kovacic, que se fue al banquillo en busca de su título de Doctor Honoris Causa tras su magistral encuentro.

Aquello no hizo sino acrecentar el dominio blanco y, sobre todo, la sensación de peligro. En un auténtico festival ofensivo, las ocasiones madridistas iban cayendo como fruta madura, ante unas gradas heladas por el espectáculo al que estaban asistiendo.

En una jugada muy similar a la anterior, en el minuto 78 un robo de Lucas Vázquez a la altura de la línea del centro del campo habilitó una nueva contra dirigida por Cristiano Ronaldo por la derecha.

El portugués vio cómo Lucas Vázquez le doblaba a toda veolcidad y tras ganar la línea de fondo cruzó la pelota al segundo palo donde esperaba Bale. Rabiot se adelantó al galés pero su despeje salió muerto hacia el punto de penalti, donde se encontró con Casemiro quien, de primeras, disparó sin demasiada fuerza pero con la fortuna de que el balón tocó en Marquinhos y, tras desviar su trayectoria, se coló por encima de Areola.

Casemiro anotó el segundo tras rechazar en Marquinhos | PSG 1-2 Real Madrid

Con el PSG destrozado aún tuvo ocasión de ampliar el marcador el Real Madrid. En el minuto 81 una excelente jugada combinativa de los blancos acabó con un gran pase de Isco a la espalda de la defensa. El servicio del malagueño, con tiralíneas, dejó completamente solo a Cristiano Ronaldo que ajustó tanto su disparo que dio en la parte exterior de la cruceta de la portería del PSG cuando ya se cantaba el tercero.

Apenas un minuto después, Bale rompió por velocidad la banda de Alves y su pase al área fue rematado por Lucas Vázquez al palo derecho de Areola, en la que fue la última gran oportunidad madridista del partido ya que no hubo mucho más. Los jugadores del Real Madrid convirtieron los últimos minutos en un rondo gigante hasta que Brynch decretó el final del partido.

Ahora,tras esta exhibición europea el Real Madrid recupera por derecho propio su cetro europeo y seguirá con su defensa del título, ante un rival que, sea el que sea el que deje el sorteo de la próxima semana, deberá sentir el miedo de tener que jugar contra el Rey de Europa. Un Rey que nunca se fue…

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