Crónica CSKA Moscú 1-0 Real Madrid | Fase de Grupos Champions League

Momento en el que Vlasic bate a Navas en el primer minuto | CSKA Moscú 1-0 Real Madrid

El Real Madrid volvió a caer derrotado -y ya van tres veces en lo que va de temporada- ante un equipo ciertamente paupérrimo en juego y ocasiones pero que supo aprovechar el enorme regalo que, en este caso, le hizo Kroos nada más empezar el partido.

De nuevo, un grosero e infantil error en la salida de balón condenó al Real Madrid a una derrota tan injusta como dolorosa en el Estadio Lukznikhi de Moscú. Un error impropio de un equipo que se vanagloria –y con razón- de haberse coronado Campeón de Europa cuatro veces en cinco años y en la línea de otros tantos que hemos visto esta temporada y, por desgracia en otros años precedentes.

Digo que la derrota ha sido Injusta porque, si bien es cierto que defensivamente el equipo volvió a adolecer de contundencia y mostró nuevamente sus carencias en cuanto a concentración, no es menos cierto que los de Lopetegui hicieron méritos más que de sobra para llevarse el partido. Sus tres tiros a los postes y las numerosas ocasiones marradas por los delanteros son bagaje más que suficiente para haberse vuelto de Moscú con los tres puntos.

Pero también dolorosa por la imagen de impotencia ofrecida. La falta de gol que está empezando a padecer el equipo, incapaz de anotar un solo tanto en los últimos tres partidos, paralela a la sequía goleadora de un Benzema, que cada vez se parece más al jugador abúlico, fallón y desentendido del pasado año que al goleador que engranaba como nadie al centro del campo con el ataque blanco del inicio de éste.

Por último, sorprende ver cómo algunos de los fundamentos impuestos esta temporada por Julen Lopetegui y que tan buenos réditos le dio al equipo, como la presión alta en la salida del balón del rival y la circulación rápida, en ocasiones vertiginosa, de la pelota entre los jugadores.

Un error infantil de Kroos que marcó el partido

De nada sirvió que el Real Madrid saltase al césped del fresco estadio moscovita con una alineación casi revolucionaria. Volvió Keylor Navas al once, algo cada vez menos sorprendente, pero sorprendió aún más la presencia de Reguilón en el lugar de Marcelo y la de Lucas Vázquez por el lesionado Bale en el ataque.

El “once” del Real Madrid en el Estadio Luznikhi moscovita | CSKA Moscú 1-0 Real Madrid

Pero nada de eso sirve ni tiene relevancia si en la primera jugada del partido, cuando apenas había transcurrido un minuto de juego, en una jugada sin apenas peligro, Kroos yerra en su intento de volea para devolver el balón a la defensa y le deja la pelota franca al croata Vlasic, que batió fácilmente a Navas de tiro cruzado, ante la pasividad de un Varane que, sin duda, pudo y debió haber hecho mucho más para impedir el disparo del delantero del CSKA.

A partir de ahí, el Real Madrid intentó enderezar el rumbo y el propio Kroos puso a prueba a Akinfeev a los siete minutos con un disparo lejano, bastante flojo, que cayó en las manos del meta ruso sin problemas.

Incluso Ceballos, de cabeza, aunque forzado, también se animó a intentarlo, pero de nuevo, sendos fallos de Kroos y sobre todo de Casemiro, unidos a una preocupante endeblez defensiva, provocaron varias llegadas con bastante peligro a la meta de Navas, que sólo la falta de puntería de Becao y de Vlasic impidieron que el CSKA aumentase su ventaja.

En paralelo, el Madrid veía cómo pasaba el tiempo y su lentitud en el movimiento del balón, absolutamente plomizo, hacía que cada jugada fuese lenta, parsimoniosa y previsible, lo que daba tiempo al repliegue del CSKA y que apenas quedasen hueco por donde intentar pasar.

Lucas Vázquez y Asensio no eran capaces de desbordar y Carvajal y Reguilón tampoco ofrecían alternativas, con Casemiro en tierra de nadie y Ceballos intentando conducir por el centro se acababa estrellando contra el muro defensivo ruso.

Sólo Casemiro, al filo de la media hora, en el único momento de relajación del centro del campo del CSKA, llevó algo de peligro cuando cogió un balón en la medular y empezó a avanzar metros sin oposición hasta llegar a la frontal del área y disparar a la base del poste de Akinfeev.

Aquello fue como una especie de aldabonazo y el Madrid experimentó una sensible mejoría en su juego y dominó con bastante más profundidad y peligro. En cinco minutos los de Lopetegui crearon más peligro que en los 35 minutos anteriores.

Primero Ceballos enganchó un buen balón tras un rechace, un minuto después Benzema se giró en el vértice del área y la intentó ajustar tanto que el balón, con rosca, se le marchó fuera por poco. En el 39, justo antes de abandonar el campo lesionado y dejar su sitio a Odriozola, Carvajal estrelló el balón en las manos de Akinfeev, tras un gran recorte en el área.

Debut de Reguilón, que jugó sus primeros minutos con el primer equipo | CSKA Moscú 1-0 Real Madrid

Y en el minuto 40, de nuevo Benzema estrelló en el larguero un magnífico centro de Reguilón, antes de que al borde del descanso, el CSKA volviese a dar un pequeño susto a Navas, tras una nueva indecisión defensiva.

Dominio y control baldíos en la segunda parte

A la vuelta del descanso se esperaba una profunda reacción del Real Madrid pero, desgraciamente, no llegó. Asensio se dedicaba a intentar la guerra por su cuenta con par de intentos desde fuera del área y Benzema, con un disparo que se iba lejos de la portería de Akinfeev pero los de Lopetegui no terminaban de dar con la tecla.

Lucas seguía en su tono plano, incapaz de desbordar y por eso en el minuto 62 el técnico vasco se jugó el todo por el todo dando entrada a Modric y a Mariano por Casemiro y Lucas Vázquez.

Sin embargo, estos cambios no arreglaron gran cosa. El dominio del Madrid seguía siendo abrumador pero eso no se traducía en un mayor malestar para Akinfeev, que veía cómo los ataques del Real Madrid no le daban especial trabajo.

De hecho, hasta el disparo de Ceballos en el minuto 81, Akinfeev no tuvo que emplearse a fondo. Y a partir de ahí, el caos y el aluvión blanco, con bastante más corazón que cabeza.

Carvajal, a punto de marcar instantes antes de marcharse lesionado | CSKA Moscú 1-0 Real Madrid

Pero no era el día. La prueba está en que en el minuto 89 Mariano estrelló contra el palo su fantástico remate de cabeza después de un gran pase de Odriozola, pero la pelota no quería entrar.

Y para redondear la desgracia, cuando el partido llegaba a su fin, en el minuto 94 Varane falló estrepitosamente un cabezazo a bocajarro prácticamente en el área pequeña, atropellándose con Mariano, cuando lo más fácil era empujarla dentro de la portería de un Akinfeev que, además de encontrarse batido, perdió por completo los papeles.

Antes de sacar de puerta y sin motivo aparente, el meta ruso comenzó a protestar airadamente, se encaró con el colegiado y acabó expulsado. Esto provocó que, entre que el portero tardó mucho en abandonar el campo y que se produjo la entrada del meta suplente, Kyrnats, por el centrocampista Oblyakov, el partido se fue hasta el minuto 98.

Sin embargo, los blancos no encontraron espacios en esos minutos extra y el partido llegó a su fin y el Real Madrid se volvió a casa con su primera derrota en esta fase de grupos.

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