Crónica Roma 0-2 Real Madrid | Fase de Grupos Champions League

Gareth Bale celebrando el gol que abrió el marcador | Roma 0-2 Real Madrid

Roma 0-3 Real Madrid: “La Champions League y el Bálsamo de Fierabrás”

Que el Real Madrid lleva años viviendo un idilio permanente con la Champions League y que es como el Bálsamo de Fierabrás del Quijote, esa especie de linimento maravilloso que cura todos los males es algo sabido. Y además, por si fuera poco, es también un hecho constatable.

Ayer, sin ir más lejos se pudo volver a apreciar cuando el Real Madrid que llegaba al Olímpico de la capital italiana a enfrentarse con la Roma venía de hacer un soberano ridículo apenas tres días antes frente al Eibar y se enfrentaba a un equipo que se había mostrado como un rival sólido en casa y, como mínimo, igual de fuerte que los blancos.

Con la moral aparentemente por los suelos y con el liderato del grupo en juego, con ambos equipos empatados a ocho puntos y matemáticamente clasificados ambos por la derrota del CSKA de Moscú en su estadio minutos antes, muchos, especialmente los más agoreros y pesimistas, abogaban por una derrota madridista en Roma. Y como el año pasado, a volver a jugarse la vida en la competición frente al primer clasificado de otros grupos.

Sin embargo, cuando suena la ya conocida composición de Tony Britten y los niños en el césped agitan esa inmensa banderola con el balón azul y las estrellas blancas, ese equipo se transforma y toda la falta de actitud e intensidad que no vimos en 90 minutos en Ipurúa, apareció sobre el césped del Olímpico durante casi todo el partido.

Y por si eso fuera poco, los de Solari -que volvieron a adolecer de una endeblez defensiva importante- tuvieron la suerte de los campeones de su parte. Sí, ésa que permitió que, pudiendo haber hecho que la Roma se fuese por delante en el marcador al descanso, hizo que a los dos minutos de la reanudación y, a las primeras de cambio, el Real Madrid se ponga por delante, obligando a alterar todo el sistema defensivo local.

Ahora, con esta goleada -que incluso pudo y debió ser más abultada- los de Solari se aseguran el primer puesto del grupo y, salvo sorpresa morrocotuda al final, le permitirá afrontar un sorteo para octavos más benigno, ante un rival en teoría inferior y con la vuelta en casa.

Mejoría dentro de la gravedad con Marcos Llorente

El Real Madrid comenzó el partido con la sensación de que Solari había aprendido de su craso error de mantener un centro del campo sin garra, como le pasó en Ipurúa y sorprendió a todos dando entrada de inicio a Marcos Llorente en el lugar de Casemiro y apostando por la brega de Lucas Vázquez para ayudar a Carvajal, aún en horas bajas.

Solari sorprendió a todos dando entrada a Llorente en el “once” | Roma 0-2 Real Madrid

Ah, y por si eso fuera poco, con Isco en la grada, al parecer por una discusión con Solari en Eibar, aunque por motivos meramente técnicos según el entrenador blanco.

Y se notó, vaya si se notó. Con Modric y sobre todo con Kroos absolutamente romos y en absoluto aplicados en tareas defensivas, Llorente se hizo rápidamente con el mando del cenro del campo y fue ese “ancla” tan necesario para ayudar atrás a Varane y Ramos y , de paso, para dar más salida a sus compañeros del centro del campo, ahora con más libertad para crear.

Sin hacer tampoco una excesiva presión, lo cierto es que el Real Madrid comenzó dominando el balón y, con cierto peligro, hacía que se jugase más en el campo de la Roma, aunque sin crear demasiadas oportunidades, más allá de un gran centro de Marcelo que despejó El Shaarawy cuando iba a rematar Carvajal de cabeza y otro de Kroos al que no llegó Benzema por bien poco en apenas cinco minutos.

Se estaba viendo un Real Madrid muy diferente, más agresivo en la disputa de la pelota y sobre todo al que le duraba mucho más la posesión, por más que, como digo, eso no se tradujese en nada ciertamente positivo.

Tan solo un disparo flojo de Modric desde la frontal del área que rebotó en la pierna de Benzema y que obligó a Olsen a hacer una buena parada y un chut de Kroos muy blandito a las manos del meta romanista, todo ello antes de la primera media hora.

Kroos, disputando un balón a N’Zonzi | Roma 0-2 Real Madrid

Pero como suele pasarle últimamente al Real Madrid, a partir de ese momento los de Solari se desconectaron literalmente del partido y, bien por el empuje de la Roma, más asentada sobre el césped o por esa capacidad de evadirse mentalmente, especialmente en el centro del campo, lo cierto es que los de Di Francesco fueron embotellando poco a poco a los blancos en su campo.

Con unas posesiones cada vez más cortas y con la Roma más cerca de Courtois, llegó la primera gran oportunidad local al filo del minuto 30 cuando, tras un colosal disparate defensivo, donde ningún zaguero madridista lograba despejar el balón, Schick aprovechaba un rechace para disparar duro y abajo.

Allí se encontró con un colosal Courtois para despejar. El balón salió largo y más allá de la frontal del área, Kolarov empalmó un magnífico zurdazo que se marchó fuera por bien poco, a la derecha del meta belga.

En pleno dominio local y cuando todo apuntaba a que el partido se iría al descanso con el empate a cero, nadie ha sido capaz de hacerme entender qué se le pasó por la cabeza a Carvajal para hacer lo que hizo.

Presionado por Schick casi en el banderín del córner derecho, en vez de mandar el balón fuera y esperar el repliegue de sus compañeros, el lateral madrileño optó por marcarse un taconazo hacia el área que, como no podía ser de otra forma, aprovechó perfectamente Zaniolo para dejar atrás fácilmente a Varane y darle el pase de la muerte a Ünder para solo tuviese qye empujarla dentro.

Sin embargo, el joven jugador turco, con Courtois ya batido, empaló demasiado fuerte la pelota y ésta acabó por encima de la meta blanca, cuando se cantaba el gol en las gradas del Olímpico.

Del 1-0 al 0-1 en apenas un minuto

Pero el fútbol tiene estas cosas y más aún el Real Madrid, que en estas ocasiones desarrolla un instinto de supervivencia brutal que le permite aprovechar hasta el más mínimo resquicio para matar al rival a las primeras de cambio. Y así fue.

El gol de Bale, decisivo para el desarrollo del partido | Roma 0-2 Real Madrid

Cuando el público que poblaba las gradas del coliseo giallorosso aún se estaba frotando los ojos por la ocasión perdida al filo del descanso y muchos espectadores aún no habían vuelto a sus asientos, un grave error defensivo de Fazio, al intentar devolver el balón de cabeza a Olsen, le costó el primer tanto de la noche. Bale, que venía de presionar al meta danés, se encontró el regalo del central argentino y no desaprovechó para anotar por bajo.

Ese gol tuvo una trascedencia vital en el desarrollo del encuentro porque alteró por completo los planes de Di Francesco, que se encontró sin comerlo ni beberlo, con apenas un minuto disputado tras la reanudación con un gol en contra cuando mejor había jugado su equipo y más cerca estuvo de ponerse por delante en el marcador.

De hecho, ese gol le hizo tanto daño a la Roma que los locales perdieron por completo el orden defensivo. Un orden que hasta entonces les había permitido contener bastante bien los intentos de incursión por las bandas de Lucas Vázquez y Bale, absolutamente inoperantes hasta entonces y obligado a Benzema a multiplicarse en el ataque, llevándoselo lejos de la zona de peligro.

Los de Di Francesco se fueron hacia arriba con más corazón que cabeza y, aunque es cierto que se acercaron por los dominios de Courtois, apenas llevaron peligro salvo un disparo de Zaniolo que interceptó Carvajal, a los cuatro minutos del gol de Bale.

Momento en el que Lucas Vázquez marca el segundo gol a puerta vacía | Roma 0-2 Real Madrid

Este afán ofensivo les llevó a descuidarse atrás, lo que aprovechó Bale en el minuto 58 para colgar un gran balón al primer palo que Benzema cabeceó fácil hacia Lucas Vázquez y éste, completamente solo y en un grave error de marcaje, empujó el balón a la red, prácticamente en línea de gol.

En ese momento el partido se acabó. Ese segundo gol se convirtió en una losa insalvable para la Roma que, con el encuentro completamente roto, empezó a hacer aguas por todas partes hasta el punto que Olsen les salvó de una goleada mayor.

Marcelo, primero, con un duro disparo que el meta danés sacó por abajo y Benzema, por dos veces, una de las cuales fue posteriormente invalidada por fuera de juego, tuvieron en sus botas haber ampliado la diferencia.

Con Mariano ya en el campo en lugar de Benzema, incluso se pudo aumentar el marcador pero el delantero hispano dominicano no acertó a culminar una gran contra y se le hizo literalmente de noche al encarar a Olsen y se quedó sin opciones para marcar.

Finalmente las entradas de Fede Valverde por Modric y Marco Asensio por Bale no consiguieron aportar ese plus de mordiente para que el Real Madrid agradase la brecha y, tras cuatro minutos de prolongación, el francés Turpin puso el punto final al encuentro y los de Solari, al menos temporalmente, a la crisis desatada este sábado.

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