Muere José Antonio Reyes en un accidente de tráfico

José Antonio Reyes, el que fuese jugador del Real Madrid y canterano del Sevilla, además de jugador de otros equipos como Arsenal, Atlético de Madrid, RCD Espanyol, Córdoba o Extremadura,  ha fallecido hoy a los 35 años de edad a causa de un accidente de tráfico y en el que también ha muerto otra persona y una tercera ha resultado gravísimamente herida.

Según han informado fuentes del servicio de urgencias 112 sevillano, el siniestro se produjo a las 11:40 de la mañana en el kilómetro 17 de la autovía A-376, próximo a la localidad de Alcalá de Guadaira, en dirección a Utrera.

En ese momento y, .por causas que aún se desconocen (aunque se apunta a un posible exceso de velocidad o una distracción al volante), el Mercedes Brabus S550 que conducía el propio jugador se salió de la calzada y acabó incendiado.

La virulencia del impacto fue tal que Reyes y uno de sus dos primos fallecieron prácticamente en el acto y acabaron calcinados en el interior del vehículo, mientras que el tercer ocupante también resultó con graves quemaduras pero pudo ser evacuado con vida.

A los pocos minutos, la noticia corrió como la pólvora, especialmente cuando su ex-equipo, el Sevilla, publicó un tuit comunicando el triste fallecimiento de su canterano, lo que provocó una cascada de muestras de condolencia de prácticamente todo el mundo del fútbol español e incluso del internacional.

Así pues, equipos como el PSG, Chelsea, Liverpool, Arsenal, Inter de Milán, etc, ofrecieron sus condolencia a la familia del jugador sevillano, cuyo cuerpo sin vida fue trasladado al Instituto Anatómico Forense de Sevilla y mañana será despedido por la afición sevillista, en un acto que se prevé multitudinario en el Sánchez Pizjuán.

Asimismo, y dado que Reyes militaba en el Extremadura UD desde el pasado mes de enero, la RFEF ha declarado suspendida la práctica totalidad de la jornada de Segunda División, categoría en la que se encuentra el equipo del fallecido, y su aplazamiento hasta el próximo martes.

Reyes, un jugador que dejó huella en el madridismo

El madridismo ha sentido profundamente la muerte de José Antonio Reyes ya que, a pesar de que sólo estuvo una temporada en las filas del club blanco, lo cierto es que su paso dejó una importante huella en la afición y, por qué no decirlo, en la historia triunfal del Real Madrid.

Reyes llegó al Real Madrid la temporada 2006/2007 en calidad de cedido procedente del Arsenal, donde no cuajó a pesar de su fichaje un año antes con la vitola de estrella emergente del fútbol español.

Recordemos que el sevillano había despuntado con fuerza tras su debut con apenas 16 años en el Sevilla, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia del club en debutar en Primera División. Allí se fue haciendo como futbolista y donde dejó muestras de una grandísima calidad.

En su primer y único año como jugador blanco disputó 36 partidos entre todas las competiciones y anotó únicamente siete tantos pero, a pesar de sus discretos números, todo el madridismo guarda en su memoria dos de ellos. En concreto los que anotó en el último y decisivo partido de Liga ante el RCD Mallorca, en el Santiago Bernabéu.

Un partido en el que los de Fabio Capello se jugaban el título, la famosa Liga del Clavo Ardiendo, la Liga de las remontadas y en la que Barça y Real Madrid llegaron a la última jornada con posibilidades reales de ganar aquel titulo.

El Real Madrid necesitaba ganar para poder hacerse con una Liga absolutamente delirante, en la que el club le había remontado ocho puntos al Barça en menos de una vuelta y que en la penúltima jornada había vivido uno de los finales más abracadabrantes de la historia de la competición.

Fue la jornada del famoso “Tamudazo” del Espanyol en el Nou Camp, que le brindaba al club, presidido entonces por Ramón Calderón, la posibilidad de vencer el campeonato si ganaba en casa ante un Mallorca que no se jugaba nada.

Sin embargo, aquel decisivo partido se puso muy cuesta arriba para los blancos, que empezaron perdiendo. Hasta que apareció la figura de José Antonio Reyes, que anotó el gol del empate y selló el triunfo del Real Madrid por 3-1 ante el conjunto balear con un maravilloso zurdazo desde fuera del área.

Desgraciadamente para el jugador utrerano, las altas pretensiones económicas del Arsenal (24 millones de euros de entonces) impidieron al Real Madrid que se pudiese plantear siquiera la posibilidad de hacer efectiva la opción de compra que figuraba en el contrato de cesión, y Reyes tuvo que volver a Londres.

Una carrera irregular

A partir de ahí, su estrella se fue apagando paulatinamente y su carrera se diluyó entre los distintos equipos en los que fue acabando año tras año.

Del Real Madrid pasó al Atlético de Madrid, en el que estuvo un año y donde vivió un auténtico calvario. La afición rojiblanca no le había perdonado que una temporada antes hubiese elegido al Real Madrid como destino y le martirizó desde las gradas con gritos de “traidor” y “Reyes muérete”.

Por este motivo, Reyes hizo nuevamente las maletas rumbo a Lisboa, donde estuvo cedido un año en el Benfica, a petición expresa de Quique Sánchez Flores y donde cumplió dignamente.

Precisamente, el fichaje de Sánchez Flores por el Atlético de Madrid en la temporada 2009/2010 sirvió para la vuelta de Reyes al equipo colchonero, donde a base de trabajo, logró imponer su calidad y acabó jugando durante dos temporadas y media, además de ganar dos Europa League (2009/2010 y 2011/2012 y una Supercopa de Europa, en 2010).

En enero de 2012 volvió a las filas de su primer equipo, el Sevilla, en el que fue acogido como un auténtico “hijo pródigo”. Allí volvió a sentirse futbolista y fue parte importante del Sevilla triunfal en Europa, con el que ganó tres Europa League consecutivas (2013/2014, 2014/2015 y 2015/2016).

A partir de ese momento, su carrera cayó en picado. En la 2016/2017 fichó por el RCD Espanyol, equipo en el que no cuajó y del que salió a la temporada siguiente. Se quedó sin equipo y acabó recalando unos meses en el Córdoba CF de Segunda División hasta que se formalizó su fichaje por el Xinjiang Tianshan Leopard Football Club de la división de plata en China.

Por último, tras el fracaso de su aventura en Extremo Oriente, fue contratado por el Extremadura UD en el mercado invernal de la presente temporada, donde apenas sí contó para su técnico.

Precisamente ha sido al volver de su último entrenamiento con el equipo extremeño, que servía de preparación para su partido de mañana ante el Cádiz en el Ramón de Carranza y para el que no había sido convocado, cuando encontró la muerte en la carretera.

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