Manoletes y Maldinis

Con la venia.

Después de estar estudiando concienzudamente el mercado de fichajes y después de haber leído y escuchado doctas opiniones de expertos y analistas, he llegado a las siguientes conclusiones:

Todas las redacciones de deportes de todos los medios informativos que campean por España tienen en sus plantillas dos tipos de especialistas en el tema del fichajeo. Ambos tipos tienen perfectamente delimitadas sus funciones y jamás se solapan.

El primero de ellos tiene carácter preventivo: es el que nos advierte y avisa de lo que se está cociendo. Este especialista es el acuñador de frases y sentencias como estas: “Fulano, interesa”, “Mengano, a punto”, “Acuerdo por Zutano” o “Perengano, a falta de flecos”. A este tipo de experto lo llamaremos manolete. Y como he afirmado un poco más arriba, en todas las redacciones deportivas hay, al menos, un manolete. El Pipi, el Bobby, el Jotajordi y similares.

El segundo especialista tiene carácter didáctico: es el que nos ilustra sobre las bondades, defectos e imponderables del jugador recién adquirido. A este especialista le llamaremos maldini. Este tipo de especialista también tiene su jerga particular. “Cae muy bien a bandas”, “Ocupa muy bien los espacios”, “Marca el ritmo de los partidos porque domina el espacio-tiempo” o “Se mueve por todo el frente de ataque”.

Y como éstas, no menos de 20 ó 30 expresiones igual de banales y estúpidas que las anteriores. Y sí, en todas las redacciones hay, por lo menos, un maldini. También se les suele llamar “especialistas en fútbol internacional”. Algunos han adquirido esta condición haciendo exactamente lo mismo que usted y yo en un lluvioso sábado por la tarde: ver los partidos de la Premier.

El Manolete vs. el Maldini

Vayamos por partes:

1º) El manolete está muy desacreditado dado que su ratio de aciertos/predicciones, cuando las predicciones tienden al infinito, se acerca peligrosamente al cero. No es un cero absoluto por las mismas razones por las que un chimpancé armado con un Kalashnikov también acertaría alguna vez a una diana de tres metros de diámetro.

Pero lo anterior carece de importancia. Sus antológicos ridículos tienen nula repercusión y cero consecuencias. En su endogámico mundo, el mejor periodismo deportivo del mundo no come carne del mejor periodismo deportivo del mundo. O si lo prefieren, hoy por ti, mañana por mí. Y las hemos visto, oído y catado de todos los colores y sabores.

Desde la mítica “Milongaaaazaaaa”, pasando por “un amigo mío que trabaja en una empresa de mudanzas me ha dicho que ha llevado los muebles de Pogbá a su nueva casa de La Finca”, terminando por la más reciente de “estoy tranquilo porque sé que Jovic ha hablado con el Barça y está hecho”.

¿Qué cualidades se necesitan para ser un manolete y trabajar en una redacción del mejor periodismo deportivo del mundo? No lo sé. No sé cómo se entra en ese mundo, no sé qué tipo de currículo es necesario ameritar y tampoco sé si existe algún ritual secreto para adquirir la condición de. Tal vez comerse un chuletón de kilo y medio o beberse el agua de los floreros, que diría Él, el padre putativo del periodismo moderno. Quién sabe.

Sé que viven en un mundo feliz al margen de la realidad. Hace un par de días escuché al nuevo director del As de la Ouija, afirmar con total rotundidad que el periodista especializado en deportes (o sea, en fútbol) era un profesional muy bien visto dentro del gremio del periodismo porque se le exige un grado de especialización muy alto.

Después de escuchadas esas palabras se me vinieron imágenes de Roncero, Iñaki Cano, David Sánchez, los aludidos Pipi y Bobby, Manolo Lama, Joserra de la Morena, Roberto Palomar, el Látigo Serrano o Maroto, y del tabardillo que me dio, casi no lo cuento.

2º) El maldini, por el contrario, es un especialista reputadísimo. Este es el encargado de dar el certificado de conformidad a un fichaje. Sin su visto bueno, se corre el peligro de perder una inversión de varios millones de euros a poco que el muchacho fichado tenga actuaciones desafortunadas en sus primeros partidos.

El maldini, como iremos viendo paulatinamente, maneja muchas variables a la hora de enjuiciar un fichaje. Para que se hagan una idea: si ustedes han visto alguno vez a algún trilero manejar el trile de las bolitas, eso les parecerá un estúpido juego de niños al lado de lo que los maldinis hacen manejando “sus” variables. Vean un simple ejemplo. Los hay a cientos.

De Jong, 21 años, holandés, 75/80 millones, mediocentro del Ajax, ocupando la misma posición que Busquets.

El El Madrid le acababa de meter cinco goles al Milan en una pachanga de verano. El maldini por antonomasia se preguntaba si era necesario fichar a Modric.

Comparen ambos tuits y si encuentran un argumento racional que explique la diferencia, les ruego me lo comuniquen.

Variables

Pero bajemos al campo de lo concreto y analicemos las variables.

1ª) Nacionalidad: El maldini siempre juzgará muy importante fichar españoles. O no. Recordemos las palabras de Alfredo Relaño en aquella ocasión en la que a Florentino le dio por comprar media selección sub21. Le echó la bronca por ser demasiado tarde, que será exactamente lo mismo que haga cuando a Florentino le dé por crear el equipo de fútbol femenino. Apúntenlo. Si el fichado no es español, ya saben: “tapa a Tal o Pascual”.

No obstante, el criterio nacionalidad pierde toda importancia cuando son otros equipos los que fichan. Vean el caso del Barcelona. De Jong, Griezmann, Dembelé, Coutinho, Vidal, Boateng, Murillo, Malcom, Lenglet, Semedo o Umtiti. A este respecto, el maldini de turno, calla, no vaya ser que alguien descuelgue el teléfono para ponerle en fila de a uno.

2ª) Edad: 18 años puede ser una edad inaceptable para ser fichado. Pero se puede convertir en arma arrojadiza si el chaval rompe en figura con el transcurso de los años. En este caso el maldini echara en cara no haberse atrevido con el fichaje y dirá algo así como “45 millones era un precio muy asequible para un club con el poder económico del Madrid”. Al contrario, si el jovenzuelo es fichado, dirá (de hecho ya lo ha dicho) que 45 millones es demasiado dinero para un adolescente que tiene todo por demostrar. Y las palabras se las llevará el viento, pero twitter, no, y volverán para escarnio y risas.

Con 21 años se es demasiado joven e inexperto para un equipo tan grande (Jovic) o te estás llevando una joya (De Jong). Depende. Con 25 años te pueden dar por todos lados. Puedes ser aún demasiado inexperto o bien te pueden escupir a la cara que si no has sido fichado antes, por algo será. O sea que puedes ser demasiado joven o demasiado viejo para ser fichado. Depende. Con 28 años eres demasiado viejo (Hazard) o una pieza necesaria (Vidal, 31). A partir de los 30 años, todo es un disparate de incoherencias.

3ª) Precio: 60 millones por un pipiolo de 21 años es mucho y 75/80 millones por un pipiolo de 21 años es adecuado o una oportunidad única. Depende. 100 millones por un tipo de 28 años es un atraco y 120 millones por un tipo de 28 años (Griezmann) es un fichajazo en relación a su calidad/precio (ambas cosas oídas de un maldini llamado Uzquiano). 45 millones por un niño de 18 años es otro atraco y 120 millones por un viejo de 20 años es correcto. Pagar 93 millones por un galés es una estafa social y pagar 160 por un brasileño es un negocio privado y punto.

Y ya en el colmo de la desfachatez, estos días hemos leído que un fichaje de 100 millones es una vergüenza, pero nada parecido se leyó sobre los 160 millones de hace año y medio. El precio se tiene en cuenta o no, depende del maldini. A veces se tiene demasiado en cuenta y de tanto repetirlo el saldo final termina siendo acumulativo. Y así, Rodrygo debe ir ya por los 500 millones. Otras veces, por el contrario, el precio es un asunto incómodo. Mejor ni tocar. 57.1 y punto.

4ª) Posición: Courtois (26 años) era innecesario porque ya estaba Keylor (33 años). Cillessen (30 años) es un fichaje muy adecuado, pues un club como el Barcelona no puede tener un solo portero de gran nivel. Todos sabíamos que el precio de Courtois obligaba al fichaje. Suponía tener un portero de élite mundial a la mitad de precio. Era una oportunidad única e irrechazable. Está de más decirles que, en este caso, el maldini entendió que el precio era algo secundario y primó la duplicidad de dos grandes porteros como gran problema.

Cuando mezclamos la variable posición con la variable nacionalidad, la cosa se complica. Estos días hemos oído al Maldini (el genuino) decir que para qué fichar a Hazard si en esa posición ya están Isco y Marco Asensio.

Ojo al dato, que ni se ha ruborizado. No tengo que aclararles que De Jong le hará la competencia a Busquets, pero a cualquier maldini le importa poco. Tampoco parece importarle que le quite minutos al afamado Aleñá. De hecho, muy poco le importó que Alcáacer fuera vendido y como sustituto trajeran al gran Boateng.  El maldini dirá que son las cosas del mercado.

5ª) Idioma: Parece una gilipollez, pero ustedes saben que el maldini de turno lo utilizará. Desde que vino cierto galés que apenas ha dado entrevistas, el idioma ha pasado a ser un tema prioritario para los maldinis.

Hay que decir que este asunto ha calado entre el aficionado y lo ha hecho con gran éxito. Tanto es así que Facundo, socio y abonado de toda la vida del Real Madrid, le da más importancia a saber conjugar el pretérito imperfecto del subjuntivo de cualquier verbo que marcar un extraordinario gol de chilena en, ni más ni menos, una final de Champions.

Pero depende, pues poco o nada (yo, al menos) se sabe del español de Dembelé y de su integración. El culeríoindependentismo tampoco parece muy interesado en el catalán de Messi. Increíblemente.

6ª) Necesidad: Hazard (28 años) es innecesario aunque haya habido otros jugadores que no han dado el nivel; pero Griezmann (28 años) sí es necesario y precisamente por el mismo motivo. ¿Por qué? Pregúntenselo a un maldini cuando se lo crucen por la calle. Puede que la clave esté en la nacionalidad de los que NO han dado el nivel. Isco y Asensio, por ejemplo.

7ª) Estado físico: Les pueden sacar una hernia inexistente (y obviar los informes del club) o prevenir diciendo que a Mendy casi lo van a presentar en silla de ruedas. Casualmente ambos casos, fichajes del mismo equipo. Pocas noticias, o ninguna, se tienen del estado físico de los fichajes de otros equipos. Bueno, sí, que están como toritos. Incluso el afamado Dembelé.

8ª) Suplentes o titulares: Salvo excepción, los fichajes serán suplentes. O no. Depende. Jovic, será suplente aunque el Madrid no tiene delantero centro definido. De Jong no sabemos que será, pero sí sabemos que los maldinis han dicho que es cojonudo, que como De Jong no hay ninguno.

El tiempo dirá, aunque por ahí se mueva un tal Busquets. De Murillo, Boateng o Malcom, nunca supimos exactamente. Supimos que eran buenos fichajes porque iban a dar descanso a otros, porque la temporada es muy larga, las lesiones, las sanciones, los partidos de selecciones y tal.

En cualquier caso, era muy bueno tener fondo de armario. Y necesario. El maldini suele rematar el argumento de la suplencia con el precio. “No se pagan 60 o 50 millones por un suplente”. Sentencia rotunda y definitiva. Dependerá de la capacidad del interlocutor para recordar: 70 millones costó Lemar, 50 Vitolo, 120 Dembelé y 160 Coutinho.

La guerra hasta la exterminación

También conocida como Bellum internecinum! O sea, guerra hasta la exterminación. Un maldini nunca olvida y si se dan las circunstancias, te la clavará. Hecho un fichaje, salvo que el jugador sea capaz de hacerse un modric, la guerra continuará. Por encima de chilenas, títulos y carreras imposibles. El maldini, incluso, recurrirá a las gilipolleces más insospechadas. Vean:

a) Una coleta es un obstáculo insalvable para jugar al fútbol, pero, por el contrario, llevar una cresta, como si fueras un indio mohicano, es una señal de personalidad que acojona a los rivales. Un simple moño es motivo de burla y befa. Salir al campo hecho un mamarracho, con tatuajes enigmáticos del estilo “viva la quinta del 98”, es un signo diferenciador. Atentos al culo de Hazard que puede dar grandes alegrías a los maldinis.

b) El golf se puede convertir en motivo de excomunión. Por el contrario, un jugador puede ser un perfecto golfo apandador que vive en los reservados de las discotecas y que nunca entra en casa; en este caso, mutatis mutandis, el muchacho es joven y necesita divertirse. Mucho peor el golf. Mucho peor que montar a caballo, ir de capea o a 200 km/h por las M30. Vayan preparándose para Pogbá. ¿Recuerdan lo que se dijo de CR7?

c) Las lesiones. Las lesiones se convierten en una mochila imposible de cargar para el señalado. Cierto, hay otros que se lesionan más, pero son españoles. Hay alguno que se lesiona más y ha sido mucho más caro, no es español pero a quién le importa. Es joven, hay que darle tiempo. Cuidao ahí con Mendy y su cadera. El Marca acecha con todos sus

d) El representante. En este punto me veo obligado a hacer una reflexión/consejo. Si el jugador fichado ha entrado con mal pie, no hay que desesperar. Hay un remedio que puede hacer revertir la situación: el representante.

Un representante con mano o cartera, puede hacer que un imbécil bocachanclas pase por ser un tipo de gran personalidad y muy comprometío. Un representante sin mano o sin cartera puede llevar a un jugador a ser el centro de todas las iras y ponerlo casi de patitas en la calle. No hace falta decir nombres.

El viaje

Por último les invito a un viaje de imaginación. Imaginen que los cinco jugadores fichados hasta el momento, no hubieran podido ser fichados cuando todo estaba a punto de cerrarse. A ver si les suena la música y la letra:

1º) De Hazard:

Vertical y versátil como pocos. Jugador distinto. Mucho más rápido y determinante que Isco y/o Asensio. Le ofrece al Madrid infinitas variantes en el juego de ataque. Top5. El Madrid debe fichar a los mejores y Eden lo es. Su coste, muy asumible por el Madrid. O paga ahora o se lo quitarán. El Madrid no puede esperar un año a que finalice el contrato. Fichaje necesario.

2º) De Jovic:

Excelente delantero centro y jovencísimo. Con gran proyección y que ha demostrado en una liga tan dura como la alemana lo que es capaz de hacer. Es un precio elevado pero asumible por el Madrid. Aporta gol y el Madrid ha carecido de él la pasada temporada. Florentino se gasta 45 millones en un niño como Rodrygo que, además, nadie sabe cómo se adaptará al fútbol europeo, y no suelta la mosca por un tipo totalmente adaptado. Incomprensible. Fichaje necesario.

3º) De Militao:

Internacional brasileño con solo 21 años. Enorme proyección. Ha demostrado una extraordinaria capacidad de adaptación al fútbol europeo en solo un año. Es el clon de Pepe pero con la cabeza en su sitio. Ha lucido en el Oporto, equipo de Champions eliminado en cuartos por el actual campeón. 50 millones, tal y como está el mercado, es un precio asumible. Incomprensible Florentino. Fichaje necesario.

4ª) De Rodrygo:

Jugador de enorme proyección que ya cuenta con mucha experiencia. Es un jugador referente en, ni más ni menos, el Santos. Más de 80 partidos. Perfil muy europeo. Rápido y más fuerte de lo que parece. El precio es muy asumible y en cualquier caso recuperable. Técnico y con gol, justo lo que necesita el Madrid. Hubiera enamorado al Bernabéu como Vinicius. Fichaje necesario.

5º) De Mendy:

El estado de Marcelo hubiera aconsejado su fichaje. Internacional de la campeona del Mundo. Rapidísimo, lateral largo muy ofensivo y hábil. Hubiera enamorado al Bernabéu que tanto gusta de este tipo de jugadores. Muy joven y con mucho margen de mejora. Fichaje necesario.

E imaginen lo que dirán si el fichaje de Pogbá se hace (saldrá muy caro). E imaginen si no se hace. Aquí, finalmente, les dejo mis dos elucubraciones.

1ª) Fichado. Excesivamente caro para su calidad. Montará un avispero en el vestuario. Problemas con Ramos. No es determinante y no ha demostrado gran cosa en el United para costar ese dineral. Por menos de la mitad se podría haber fichado a Ndombelé que es mucho mejor y más joven. No es español, no es necesario, se tiñe un mechón de pelos, juerguea y no le gusta la gallineja.

2ª) No fichado. Capitán y líder de la selección campeona del mundo. Impresionante capacidad física que le hace un jugador box to box de esos que no tiene el Madrid. Músculo para un centro del campo débil y cansado. Liberaría mucho a Modric. Abarca mucho espacio. Y tiene gol. Compararle con un niño como Ndombelé es un insulto a la inteligencia. Vale lo que pedían por él. Es medio español, su mujer es colombiana y sabe español. Fichaje necesario.

5 pensamientos en “Manoletes y Maldinis”

  1. Brutal, has clavado el panorama periodístico actual.

    A veces echo en falta más contundencia del club a la hora de comunicar, la guerra mediática la estamos perdiendo y por mucho.

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