Crónica Bayern Munich 3-1 Real Madrid | International Champions Cup (Pretemporada)

El debut de Eden Hazard, de lo mejor de la noche | Bayern Munich 3-1 Real Madrid

Bayern Munich 3-1 Real Madrid: “Cambiar para que nada cambie”

El Real Madrid de Zinedine Zidane ha comenzado a andar y su primer partido de pretemporada dejó un sabor agridulce y varias cosas por reseñar, a pesar de encontrarnos en el primer escalón de un año que se prevé trascendental para un club.

Lo importante, a pesar de que siempre se ha de salir a ganar, no es el resultado sino una serie de circunstancias que nos dejó Zidane. La primera de todas, que la revolución esperada no existió, no fue tal, sino que salvo el cambio de Hazard, la primera alineación fue calcada a cualquier de las que puso en liza el francés a lo largo de estos años. No hubo espacio para caras nuevas, al menos de inicio.

La segunda, la irrupción de Eden Hazard, un futbolista que dejó magníficas pinceladas de una clase infinita, de una calidad desmesurada y que por sí solo fue capaz de revolucionar un partido que, especialmente en la primera mitad y gracias a su ritmo e intensidad, distó mucho de parecer un “bolo” de pretemporada.

La tercera, que el equipo sigue con una alarmante endeblez defensiva, casi endémica ya, encajando goles fáciles debidos a fallos de colocación ciertamente preocupantes, habida cuenta que, sobre todo en la primera mitad, jugó la defensa de siempre.

Una incapacidad defensiva que enlaza de nuevo con la carencia de gol que ya vivimos el pasado año. Benzema ayer se mostró nulo de cara al gol y nadie pareció ofrecer alternativas y, sobre todo algo de acierto rematador.

El primer once del Real Madrid 2019/2020, sin apenas caras nuevas | Real Madrid 1-3 Bayern Munich

La cuarta, la inminente salida de Bale, confirmada tras el partido en rueda de prensa por el propio Zidane. Sorprendió que el galés no estuviese ni siquiera entre los 23 jugadores convocados, para jugar al menos unos minutos por lo que, tras ser preguntado por esta circunstancia después del encuentro, el técnico galo confirmó que el club está negociando su salida y que ésta será inminente.

Por último, pese a que la segunda parte, ya con toda la “chavalería” en el campo, hubo jugadores como Rodrygo, autor de un espléndido golazo y el japonés Kubo, que dejaron pinceladas de futbolistas estelares, desparpajo y sobre todo, mucha hambre.

Hazard, un jugador diferente y genial

El partido dio comienzo con un once en absoluto revolucionario, con Courtois bajo los palos, una defensa de cuatro con Carvajal, Varane, Ramos y Marcelo, el centro del campo con Kroos, Modric e Isco y un ataque con Hazard, Benzema y Asensio, que dejó boquiabierto al madridismo, que esperaba ver en acción a alguna de las caras nuevas y no prácticamente a los mismos de siempre.

Pero este Madrid no tardó en sorprender con una presión altísima que puso en serios aprietos la salida de balón del Bayern, ayudados de una vertiginosa circulación de pelota por las bandas, con la dupla Hazard-Marcelo por la izquierda, apoyados constantemente por Benzema y Asensio-Carvajal, ayudados por Modric, por la derecha.

El caso es que el Madrid maniató al Bayern pero como ha venido ocurriendo todo el pasado año, el equipo careció de mordiente. Durante el primer cuarto de hora, Benzema dispuso de al menos dos ocasiones, una de ellas ciertamente clara al filo del minuto 10 cuando no acertó a empalar en boca de gol un gran pase de Modric desde la derecha, tras una gran combinación con Asensio, obligando a Neuer a lucirse por primera vez en la noche.

Sin embargo, y como es tradicional en este equipo, a la primera que el Bayern pudo ganarle la espalda a la defensa, la enchufó dentro. En un claro desajuste defensivo de los de Zidane, Coman entró por la banda derecha blanca como Pedro por su casa y puso un magnífico balón a Tolisso, para que remachase con fuerza. Entre Courtois y Marcelo sacaron como pudieron bajo palos pero el rechace le cayó de nuevo a Tolisso y, esta vez, sin oposición, anotó el primer tanto.

Alaba controla un balón en presencia de Marco Asensio | Bayern Munich 3-1 Real Madrid

Eso no desanimó al Madrid que redobló su presión y le metió una marcha más al partido y a base de empuje y sobre todo de arreones, especialmente por la izquierda, con un Hazard espectacular, que lo mismo conectaba con Benzema o aprovechaba los desdobles de Marcelo para crear superioridad, que enfilaba a puerta a toda velocidad, rompiendo la línea defensiva alemana.

Pero no era el día. Hasta el final de la primera parte, el Real Madrid dispuso de no menos de media docena de oportunidades, de todos los colores, no sólo para empatar sino para ponerse merecidamente por delante en el marcador, pero nadie, especialmente Benzema, tuvo su día.

El francés falló dos ocasiones cantadas, una en el minuto 34 a pase de Hazard en el punto de penalti que pateó mordida e Isco remató en semifallo, obligando a Neuer a realizar una gran parada. Pero sobre todo hubo otra en boca de gol, a pase de Asensio, casi al filo del descanso, en la que calculó mal y remató al aire en el segundo palo.

Eso sí, entre medias, el Bayern dio un par de sustos, con un disparo de Arp al larguero en el minuto 39 y Courtois sacó una gran mano ante un disparo cercano de Coman, prácticamente con el tiempo vencido.

Un carrusel de cambios y mucha chavalería tras el descanso

El descanso nos trajo un auténtico festival de cambios, con un “once” completamente nuevo y en el que Zidane dio entrada a toda la juventud que se ha llevado de gira, incluyendo a los chavales del Castilla, Javi Hernández,  De la Fuente y Seoane, que saltaron al campo por Carvajal, Varane y Kroos, respectivamente.

Evidentemente, este carrusel dio lugar a que el Real Madrid perdiese por completo el control del partido, especialmente en el centro del campo en el que sin la manija de Kroos y Modric y el trabajo infatigable de Hazard, quedó a merced de un Bayern infinitamente más experimentado.

Eso sí, el partido nos dejó unas cuantas “perlas” de jugadores ciertamente prometedores como Kubo, que no tardó en poner a prueba a Neuer nada más empezar con un centro-chut que se fue envenenando y un Rodrygo, inicialmente ubicado en el centro del campo, se movía entre líneas por todo el campo, mostrando una velocidad y una visión de juego ciertamente prometedores.

Luka Jovic también tuvo la oportunidad de debutar con el equipo blanco | Bayern Munich 3-1 Real Madrid

Aun así, hubo que esperar a que el Bayern, en apenas dos minutos, terminase de destrozar el partido con dos goles casi consecutivos y en los que la calidad de los delanteros del equipo germano se impusieron sobre la bisoñez y falta de contundencia de la defensa blanca.

Así pues, en el minuto 67 Lewandowski le ganó la espalda a Javi Hernández, en una jugada típica del ariete polaco, recortó desde la frontal del área al joven defensa madridista y se despachó un durísimo disparo raso y pegado a la cepa del poste izquierdo de Keylor Navas, que nada pudo hacer por evitar el gol.

Y prácticamente a continuación del segundo gol, en el minuto 69 un gravísimo error de Seoane, que entregó el balón a Goretzka, le permitió centrar al corazón del área donde Gnabry, completamente solo, en un claro error de marca de Javi Hernández y sobre todo de Mendy, anotó el tercero.

A partir de ahí, el partido fue bajando muchos enteros tanto en tensión como en intensidad, especialmente del lado del Bayern que, con todo hecho, decidió bajar los brazos. Hasta el punto que en el minuto 81 Kimmich se permitió el lujo de fallar por dos veces en el centro del campo ante Rodrygo.

Una primera, con un error en la salida de balón, que no pudo aprovechar el regalo ya que la pelota rebotó excesivamente fuerte en el cuerpo del brasileño y le cayó de nuevo a Kimmich quien, en una frivolité absolutamente innecesaria y absurda, quiso tocar de tacón hacia su portero, casi desde el centro del campo.

El balón quedó corto y Rodrygo, esta vez sí, estuvo avispado y encaró a Ulreich, que acababa de saltar al campo por Neuer. El meta germano salió a la desesperada para intentar frenar la internada del brasileño, zancadilleándole ligeramente fuera del área y el colegiado norteamericano no dudó en pitar la falta y mostrar la roja directa al portero, que se fue enojadísimo del campo.

Rodrygo celebró su primer tanto con el Real Madrid | Bayern Munich 3-1 Real Madrid

La falta directa, botada cuatro minutos más tarde ´por el propio Rodrygo desde prácticamente el vértice izquierdo del área alemana, se coló como un misil por la misma escuadra de Hoffman, el tercer portero del Bayern, que tuvo que saltar al campo in extremis por el recién incorporado Zaiser.

Con el gol del honor madridista se firmó el armisticio definitivo entre ambos equipos y el partido se acabó de facto, dejando un resultado más abultado que justo, especialmente visto lo visto en la primera mitad que deja un sabor de boca agridulce y, sobre todo, muchas expectativas para el próximo partido del torneo, que será este miércoles ante el Arsenal en Washington.

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