Crónica Real Madrid 3-7 Atlético de Madrid | International Champions Cup (Pretemporada)

Real Madrid 3-7 Atlético de Madrid: “Ridículo intercontinental”

Había que irse a EE.UU., en concreto a la preciosa Nueva Jersey, para ver el primer “derby intercontinental” entre Real Madrid y Atlético de Madrid de historia fuera de nuestro continente. Un duelo que se anunciaba como histórico y que, sin duda, lo fue pero por motivos que ningún madridista hubiese deseado.

Los de Zidane, en uno de los mayores ejercicios de dejación de funciones, de falta de profesionalidad y de indolencia de su centenaria historia, fueron vapuleados por un Atlético de Madrid que sí se tomó el duelo en serio y que, de no haber mediado la expulsión de Diego Costa y una magnífica actuación bajo palos de Courtois y Keylor Navas, este resultado habría sido infinitamente más abultado y vergonzante.

De hecho, sólo el carrusel de cambios en el conjunto rojiblanco, que puso en liza a su nómina de juveniles, permitió maquillar al final del partido un resultado que, a la vista de los acontecimientos, se nos antoja corto. De hecho a falta de 20 minutos para el final, el Atlético ganaba por 7-0 y tres goles postreros de Nacho, Javi Hernández y Benzema de penalti, pusieron algo de lustre al espectáculo humillante y bochornoso ofrecido por el equipo blanco.

Y es que analizar este partido resulta casi imposible por la sencilla razón de que el Real Madrid decidió no comparecer y se lo tomó como una especie de pachanga dominguera entre solteros y casados. Sin intensidad, sin ganas, sin dignidad. En definitiva, sin alma. Desde la defensa al ataque, con errores impropios de un equipo de infantiles y una actitud que abochorna y ensucia de indignidad y vergüenza un escudo, por más que se tratase de un partido amistoso.

La imagen ofrecida por todo el equipo, salvo las excepciones honrosas de los dos porteros, uno en cada parte, que evitaron una debacle aún mayor, fue sencillamente deleznable e impropia de unos profesionales, que se dedicaron a pasar el rato viendo cómo los de Simeone, con sangre en los ojos, les destrozaban sin que eso les hiciese sentir nada por el cuerpo.

Cómo sería la cosa, que lo único positivo que hizo el equipo y, quizás, la única lectura del partido fueron las camisetas de apoyo al convaleciente Marco Asensio que sacaron sus compañeros al saltar al campo para el tradicional posado del equipo titular. Lo demás, un partido para olvidar y a ser posible más pronto que tarde.

Una vergüenza histórica

Zinedine Zidane siguió en sus trece de contar con el equipo “de gala”, con esos que decía Toshack de “los mismos once cabrones de siempre” y aquello fue devastador. Con Courtois bajo palos, Odriozola, Ramos, Nacho y Marcelo (sin recambio tras la reciente lesión de Mendy) en defensa, el centro del campo de siempre, con Kroos, Modric e Isco y con Hazard, Jovic y Vinicius en punta.

Los once que saltaron al césped del MetLife Stadium de Nueva Jersey | Real Madrid 3-7 Atlético

Y ni 50 segundos duró el Real Madrid sobre el campo. Odriozola perdió un balón estúpido en el centro del campo ante Lemar, que montó una contra con Morata y Costa y el remate, flojo pero envenenado tras tocar en el tacón de la bota de Ramos, se coló llorando en la meta de Courtois.

A partir de ahí se abrieron las puertas del Averno y comenzó el auténtico Apocalipsis para los de Zidane. Con Modric, Kroos e Isco de espectadores de excepción y con una defensa absolutamente de papel, el Atlético no tuvo que hacer gran cosa para causar un destrozo descomunal en el equipo blanco.

Ni un balón dividido, ni un duelo individual ni un choque. Nada. Todos los balones se los llevaban los de Simeone, que a la contra, aprovechando la autopista que suponía el centro del campo y las bandas del Real Madrid, martilleaba una y otra vez la portería de Courtois, que se lucía un par de minutos después en una gran salida para evitar el segundo.

Pero aquello era una sangría defensiva que los de Simeone no tenían la intención de dejar de aprovechar y en el minuto 7, la pasivdad de Viinicuis y Odriozola por su banda permitió a Koke ganar la línea de fondo y sacar el “pase de la muerte” para que Joao Félix, a placer, empujase a la portería para hacer el segundo.

En el minuto 18 cayó el tercero, en un nuevo error defensivo, Koke aprovechó que Marcelo rompía el fuera de juego para filtrar un gran pase entre líneas en el borde del área que Correa, que acababa de entrar sustituyendo al lesionado Morata, de primeras, empalmó a la derecha de Courtois.

Isco, una parte más del despropósito madridista vivido en el partido | Real Madrid 3-7 Atlético

Un tercer tanto que bien podría haber llegado minutos antes, de haber tenido un poco más de puntería Joao Félix en un disparo lejano que se marchó pegado al poste izquierdo y un par de minutos, si Diego Costa no se hubiese encontrado con la mano de Courtois, tras un disparo cruzado.

Aquello era una auténtica verbena, en la que todo el empeño del Madrid era sacar el balón a voleones o, en el mejor de los casos, intentando colgar balones al área del Atleti sin ton ni son, a base de arreones esporádicos de Vinicius por la derecha. Sin embargo, el brasileño no dio una derechas ya que, una y otra vez, perdía el balón, como ocurría con Isco, Hazard y Marcelo por la izquierda, propiciando constantemente las contras del Atleti.

En el minuto 27, un error garrafal de Ramos, intentando sacar un balón a lo Beckenbauer, provocó que Saúl conectase con Diego Costa, completamente solo a la altura del punto de penalti, y el hispanobrasileño hiciese el cuarto tanto y el segundo en su cuenta particular.

Para más inri, un par de minutos antes, el Real Madrid perdía por lesión a Luka Jovic quien, en un choque violentísimo con Oblak, se llevó un porrazo espantoso en su pierna derecha que hizo que el fantasma de la reciente lesión de Asensio sobrevolase el MetLife Stadium.

A que la primera parte no acabase con un resultado más abultado contribuyó que los de Simeone, conscientes de que aquello era un partido de pretemporada, bajasen el pistón y relajasen la presión. Y al hecho de que Benzema, que había saltado al campo por Jovic, dio un poco más de empaque y criterio al juego de ataque del Real Madrid.

Aun así, en el minuto 37 Lemar pudo haber anotado el quinto pero su remate un tanto forzado tras un centro desde la derecha de Correa, se marchó por encima de la meta de Courtois, tras ganarle con facilidad la espalda a un despistadísimo Odriozola

Diego Costa anotó el quinto desde el punto de penalti | Real Madrid 3-7 Atlético

De hecho, Vinicius pudo haber acortado el resultado en el minuto 40 con remate cruzado pero no era la noche. El balón superó a Oblak pero se encontró con el poste derecho del meta esloveno y la suerte quiso que el rechace le cayese en sus manos y no a Benzema, que rondaba la zona.

Pero debe ser que a los de Zidane no les había parecido suficiente castigo y cuando todos daban por hecho y,al filo del descanso Isco cometió un penalti tan absurdo como claro sobre Correa, que Diego Costa anotó sin problemas y rematar un resultado corto pero ciertamente humillante.

La tangana entre Costa y Carvajal, el lunar para un partido histórico

Tras el descanso, Keylor Navas sustituyó a Courtois bajo los palos pero aquello no ayudó en nada. Entre otras cosas porque Zidane debió olvidar recordarle a los suyos la importancia de las ayudas en defensa y el trabajo del centro del campo puesto que a los cuatro minutos de la reanudación, un nuevo boquete defensivo, en este caso de Nacho y de Carvajal, que entró por Odriozola, fue aprovechado por Joao Félix para mandar un gran pase al espacio a Diego Costa que el delantero rojiblanco aprovechó para batir a Navas.

Anecdóticamente, el Real Madrid acortó distancias al filo de la primera hora de juego cuando una excelente internada de Hazard culminó con un gran pase al área pequeña donde Nacho sólo tuvo que empujarla al fondo de la red.

Desgraciadamente para el espectáculo futbolístico y, en este caso, para sus propios intereses hay jugadores macarras y violentos como Diego Costa a los que ni siquiera el hecho de jugar un amistoso y estar goleando hasta la más extrema humillación, son capaces de hacerles entrar en razón y apartar sus modos barriobajeros y antideportivos.

Imagen de la tangana entre Diego Costa y Carvajal que provocó la expulsión de ambos | Real Madrid 3-7 Atlético

Y como la cabra siempre tira al monte, en el minuto 65 Costa provocó una tangana descomunal con Carvajal, al que casi arranca un ojo, tras una violenta patada que acabó con la expulsión de ambos y un punto de inflexión a un partido que apuntaba a una goleada histórica, que podría superar a la que infligió el Bayern Munich en una pretemporada en 1980, cuando ganó por 9-1.

Es cierto que Carvajal, absolutamente descentrado todo el partido y muy revolucionado, le hizo una entrada bastante fea a Lemar que bien merecía la roja. Pero lo que no es de recibo es que Diego Costa, que pasaba por ahí, le propinó después una coz bestial al canterano madridista, al que levantó casi un metro del suelo.

Eso provocó la reacción de Carvajal, que se encaró con el hispanobrasileño y éste le agarró de la cara, metiéndole el dedo en el ojo y un tumulto que obligó incluso a salir a los jugadores de ambos banquillos para evitar que la cosa fuese a mayores.

El colegiado tomó una decisión salomónica cual fue la expulsión de ambos jugadores y el partido, con ambos equipos ya con 10 jugadores, tomó un rumbo bien distinto, entre otras cosas porque además, comenzó el festival de cambios por parte de los dos banquillos.

Los ánimos se relajaron y con ello el ritmo infernal que había impuesto el Atlético, lo que ayudó a que los nuevos jugadores blancos (Seoane, De la Fuente, Kubo,Javi Hernández y Bale) se asentaron mejor sobre el campo que sus rival, pleno de juveniles como Camello o Sanabria.

Joao Félix fue un dolor de muelas para la defensa madridista | Real Madrid 3-7 Atlético

Aun así, la gran indolencia defensiva blanca permitió que en el minuto 70, una intrascendente internada de Vitolo, que había agarrado el balón prácticamente en la línea de centro, acabase en una jugada más propia de Garrincha y en un golazo que no habría firmado ni en sus mejores sueños.

Nadie, absolutamente nadie, se molestó en encimar al canario, que sin más oposición que un leve empujón con el hombro de Lucas Vázquez en la frontal del área y la tímida oposición de De la Fuente, culminó su galopada con un disparo raso que batía a Navas para hacer el séptimo.

Precisamente Navas, en una gran intervención apenas un par de minutos después, salvó el octavo en una melée en el área que nadie acertó a despejar. Y el tico, acto seguido, le sacó un balón de gol a Camello, a quien la portería del Real Madrid se le hizo demasiado pequeña.

A partir de ahí los últimos minutos fueron del Real Madrid, que tuvieron la oportunidad de maquillar el resultado con sendos goles casi consecutivos .

El primero, en el minuto 85, de Benzema desde el punto de penalti cuando Herrera derribó claramente a Nacho en una gran internada. El segundo, ya con el tiempo vencido, cuando a la salida de un córner provocado por un gran disparo lejano de Kubo, Javi Hernández remachó en boca de gol un remate de De la Fuente al poste de Oblak, tras un gran centro de Lucas Vázquez.

La buena actuación de Nacho en los minutos finales maquilló el resultado | Real Madrid 3-7 Atlético

Sin tiempo para más, ambos equipos se fueron a la ducha con sensaciones encontradas. Los del Atlético porque habían infligido a su eterno rival una de las derrotas más dolorosas y vergonzantes de su historia pero habían perdido la oportunidad de haberles goleado por mucho más.

Pero los del Real Madrid tienen aún mucho más por resolver. La pretemporada deja muchas dudas y no sólo por la humillante derrota de ayer sino por la ausencia de respuestas y las carencias graves mostradas y, sobre todo, la falta de respuestas.

Que es un partido de pretemporada intrascendente, sin duda, pero que una llamada de atención como ésta no puede dejarse pasar por alto y sobre todo, no se puede maquillar con las excusas de mal pagador ofrecidas después del partido por Zidane, quitándole hierro al hecho de salir sin intensidad o por Sergio Ramos, achacándolo a que el Real Madrid afrontó el partido como un mero amistoso y ellos como un partido a vida o muerte.

En todo caso, queda mucho trabajo por delante y muchas cosas por mejorar. Afortunadamente, y eso es a mi juicio, lo único positivo, que estas cosas han pasado en pretemporada y aún queda tiempo para remediarlo. Desde el banquillo, desde el césped y también, por qué no decirlo, desde el palco.

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