Crónica Mallorca 1-0 Real Madrid | Jornada 9 Liga Santander

El Real Madrid sufrió en Son Moix su primera derrota liguera | Mallorca 0-1 Real Madrid

Mallorca 1-0 Real Madrid: “La tristeza de un equipo sin alma”

El Real Madrid volvió a ofrecer una paupérrima imagen ante uno de los colistas, en un pésimo partido donde se mostró plano, carente de ideas y absolutamente sin alma.

Con un centro del campo prácticamente transparente, que sucumbió a la presión intensa del equipo balear, sobre todo en los primeros minutos del partido, y que adoleció de la más elemental tensión defensiva, el equipo naufragó estrepitosamente.

Como ya ha pasado varias veces esta temporada, los de Zidane empezaron con la losa de que el primer tiro a puerta es gol en contra, entre otras cosas porque la defensa (en este caso Odriozola pero ha pasado con otros jugadores) no hace su trabajo.

Ayer, el lateral donostiarra -que hizo un partido desastroso- se limitó a acompañar a Lago Junior durante toda la jugada, hasta permitirle rematar a placer y marcar prácticamente sin oposición en la primera y única jugada de peligro del Mallorca de todo el partido. Pero eso ha pasado más veces (y no sólo este año) con otros jugadores, por lo que es algo endémico.

Por lo demás, el equipo careció de profundidad y salvo Benzema y James, que fueron los únicos jugadores que mostraron algo de vergüenza torera, volvió a mostrar una carencia rematadora ciertamente alarmante, de modo que o marca el francés o no marca nadie pero esto a su vez, solapa a Jovic, que se encuentra como un islote en tierra de nadie.

En este sentido, lo de Vinicius es terrible. A pesar de mostrar su velocidad y desborda, empieza a preocupar seriamente, no ya su falta de acierto tanto en el remate como en el último pase sino sus constantes errores a la hora de tomar decisiones. Cuando tiene que centrar, dispara aun sin ángulo y cuando tiene que rematar, centra y entrega el balón al contrario.

El VAR, también en huelga general

Y qué decir del arbitraje de Alberola Rojas. No sé qué es más indignante. Su doble rasero y su imposibilidad de ver al menos dos penaltis de manual o que el VAR -que a fin de cuentas está para esto- no moviese un dedo para corregirle.

Deplorable arbitraje de Alberola Rojas, que perjudicó gravemente al Real Madrid | Mallorca 0-1 Real Madrid

Porque parece imposible que nadie viese ambos penaltis. El primero, por un claro derribo a Casemiro en la primera mitad, que no se pitó por un fuera de juego del brasileño que, para más inri, no era y otro, aún más evidente, por un agarrón de Salva Sevilla a Brahim en los minutos finales, que es aún más sangrante.

A eso hay que unirle el sempiterno doble rasero disciplinario. Expulsó correctamente a Odriozola por doble amarilla pero dejó sin amonestar varias jugadas como un agarrón que cortaba una contra, y dos escalofriantes entradas, una a Marcelo directa a la rodilla y otra, casi al final, a Brahim que le puso literalmente los tacos en la cara al malagueño.

¿Que el Real Madrid hizo un pésimo partido? Sin duda, pero que eso no sea óbice para reconocer que, como le pasó en Villarreal con aquel penalti no pitado a Vinicius al final del encuentro, el arbitraje nos ha vuelto a privar de puntos. Así de simple.

Ahora sólo falta que alguien, desde las más altas instancias del club, manifieste de alguna forma su malestar por estos arbitrajes y en vez de poner la otra mejilla y dé un puñetazo encima de la mesa de la Liga o de la RFEF o en ambas instancias y diga que hasta aquí hemos llegado. Porque es muy difícil jugar cuando, además de que no te salen las cosas, los rivales salen con las cartas marcadas.

Un equipo totalmente plano y vacío

El partido en sí no tuvo demasiada historia. El Mallorca hizo lo que debía y lo que mejor sabe hacer. Apretar fuerte en los primeros minutos, desarbolar al Madrid en el centro del campo y tratar de aprovechar las pocas ocasiones que tuviesen. No hay que olvidar, de hecho, que el Mallorca es hasta este momento el equipo que menos ha disparado a puerta, por lo que este planteamiento era el esquema que iba a poner encima de la mesa.

Los once de Zidane para jugar de inicio en Son Moix | Mallorca 0-1 Real Madrid

Por eso sorprendió que Zidane diese entrada a Isco en detrimento de Valverde, dejando a Isco en el eje del centro del campo junto a Casemiro. Si a eso le unimos una defensa de chichinabo, aculada en tablas, sin contundencia y carente de la más elemental contundencia, lo que pasó era absolutamente previsible.

En el minuto 7, Lago Junior cogió el balón en la zona de tres cuartos del ataque madridista y, con total impunidad, seguido de cerca por Odriozoa pero sin encimarle siquiera, dándole ese metro tan necesario para encarar y llevar el balón pegado al pie, se internó en el área y, con total comodidad, colocó el balón pegado a la base del poste izquierdo de Courtois.

El Madrid sintió el golpe y se quedó absolutamente noqueado sobre el césped. Su centro del campo era un absoluto coladero y las bandas, sendas autopistas por las que entraban los atacantes bermellones y Lago Junior y Budimir parecían Gento y Van Basten.

Apenas siete minutos después y en pleno desconcierto, Militao le regaló en la frontal del área un balón a Baba, quien centró a Budimir para que éste marcase el segundo. Afortunadamente, éste recibió en posición ilegal y el tanto no subió al marcador.

Mal partido en términos generales de Alvaro Odriozola | Mallorca 0-1 Real Madrid

A partir de ese momento, el Madrid se fue adueñando del partido, entre otras cosas porque el Mallorca rebajó la presión y decidió echarse atrás y darle el balón a los de ZIdane. Pero ese dominio no se tradujo en nada positivo.

Salvo algunas cabalgadas de Vinicius, que acababan todas en nada, tuvimos que esperar hasta prácticamente la media hora del partido para que James y Benzema se inventasen una jugada que finalizó en francés con una maravillosa vaselina que se acabó estrellando en el larguero de Reina.

Al filo del descanso llegó la primera de las jugadas polémicas cuando en un balón colgado al segundo palo del Mallorca, Mohammed derribó claramente a Casemiro, que le había ganado la espalda. Y aquí Alberola Rojas se equivocó gravemente. Primero por pitar fuera de juego del brasielño del Real Madrid cuando no lo estaba y, en segundo lugar, porque era penalti. El VAR no corrigió ni una ni otra jugadas y el que podría haber sido el 1-1 se marchó al limbo de siempre.

Mejor en la segunda parte pero falta el gol

La segunda parte comenzó con un Real Madrid más centrado y con una mayor tensión defensiva y con un ataque volcado casi en exclusiva por la banda de Vinicius, tan activo como desacertado en el último pase ya que Jovic, por la derecha, era prácticamente inexistente.

En el minuto 63 se produjo un doble cambio en el Madrid, con las entradas de Valverde y Rodrygo por los desaparecidos Isco y Jovic y eso redundó en que los de Zidane se asentaran aún más en el campo, dotándole de una mayor solidez en el centro del campo y una mayor presencia ofensiva por la derecha, donde el equipo prácticamente no había aparecido.

Vinicius lo intentó de todas formas pero no le salió nada | Mallorca 0-1 Real Madrid

Precisamente fue Rodrygo quien, a los pocos minutos de saltar al campo protagonizó una gran galopada por su banda pero su pase de la muerte se estrelló contra un defensa.

En el minuto 74, Odriozola culminó su mal partido con una expulsión tan justa como absurda. Sin posibilidad de llegar al balón, en una jugada sin peligro en la zona medular, entró como un caballo desbocado y se llevó por delante a Lago Junior, llevándose su segunda amarilla, lo que obligó a reacondicionar la banda derecha y retrasar la posición de Rodrygo.

En el minuto 82 Brahim entró en lugar de Vinicius y el equipo lo notó. El malagueño puso la nota de sensatez y la pausa mínima necesaria para encarar pero el Madrid tampoco encontró el hueco.

Con un constante ir y venir de balones colgados al área, con Ramos tratando de ejercer de ariete, en el minuto 88 uno de esos centros, quizás el mejor, llegó al área pequeña para que Brahim pudiese rematar a placer pero Salva Sevilla agarró de la camiseta al joven malagueño.

Inexplicablemente, ni Alberola Rojas ni su asistente ni, sobre todo, nadie en la Sala VOR apreció el evidente agarrón y la jugada continuó y este segundo penalti acompañó al primero en la lista de injusticias arbitrales del día.

Inexplicable cómo ni el árbitro ni el VAR vieron este agarrón a Brahim dentro del área | Mallorca 0-1 Real Madrid

Incluso se le llegó a reclamar otro, ya con el tiempo vencido, a Ramos cuando fue a rematar una falta botada por James, tras una indecente patada a la cara de Brahim que, por cierto, el colegiado dejó sin tarjeta.

Sin tiempo para más, y tras casi cinco minutos de añadido, el colegiado dio por finalizado el partido y con ello, la primera derrota del Real Madrid y el adiós a un efímero liderato que, o mucho se trabaja en defensa, o dudo mucho que vuelva.

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