Crónica Real Madrid 2-0 RCD Espanyol | Jornada 16 Liga Santander

Raphaël Varane celebra el gol que abría el marcador | Real Madrid 2-0 RCD Espanyol

Real Madrid 2-0 RCD Espanyol: “Verde que te quiero verde”

El Real Madrid se ha llevado otros importantes puntos ante un correoso RCD Espanyol, en un encuentro donde hubo más emoción que fútbol, marcado por las numerosas bajas y por el hecho de ver al equipo blanco por cuarta vez en sus más de 120 años de historia, vestido como local con una equipación que no es su blanco inmaculado.

En este caso, y de forma excepcional como apoyo institucional del club a la 25ª Cumbre sobre el Cambio Climático que se está celebrando en Madrid en estos días, el Real Madrid ha cambiado su tradicional indumentaria blanca por la tercera equipación, de color verde.

Pero notas anecdóticas al margen, lo cierto es que el partido de hoy no ha sido tan vistoso como en otras ocasiones, entre otras cosas por el gran entramado defensivo que desplegaron los de Machín sobre el césped del Bernabéu.

Sin embargo, a base de brega y una dosis brutal de trabajo físico en el centro del campo -espectaculares Casemiro y Valverde en ese sentido- el Real Madrid se acabó imponiendo, entre otras cosas porque dominó más, tuvo más la pelota y sobre todo, generó muchas más ocasiones que su rival, que dicho sea de paso, apenas tiró una vez entre los tres palos de Courtois.

Desgraciadamente, el Real Madrid sigue adoleciendo de pegada. Le cuesta horrores hacer un gol y, pese a que hoy ha contado con numerosas oportunidades tanto en las botas de Benzema como de Vinicius, entre la actuación superlativa de Diego López y los errores de los delanteros, sólo se anotaron dos tantos. Pero los de Zidane merecieron más y sufrir menos.

La nota negativa del encuentro la dejó la estúpida expulsión de Ferland Mendy, en un par de lances absurdos, especialmente el que le provocó la segunda amarilla. Una acción en la que midió mal, llegó tarde e innecesariamente fue objeto de amonestación, que dejará al Real Madrid sin laterales izquierdos para la siempre difícil cita en Mestalla de la próxima semana.

Ahora, sin Mendy ni Marcelo, que está lesionado y no volverá a jugar al menos en tres semanas, a Zidane sólo le queda la opción de jugar con Carvajal de lateral izquierdo y Odriozola o Militao de lateral derecho o esperar la posible recuperación de Nacho, que todo apunta a que estará esta semana trabajando ya con sus compañeros.

Vinicius, el rey de la banda izquierda

Pero volviendo al partido, Zidane no quiso sorpresas y dio el valor que requería el partido ante un rival que practica un fútbol que no se corresponde en absoluto con su posición en la tabla. Por eso no quiso florituras ni componendas y volvió al 4-3-3 de siempre.

Zidane volvió al 4-3-3 con esta alineación | Real Madrid 2-0 RCD Espanyol

Para ello tiró de todo lo mejor de lo que disponía, con la defensa de gala, con Mendy por Marcelo, un centro del campo con Kroos, Casemiro y Valverde y la gran novedad, la presencia por primera vez en la temporada de sus dos perlas brasileñas, Vinicius y Rodrygo junto a Benzema en el ataque.

El Espanyol salió con las ideas bien claras. Presionar con fuerza la salida de la pelota del Real Madrid y buscar con rapidez el área blanca. Sin embargo, eso no pudo ser porque, si bien se le atravesó un tanto durante los primeros minutos, pronto se supo sacar de encima esa presión a base de tocar y tocar, cuando hacía falta o de la mano de la verticalidad de Fede Valverde.

En cuanto el Real Madrid lograba desarbolar esa primera zona de presión, rápidamente perdía la espalda y de la mano de un gran Vinicius, que echó sobre sus espaldas la práctica totalidad del fútbol ofensivo local, los de Zidane tuvieron oportunidades de sobra para haberse ido al descanso con un marcador favorable más amplio.

De hecho, la primera ocasión llegó a los cinco minutos escasos de dar comienzo el partido cuando Vinicius rompió por velocidad a toda la defensa visitante y tras un recorte de ensueño en una baldosa, conectó un gran disparo al que respondió fenomenal Diego López. El rechace le cayó a Fede Valverde en la frontal, pero el chut del uruguayo se marchó fuera por poco.

A Vinicius le faltó definición para firmar un partido perfecto | Real Madrid 2-0 RCD Espanyol

El Real Madrid se mostraba dominador y sobre todo, imaginativo a la hora de salvar la presión del Espanyol, con pases largos que evitaban errores de concentración ya conocidos y de paso, buscar las cosquillas a una muy bien plantada línea de cinco, desplegada por Machín.

El problema es que ni el ritmo del partido era lo suficientemente alto como para sorprender a la defensa blanquiazulo ni esos pases largos llegaban en ocasiones a sus destinatarios, por lo que a medida que avanzaba la primera mitad, el partido fue decayendo en intensidad, lo que fue aprovechado por los “pericos” para asentarse sobre el campo.

Poco a poco y muy lentamente, el Espanyol se fue sacudiendo el dominio y se empezó a acerca al área de Courtois, eso sí, de forma muy tímida y al filo de la media hora llegó la primera y única oportunidad del conjunto catalán, cuando Granero remató de cabeza y Courtois, en una espectacular estirada, desvió el balón cuando iba rumbo a su escuadra.

Aquel gran susto espoleó a un Real Madrid que,  apenas un minuto después y de nuevo de la mano de Vinicius, rompió otra vez a la defensa y, tras una gran jugada personal, se plantó ante Diego López. Pero de nuevo el desacierto rematador del delantero brasileño y la intuición del meta gallego, con una buena parada abajo, evitaron el tanto.

En el minuto 36 Diego López volvió a lucirse sacando una gran mano a Fede Valverde, cuyo disparo desde la misma frontal del área se encontró una vez más con una nueva y espectacular acción a cargo del ex-portero madridista.

Oportuna aparición de Varane para marcar el primer tanto de la mañana | Real Madrid 2-0 RCD Espanyol

Quien ya no perdonó fue Varane quien, tan solo un minuto después, aprovechó una jugada embarullada en la media luna del área blanquiazul de la que Benzema sacó petróleo. El delantero se inventó una excepcional asistencia entre un mar de piernas hacia el interior del áre,a, por la que apareció Varane, junto a Casemiro, como extremo izquierdo para cruzar el balón al fondo de la red.

Por último, en la última gran contra de la primera mitad, Benzema le entregó un caramelo de nata a Vinicius en forma de pase al hueco que el brasileño, a la carrera, desfondó a sus rivales y se plantó solo ante Diego López pero, de nuevo, volvió a fallar en la definición, estrellando el balón contra el cuerpo del meta.

Karim Benzema, de nuevo decisivo

La segunda mitad comenzó con un Espanyol con otro ánimo, mejor plantado sobre el campo y con otra actitud más valiente, lo que obligó a los de Zidane dar un paso atrás y buscarle las cosquillas a la defensa blanquiazul a base de balones a su espalda.

Y así fue cuando en el minuto 52, Benzema fallaba estrepitosamente una contra maravillosamente llevada por Valverde y casi 20 minutos más tarde, era incapaz de aprovechar una gran asistencia de Vinicius, mandado fuera un balón de esos que no suele fallar y menos últimamente.

Partido muy completo de Casemiro en el Bernabéu | Real Madrid 2-0 RCD Espanyol

Entre medias de ambas jugadas, la verdad es que poca cosa. El Espanyol quería pero no podía y el Real Madrid no terminaba de encontrar la tecla para desplegar su mejor fútbol y se limitaba a arreones y disparos lejanos como uno de Mendy, que se fue a las nubes y otro de Kroos, que tampoco encontraba diana.

Y cuando más empezaba a cundir el nerviosismo en las gradas y en los aficionados, que ya hemos visto al Madrid dejarse puntos en su estadio aun habiendo jugado mejor y dominado los partidos que sus rivales (p.ej.: ante el Valladolid o el Betis), llegó Monsieur Benzema para, ahora sí, acertar de pleno.

En el minuto 78 Carvajal sorprendió a toda la defensa “perica” con un saque de banda hacia Valverde, en esta ocasión por la derecha. El charrúa llegó hasta el área y, tras un caracoleo, vio la llegada de Benzema quien remató, en esta ocasión, con una cierta dosis de fortuna para alojar el balón en la portería de Diego López.

A partir de ahí, con el partido ya completamente roto, llegó la infausta expulsión de Mendy. El lateral francés, que estaba cumpliendo con creces en defensa pero cuya aportación ofensiva estaba siendo más bien discreta, ya tenía una cartulina amarilla por una dura entrada a Víctor Gómez en el minuto 63.

Por eso se entiende poco qué pudo pasar por su cabeza para entrar como lo hizo en el minuto 82 de nuevo a Víctor Gómez. Tarde, mal y con la plantilla por delante, el francés no midió bien sus fuerzas y Jaime Latre no se lo pensó dos veces para sacarle la segunda tarjeta y mandarle a la ducha.

Benzema cerró el marcador y demostró que sigue en racha | Real Madrid 2-0 RCD Espanyol

Esto obligó a Zidane a replantearse los cambios y Jovic, que iba a entrar, se tuvo que quedar de nuevo sin jugar y el francés sacó de una tacada a Eder Militao por Rodrygo y a Brahim por Vinicius. Militao pasó a ocupar la demarcación de lateral derecho y pasó a Carvajal a la izquierda, en lo que podría ser una probatura para el partido contra el Valencia.

El caso es que, con el Espanyol rendido y con el Madrid, que daba por bueno lo cosechado, el partido se limitó a ver pasar el tiempo y a que Brahim, como en Mallorca, recibiese en esta ocasión un tremendo tantarantán por detrás, en este caso por parte de Darder, que fue objeto de amonestación y el partido murió sin más estridencias.

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