Crónica Real Madrid 1-2 Manchester City | Champions League (octavos de final)

Estuvo francamente mal el italiano Orsato en la dirección del partido | Real Madrid 1-2 Manchester City

Real Madrid 1-2 Manchester City: “En caída libre”

El Real Madrid continúa con su particular descenso a los infiernos, en el momento más trascedental de la temporada con una nueva y dolorosa derrota, en este caso ante el Manchester City y en la Champions League.

Una derrota que no sólo es dolorosa por el hecho de haberse producido en casa, en un Bernabéu cada vez más vulnerable y alejado de ese fortín que fue in illo tempore, sino porque además ha comprometido muy seriamente su continuidad en la competición en la que este equipo había depositado todas sus esperanzas.

Y también, por qué no decirlo, dolorosa por la forma en la que se ha producido, siendo superado claramente en casi todas las facetas del juego y durante prácticamente todas las fases del partido.

De hecho, sólo la maravillosa actuación de Courtois, sobresaliente en todas sus acciones, impidieron que una humillante goleada. Sin embargo, y cuando peor estaban los de Zidane, llegó el gol de Isco y los mejores minutos del Real Madrid sobre el campo.

Un espejismo porque en apenas ocho minutos delirantes por parte de algunos jugadores, especialmente Carvajal, cuya ausencia del más elemental rigor táctico y su precipitación, provocaron dos errores garrafales y el partido, que parecía en el bote, se marchó por el sumidero.

Eso sí, y una vez más, el fantasma de la polémica arbitral volvió a cernirse sobre el Santiago Bernabéu. El italiano Orsato, famoso por su anticaserismo, marcó con su actuación el devenir del partido y, probablemente, la eliminatoria.

Polémica por la concesión de este gol a Gabriel Jesús, tras un empujón a Ramos | Real Madrid 1-2 Manchester City

Primero, al conceder el gol del empate del City a pesar de la evidente falta de Gabriel Jesús sobre Ramos en el remate y, segundo, al expulsar de forma rigurosa al camero por una, cuando menos, discutible falta sobre Sterling.

De esta forma, el Real Madrid tiene ante sí, la hercúlea tarea de darle la vuelta a una eliminatoria que, de por sí, ya está muy cuesta arriba y encima con la ausencia de Ramos en el eje de la zaga y con un equipo lastrado por una alarmante falta de gol.

Partida de ajedrez en la primera parte

Y es que el inicio del partido, en el que Zidane volvió al esquema del 4-4-2, o mejor dicho, a un 4-3-1-2 con la sorprendente ausencia de Toni Kroos, que se quedó en el banquillo y con Isco entre líneas, intentando abrir huecos, con Benzema y Vinicius para redondear la faena.

Los primeros minutos, de tanteo, fueron bastante equilibrados, con excesivo centrocampista, mucho juego de posesión y una ausencia casi total de disparos a puerta. Isco, muy entonado, se movía entre líneas, buscando asociarse con Benzema y tratando de abrir huecos para aprovechar la velocidad de Vinicius.

Sin embargo, había demasiada parsimonia en la circulación de balón y el City de Pep, muy bien plantado sobre el campo, prácticamente no dejaba espacios, con un muy entonado De Bruyne y con Gabriel Jesús convertido en la sombra de Carvajal y en un verdadero dolor de muelas para el de Leganés.

Zidane sorprendió dejando en el banquillo a Kroos y sacando a Vinicius | Real Madrid 1-2 Manchester City

Así las cosas, y tras un primer cuarto de hora en el que los de Zidane dominaron el partido, el City fue asentándose sobre el césped y poco a poco se hizo con los mandos del centro del campo, obligando al Real Madrid a ir reculando hacia su propio campo.

Precisamente fue el equipo citizen quien dispuso de la primera gran oportunidad del partido. En el minuto 21, en el primer atisbo del abuso que iba a sufrir Carvajal a manos de Gabriel Jesús, el brasileño recibió un gran balón de De Bruyne y, tras un gran recorte, disparó duro y centrado pero se encontró a un inspirado Courtois.

Un aviso al que respondió Benzema al filo de la primera media hora, con un gran testarazo tras un pase, pura crema, de Mendy al área pequeña. El remate fue rechazado a duras penas por Ederson y el balón le cayó a Vinicius quien, completamente solo, volvió a hacer gala de esa cada vez más merecida fama sobre su inoperancia de cara al gol y, cuando sólo tenía que empujar el balón, se resbaló y no acertó a meter la pierna.

El partido entró en una espiral de centrocampismo al que sólo quería reaccionar Vinicius, cuya velocidad y búsqueda de espacios no fue comprendida por sus compañeros, empeñados en tocar y tocar hasta aburrir a las ovejas.

Y así, cuando el partido llegaba a su intermedio, llegó un nuevo aviso del City. Con el tiempo prácticamente cumplido, un córner botado desde la derecha de Courtois acabó con un remate fácil de Gabriel Jesús, ante la pasividad de Carvajal -que para más “inri” se dio la vuelta- que Ramos no acertó a despejar bajo los palos y a punto estuvo de meterse el balón en su portería. Afortunadamente Casemiro, que seguía atentamente la jugada junto al palo, evitó el autogol del camero.

El “empezóse del acabóse” de la segunda mitad

La segunda mitad supuso el principio del fin. Zidane optó por un cambio táctico, pasando a Fede Valverde a la derecha, donde Isco se había dado una soberana paliza ayudando en defensa y aquello dejó al descubierto lo peor del equipo.

No fue un buen día para Sergio Ramos, que acabó expulsado | Real Madrid 1-2 Manchester City

Con un Casemiro absolutamente desnortado y fallón y con un Carvajal, alejado de la realidad, perdiendo constantemente la posición y perdiendo infinidad de balones peligrosos en el inicio de las jugadas, el City se adueñó del balón y del partido.

El Real Madrid estuvo prácticamente 15 minutos encajonado en su campo, viendo cómo el balón apenas le duraba un suspiro pero sin percutir demasiado en el área blanca. Al menos de momento, ya que en apenas dos minutos Mahrez, con una gran jugada personal ante Mendy, primero, y después con un gran disparo cruzado, puso a prueba a Courtois, que volvió a lucirse por partida doble.

Pero el fútbol tiene estas cosas y, cuando peor estaba el Real Madrid, en el minuto 61 Modric le robó la cartera a Rodrigo, Vinicius aprovechó las dudas de Walker y le dejó en bandeja un balón maravilloso a Isco, que seguía la jugada. El malagueño tuvo tiempo de controlar el esférico y cruzar a la derecha de Ederson ante el júbilo de la grada, que pasó de temerse lo peor a dominar el marcador.

Comenzaron los mejores minutos de juego del Real Madrid ante un City que acusó terriblemente el golpe, lo que obligó a Guardiola a tirar de Sterling para salvar los trastos ante el empuje de un conjunto blanco crecido, que tuvo en las botas de Ramos una ocasión de oro que rechazó in extremis Fernandinho cuando se colaba el segundo.

En esta jugada se reclamó falta en el remate de Gabriel Jesús sobre Sergio Ramos | Real Madrid 1-2 Manchester City

En paralelo, un acalambrado y exhausto Vinicius se fue al banquillo en el minuto 74 por Bale. Pero Carvajal, tremendamente desacertado en todas sus acciones, se empeñó en tirar por tierra el buen trabajo de estos minutos.

En el minuto 78, en una de sus atolondradas subidas perdió un balón de oro ante Sterling que dejó para que De Bruyne se aprovechase del descontrol de la defensa madridista y metiese un centro colosal al mismo corazón del área pequeña.

Ahí encontró a Gabriel Jesús que remató a placer para batir a Courtois, previo empujón a Ramos que ni el colegiado italiano ni el VAR consideraron suficiente como para sancionar falta.

Un golpe directo al mentón del Madrid, que cayó como un boxeador sonado sobre la lona. Y el equipo de Guardiola olió la sangre y se fue a por el partido, aprovechando que los de Zidane estaban fuera del mismo.

Ya avisó un par de minutos más tarde el propio Gabriel Jesús tras rematar alto un buen centro de Mahrez desde la izquierda. Y no hubo que esperar mucho más para que la catástrofe se culminase. En el minuto 83, Sterling le hizo un traje a Carvajal, quien se tiró a destiempo para intentar cortar la internada del británico, trabándole claramente dentro del área madridista.

No hubo dudas y el italiano Orsato decretó el punto fatídico para que De Bruyne culminase su gran partido con un lanzamiento a la derecha de Courtois y arrojase un jarro de agua aún más fría sobre las gradas del Bernabéu.

Kevin De Bruyne, festejando el segundo gol citizen | Real Madrid 1-2 Manchester City

Los últimos minutos fueron un completo despropósito. Zidane se volvió literalmente loco y descolocó lo poquito que quedaba en pie del equipo con dos cambios ciertamente tardíos. Dio entrada a Jovic y a Lucas Vázquez pero fue demasiado tarde.

Y gracias, porque el Real Madrid se rompió del todo. A falta de seis minutos para el fina, Casemiro le regaló un balón envenenado a Varane, que aprovechó Gabriel Jesús para robar y encarar a Ramos quien, sin apenas rozarle, vio cómo el brasileño se dejaba caer en la misma frontal del área. Orsato picó y no sólo señaló la falta, que por centímetros no fue dentro del área, sino que además expulsó a Ramos con roja directa.

Unos últimos minutos que el City no supo aprovechar para darle la puntilla al Real Madrid. Mahrez perdonó hasta en dos ocasiones el tercero y Mendy, ya con el tiempo cumplido, mandó fuera un balón que pudo haber supuesto el empate.

No hubo tiempo para más. Orsato mandó a los equipos a la ducha y ahora toca remar a conciencia para revertir este desastre en el Etihad Stadium en tres semanas. Una tarea harto dificil, casi imposible y ciertamente titánica, porque hay que ganar por dos o más goles.

Pero si hay un equipo para el que no existen imposibles, ése es el Real Madrid, así que, parafraseando a Klopp tras su derrota en el Wanda de la semana pasada, “Bienvenidos al Etihad”, que 90 minutos puede hacérsele aún muy largos a los de Pep…

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