11 extranjeros del Real Madrid (I): Argentina

A lo largo de su historia, el Real Madrid ha acogido a jugadores de decenas de países distintos. Desde el inglés Arthur Johnson, líder de aquel primer Real Madrid de 1902, a los extranjeros que juegan hoy en el equipo blanco, la historia del club blanco está escrita en múltiples idiomas y banderas.

Sin embargo, solo unas pocas han dado suficientes jugadores al Real Madrid como para poder realizar un “once” completo. Y dentro de ésas, no todas han gozado de un portero con el que completar el conjunto. En esta serie de entregas para Meritocracia Blanca presentaré lo que ha sido el mejor equipo de la historia del Real Madrid para cada una de estas nacionalidades.

Alfredo Di Stéfano, con él empezó todo…

Argentina

El dibujo elegido sería un 4-1-4-1, una zaga de cuatro con un único mediocentro por delante, dos interiores, dos extremos y un único 9.

La portería no encuentra muchas dudas en este caso, ya que los únicos argentinos que se han puesto bajo palos en el Real Madrid fueron Antonio Domínguez y Albano Bizzarri, posición en la que se impone el primero sin dificultad.

Sería  uno de los porteros más reconocibles de la generación de Alfredo Di Stefano, jugando durante seis temporadas en el conjunto blanco (1957-1962) y disputando un total de 85 partidos con la camiseta blanca. En total ganaría tres Copas de Europa (1957/1958, 1958/1959 y 1959/1960), tres Ligas Españolas (1957/1958, 1960/61 y 1961/1962), una Copa del Generalísimo (1961/1962) y una Copa Intercontinental (1960/1961).

En la zaga nos encontraríamos con múltiples candidatos, pero quizás varios desconocidos para el aficionado medio: Manuel Rocha, Jose Antonio Navarro, Juan Carlos Touriño, Enrique Wolff, Óscar Ruggeri, Walther Samuel, Gabriel Heinze y Ezequiel Garay serían los integrantes de este grupo.

El elegido para el lateral derecho sería Juan Carlos Touriño, quien también defendió la camiseta madridista durante seis temporadas (1970-1976). El polivalente defensa (quien podía jugar también en el centro de la zaga) disputaría un total de 134 partidos en aquel periodo (123 de titular) y ganaría tres Ligas Españolas (1971/1972, 1974/1975 y 1975/1976), además de dos Copas del Generalísimo (1973/74, 1974/75).

La pareja de centrales estaría compuesta por un contemporáneo del anterior, Enrique Wolff, y un integrante clave de la mítica Liga de los 107 goles de la Quinta del Buitre, Óscar Ruggeri. El primero estaría tan solo dos temporadas en el equipo blanco (1977-1979) pero dejaría huella: 90 partidos con la elástica merengue (89 como titular), marcando seis goles y levantando dos Ligas Españolas (1977/78 y 1978/79).

El central Oscar Ruggeri, integrante de aquel gran Real Madrid de la Quinta del Buitre

El segundo estaría con los blancos durante únicamente una temporada (1989-1990) pero dejaría huella tras disputar un total de 39 partidos a lo largo de la misma, marcando tres goles y levantando aquella Liga Española (1989/1990) y la Supercopa de España de la misma temporada pero sin jugar ningún partido tras haber ganado el equipo el doblete el año anterior.

En el lateral izquierdo nos encontramos con un compromiso ya que ninguno de los mencionados anteriormente era un especialista puro en el puesto. Gabriel Heinze y Juan Carlos Touriño ocuparon la posición.

El primero era principalmente central y el segundo raramente jugó a pie cambiado (además de haber sido elegido en la otra banda). De esta manera el elegido será nada menos que Santiago Solari, quien pese a ser extremo o interior zurdo, acabaría siendo uno de los principales elegidos para suplir las ausencias de Roberto Carlos, imponiéndose al canterano Raúl Bravo en los encuentros más importantes, y al central Aitor Karanka antes de la promoción del anterior.

El argentino disputaría un total de 209 encuentros con la camiseta blanca (87 de ellos de titular), y marcaría 22 goles. Jugó con el Real Madrid entre 2000-2005 y levantaría una Champions League (2001/2002), dos Ligas Españolas (2000/2001 y 2002/2003), dos Supercopas de España (2001/2002 y 2003/2004), una Supercopa de Europa (2002/2003) y una Copa Intercontinental (02/03).

Para el mediocentro tenemos un grupo reducido de jugadores: Eulogio Aranguren, Fernando Redondo, Esteban Cambiasso y Fernando Gago.  El elegido sería Fernando Redondo, ídolo en la medular blanca en la década de los 90 y gran protagonista en las conquistas de la Séptima y la Octava Copas de Europa.

Fernando Redondo, uno de los mejores centrocampistas defensivos de todos los tiempos

El centrocampista jugaría entre 1994 y 2000, disputando un total de 228 partidos con el conjunto blanco (218 como titular), marcando cinco tantos. Con la camiseta blanca levantaría dos Champions League (1997/98 y 1999/2000), dos Ligas Españolas (1994/95 y 1996/1997),una Supercopa de España (1997/1998) y una Copa Intercontinental (1998/1999).

Para los interiores y extremos volvemos a encontrar un nutrido grupo de jugadores, incluyendo Sotero Aranguren, Roque Olsen, Antonio Imbelloni, Héctor Rial, Miguel Pérez, Eduardo Anzarda, Santiago Solari, Ángel Di María y Francisco Feuillassier.

El interior derecho sería para Roque Olsen, polivalente atacante del Real Madrid de los años 50 que intercalaría tanto la posición de delantero centro (antes de la llegada de Di Stefano) con posiciones más retrasadas tras la llegada del mismo. El argentino estaría siete temporadas en el equipo blanco (1950-1957) y disputaría un total de 130 encuentros (129 como titular), marcando un total de 66 goles.

En su dilatada carrera como madridista lograría ganar dos Copas de Europa (1955/1956 y 1956/1957), tres Ligas Españolas (1953/1954, 1954/1955 y 1956/1957), dos Copas Latinas (1954/1955 y 1956/1957) y dos Pequeñas Copas del Mundo de Clubes (1952/1953 y 1956/1957).

Por su parte el extremo derecho sería para Ángel Di María. El argentino jugaría 4 temporadas en el Real Madrid, entre 2010-2014, donde alternaría entre las posiciones de extremo derecho, izquierdo, mediapunta, interior y hasta lateral de urgencia, sin embargo sería en banda derecha donde más jugaría para el club. Fue decisivo en las tres grandes finales que ganó, marcando o asistiendo en todas ellas.

En ese periodo de tiempo jugaría 190 encuentros (143 como titular), marcando 36 goles y ganando una Champions League (2013/2014), una Liga Española (2011/2012), una Copa del Rey (2010/2011), una Supercopa de España (2012/2013) y una Supercopa de Europa (2014/2015).

El interior izquierdo sería para otra leyenda del conjunto blanco: Héctor Rial. El argentino fichó por el conjunto español a recomendación de Alfredo Di Stefano y no decepcionó, siendo una de las grandes figuras de la primera época dorada del club. Sería fichado en el interior opuesto, ocupado posteriormente por su compatriota Olsen, pero su fantástica sociedad con Gento provocaría su desplazamiento al costado contrario.

Héctor Rial, delantero del inolvidable Real Madrid de las cinco Copas de Europa seguidas

Estaría en el club blanco durante siete temporadas, entre los años 1954 y 1961, disputando un total de 175 encuentros y marcando un total de 89 goles con la camiseta blanca. Acabaría ganando cinco Copas de Europa consecutivas (desde la 1955/1956 a la 1959/1960), dos Copas Latinas (1954/1955 y 1956/1957) y una Pequeña Copa del Mundo de Clubes (1956/1957).

El extremo izquierdo por su parte iría a Sotero Aranguren, el primer argentino (junto con su hermano Eulogio) que se enfundó la camiseta del Real Madrid. Estaría en el equipo blanco durante siete temporadas (1911-1918), jugando un total de 38 encuentros (hay que tener en cuenta los pocos partidos que se jugaban al año por aquel entonces) y marcando cinco goles.

El habilidoso zurdo sería una de las primeras grandes estrellas del conjunto merengue, junto con el delantero Santiago Bernabéu o René Petit. Su prematura muerte, a los 28 años, propició la creación de una estatua dispuesta en la entrada de los vestuarios. A lo largo de su estancia en el conjunto blanco ganaría una Copa del Rey (1916/1917) y cuatro Campeonatos Regionales Centro (1911/1912, 1915/1916, 1916/1917 y 1917/1918).

Para terminar el “once”, en la delantera nos encontramos una vez más con un grupo amplio de jugadores, pero con una estrella muy destacada: Alfredo Di Stefano. También encontraríamos a Oscar Más, Roberto Martínez, Carlos Guerini, Jorge Valdano, Juan Esnáider, Rolando Zárate, Gonzalo Higuaín y Javier Saviola.

La elección carece de sorpresa: Alfredo Di Stefano permanecería 11 temporadas al frente del Real Madrid, entre 1953-1964, liderando al conjunto blanco a la mejor era de su historia. Empezaría como delantero centro, pero su radio de acción era tan amplio que ocupaba casi todas las zonas del campo, retrasando su área de influencia a medida que los años pasaban.

En  estas 11 temporadas disputaría un total de 404 partidos para el club, marcando un total de 312 goles. A lo largo de esa época dorada ganaría cinco Copas de Europa (1955/1956, 1956/1957, 1957/1958, 1958/1959 y 1959/1960), ocho Ligas Españolas (1953/1954, 54/55, 56/57, 57/58, 60/61, 61/62, 62/63 y 63/64), una Copa del Generalísimo (61/62), una Copa Intercontinental (60/61), dos Copas Latinas (54/55 y 56/57) y una Pequeña Copa del Mundo de Clubes (56/57).

El “once” ideal de argentinos en el Real Madrid

Hay que entender que cualquier dibujo utilizando jugadores de épocas tan dispares resulta incoherente por las enormes diferencias futbolísticas de la época, y que la ausencia de jugadores del nivel de Gonzalo Higuaín, Miguel Pérez o Jorge Valdano es incomprensible si los medimos a la calidad técnica pura y dura de alguno de los zagueros elegidos.

Sin embargo el objetivo de esta serie no consiste únicamente en hacer un all-star, sino un conjunto que a priori pudiese funcionar y en el que la mayor parte de los jugadores estuvieran en posiciones en las que jugasen a lo largo de su carrera y pudieran ser lo más coherentes posibles en el fútbol actual.

En este caso, la pareja de centrales tendría cierta lógica, ya que Wolff principalmente actuó como líbero a lo largo de su estancia en el club blanco, mientras que Ruggeri siempre fue un zaguero más clásico.

En el caso de los laterales, Touriño pertenecía a la antigua escuela de la posición, coherente con su época, subiendo poco y priorizando el orden atrás. Para su compañero arriba no resultaría un gran problema, ya que Di María en casi toda su estancia en el club blanco tuvo un lateral de corte defensivo: Arbeloa las tres temporadas en las que jugó de extremo derecho, y Coentrao cuando lo hizo de interior izquierdo.

Además la presencia del oriundo en la derecha daría algo más de libertad al otro lateral, permitiendo que un interior como Solari no comprometiese tanto a la zaga. El argentino quizás no fue el lateral improvisado más eficiente que se recuerde, pero era un trabajador incansable y poseía una zurda de seda, dando algo más de salida a esa defensa.

La presencia de Fernando Redondo, obligada por la enorme superioridad que presenta frente a sus compañeros, permitiría además un centro del campo más laxo al haber jugado durante su carrera casi en idénticas circunstancias. No en vano ganaría su primera Liga como único mediocentro en una zona en la que le acompañaban dos delanteros haciendo de extremos como fueron Amavisca y Luis Enrique y un mediapunta puro como Laudrup delante.

Santiago Solari, jugador polivalente y campeón de Europa con el Real Madrid en los 2000

Posteriormente su segunda Liga con Capello formaría doble pivote con un jugador mucho más ofensivo como era Seedorf, y en la Octava directamente estaría “acompañado” por otro delantero como Raúl y un extremo como McManaman. Esto da la posibilidad a emplear interiores más clásicos y con menos retorno como eran Rial y Olsen, ya que no andaría tan lejos de lo que tuvo que hacer “El Príncipe”.

Por su parte estos interiores podrían a priori encontrar sociedades interesantes con sus extremos pese a pertenecer a épocas radicalmente distintas. En la derecha, Olsen se encontraría con un Di María que recortaba hacia dentro para encontrar su pierna buena. Esto liberaría al interior a progresar hacia esa zona como ya le tocó a Sami Khedira en su día cuando compartió equipo con el “Angelito”.

En la izquierda por su parte, Rial hizo carrera actuando de lanzador del supersónico Paco Gento, y precisamente la velocidad y regate de Aranguren no resultarían mal símil. Di Stefano por su parte se encontraría con 2 compañeros de ataque de su época, mientras que ninguno de los extremos sonaría como mal socio.

Obviamente es todo un castillo en el aire, sin embargo es el mejor 11 que se me ocurre en nombres y funcionamiento. ¿Y a vosotros?

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