Crónica Real Madrid 2-0 Mallorca | Jornada 31 Liga Santander

Vinicius, una vez más, fue de lo mejor del equipo y no sólo por su gol | Real Madrid 2-0 Mallorca

Real Madrid 2-0 Mallorca: “Vinicius toma el mando”

El Real Madrid vuelve a afianzar el liderato tras un partido en el que se impuso con claridad a un Mallorca que no fue apenas rival para los de Zidane y en el que el único aliciente fue ver lo que muchos ya sabíamos y es que Kubo es pedazo de futbolista, un jugador de futuro para el Real Madrid… y que Vinicius, por fin, ya es el jugador del presente.

De nuevo el brasileño volvió a brillar con luz propia, no sólo merced a un golazo de una ejecutoria espectacular sino también por su desborde, su fantástica y explosiva verticalidad y su potencia con el balón en los pies. Ayer volvió a ser el mismo puñal que vimos ante la Real Sociedad y fue un constante quebradero de cabeza para la zaga bermellona, que no pudo pararle prácticamente en ningún momento.

Y es que el Real Madrid tampoco necesitó de mucho más para llevarse estos importantes tres puntos que siguen sosteniendo al club blanco al frente de la Liga ya que fue un partido de guante blanco, en el que los de Zidane hicieron lo justo para ganar y poco más y donde sólo destacaron los dos tantos, ambos de bellísima factura.

Nueva polémica artificial

Por supuesto, y como no podía ser de otra forma, el antimadridismo (sobre todo el mediático) volvió a montar en cólera, tratando de empañar la justa victoria envolviéndola en una nueva polémica arbitral que, como las anteriores, sólo existió en sus enfermas cabezas.

Si en los partidos contra el Eibar, Valencia o Real Sociedad se criticó al colegiado y al VAR por haber acertado en sus decisiones, la polémica en ese caso -y de forma más artificial si cabe- fue una presunta falta de Carvajal al robar el balón en la jugada que dio lugar al tanto de Vinicius.

Nada más alejado de la realidad. Carvajal realiza una carga legal sobre Dani Rodríguez que Melero López, con buen criterio, no señaló falta y dejó seguir la jugada, que para más sufrimiento de los antimadridistas acabó en el primer tanto madridista.

Vinicius y 10 más en la primera parte

Pero ciñéndonos al partido, Zidane, como no puede ser de otra forma, rotó de nuevo. No sólo obligado por la ausencia de Casemiro por acumulación de amonestaciones, el francés varió su equipo con respecto al pasado domingo en Anoeta.

Gran partido de Varane, multiplicándose en defensa | Real Madrid 2-0 Mallorca

El galo dio entrada en el “once” inicial a Mendy por Marcelo y a Bale y Hazard por Kroos y James. Además, ofreció una interesante variante táctica al dejar al equipo con sólo dos mediocentros “puros”, Modric y Fede Valverde, con Vinicius pegado a la cal, alterándose con Hazard, que jugó más de mediocentro ofensivo.

El experimento le salió bien. Acompañado de una presión de todo el equipo, que sin ser asfixiante, le bastó para maniatar a un Mallorca cuya única referencia de juego pasaba tan solo por darle balones a Kubo para intentar ganarle la espalda al Real Madrid

Esto se tradujo en un dominio aplastante de los de Zidane en los primeros minutos que pusieron cerco a Reina con dos claras oportunidades casi consecutivas. La primera de Benzema, que hizo lo más difícil que era zafarse de sus rivales con una genialidad técnica de las suyas pero falló al disparar a puerta. La segunda prácticamente después, con un gran zurdazo de Bale desde fuera del área que el meta mallorquinista desvió a córner.

El Real Madrid, sabedor de su superioridad, no apretó demasiado el acelerador y prefirió “dormir” el partido, cociendo al Mallorca a fuego lento a base de tocar y tocar, sobre todo volcando el juego por la izquierda, buscando superioridades constantemente con Vinicius, Mendy y Hazard.

Ahora bien, a pesar de todo, hubo tiempo para que Courtois le sacase uina mano espectacular a Babá en un tiro espectacular con rosca que puso la congoja en todo lo alto pero que no fue más que un espejismo porque los de Vicente Moreno no volvieron a acercarse más al área blanca en toda la primera parte.

Es más, salvo este “pequeño-gran” susto, el Madrid no tardó en adelantarse en el marcador. Sobre el minuto 19, Carvajal cortó una contra del Mallorca que pretendía armar Dani Rodríguez y cedió a Modric. El croata, clarividente como casi siempre, metió el balón por el único hueco que había entre la defensa y apareció Vinicius para marcar por encima de Reina.

Excelente definición de Vinicius para anotar el primer gol | Real Madrid 2-0 Mallorca

Tras la revisión por el VAR de la jugada, ya que a la posible falta de Carvajal se suma un posible fuera de juego posicional de Bale (que las cámaras demostraron inexistente), el gol subió al marcador.

El Madrid ya estaba jugando a placer. Apenas cuatro minutos más tarde, en una jugada similar a la del gol, Vinicius estrelló el balón en el larguero y en el  minuto 27 Hazard, tras una bonita triangulación con Benzema, chutó por encima del travesaño, en la única acción de mérito del belga, hoy muy apagado, de todo el encuentro.

Golazo de Sergio Ramos y a dormir

Tras el descanso el partido llevó una tónica diferente. Con el común denominador de un Mallorca que se sabía más débil y sin mordiente, el Madrid durmió aún más el partido y éste entró en una fase de sesteo casi generalizado, con un fútbol lento, cansino y muy previsible.

Un sesteo que sólo alteraron Benzema y Bale mínimamente con un par de disparos flojos a las manos de Reina, y que se rompió definitivamene en el minuto 53 cuando Ramos anotó el segundo.

El camero se “pidió” una falta peligrosísima al borde del área y la ejecutó con la precisión de un relojero suizo, alojando el balón por la misma escuadra en el primer tanto de falta directa que marcaba el Madrid desde hacía más de año y medio (no anotaba desde que Ceballos marcase al Betis en el Villamarín la pasada temporada, allá por el mes de enero)

Con este excepcional lanzamiento de falta, Ramos cerró el marcador | Real Madrid 2-0 Mallorca

A partir de ahí el partido murió lentamente ya que el Mallorca, que sólo tenía las conducciones solitarias pero muy efectivas de Kubo, que dio todo un recital y demostró que tenía madera de gran jugador para el Real Madrid, tiró la toalla y se terminó de deshacer como un azucarillo en el café.

Zidane dio entrada a todo lo que pudo para dar descanso al personal y, aunque dichso cambios apenas se notaron, el Madrid dominó el balón y con ese mismo fútbol cansino con el que inició la segunda mitad mató definitivamente el partido.

Sólo Brahim, con un gran disparo que desvió Reina a córner con la yema de los dedos y Mariano, que no pudo rematar cómodo un disparo a bocajarro, tuvieron la oportunidad de alterar un resultado que, sin embargo, ya no se movió y, tras cuatro minutos de prolongación, puso punto final a la jornada para el Madrid.

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