Iker Casillas anuncia su retirada definitiva del fútbol

Aunque era un secreto a voces (el propio jugador ya lo anticipó el pasado mes de marzo, cuando presentó sus credenciales a presidir la RFEF), hoy Iker Casillas ha anunciado de forma oficial su retirada del fútbol a los 39 años y tras casi un año y medio sin jugar y después de superar afortunadamente un grave infarto de miocardio.

El ya ex-portero internacional ha publicado un largo comunicado en sus Redes Sociales, en el que entre otras cosas, anuncia su adiós definitivo del fútbol y agradece de forma expresa a todos aquellos que, de una forma u otra, han formado parte de su prolífica trayectoria profesional que le ha llevado a ser uno de los jugadores más laureados de la historia del fútbol y un referente para varias generaciones de porteros.

Casillas cuelga, pues, los guantes. Unos guantes que, por cierto, no se ponía desde un lejano 26 de abril de 2019, ante el Rio Ave, apenas una semana antes de sufrir el infarto agudo de miocardio que, pese a sus intentos de volver, le impidieron volver a ser futbolista profesional.

Adiós a 20 años de éxitos 

Desde aquel 27 de septiembre de 1997, cuando fueron a buscar a aquel adolescente de 16 años que militaba en el juvenil del Real Madrid para que viajase a Noruega con el primer equipo hasta hoy, con su adiós un tanto amargo del club blanco en julio de 2015 y su fichaje por el Oporto mediante, Iker Casillas deja atrás un espectacular bagaje.

En total 881 partidos (725 con el Real Madrid y 156 con el Oporto), y una carrera de más de 20 años, en la que Casillas ha levantado todos los títulos que un jugador profesional puede levantar en el Viejo Continente, salvo la Europa League.

Además, ha logrado un Trofeo Zamora (logrado en la temporada 2007/2008) y se marcha con varios récords en su haber, como el de ser el jugador con más partidos disputados en Champions League (152), el más joven en debutar en la citada competición continental (18 años y 118 días) o ser el portero con la mayor racha de imbatibilidad en competición oficial (952 minutos) o el jugador con más victorias en Primera División (334).

Ha ganado 23 títulos, 19 con el Real Madrid (incluyendo tres Champions League, dos Supercopas de Europa, dos Copas Intercontinentales, un Mundial de Clubes, además de cinco Ligas y dos Copas del Rey, entre otros) y cuatro con el Oporto (dos Ligas NOS, una Copa de Portugal y una Supercopa portuguesa).

Pero es que a nivel de Selección, Casillas también lo ha ganado prácticamente todo. Un Mundial y dos Eurocopas y con presencia destacadísima en todos estos títulos, con sus paradas imposibles y con sus reflejos felinos.

Una larga  y fructífera carrera con el Real Madrid 

Aunque su primera convocatoria con el Real Madrid se produjo en 1997, no fue hasta el 12 de septiembre de 1999. Ese día Iker Casillas debutó bajo los palos del Real Madrid en San Mamés, en un partido ante el Athletic de Bilbao.

 

 

A partir de ahí, su leyenda no hizo sino crecer. especialmente cuando en una temporada difícil para él, como fue la 2001/2002, en la que había perdido la titularidad ante César, tuvo que ponerse bajo los palos en la final de la Champions League para disputar los últimos minutos del partido ante el Bayer Leverkussen, debido a la lesión del citado César.

Su actuación, providencial, salvó al equipo del empate y quién sabe si de algo más y, junto a la celebrada volea de Zidane, fue clave para que el Real Madrid levantase la Novena Champions. Desde ese momento, su estrella no dejó de brillar en el firmamento madridista.

2012, el inicio del calvario madridista

Tras años de indiscutible titularidad y una sucesión de éxitos profesionales, su carrera sufrió un importante vuelco cuando en  2012 y tras la vuelta de las vacaciones veraniegas, Casillas tuvo un inicio liguero más bien poco acertado y, después de varios meses con actuaciones ciertamente irregulares, empezó su calvario en el club blanco.

En diciembre de ese año, en un recordado partido ante el Málaga, Casillas fue relegado a la suplencia por Adán por vez primera y, aunque no tardó en recuperar la titularidad, le sobrevino una grave lesión en la mano en un partido de Copa en el mes de enero de 2013.

Entonces, y ante las dudas que Adán había suscitado, a petición de José Mourinho el club fichó a Diego López, procedente del Sevilla y Casillas ya no volvió a recuperar la titularidad en toda la temporada, entre otras cosas, gracias al gran trabajo del portero gallego.

Casillas y su extraña relación con Ancelotti

No le fueron mejor las cosas la siguiente temporada, la primera con Carlo Ancelotti en el banquillo, quien como su predecesor, José Mourinho, apostó por Diego López como su portero titular, al menos en Liga.

A diferencia del portugués y, en una decisión tan salomónica como incomprensible, decidió darle la titularidad a Casillas al menos en los partidos de Copa y Champions League, con un resultado espectacular ya que ese año, el Real Madrid logró el doblete de Copa y Champions.

Su pésima actuación en la final de Lisboa dejó muchas dudas sobre su futuro. Especialmente cuando el club anunció el fichaje de Keylor Navas, el mejor portero del Mundial de Brasil 2014, campeonato en el que además, España fue eliminada a las primeras de cambio, con una actuación lamentable del meta madrileño.

Sin embargo, el club traspasó a Diego López e, inexplicablemente, no sólo se apostó por la continuidad de Iker en el equipo sino que además, a pesar de la decisión del entrenador de porteros de Ancelotti, el italiano Vecchi, el meta mostoleño recuperó la titularidad en Liga, dejando la Copa del Rey al costarricense, al que también alineó de forma esporádica en algún partido de Champions y en ciertos partidos de Liga.

Aquel año, Casillas se mostró muy por debajo de su nivel, con errores en muchas ocasiones de bulto y su figura, hasta ese momento casi intocable, se tambaleó, sufriendo un sinfin de pitadas en su propio estadio, algo impensable hasta ese momento.

FInalmente y tras una negociación muy complicada entre el jugador y el club, especialmente en las cuestiones económicas, Iker abandonó el equipo de toda su vida y fichó por el Oporto, entonces dirigido por Julen Lopetegui.

Oporto: El renacimiento de Iker Casillas

Con los colores de los Dragoes, Casillas alternó buenas actuaciones y otras ciertamente lamentables aunque su figura, incluso fuera de los terrenos de juego, fue casi indiscutible.

Se metió a la afición blanquiazul rápidamente en el bolsillo y, de hecho, muchas de las muestras de agradecimiento que el meta madrileño ha recibido en estas últimas horas, tras hacerse pública su retirada, han procedido de infinidad de aficionados y compañeros portugueses.

A pesar de algunas actuaciones cuando menos discretas, especialmente en la Champions League, Casillas fue titular casi indiscutible en el Oporto durante casi cuatro temporadas, ganando con el equipo luso dos Ligas (2017/2018 y 2018/2019), la Supercopa de 2018 y la Copa de Portugal, en la 2018/2019.

El maldito infarto, el principio del fin

En mayo del año pasado Iker Casillas sufrió un infarto que le apartó prácticamente de los terrenos de juego y, aunque siguió vinculado al Oporto, ya anunció en septiembre de ese mismo año que lo haría no ya como jugador sino como enlace entre el equipo y la directiva.

Su última aparición pública como jugador del conjunto portugués fue esta misma semana, cuando como si de otro futbolista más de la primera plantilla se tratase, estuvo sobre el césped de O Dragao celebrando con sus ya ex-compañeros la consecución de la Copa de Portugal, que cerraba con un doblete la temporada en el Oporto.

Ahora, y tras su frustrada intentona de acceder a la presidencia de la RFEF en las elecciones que próximamente se celebrarán en el seno federativo, y aunque no es oficial, todo apunta a que su destino está en el Real Madrid, donde como ya se anticipó hace unas semanas, podría ocupar un puesto representativo, como embajador del club.

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