OFICIAL: James Rodríguez, traspasado al Everton por 25 millones

Aunque se ha hecho de rogar, dado que la operación ha estado fraguándose casi una semana, con el jugador y su agente, Jorge Mendes, en Liverpool, lo cierto es que James Rodríguez ya es oficialmente jugador del Everton.

 

El acuerdo, por el que el colombiano firma por tres años, le reportará al Real Madrid una nada despreciable cantidad de 25 millones de euros, en una operación cuyo principal bruñidor ha sido el actual técnico del conjunto británico, Carlo Ancelotti.

El técnico italiano ya lo tuvo a sus órdenes tanto en el Real Madrid en su última temporada en el club blanco como en el Bayern Munich, donde el colombiano militó durante dos años y, dado que su papel iba a ser, como mínimo, tan residual como en la pasada campaña, ha decidido contar con él para su proyecto en la Premier League.

De esta forma, James Rodríguez cierra un periplo en el Real Madrid, equipo al que llegó en agosto de 2014, tras firmar un magnífico Mundial en Brasil, donde se proclamó máximo goleador con seis tantos,

James Rodríguez en el Real Madrid: Una trayectoria irregular 

El colombiano fichó por el Real Madrid, procedente del Mónaco por 80 millones de euros. A partir de ahí comenzó una trayectoria tan irregular como descendente.

Su primera temporada fue bastante más que correcta, convirtiéndose en uno de los puntales sobre los que el Real Madrid igualó el récord de 22 victorias consecutivas. Sin embargo, una inoportuna lesión en un partido ante el Sevilla en febrero de 2015 le dejó fuera de combate durante casi dos meses, lo que supuso un importante parón como madridista.

James Rodríguez festejando un gol en su primera temporada en el Real Madrid

Aun así, James volvió para disputar los últimos partidos de la temporada y cerró aquel año con unas excepcionales números. 17 goles y 18 asistencias, además de dos títulos (Supercopa de Europa y Mundial de Clubes) en los 46 partidos que disputó entre todas las competiciones.

La temporada 2015/2016, ya con Benítez en el banquillo madridista, nos dejó un James en un gran estado de forma, con dos goles (uno de ellos de bellísima factura ante el Betis en el Bernabéu) en los dos primeros partidos de Liga, justo antes del primer parón de selecciones.

Sin embargo, el colombiano se lesionó durante un encuentro amistoso ante Perú y eso le apartó de los terrenos de juego durante dos meses y le costó recuperar de nuevo la forma y Benítez, ya no confió en él como al principio.

Tras la destitución del madrileño y la llegada de Zidane como técnico comenzó el lento pero inexorable declive de James en el Real Madrid. Durante los primeros partidos con el francés en el banquillo, el cafetero formó pareja con Isco pero los malos resultados y la mala imagen del equipo, culminados con la derrota en casa ante el Atlético de Madrid, le relegaron a la suplencia.

Aunque se proclamó campeón de la Champions League, lo cierto es que James apenas tuvo presencia en el “once” inicial de Zidane en la fase de eliminatorias, especialmente desde octavos de final ante la Roma, donde el colombiano anotó un tanto. Desde ese momento hasta la final, James solo jugó 23 minutos en el partido de vuelta ante el Manchester City.

Este gol anotado de chilena ante el Betis, uno de los mejores de su etapa en el Real Madrid

En la temporada 2016/2017, la del doblete de Liga y Champions, James se convirtió en un jugador de segunda fila, como integrante de lujo de la llamada “Unidad B” de Zidane. El colombiano disfrutó de minutos como reemplazo de la primera unidad, especialmente en Liga y jugó un total de 33 partidos, con 11 goles y 12 asistencias, pero se alejó de su equipo principal.

Además, la Champions volvió a darle la espalda. Aunque jugó varios partidos de titular en la fase de grupos, a partir de octavos de final, James desapareció prácticamente de las alineaciones, hasta el punto de que no disputó ni un minuto y en la Final de Cardiff se quedó fuera de la convocatoria.

De más a menos en el Bayern Munich

Su situación en el Real Madrid le pareció demasiado poco para James, quien decidió buscar más minutos en la Bundesliga. De la mano de Carlo Ancelotti, firmó una cesión por dos temporadas con el Bayern Munich pero las cosas no terminaron de mejorar en Alemania.

En su primera temporada, firmó unos números bastante decentes. Jugó 39 partidos y marcó ocho goles y 14 asistencias, a pesar de que Ancelotti fue cesado apenas un par de meses después de su llegada al equipo y fue titular en 30 de ellos.

Sin embargo, su segundo año en Alemania, en la temporada 2018/2019 con Nico Kovac en el banquillo, las cosas empezaron a torcerse para James. Aunque jugó 28 partidos, anotando siete goles y seis asistencias, el colombiano perdió la titularidad, pasando de los casi 2.700 munutos disputados en su primer año a tan solo 1.654 minutos en su segunda temporada en  el Bayern.

James Rodríguez tuvo una trayectoria irregular en su etapa en Alemania en las filas del Bayern Munich

Por si eso fuese poco, James sufrió una lesión de rodilla a mitad de la temporada que terminó de laminar sus opciones para que el conjunto bávaro ejercitase la opción de compra que había pactado con el Real Madrid en julio de 2017 y James emprendió el camino de vuelta hacia Madrid justo dos años después.

De vuelta a Madrid: Segundas partes nunca fueron buenas

La pasada temporada, ya con James de nuevo en la plantilla, Zidane le dejó claro que no contaba con él, por lo que el club blanco intentó sin éxito buscarle una salida. Estuvo cerca de irse al Nápoles, de nuevo con Carlo Ancelotti como intermediario, pero la operación se frustró a última hora y, dado que no hubo más ofertas por él, James se quedó en la primera plantilla.

Como era previsible, James apenas dispuso de minutos con Zidane. Con sólo 14 partidos en su haber, con un total de 728 minutos, en su mayoría en Copa del Rey, el colombiano desapareció de las convocatorias. Inclusive después del parón tras el confinamiento puesto que pactó con el entrenador que no le llamase más si no iba a contar con él.

Una falta de profesionalidad sin precedentes en el club, sobre todo si tenemos en cuenta su abultada ficha, cercana a los ocho millones de euros netos. Esto le abrió definitivamente la puerta de salida, ante la circunstancia de tener que afrontar su última temporada en el Real Madrid a sabiendas de que ninguna de las partes lo deseaba.

Por este motivo, con la vista puesta en un traspaso, tanto el club como su agente, Jorge Mendes, se pusieron a la búsqueda de ofertas algo que, tras más de un mes sin ofertas, llegó la posibilidad de irse a Liverpool, a la otra ribera del río Mersey, de la mano una vez más de Carlo Ancelotti, su actual técnico, reclamase una tercera vez su fichaje.

Finalmente y, tras un largo tira y afloja negociador, primero en lo relativo al importe final del traspaso y después en lo relativo a la comisión de su agente, se ha alcanzado una entente cordiale entre las tres partes y James vestirá de azul los tres próximos años.

Además, el Real Madrid logra desbloquear una parte importante de su masa salarial y continúa con su Operación Salida, con el fin de desahogar una plantila que, a pesar de las salidas de jugadores como Vallejo, Reinier, Brahim, Oscar Rodríguez o Ceballos, aún continúa sobrecargada de efectivos.

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