Crónica Real Madrid 2-3 Shakhtar Donetsk | Champions League (Fase de Grupos)

Marcelo, uno de los principales señalados de la derrota | Real Madrid 2-3 Shakhtar Donetsk

Real Madrid 2-3 Shakhtar Donetsk: “Otro espectáculo indecente”

Cuando pensaba uno que con el esperpéntico partido del Cádiz del pasado sábado el Real Madrid de Zidane había tocado fondo y que aquel vergonzante show vivido en Valdebebas podría haber sido un punto de inflexión para la mejoría del equipo, hete aquí que no y el equipo ha cosechado una nueva y dolorosa derrota en casa ante el Shakhtar Donetsk.

Un equipo, el ucraniano, que plagado de suplentes le pintó la cara a un Real Madrid que, si bien apostó por un “once” ligeramente distinto al que cayó ante el conjunto gaditano, adoleció de los mismos errores y, lo que es más grave, de la misma falta de actitud, especialmente en los primeros 45 minutos.

Y es cierto que pudo haber empatado ya que la segunda mitad el equipo, sin hacer un gran partido, logró embotellar al Shakhtar en su campo y aun cuando no dispuso de demasiadas oportunidades, acabó anotando el tercero por medio de Valverde casi sobre la bocina.

Pero el colegiado, gracias al VAR, lo anuló por entender que Vinicius -en claro fuera de juego posicional- estaba en la misma línea del balón y pudo entorpecer la visión del meta ucraniano, como era el caso, dicho sea de paso.

Un empate que, a la luz de lo que se vio y sobre todo, de lo mucho que perdonó el Shakhtar durante los 90 minutos a la contra quizás hubiese sido inmerecido. El equipo, absolutamente roto y partido en dos, fue una auténtica laguna en defensa y Varane, Militao y Marcelo -y en cierto modo, Mendy- recordarán este día como una auténtica pesadilla.

Un nuevo espanto en la primera mitad

Que Zidane había apostado por el ataque era evidente viendo la alineación, con un claro 4-3-3. Sorprendió el francés con varios cambios en el “once”, con Mendy a pierna cambiada en el lateral derecho, en detrimento de Nacho, con Militao por el lesionado Ramos.

A pesar de los cambios en el “once”, Zidane no dio con la tecla | Real Madrid 2-3 Shakhtar Donetsk

Habría que añadir la vuelta de Casemiro por Kroos, Valverde por Isco, así como con un ataque inédito este año, integrado por Asensio por Lucas Vázquez Rodrygo por Vinicius y la primera vez que dejaba a Benzema en el banquillo por Jovic.

Una apuesta muy arriesgada porque Marcelo, cuyo estado físico es deplorable, a pesar de la indudable buena voluntad que le pone, no está para ser titular y menos en el Real Madrid. Su presencia, que siempre se justifica por lo que aporta en ataque, hoy por hoy no es más que un tiro en el pie porque no hizo nada en ataque y en defensa fue una autopista norteamericana de seis carriles.

Si a eso le sumas que el equipo salió con la misma caraja que contra el Cádiz, demostrando que no era sólo cuestión de nombres, el espectáculo dantesco estaba más que asegurado. Los de Zidane salieron con la intención de jugar andando, sin ofrecer un solo desmarque de ruptura y pidiéndola todos al pie.

Por no hablar del ridículo simulacro de presión que ejercían algunos de los jugadores, más bien sólo uno, Valverde que corrió como pollo sin cabeza mientras que sus compañeros contemplaban absortos la cómoda salida de balón de los ucranianos. SI a eso le unimos un equipo roto en dos, con un centro del campo transparente que no metía la pierna, el desastre estaba garantizado.

Zidane sorprendió con Mendy jugando como lateral derecho, a pierna cambiada | Real Madrid 2-3 Shakhtar Donetsk

Con esos mimbres era previsible que ocurriese lo que ocurrió. Al filo del cuarto de hora, la defensa madridista empezó su verbena particular. Con la facilidad de un juvenil, Marlos le ganó la espalda a Marcelo y se plantó solo ante Courtois pero el belga le adivinó muy bien el remate y evitó el primer tanto.

No tuvo tanta suerte el Real Madrid apenas 10 minutos después, cuando en plena vorágine de desorden y caos defensivo, Militao -muy despistado toda la tarde- se durmió en los laureles, Marcelo no pudo con Teté y éste clavó el balón pegado al poste de Courtois para encender las alarmas. O al menos eso debería haber pasado.

Pero no, ahí nadie se alarmó de nada. Nadie se preocupó por recuperar el sitio. Todo lo contrario. Lejos de despertar de la siesta ahí todos seguían en las mismas, abusar del toque, carecer de la más elemental verticalidad y el desborde necesarios para hacer daño a un Shakhtar que ya se había adelantado en el marcador sin apenas esfuerzo.

Aun así, siendo malo todo lo anterior, lo realmente preocupante era la enorme sensación de fragilidad defensiva ofrecida por la defensa, en la que el entendimiento entre los dos centrales era aún menor que el que habíamos visto horas antes en el Parlamento entre Pedro Sánchez y Santiago Abascal.

Apenas tres minutos después, y tras otra indecisión de Marcelo, Solomon encontró un hueco fácil para disparar, Courtois rechazó bien y Varane, en su afán de despejar el balón lo alojó en la propia portería, acrecentando el drama.

Militao sufrió mucho a su espalda durante el partido | Real Madrid 2-3 Shakhtar Donetsk

Un drama que tuvo su colofón a punto de llegar al descanso cuando en otro despiste defensivo, Marcelo no puede con Teté quien asistió a Solomon que había llegado completamente solo hasta la frontal porque Militao se limitó a seguirle con la mirada, y el delantero israelí anotó fácilmente para redondear el esperpento.

¿Y qué hizo el Real Madrid entre medias del sainete defensivo? Nada, absolutamente nada. Un festival de toques sin sentido, un fútbol lenturrón e inofensivo y la consabida catarata de centros inanes al área. De hecho, de todos ellos sólo uno llegó a su destino, un gran centro de Marcelo que Jovic, completamente solo, no acertó a rematar de cabeza.

Modric y Vinicius permitieron soñar sin éxito

Tras el descanso se esperaba otro aluvión de cambios pero, a diferencia del partido del sábado donde se hicieron cuatro del tirón, aquí sólo hubo uno. Benzema salió al campo por un desaparecido Rodrygo pero nada. O mejor dicho, por ser justos, muy poco.

Es cierto que el Madrid salió con otro aire, más compacto y con otro espíritu, al menos para intentar maquillar el desastre y apretó con fuerza, embotellando al Shakhtar en su área, con más pasión que juego y sobre todo, de nuevo, sin profundidad.

De hecho, el primer gol madridista no nació de ninguna jugada especial, a pesar del abuso del fútbol de toque del conjunto de Zidane sino de una genialidad de Luka Modric en el minuto 53. El astro croata se deshizo de un par de rivales y desde no menos de 35 metros se despachó un disparo colosal que se alojó en la meta de Trubin.

Espectacular disparo de Modric para anotar el primer tanto blanco | Real Madrid 2-3 Shakhtar Donetsk

Y el Madrid tiene estas cosas. Con poco ilusiona y enciende la chispa de la épica, aunque estuvo a punto de apagarla por dos veces porque la defensa, casi en el centro del campo se volvió a tragar otras dos contras prácticamente consecutivas y con el mismo protagonista, Dentinho.

Casi de forma consecutiva, Dentinho falló dos goles clamorosos, especialmente el segundo, cuando libre de marca y a puerta vacía disparó fuera, desaprovechando la que pudo ser la mejor jugada del Shakhtar en la segunda mitad.

Con el Madrid a tumba abierta, prácticamente con dos defensas, Zidane decidió sentar a un inoperante Jovic en el minuto 59 para dar entrada a Vinicius y no le pudo ir mejor al brasileño. Cuando apenas llevaba 15 segundos en el campo, le robó con astucia el balón a Marlos en el borde del área ucraniano y batió por abajo a Trubin.

Con más de 30 minutos por delante, la idea de la remontada dejó de ser un imposible y menos para un equipo como el Real Madrid, acostumbrado a este tipo de gestas. Pero no era el día.

Mendy remató de cabeza un buen centro de Vinicius en el minuto 78, sólo dos minutos antes de que el Shakhtar pudiese sentenciar cuando, de nuevo, en otra contra en la que Teté le ganó la espalda a Militao y Marcelo, y se plantó en el área y asistió a Marlos para que batiese a Courtois. Sin embargo, el VAR detectó que Marlos había arrancado en posición antirreglamentaria y anuló el tanto.

Vinicius anotó el segundo gol madridista a los pocos segundos de entrar al campo | Real Madrid 2-3 Shakhtar Donetsk

Perdidos en un mar de centros laterales sin ton ni son y una ensalada de toques, sin más profundidad que los intentos de Vinicius por la izquierda de hacer cosas distintas, el partido llegó a sus últimos minutos sin que Trubin tuviese que intervenir.

El momento decisivo llegó con el tiempo vencido cuando en un disparo raso y duro de Fede Valverde desde fuera del área, el meta cantó estrepitosamente y el balón se introdujo lentamente en su portería.

Sin embargo, y cuando todo el mundo daba por bueno el empate, el árbitro acudió al monitor del VAR para revisar la jugada. Vinicius estaba más adelantado y en la misma línea de visión del portero y, de hecho, levanta levemente la pierna para dejar pasar la pelota y, con toda justicia, anuló el tanto, consumando la primera derrota de los de Zidane en la presente edición de la Champions.

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