Crónica Valencia 4-1 Real Madrid | Jornada 9 Liga Santander

Valencia 4-1 Real Madrid: “El VAR y los errores propios condenan al Real Madrid”

Mal partido, en líneas generales, de los de Zidane en Mestalla | Valencia 4-1 Real Madrid

El Real Madrid ha sufrido una dura y absolutamente injusta derrota ante un Valencia que se aprovechó de los errores garrafales del equipo pero que, sobre todo, tuvo la inmensa fortuna de encontrarse con uno de los arbitrajes más deleznables y parciales que recuerdo.

Las quejas de unos y otros tras las decisiones acertadas del VAR a favor del Real Madrid, especialmente acentuadas el día del Clásico, que generaron entre otras cosas que un sinvergüenza fuese a acosar al padre del árbitro a su propio pueblo acusándole de madridista, provocaron que hoy Gil Manzano y el VAR diesen un completo recital de errores en cascada. Y todos ellos en contra del Real Madrid.

Unos errores que, unido a varios errores puntuales de los nuestros, especialmente poco afortunados en defensa, sacaron a los jugadores de Zidane del partido en los momentos más importantes del encuentro justo cuando mejor pintaba para los blancos, hoy de rosa.

Un penalti que no debió haberse repetido y que supuso la igualada valencianista, un gol en propia puerta que nunca debió haber subido al marcador porque provino de una falta previa de Cheryshev a Asensio y un tercer gol, procedente de un penalti inexistente de Marcelo a Maxi Gómez (que de hecho, es quien golpea al brasileño).

Pesimo arbitraje hoy de Gil Manzano y de Iglesias Villanueva en el VAR | Valencia 4-1 Real Madrid

Demasiados errores arbitrales que, unidos a dos penaltis absurdos, más propios de infantiles que de tíos hechos y derechos y de la experiencia internacional de Lucas Vázquez y Ramos, sacaron al equipo del encuentro totalmente y acabaron naufragando.

Pero también mostrando de nuevo la incapacidad de Zidane de ofrecer alternativas que no pasasen de tocar y tocar sin profundidad ni verticalidad y de un sinfin de balones colgados al área, sin ton ni son, especialmente sin nadie al remate.

En definitiva, un totum revolutum que condenaron irremisiblemente al Real Madrid a un ridículo y sobre todo, a una dolorosísima y, en mi opinión injustamente abultada derrota que debería traer consecuencias.

Entre ellas, que jugadores como Marcelo e Isco no vuelvan a jugar porque si incomprensible fue su alineación, más aún lo fue que uno, el brasileño, acabase el partido jugando incluso de mediapunta y el otro, Isco, fuese sustituido casi al final del encuentro.

El VAR hundió al Real Madrid a pesar de su buen comienzo

El partido comenzó con una nueva y revolucionaria alineación de Zidane, con una sorpresa hasta cierto punto desagradable, como fue la presencia en el “once” de dos sospechosos habituales como Marcelo e Isco y la vuelta de Vinicius, habida cuenta de la conocida ausencia de Hazard por Coronavirus.

Sin embargo, hay que reconocer que ambos jugadores, especialmente el malagueño mostraron su mejor cara, corriendo y participando en el fútbol de ataque del equipo, al menos durante casi la primera media hora del encuentro.

No fue un buen partido para Isco, que perdió una nueva oportunidad para reinvindicarse | Valencia 4-1 Real Madrid

Porque el Real Madrid salió claramente a por la victoria y además por la vía rápida. Con un juego de toque pero con bastante verticalidad, los de Zidane ofrecieron una imagen muy positiva y fresca, dominando a placer a un Valencia que, a merced de los de rosa, era maniatado y no podía cruzar el centro del campo.

Así, tras los primeros avisos con sendos disparos lejanos de Asensio y Modric, llegó el primer tanto de la noche y el único gol madridista. En el minuto 23, una gran jugada combinativa de casi todo el ataque, con la intervención de Isco, Vinicius y Marcelo, acabó con el balón en los pies y desde prácticamente el vértice del área, con un espectacular derechazo, alojó el balón en la meta de Doménech.

Desgraciadamente, aquello que parecía el inicio de una victoria plácida se tornó enseguida en un drama de proporciones bíblicas. Gayá empezó a percutir por la banda de Lucas Vázquez, terriblemente desacertado esta noche y en cinco minutos cambió la suerte de los de Zidane.

En un centro sin apenas peligro del citado Gayá, Lucas Vázquez se giró con los brazos desplegados y el balón impactó claramente sobre la mano del gallego y Gil Manzano no dudó en pitar el penalti.

Y aquí empezó el festival del VAR y del colegiado extremeño. En primera instancia, Courtois detuvo el lanzamiento de Carlos Soler, quien recogió el rechace y mandó el balón al palo. Sin embargo y ante la pasividad de la defensa madridista, absolutamente impávida, permitió a Musaf recoger ese segundo rebote y batir por alto al meta belga.

Entonces, tras ser llamado a capítulo desde la Sala VOR por Iglesias Villanueva, determinó que no sólo Mousaf entró en el área antes de que Soler ejecutase el penalti sino que también Lucas Vázquez lo hizo y, tras varios minutos de incertidumbre, Gil Manzano decretó que se repitiese el penalti, cosa que hizo de nuevo Soler y, en este caso, el gol subió al marcador.

El gol afectó a la moral del equipo, que perdió su sitio y la frescura de su juego, especialmente por la banda derecha del Madrid, que siguió siendo pasto de los errores de Lucas Vázquez y de una defensa, absolutamente perdida, con un Varane nefasto y un Ramos, que tenía que trabajar a destajo cubriendo las ausencias de Marcelo.

Momento en el que Varane remató hacia su propia portería en el segundo tanto valencianista | Valencia 4-1 Real Madrid

Precisamente en una jugada por la izquierda, Maxi Gómez puso un centro aparentemente inocuo al corazón del área pequeña. Allí se interpuso Varane con un despeje tan blando como su actuación durante toda la noche que se alojó en la meta de Courtois a pesar de sus esfuerzos. De hecho, hubo que ver varias tomas repetidas para ver si el balón de Varane cruzaba la línea o no.

Es más, Gil Manzano no apreció gol en la jugada, que prosiguió sin consecuencias hasta que, instantes después, fue nuevamente avisado por el VAR de que el balón había traspasado la línea de meta y, por tanto, había que concederle validez al gol.

Sin embargo, el mismo VAR obvió que ese tanto nunca debió haber subido al marcador porque, en el inicio de la jugada, Cheryshev cometía una clarísima falta sobre Marco Asensio y, por tanto, la jugada debió haber sido invalidada. Pero ni Gil Manzano ni Iglesias Villanueva lo tomaron en cuenta y el gol dio paso al descanso.

El esperpento arbitral continuó en la segunda mitad

Tras la vuelta al campo, el Real Madrid salió dispuesto a devolver el golpe y así, a los pocos instantes, Benzema estuvo a punto de lograr el empate tras un error valencianista en el saque de centro pero Doménech se encargó de que no llegase la igualada.

Eso sí, apenas un par de minutos después, fue Courtois quien logró evitar el tercer tanto valencianista, sacando una mano milagrosa ante un disparo lejano de Kang-In Lee que acabó estrellándose en la cepa del poste del meta madridista.

Y sin dar tiempo a que el Real Madrid pudiese plantear una alternativa, llegó otra jugada decisiva que terminó de laminar las opciones madridistas, cuando en el minuto 50 una nueva nternada por la banda derecha, donde el Madrid volvió a estar bastante blando, Gayá asistió a Maxi Gómez en la frontal del área pequeña. El delantero argentino se topó con Marcelo y acabó por los suelos y Gil Manzano volvió a decretar penalti.

Partido muy desacertado de Vinicius, que acabó sustituido por Odegaard | Valencia 4-1 Real Madrid

Lo asombroso del tema es que apenas hicieron falta un par de tomas repetidas para ver que no sólo Marcelo no tocó a Maxi Gómez sino que había sido éste quien derribó al defensa madridista.

Pero en esta ocasión, el VAR, que había mirado con lupa que Lucas Vázquez entraba en el área en el primer penalti de la noche, no fue capaz de apreciar que Marcelo no había hecho falta a Maxi Gómez y Gil Manzano no cambió su decisión y Carlos Soler volvía al punto fatídico para anotar el tercer gol valencianista.

Con el Real Madrid casi noqueado, Valverde obligó a lucirse a Doménech y Vinicius, muy desacertado toda la noche, mandó a las nubes el rechace del portero ché. Y un par de minutos despúes, Asensio tuvo en sus botas el acortar distancias pero tampoco estuvo fino y Doménech, con algo de suerte, frustró el mano a mano con el delantero balear.

El último estertor del Real Madrid antes de encajar el cuarto y último tanto de la noche. Al filo de la hora de encuentro, de nuevo el VAR intervino para avisar a Gil Manzano de un clarísimo e inexplicable manotazo de Sergio Ramos al balón en una disputa con Musah, que había pasado inadvertido para el colegiado extremeño.

El caso es que Carlos Soler volvió al punto de penalti por cuarta vez en la noche y, de nuevo, volvió a anotar a pesar de que Courtois estuvo a punto de interceptar el lanzamiento.

Con casi media hora por delante pero con una desventaja tan grande, parecía que aquella era una misión poco menos que imposible. Zidane intentó reaccionar desde el banquillo, dando entrada a Odegaard y Rodrygo por Vinicius y Asensio, pero aquello no funcionó.

Carlos Soler, protagonista del partido al anotar tres penaltis | Valencia 4-1 Real Madrid

El equipo se encasquilló en un sinfin de jugadas de toque, absolutamente inane, intentándolo por las bandas y que solían acabar en pases a la nada, sin que nadie pudiese rematarlos. Nada, absolutamente nada, salía. Ni siquiera cuando a falta de algo más de un cuarto de hora, Zidane optó por cambiar a unos doloridos Benzema y Valverde por Mariano y Kroos pero la cosa tampoco funcionó.

Entre otras cosas porque, curiosamente, ahora que tenían un rematador como Mariano, el equipo dejó de colgar balones a la olla para intentarlo de nuevo por abajo y, por supuesto, el experimento tampoco funcionó porque Kroos apenas tuvo contacto con el balón como le había pasado a Odegaard minutos antes.

Hubo oportunidades, sí y quizás el Madrid mereció algún gol más pero el marcador no se movió más a pesar de los intentos de Lucas Vázquez, Mariano de cabeza y Jovic, que entró en el campo a falta de ocho minutos para el final, pero ninguno de ellos vio puerta y el partido, tras casi seis minutos de descuento, tocó a su fin.

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