La Diosa Atalanta BC (I): Descubriendo a Gian Piero Gasperini

A pesar de que el Atalanta es un equipo modesto, que nadie piense que es un equipo flojo, ni que ha llegado a octavos por casualidad, en tres de sus últimas cuatro temporadas ha acabado entre los cuatro primeros de la Serie A.

El conjunto nerazurri en la temporada 2016/17 quedó en 4 ° posición (tras Juventus, Roma y Nápoles), la siguiente temporada 2017/18 fue la más floja, el equipo lombardo terminó en 7ª posición en el campeonato italiano. Estas dos últimas temporadas  2018/19 y 2019/20, el Atalanta fue tercero por delante de grandes equipos del calcio italiano, hace dos temporadas el conjunto de la “Dea” (diosa) se coronó por delante de equipos superiores como Inter, Milan, Roma, Torino y Lazio, mientras que la temporada pasada volvió a repetir una gran campaña dejando detrás de ellos a Lazio, Roma, Milan o Napolés.

Además a ello hay que destacar, que alcanzó la final de Copa de Italia, cayendo en la final de 2019 ante la Lazio y los cuartos de final de la temporada pasada de la Champions, que rozaron la hazaña de alcanzar las semifinales, cayendo eliminados de una manera amarga en el descuento ante el todopoderoso PSG de Neymar y Mbappé.

El Atalanta demuestra que no es un éxito efímero sino la continuidad de un proyecto, la pieza angular de todo es su técnico, Gian Piero Gasperini, sin él no se podría entender y ha convertido al conjunto bergamasco en uno de los equipos de ataque más letales del fútbol europeo en los últimos cuatro años, que pulveriza records de goles, cambiándonos la idea preconcebida de considerar al fútbol italiano de defensivo.

Gasperini, el desconocido “fútbol de autor”

A pesar de llevar mucho tiempo en el fútbol, Gasperini, conocido como “Gasp” o “Gasperson” es un auténtico desconocido para muchos de nosotros. El técnico del Atalanta como futbolista se formó en las categorías inferiores del equipo de su provincia, la Juventus, dónde llegó con nueve años, al no tener oportunidades en la Vecchia Signora, se tuvo que buscar la vida fuera del club de su vida en equipos de la Serie B y Serie C, primero salió cedido a la Reggiana, para luego ser traspasado al Palermo que jugaba en la Serie B, dónde llegó a jugar una final de Copa contra la Juventus, posteriormente pasó por Cavese, Pistoiese y Pescara, en el cual, tuvo la oportunidad de jugar en la Serie A en 1986, tras conseguir el ascenso la temporada anterior, Gasperini tras cinco temporadas en el conjunto del Adriático juega en la Salernitana y se retira a los 35 años en Serie C1 en las filas del Vis Pesaro.

Desde que dio el paso a los banquillos, le han llovido elogios por parte de la prensa y de sus propios compañeros de profesión. Como si fuera un “déjà vu” sus primeros pasos fueron en la Juventus dónde entrenó a las categorías inferiores de 1994 a 2003, allí fue subiendo de categoría y fue adaptando su idea futbolística, cambió su sistema de juego que utilizaba por entonces, hasta el que emplea hoy en día (3-4-2-1/3-4-1-2/3-5-2), fascinado por el irrepetible Ajax de Van Gaal, que jugaba un fútbol atractivo y que deslumbró a toda Europa, tras conseguir estar 613 días sin conocer la derrota e hizo campeón de Europa al Ajax 22 años después, con jugadores como Van der Sar, Davids, Seedorf, los hermanos de Boer, Kluivert, Overmans, Blind, Finidi, Litmanen, Kanu, Reiziger, Bogerde y Rijkaard.

Gasp dió el saltó al fútbol profesional para entrenar al Crotone en la Serie C1, dónde en su primera temporada consiguió su primer gran éxito, el ascenso a la Serie B, destacando por su estilo de juego y consiguiendo mantenerlo en la categoría de plata del fútbol italiano. Lo llamativo de esa temporada 2004/05, es que fue destituido tras las jornada 16, estando en la 20ª posición de 22, pero antes del final de la campaña, volvió al banquillo del Crotone para disputar las nueve últimas jornadas y no perdió ningún encuentro, conseguiendo la permanencia cómodamente.

Tras su tercera temporada en el conjunto de Calabria varios equipos ponen sus ojos en él, entre todos ellos, llamó la atención del entonces máximo accionista del Genoa, Enrico Preziosi (dueño de la famosa empresa de juguetes “Giochi Preziosi”), el Genoa al que ascendió en su primera temporada a la Serie A, la serie B más fuerte de todos los tiempos, al quedar tercero tras Juventus (que había descendido a la Serie B, por el escándalo del “Calciopoli”) y Napolés.

En su segunda temporada, su primera experiencia en la máxima categoría del fútbol italiano, logra la permanencia cómodamente al quedar 10º. Su tercera temporada en el equipo “Il Grifone”, estuvo a punto de lograr clasificar a los “rossoblu” para la Champions, pero se tuvo que conformar con un meritorio quinto puesto, empatado a puntos con la Fiorentina, el cuarto clasificado, aquella temporada fue sobresaliente, el mejor puesto del club genovés en 19 años. Durante esa campaña José Mourinho llegó a afirmar que Gasperini era el mejor entrenador al que nunca se había enfrentado:

“Gasperini ha sido el técnico más duro al que me he enfrentado. En un Inter – Genoa cambié de esquema cinco veces para crearle dificultades y otras tantas veces me contrarrestó él cambiando su dibujo a los pocos minutos. Era como una pelea entre perros y gatos. Yo tenía que ganar a toda costa y él no quería perder bajo ninguna circunstancia. Fue un 0-0 espectacular para los que aman el fútbol”, (José Mourinho, 2008).

Al comienzo de temporada 2010/11, Gasperini dimite como técnico del club genovés, al sólo conseguir 11 puntos en las 10 primeras jornadas y sustituido por Davide Ballardini.

Gian Piero Gasperini durante su breve etapa como entrenador del Inter de Milán

Sus dos siguientes experiencias fueron un fracaso, motivado por la impaciencia de sus presidentes, primero destituido por Massimo Moratti en el Inter de Milán tras tan sólo 5 partidos en el banquillo, cuando debía ser el encargado de hacer resurgir al Inter tras el paso de Benítez y Leonardo por el conjunto interista. Su siguiente experiencia fue en Palermo, ya comenzada la temporada 2012/13, cogió las riendas del conjunto rosanero cuando era penúltimo en la Serie A, fue despedido del equipo siciliano 4 meses después, para luego volver a ser contratado por dps partidos, como le pasó en el pasado durante su etapa en el Crotone en la temporada 2004/05.

Después de su mala experiencia en Palermo, al inicio de la temporada siguiente, el Genoa se vuelve a cruzar en su camino y toca a su puerta tras destituir a Fabio Liverani al finalizar la sexta jornada, Gasperini consigue la permanencia cómodamente. Tras su regreso a la que era su casa, obtiene un 6º puesto en la temporada 2014/15. Aquí debo destacar su figura como entrenador, en las dos temporadas que no estuvo al frente del Genoa (2011/12 y 2012/13), el equipo rossoblu salvó la categoría de forma agónica, quedando 17ª posición ambas campañas.

La temporada 2016/17 es fichado por el Atalanta, a pesar de ciertas críticas de prensa y afición por las dudas que generaba su fichaje, tras su paso por Inter y Palermo al tener la etiqueta de que era entrenador de un solo club, el Genoa, contribuyeron a construir una imagen negativo del técnico que iba contracorriente del resto, al intentar plasmar sus ideas y pensamiento futbolístico en todos sus equipos. Y ya vemos lo que ha logrado el técnico piamontés.

Trayectoria de Gasperini

Resumen en competición liguera

El Método Gasperini y su idea de juego

El técnico transalpino, implica a todos sus hombres, le gustan los jugadores polivalentes, todos atacan, todos defienden, todos dispuestos a trabajar duro. Gasperini, da mucha importancia a la calidad de los entrenamientos, uno juega como se entrena, además de saber interpretar correctamente el juego, cuando un suplente entra por un titular, sea por lesión o por decisión técnica, además de intentar potenciar su fuerza mental, les inculca mentalidad ganadora.

Josip Ilicic, una de las estrellas de este Atalanta

Gasp es capaz de sacar el máximo potencial, de jugadores que no lo habían sacado y esto lo han realizado trabajando duro en los entrenamientos, la calidad ya la tenían como son los casos del “Papu” Gómez y de Iličić, quienes bajo la batuta de Gasperini han explotado definitivamente.

Incluso en alguna ocasión hemos escuchado decir al técnico piamontés decir “El que no entrena duro me da miedo”. A la larga el que no entrena bien se acaba marchando de Bérgamo,

La Dea, es un equipo solidario, agresivo, físicamente muy preparados, que se significa por las ayudas constantes y mucha presión. En ataque es un equipo excesivamente vertical, que para progresar busca triangular continuamente, en la salida del balón el central buscará al carrilero, teniendo  las opciones de pase con uno de los mediocentros/pivote y uno de los atacantes sea el extremo/volante para progresar saltando líneas sin necesidad de un organizador al uso, sin olvidarnos del punta que hará de referencia arriba permitiendo al conjunto bergamasco la posibilidad de descargas y aperturas, cuando juegan directamente en busca del punta.

La entrada de Muriel se convierte en un arma muy importante. El ex del Sevilla puede jugar detrás de su compatriota Zapata o junto a él, acumulando más jugadores en el área rival, aumentando el peligro.

Otra de las características básicas en Gasperini es dar a los mediapuntas de mucha libertad para moverse por todo el campo, para trazar diagonales y de este modo  generar espacios y provocar el poco juego combinativo interior en tres cuartos de campo rival. Tras los problemas del “Papu” Gómez con el técnico italiano y el posterior traspaso al Sevilla, Pessina y Malinovskiy son los que más minutos tienen en esa posición y tienden a jugar mucho entre líneas rivales.

Apreciaremos como intentarán realizar el robo lo más arriba y rápido posible, para hacer una transición rápida. Cuando recuperan el balón, busca un contraataque rápido a través de lanzamientos para el lateral o para el delantero en la primera fase de cada parte mientras que, en las fases finales de la primera y segunda parte, por el cansancio, prefieren mantener su posesión y hacen una construcción más lenta.

Por el contrario habiendo perdido la posesión, el primer objetivo del Atalanta es reagruparse lo más rápido posible. Los defensas que habían subido o habían salido de su zona en el ataque. Posteriormente, se busca una rápida recuperación de la posesión con gran agresividad con la presión alta, esta presión alta les obliga a presionar en muchas ocasiones hombre a hombre, pudiendo dejar espacios atrás, entre líneas e incluso si están demasiado atrás, el rival puede probar los disparos cerca de la frontal.

Una vez superada la presión inicial, el Atalanta se sitúa en un 5-2-1-2 o 5-4-1 con Hateboer y Gosens uniéndose a los tres centrales, mientras que el mediapunta queda un poco adelantado, si esto sucede puede perjudicar al equipo al quedar demasiado espacio libre para cubrir.

El problema se le presenta al Atalanta, cuando tan solo falla una pieza de su engranaje queda a expensas del rival y acaban perdiendo el encuentro

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