Crónica Real Madrid 2-1 FC Barcelona | Jornada 30 Liga Santander

Con este sublime taconazo Karim Benzema abrió el marcador en el Clásico | Real Madrid 2-1 FC Barcelona

Real Madrid 2-1 FC Barcelona: “Benzema, la lluvia y el nuevo Tacón de Dios”

Espectacular paso adelante del Real Madrid en su lucha por el título liguero y que, tras apenas un par de meses en los que muchos les daban por muertos y enterrados, con el equipo plagado de lesiones y a 10 puntos del Atlético de Madrid, está ahora liderando la tabla de clasificación a expensas del resultado entre los rojiblancos y el Real Betis.

En un partido marcado por un monumental temporal de viento y lluvia y, por qué no decirlo, también de fútbol y oportunidades por parte del Real Madrid (incluyendo un majestuoso gol de tacón de Benzema), los de Zidane sin embargo acabaron encerrados y pidiendo la hora, toda vez que acabaron con 10 por una rigurosa expulsión de Casemiro.

A pesar incluso de un arbitraje, tan extraño como irregular de Gil Manzano, el colegiado elegido para dirigir este partido tras conocerse la lesión a última hora de Mateu Lahoz.

Si bien acertó en las principales jugadas polémicas (no hubo falta a Messi en la jugada previa al primer gol del Real Madrid ni tampoco penalti a Braithwhite al final del partido), parece increíble de digerir que Busquets pudiese acabar el partido a pesar de que lesionó a Lucas Vázquez tras una durísima`entrada y dejó sin sancionar un posible penalti a Vinicius en la primera parte.

Baño de fútbol y goles del Real Madrid a un inoperante Barça

En todo caso, el partido comenzó con un 4-4-2, un sistema más bien contemporizador, garante de su seguridad defensiva, especialmente por la banda derecha, con la novedad de la incorporación de Fede Valverde para ayudar a Lucas Vázquez, con Vinicius y Benzema en punta.

EL “once” inicial de un Clásico marcado por la lluvia y el buen juego de los de Zidane Real Madrid 2-1 FC Barcelona

Desde muy pronto se pudo apreciar la ambición del Real Madrid, dispuesto a ganar el partido por cualquiera de las vías. Tras unos primeros minutos de tanteo, con un fútbol vistoso y, aprovechando las enormes carencias en la salida de balón de un Barça que salió con tres centrales, los de Zidane dominaron de cabo a rabo la primera mitad.

Encarrilaron pronto el partido cuando, al filo del cuarto de hora, Fede Valverde robó un balón en la medular y se fue con su exhuberancia física hacia la portería de Ter Stegen aunque antes abrió a la derecha para Lucas Vázquez. El gallego ganó con facilidad la línea de fondo y puso un balón excepcional al primer palo para que Benzema se sacase de la chistera un increíble taconazo que hizo imposible la estirada del meta alemán del Barça.

Un varapalo para un Barça timorato en defensa y absolutamente dominado en el centro del campo y con una delantera más preocupada de encontrar una falta al borde del área para Messi que de hilvanar dos pases seguidos.

Con la defensa adelantada de tres centrales que desplegó Koeman, Valverde y Lucas y sobre todo Vinicius, que se había propuesto arruinar las carreras de Mingueza y de Araújo como Bale hizo con la de Bartra, cada ataque madridista era un susto para los culés, que no podían atajar el aluvión de fútbol que les estaba cayendo encima, minutos antes de que lo que cayese sobre ellos fue lo más parecido al Diluvio Universal.

Con el Barça embotellado y con serios problemas de circulación del balón, con incontables fallso en la entrega y con una defensa cada vez más vendida, la llegada del segundo tanto parecía inevitable.

Primero avisó Benzema con un lanzamiento de golpe franco a las nubes, tras un buen robo de Casemiro en la frontal que obligó a Pedri a cometer una falta que le valió una tarjeta amarilla (que luego tendrá su importancia9 .

Pero quien no avisó fue Kroos en el minuto 25, tras una clarísima falta en la frontal del área de Araújo a Vinicius y después de otra nueva contra, en la que Vinicius le ganaba la espalda a la defensa. El alemán fue el encargado de botar el libre directo y, tras golpear en Dest descolocaba a Ter Stegen y Jordi Alba, bajo palos, sólo acertó a volver a desviar el balón tras golpearle en la cabeza.

Toni Kroos festeja el segundo tanto madridista Real Madrid 2-1 FC Barcelona

El 2-0 hacía plena justicia a lo que se estaba viendo sobre el césped y el Barça, como un boxeador sonado tras un par de mandobles, se limitaba a vagabundear por el césped, absolutamente groggy tras estos dos mazazos.

Messi era una sombra de sí mismo, deambulando por el campo, Pedri apenas había tocado el balón y Dembelé se empeñaba en darle la razón a sus críticos.  Y así, en pleno éxtasis madridista, pudo caer el tercero a la media hora de juego.

En la enésima contra, en este caso por la derecha, Modric asistió a Vinicius quien vio la llegada desde atrás de Fede Valverde quien ajustó el balón al palo derecho de Ter Stegen y lo hizo tanto, tanto, que se estrelló en el palo. El rechace le cayó a Lucas Vázquez, quien remató algo forzado y obligó a Ter Stegen a lucirse.

En el minuto 37 llegó la primera de las jugadas clave del partido cuando Busquets, sin posibilidad de llegar al balón y en una zona del campo sin peligro, se arrojó con todo para trata de frenar la acometida de Lucas, que se había lanzado ya a disputar la pelota. El jugador catalán llegó tarde y con violencia excesiva impactando violentamente contra la rodilla del jugador de Cuntis, que tuvo que abandonar el terreno de juego.

Aquello obligó a la salida al campo de ALvaro Odriozola, quien comenzó a vivir su calvario particular. Si hasta ese momento las peligrosas subidas al ataque de Jordi Alba habían sido habas contadas, el lateral catalán empezó a asomarse por el área madridista.

Primero, avisó Messi con un disparo raso que sacó Courtois aunque seguramente el VAR habría anulado el tanto porque el argentino se acomodó claramente la pelota con la mano para rematar y, después, con otra gran oportunidad, que llegó prácticamente antes del descanso.

A punto estuvo Messi de marcar de “gol olímpico” en la primera mitad Real Madrid 2-1 FC Barcelona

De nuevo Messi, aprovechándose de la fuerza del viento -ya absolutamente desatado sobre Valdebebas junto a un aguacero descomunal- estrelló contra la cruceta derecha de Courtois un lanzamiento directo de córner. Un córner, por cierto, señalado a Mendy y que no había sido.

Lluvia de oportunidades y gol de Mingueza en la segunda mitad

Tras el descanso Koeman sacó la “artillería pesada” dejando a Dest en el banquillo y sacando a Griezzman y volver así al 4-3-3, con el tridente Messi-Dembelé y el recién incorporado. Y eso se notó. El Barça dio un pase hacia delante y el Real Madrid, que lo veía venir, otro hacia atrás y, aunque no hubo grandes oportunidades, lo cierto es que los de Zidane, en un panorama muy similar al partido contra el Liverpool, perdió el control del encuentro.

Eso sí, los riesgos ofrecidos por la defensa del Barça eran muy evidentes. Hasta tal punto que en el minuto 52, un gran balón largo de Modric al espacio, lo aprovechó Vinicius para plantarse en el área culé pero erró en su decisión de asistir a Benzema en vez de acabar él la jugada. Entre otras cosas porque el pase fue tan malo que no llegó al francés, que se encontraba solo en boca de gol.

Y cuando las cosas parecían estar más igualadas, llegó el tanto del Barça prácticamente cuando el reloj marcaba la hora de partido. Jordi Alba, ya dueño y señor de la banda izquierda barcelonista, asistió muy bien al área pequeña para que Minguez, libre de marca, rematase a puerta vacía.

Un gol rápidamente respondido apenas un minuto después por los de Zidane con otra contra en la que Vinicius de nuevo ganó la espalda a la defensa y su disparo, mordido, acabó en el palo izquierdo de Ter Stegen tras rozar en Araújo.

A pesar de la presión azulgrana, Courtois apenas tuvo trabajo Real Madrid 2-1 FC Barcelona

A pesar del dominio creciente del Barça, lo cierto es que el Real Madrid volvió a disfrutar de otra gran ocasión cuando en el minuto 70 un gran balón de Asensio con rosca al corazón del área, fue pésimamente rematado de cabeza por Vinicius en vez de dejar que llegase a Benzema, mejor colocado. Es más, el balón realmente golpeó en la nuca de Vinicius quien, sin querer, asistió a Kroos que llegaba al punto de penalti y remató de cabeza en plancha pero la defensa sacó bajo palos.

En el minuto 72 y, para evitarse sustos innecesarios, Zidane optó por volver a cambiar de sistema, pasando del 4-4-2 inicial a un 5-3-2, con tres centrales y dos carrileros por lo que ubicó a Mendy de central, dando entrada a Marcelo, Isco y Mariano por unos fatigadísimos Kroos, Vinicius y Benzema.

Un cambio que, de primeras, cortó la iniciativa culé en el juego y se la devolvió, aunque más tímidamente que en la primera parte, al Real Madrid quien, con un Marcelo muy suelto aprovechó para golpear la banda derecha del Barça, sin dueño tras la salida de Dest en el descanso y ocupada por un discreto Mingueza.

Precisamente un ataque de Marcelo por la izquierda dejó un maravilloso balón raso al punto de penalti que el recién incorporado Isco renató flojo y mal, a las manos de Ter Stegen y el mismo Isco, minutos después, mandó a las nubes un remate lejando, tras una gran jugada entre Modric y Asensio.

Con el partido casi decantado para los de Zidane llegó la jugada más polémica en el minuto 83, cuando Odriozola se equivocó al pasarle el balón a Courtois y Jordi Alba se aprovechó para intentar superarle por abajo. El balón salió desviado y en la pugna por evitar que saliese a córner, Braithwhite, que acababa de entrar al campo por Dembelé, se tiró al suelo simulando un agarrón de Mendy que nunca se produjo salvo en su imaginación y en la de Koeman.

Tras el consiguiente “rondo infernal” de los jugadores culés rodeando a Gil Manzano pidiiendo un abracadabrante penalti, las cosas se tornaron más feas para los de Zidane, que parecía que ahora si tenían controlado el ecnuentro.

Cuando estaba a punto de finalizar el tiempo reglamentario, Casemiro cometió dos faltas consecutivas que le reportaron sendas tarjetas amarillas. Muy clara la primera, no tanto la segunda por lo que el brasileño acabó expulsado, dejando a su equipo con 10 para la disputa de los últimos cuatro minutos que el colegiado decidió prolongar el encuentro.

Nacho celebrando la victoria que le da el liderato provisional a su equipo Real Madrid 2-1 FC Barcelona

Suficientes para sufrir más de la cuenta ya que, con uno más, el Barça se volcó sobre el área madridista. Eso sí, un sufrimiento que Marcelo podría habernos ahorrado porque en otra contra, se durmió cuando se plantaba solo ante Ter Stegen y dio tiempo a que Minguez, in extremis, y con la punta de la bota, impidiese el remate del lateral brasileño.

El postrero empuje culé estvuo a punto estuvo de lograr sus frutos porque, prácticamente con el tiempo vendido, una falta de Isco a Illaix en el centro del campo acabó con un balón colgado al área, al que se había incorporado Ter Stegen.

Dicho balón quedó muerto tras un rechace e Illaix quien, desde el punto de penalti, golpeó con violencia, estrellando el balón en el larguero de Courtois. El rechace le cayó a Ter Stegen pero su remate impactó contra Sergi Roberto y acto seguido, Gil Manzano decretó el final del partido.

Como suele ser norma común en el Barça, algunos jugadores como Piqué o Messi, además de Koeman (que dejó con la palabra en la boca a Ricardo Sierra durante el flash interview a pie de campo, en un feo gesto) se encararon con el colegiado, reclamándole la acción de Braithwhite, a pesar de que , insisto, no hubo nada punible en la misma.

Ahora el Real Madrid duerme como líder y soñará con este título que hasta hace poco parecía ilusorio. Eso sí, antes hay que seguir soñando con la Champions. El Liverpool y las semifinales esperan…

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