La guerra abierta entre UEFA y Real Madrid, Juventus y FC Barcelona a cuenta de la continuidad de la Superliga inicia un nuevo capítulo que, lejos de apaciguar los ánimos, da la sensación de que va a enconar aún más las posturas.

Así pues, la pasada semana, el presidente de la UEFA, Alexsander Ceferin, aprovechó la renuncia expresa de nueve de los 12 equipos fundadores de la Superliga (Manchester City, Manchester United, Arsenal, Liverpool, Chelsea, Tottenham, AC Milan, Inter de Milán y Atlético de Madrid) a continuar con el proyecto para amenazar con sanciones a los tres únicos equipos que siguen con pie firme su intención continuar con dicha competición (Real Madrid, Juventus y FC Barcelona).
Pues bien, Ceferin ha dado un nuevo giro de tuerca en sus amenazas, desde el mismo momento en que hoy ha confirmado el nombramiento por parte de la UEFA de un grupo de inspectores de ética y disciplina con el fin de llevar a cabo una profunda investigación de los hechos y, lo más importante, explorar todas las posibilidades legales existentes para sancionar a Real Madrid, Barça y Juventus.
Una investigación que la propia UEFA ha confirmado mediante un comunicado en el que se podía leer lo siguiente:
«De acuerdo con el artículo 31 (4) del Reglamento Disciplinario de la UEFA, hoy se han designado inspectores de ética y disciplina de la UEFA para llevar a cabo una investigación disciplinaria sobre una posible violación del marco legal de la UEFA por parte del Real Madrid CF, FC Barcelona y Juventus FC en relación con el proyecto llamado ‘Superliga’ «.
La Justicia española entra en acción
A las pocas horas de hacerse oficial el anuncio de la Superliga y, cuando empezaron a arreciar las críticas a la competición, el Juzgado de lo Mercantil número 17 de Madrid dictó un auto adoptando medidas cautelarísimas, prohibiendo tanto a la UEFA como a la FIFA la adopción de cualquier medida sancionadora contra cualquier equipo participante en dicha competición.
Pues bien, al hilo de la citada decisión de la UEFA de empezar a buscar resquicios legales a través de los cuales poder atacar a los tres últimos supervivientes de entre los fundadores de la Superliga, el mismo Juzgado madrileño acaba de tomar cartas en el asunto, para enredar aún más la madeja.
Según ha trascendido a última hora de ayer, el citado juzgado ha formalizado una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y que, como principal consecuencia jurídica, trae aparejada que no podrá haber juicio ordinario hasta que el Alto Tribunal europeo se pronuncie sobre la misma.
Con dicha medida, el juzgador español busca indagar si, de acuerdo con el Derecho Comunitario, se está produciendo una situación de abuso por posición dominante por parte de UEFA y FIFA, a cuenta del control de los derechos televisivos, así como de la competencia para organizar y autorizar competiciones.
En concreto, se pregunta el Juzgado madrileño si las posibles medidas sancionadoras que pretende llevar a cabo podrían vulnerar los artículos 101 y 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que prohíben llevar a cabo todas aquellas prácticas comerciales entre países de la Unión que puedan «impedir, restringir o falsear la competencia dentro del mercado interior de la UE».
Asimismo, en su Exposición de Motivos, el Juzgado justifica la interposición de esta cuestión prejudicial en base a «la trascendencia de los intereses en litigio» y para evitar demoras en el procdeimiento, que generen indefensión o perjuicios innecesarios a ls equipos afectados, de modo que le pide al TJUE que se pronuncie cuanto antes.
Para ello se han acogido a lo dispuesto por el artículo 105 del reglamento del TJUE y se haga por el procedimiento acelerado.
