Crónicas desde Down Under: Alaba se doctora en el Camp Nou

Con el partido ante el Shakhtar Donetsk ya en el retrovisor, el Real Madrid viajó a la Ciudad Condal para enfrentarse a su eterno rival, el Barcelona, en una nueva edición del Clásico del futbol español. Ambos equipos representan un alto porcentaje del valor del producto de La Liga (algunos dicen que el 70%). Y debe ser así considerando que, hace apenas unas semanas, la Liga anunció en sus redes un logo especial para los enfrentamientos entre blancos y azulgranas. Cosas del branding, cosas de estos tiempos.

Los azulgranas recibían a los blancos envueltos en piel de cordero: se habla mucho de la crisis del club, que aun vive el despecho de la etapa post-Messi, pero este partido siempre es especial para los culés. No importa el momento de forma que tengan, la posición en la tabla o la competición que se dispute, el Barcelona siempre tiene la obligación de ganar al Real Madrid.

En la estadística reciente en Liga, los azulgranas presentaban balance de tres empates y una derrota frente al Madrid, a una caída de empatar su racha más larga sin victorias ante rival alguno en el torneo doméstico desde mayo de 2008, cuando completaron cinco Clásicos sin ganar. Por su parte, los merengues trataban de evitar dos derrotas consecutivas en Liga desde la 2018/2019, cuando cayeron en los dos últimos encuentros de la temporada.

Saltó el Madrid al campo con Courtois bajo los tres palos, Mendy y Lucas Vázquez en las bandas custodiando a los centrales David Alaba y Eder Militao. La sala de máquinas volvió a contar con Casemiro, Kroos y Modric. Y repitieron en la delantera Rodrygo, Vinicius y Benzema. La misma alineación que salió en Ucrania. No hubo “ataque de entrenador” por parte de Ancelotti.

Ambos equipos comenzaron el partido con mucha cautela, como esos boxeadores que no lanzan puños atrevidos en los primeros asaltos de una pelea. Mucho estudio del rival y lectura de propuestas.

Los primeros minutos se disputaron en la zona media, con el Barcelona adelantando líneas (sus centrales llegaron a posicionarse durante largo rato en el círculo central) y buscando mucho la banda de Lucas, lo que obligó a Rodrygo a apoyar en la defensa mucho más de lo esperado. El constante ataque por la derecha tuvo en vilo a los madridistas, conociendo el saldo de Sanchez Martinez. Una jugada cuerpo a cuerpo en el área entre Militao y Ansu Fati, y posteriormente un corte al ras de campo de Lucas Vázquez ante una escapada de Depay nos hicieron contener la respiración.

El Madrid apeló a los balones largos para tratar de zafarse el dominio del toque azulgrana. Al minuto 11, Benzema recibió un balón al espacio, combinando con Vinicius y Mendy sin mucho éxito. Casi inmediatamente fue Vinicius quien buscó la línea final también con un pase largo. Empezaba la percusión del carioca por la banda de Mingueza, arrastrando también a Eric Garcia.

Ambos tuvieron que desdoblarse tratando de parar a Vinicius. En el minuto 20, el brasileño recibió otro pase largo, esta vez de Kroos, y encaró a Mingueza. El defensa echó mano de todo lo que pudo, ayudado un poco por Dest. Vio una rendija Vinicius y se dirigió hacia Eric Garcia, para finalmente caer en lo que pareció una clara falta del lateral culé. No la pitó el principal ni el VAR, y Carletto se lamentó en la banda, levantando la ceja.

Este Madrid también corre

Vendría un fuera de juego donde el linier dejó correr la jugada para que Vinicius se diera un tiro en el pie ante la mirada de Rodrygo y Benzema. De allí salió el saque de un Ter Stegen muy listo, que vio el corredor central despejado para servir a Depay. El holandés le ganó la espalda a Militao y se internó hasta el borde del área pequeña. Balón que Ansu Fati no puede dominar pero que le queda a Dest, quien falló en posición inmejorable en boca de gol.

Respondería el Madrid con una jugada de feria, con los 10 jugadores del Barcelona en el campo rival. Alaba ganó un balón a Memphis al borde de la medialuna y abrió para Vinicius. Pelota larga para Rodrygo, éste deja pasar a Benzema (entre los dos arrastraron a cuatro defensas) y sirvió para el mismo Alaba quien venía con el pasillo abierto en banda derecha. Recibió el austríaco, frenó y mandó un zapatazo sin rotación de balón al fondo de la red, para el 0-1.

Lo de Alaba es para enmarcar: no es sólo el robo para cortar el ataque rival, es la carrera de 50 metros de atleta puro, 32 zancadas atilianas box-to-box, latigazo zurdo y gol. Jugada de toques rápidos que hizo recordar un poco aquella de Di María, Benzema, Bale y Cristiano en la noche gloriosa del 0-4 en Munich. Seguiría el ataque del Barcelona. Antes del descanso la tuvo Piqué en un remate de cabeza, y luego Ansu Fati en una jugada al borde del área pequeña.

Faltó el paso adelante

El segundo tiempo tuvo mucho menos dinamismo. El Madrid se limitó a esperar atrás para buscar el contragolpe y el Barcelona seguía buscando el empate, guiado por Coutinho, quien puso juego y visión al bando azulgrana.

Tuvo la oportunidad Vinicius en otro pase largo, pero Dest le robó la cartera cuando estaba por encarar a Ter Stegen. Seguidamente Modric y Benzema se combinaron para rematar con una volea a manos del arquero culé. Ancelotti llamó al banquillo y sustituyó a Rodrygo con Valverde, buscando piernas y pulmón para quebrar al rival en el mediocampo.

 

Hizo cambios Koeman, y fue el Kun quien casi empata de cabeza en un centro servido entre Mendy y Alaba. Con el Barcelona volcado en el área blanca, una jugada desordenada en la que Piqué pidió penalty dejó un balón rifado que despejó como pudo Dani Carvajal.

Lucas Vázquez salió a toda carrera del área y dio un pase a Asensio, quien levantó la mirada y vio el espacio hacia Ter Stegen con velocidad. El mallorquín fue perdiendo ángulo ante el acoso de Jordi Alba y su disparo dio en la mano de Ter Stegen para quedar vendido en boca de gol para remate de Lucas Vázquez. El gallego dedicó el gol a su padre, quien cumplía años. Beso a la cámara, toque de cadera y abrazo con Asensio. 0-2 a favor del Madrid.

Se relajaron los blancos, y en una internada de Dest ganó en velocidad a Mendy y sirvió un centro para que el Kun Agüero anotara el gol del descuento.

Tres puntos importantes

Luego de un arranque incierto, el Madrid sale bien parado de una visita que nunca es fácil. Vienen partidos con pocos días de descanso y el reto de Ancelotti será balancear el equipo con rotaciones, pero manteniendo la efectividad.

Parece que hay un once “tipo”, pero Valverde y Camavinga (e incluso Asensio) han demostrado que merecen minutos. A Casemiro y a Modric hay que administrarlos, y también a Benzema.

Como siempre, los esperamos en las imperdibles charlas en Twitch de Meritocracia Blanca y Madridista Real.

Ya será hasta la próxima Crónica desde Down Under. ¡Hala Madrid y nada más!

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