Crónicas desde Down Under: Entre rosas y espinas

Con el parón de selecciones a la vuelta de la esquina, el Real Madrid recibía una visita incómoda: el Rayo Vallecano, equipo que había logrado tres victorias y un empate en sus últimos seis encuentros, lo que le ha valido para pelear algún puesto europeo en las primeras de cambio en La Liga. Sin embargo, fuera de casa los de Iraola apenas habían conseguido un triunfo en seis partidos. Mal precedente, considerando que el Madrid sólo había perdido uno de 18 enfrentamientos ante el Rayo en casa, incluyendo 15 laureles.

En el Madrid, que venia de sendos triunfos por 2-1 (de visitante ante el Elche y en casa ante el Shakhtar en Champions), sabían que era partido de apretar los dientes, ante un rival que planta cara a los rivales y no sale a encerrarse.

Con la baja de Luka Modric a último momento, Carlo Ancelotti alineó lo que ya se perfila como “su” Madrid fijo: La línea defensiva conformada por Mendy, Eder Militao, David Alaba y Dani Carvajal custodiando a Courtois en la portería. En el mediocampo, Camavinga haría compañía a Casemiro y Toni Kroos. En el ataque, la novedad sería Marco Asensio, junto a Karim Benzema y Vinicius.

Como se esperaba, ambos equipos salieron a chocar los guantes, moviendo líneas y buscando ensanchar el campo. A los 30 segundos, un pase largo en profundidad encontró a Alvaro con una autopista por la banda de Carvajal, su internada en potencia terminó con un mal remate ante Courtois, absolutamente vendido ante el descuido de su defensa. Luego del susto, se recompuso el Madrid, buscando mucho la izquierda con Mendy, Kroos y Vinicius, muy pegado a la cal. El Rayo no entregaba el balón y disputó cada posesión de los blancos, que recurrieron nuevamente al pase atrás: a los 9 minutos, Thibaut Courtois ya había tocado el esférico cinco veces.

Fue allí cuando Carvajal y Asensio dieron un paso adelante, combinando pases y cruces que desatascaron un poco el barullo que había por la izquierda. Al minuto 10, ambos tejieron una internada para servir un balón que Benzema falló por alto. Con el Rayo adelantando líneas, vino la apertura del marcador. Kroos peinó al vacío un balón con su copete dorado.

La jugada agarró a contrapie a los defensores franjirrojos, quienes corrieron a cerrar. Vinicius, atento desde su banda metió 17 zancadas de turbo y en su control arrastró cuatro defensas, dejando solo a Asensio. Pase al mallorquín, centro con su zurda privilegiada, remate de Kroos a la red llegando desde atrás, para batir a Dimitrievski. La euforia inicial fue demorada por un banderín que señaló un fuera de juego, para luego confirmar el tanto. Magnífico gol con mucho juego colectivo, y los intangibles que aporta Vinicius, esos que no se ven en ninguna tabla estadística.

No se amilanó el Rayo, quien atacó incesantemente en varias jugadas donde los remates no tuvieron mucha potencia hacia la portería de Courtois. En un “toma y dame” que elevó el nivel del partido, Camavinga comenzó a agarrar confianza y se unió al “tren de la derecha”, aportando físico y piernas, además de contención.

Una jugada que inició el francés con pase a Kroos, seguido por pase a Carvajal, quien centró una bomba desde el último cuarto de cancha para Benzema. Sin ángulo, su remate-centro no pudo ser aprovechado por Asensio, buscando oro en boca de gol.

“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”

La frase le pertenece a nada menos que a Don Alfredo Di Stefano. Y hoy pareció abrazarla el Madrid en la segunda parte del primer tiempo. Todos a una, pases, recortes, asociación, despliegue. Una muestra de ello fue una jugada en el 37: Kroos sirvió un balón de 20 metros hacia la derecha para que lo recibiera Militao con el pecho, cuyo centro picado fue rechazado con mucha premura por la defensa del Rayo.

 

Un minuto después fue Alaba quien salió a la pista de baile – recibió el balón pegado a la raya de la izquierda, levantó la mirada y centró para Benzema, en rol de cazador. No llegó a tiempo la defensa rayista y el francés no perdonó al borde del área pequeña.

Tendría otra el Madrid cuando Courtois hizo un pase a ras para Asensio, quien visualizó el corredor del medio y se lanzó a toda velocidad, flanqueado por Vinicius y Benzema, en un tres contra tres. Pase a la izquierda para el brasileño, remate seco a las manos de Dimitrievski, y balón rifado a Benzema, quien trató de rematar de “palomita”. Recital del Madrid con la sensación de no haber capitalizado ese dominio con más goles.

Vinicius… a lo Maradona

Empezó el Madrid la segunda parte con el mismo dominio. En el minuto 50, Vinicius se vistió de Maradona y protagonizó la jugada del partido: corte de Kroos en el primer cuarto de cancha, pase al brasileño, quien se anima a cruzar la media cancha a toda velocidad, acompañado por Benzema, y con mucho campo abierto.

Sacó la magia el de São Gonçalo, en un slalom que hizo recordar al de Villa Fiorito. Su internada diagonal hacia la portería no dejó prisioneros, sentando a dos defensas del Rayo y quebrando a otros dos. Desafortunadamente su remate no fue potente, y fue detenido por Oscar Valentín muy cerca de la línea de meta, con Dimitrievski de espectador. Pudo haber sido el gol de la temporada. Se agarró el corte mohicano Vinicius, lamentando el desenlace de la jugada, sonriendo como lo que es: un crio que disfruta el futbol como si aún está en alguna calle de su vecindad. Eso lo hace especial.

En el pico del dominio madridista, Mendy y Vinicius se combinaron en jugadas de taquito por la izquierda, sirviendo un balón que Benzema falló por muy poco, cerca del área pequeña. Carvajal y Asensio también tuvieron una oportunidad, con el defensa peleando una posesión en el área para dar un pase a Asensio cuyo remate con la derecha se paseó la línea de gol.

A sufrir, ¿por qué no?

En esa jugada se dejó el Madrid el tanque de gasolina, con sus jugadores acusando kilómetros acumulados en las dos recientes semanas, y el ritmo que le exigía el Rayo. Los de Vallecas empezaron a creer. Bebe, quien había entrado en el 59, abrió un boquete por el medio en un contragolpe trepidante. Su remate con la derecha fue al palo con Courtois batido.

En la jugada siguiente, con el Rayo encimado, Falcao recibió un centro colgado desde la izquierda y remató a la red, ante la llegada tardía de Alaba. Es una historia de amor la de “El Tigre” con el gol. Su salto no fue imperial ni estético (quizás afectado por las dolencias que viene arrastrando), pero suficiente para batir a Courtois. No fue muy efusivo en la celebración el colombiano, quien tuvo que abandonar el campo a los pocos minutos, cuando las molestias físicas le impidieron seguir.

El gol metió el miedo en el cuerpo al Madrid, y en el descuento el Rayo tuvo el empate, con una jugada entre Oscar Valentin y Catena, que Toni Kroos salvó milagrosamente. No hubo chance para más, aunque los jugadores del Rayo protestaron ante los pocos minutos de descuento otorgados por los árbitros.

Notas al cierre

El Madrid salió arropando y dominó durante 60 minutos, para acabar pidiendo la hora y con la sensación de estar muy cerca de conceder el empate.

Decíamos en la crónica anterior que el Madrid se encuentra en fase resultadista, y así parece: consiguió su tercer triunfo consecutivo con marcador de 2-1. Ancelotti sigue sin dar oportunidades suficientes al banquillo durante los partidos (Hazard y Lucas Vázquez entraron en el 82, y Nacho en el 92). Hasta ahora, las inclusiones de jugadores han sido obligadas por alguna dolencia o para administrar minutos, pero no hay pizarra a la hora de dinamizar un partido en desarrollo.

El Madrid empieza a acusar la carga de trabajo, y muchos de sus jugadores tienen compromisos con sus selecciones nacionales. Con el Granada, el Sheriff y el Sevilla en el horizonte, Carletto tendrá que buscar la forma de balancear el trabajo, si no quiere que el equipo llegue fundido a las instancias decisivas o se descuelgue de la Liga tempranamente.

Algo tendrá Ancelotti con los difíciles torneos largos: En una ilustre carrera que abarca más de 20 años, sólo ha ganado cuatro Ligas domésticas. Un récord cuando menos curioso, considerando que ha entrenado al Real Madrid, Juventus, Milan, Chelsea, PSG y Bayern Munich.

Como siempre, los esperamos en las imperdibles charlas en Twitch de Meritocracia Blanca y Madridista Real. Ya será hasta la próxima Crónica desde Down Under. ¡Hala Madrid y nada más!

Deja una respuesta