Crónicas desde Down Under: Vuelta del parón con autoridad… ¡y líderes!

El parón de selecciones siempre trae mucho estrés a los entrenadores. Son muchos kilómetros, minutos de juego para los titulares (lamentablemente algunos jugadores se pegan esa paliza y ni siquiera juegan) y el riesgo siempre latente de una lesión. En el interín, el cuerpo técnico echa mano de la pizarra a ver dónde se puede pulir alguna estrategia, y pone un ojo en el calendario que se avecina.

Tocaba visitar el Nuevo Los Cármenes ante un Granada que, a pesar de haber tenido un buen desempeño en las últimas dos temporadas, se encuentra de capa caída. Los de Robert Moreno, coqueteando con la zona de descenso, venían de perder un encuentro de los últimos cinco choques, pero sólo habían ganado un partido de los últimos 12 en casa ante el Real Madrid. Un antecedente nada alentador. Por su parte, los blancos llegaron con 3 victorias y un empate en sus más recientes compromisos en La Liga, y con el chance de ponerse al frente de la tabla en caso de lograr los tres puntos.

En este regreso a la competición doméstica, Ancelotti armó su equipo con Vinicius y Benzema haciendo terna con Marco Asensio (el único puesto que parece tener rotación en el once del italiano), respaldados por Toni Kroos, Casemiro y Luka Modric en el mediocampo. Defendiendo la zaga se apuntaron Mendy, Alaba, Nacho (en reemplazo de Militao) y Dani Carvajal, con Courtois bajo los tres palos.

Los primeros 15 minutos no arrojaron nada llamativo. Salió el Madrid con lentitud, midiendo los espacios, hilando con paciencia. El Granada, por su parte, haciendo su parte defensiva, sin temor a meter la pierna. Con el paso de los minutos el partido pasó a disputarse en el mediocampo, con muchos jugadores en esas líneas, y muchas posesiones divididas. El Granada creyó, y trató de meter presión a cada balón que se disputaba en las inmediaciones del círculo central.

En esas estaba el encuentro cuando una pelota disputada por Vinicius cayó en los pies de Kroos y encontró a la defensa nazarí desparramada en tres cuartos de cancha. El alemán se viró y vio el pique de Asensio por la derecha, al que sirvió un putt de los que acostumbra.

El mallorquín puso el turbo hacia la portería (ante la desesperación de Neva, quien nunca pudo alcanzarle) y definió con la derecha ante un Maximiliano que logró tocar el balón con su pierna derecha cuando trataba de proteger el primer palo. No fue muy efusivo en su celebración el delantero madridista, pero el gol le vale como su enésimo intento de reivindicación. Siempre se espera más de él.

Nacho Libre

Después del romper fuente, el Madrid adelantó la presión buscando cerrar el partido lo antes posible, buscando mucho a Vinicius. El brasileño ofreció otro buen partido con mucha velocidad y dinamitando la banda izquierda, para desquicio de la defensa del Granada. Por su parte, Kroos y Modric estaban dando un recital en el mediocampo, haciendo retroceder el brío inicial del Granada.

Y fue precisamente de ellos dos donde se generó el segundo tanto madridista. El alemán sirvió un corner en corto al croata. Con los nazaríes custodiando en gran número el área pequeña, Modric devolvió el balón a Kroos. El germano se inventó un “buscapiernas” que encontró a Nacho libre de marca y habilitado por Puertas. El tobillazo del central estuvo fuera del alcance de Maximiliano.

El Madrid siguió apretando fuerte ante un anfitrión que no se rendía. El Granada decidió entrar al ruedo y empezó un intercambio de golpes con los merengues. Fueron quizás los mejores momentos del cuadro nazarí en el primer tiempo, con varias jugadas que exigieron a la defensa del Madrid. En el minuto 31, una combinación al borde del área pequeña entre Vinicius y Asensio tuvo el tercer gol, pero el remate de éste fue salvado por Soro sobre la línea de gol.

Fue allí cuando el Granada le recordó al Real Madrid que no hay espacios para descuidos. Quini le robó la cartera a Vinicius, habilitó a Gonalons quien sirvió un pase a Luis Suárez en el último cuarto de cancha. El potente disparo del colombiano se desvió en Nacho y entró en la portería de Courtois sin oposición alguna. Había partido con casi una hora por delante.

El resto del primer tiempo fue bastante animado, con Vinicius, Kroos y Mendy creando mucho peligro por la izquierda. Pero el Granada no se replegó, y al borde del descanso un centro envenenado de Gonalons que Casemiro peinó con el copete, obligó a Courtois a hacer una estirada a contrapie. El rechace quedó servido para Quini, quien remató al lateral de la red.

A sacar la aplanadora

El Madrid saltó al césped en el segundo tiempo con la misión de espantar los fantasmas que le hicieron sufrir y terminar pidiendo la hora ante el Rayo Vallecano a principios de mes. Se puso el mono de trabajo, se adueñó del balón (terminarían los blancos con 626 pases y 91% de efectividad), y lo entregó a la sala de máquinas, con Modric, Kroos y Casemiro en plan excelso.

También empezaron a animarse Dani Carvajal y Mendy por las bandas, agregando un elemento adicional al ataque blanco. En el 53, el lateral francés tomó un balón cerca de la línea central y galopó hacia el área, llevándose puesto a Rochina, pero su remate desde la medialuna no llevaba potencia. Inmediatamente, el saque de portería de Maximiliano rebotó en Casemiro y cayó en los pies de Asensio, quien hizo un pase a Benzema, pero éste se encontraba adelantado por muy poco. Olía el tercer gol el Madrid.

En la jugada siguiente, el Granada lo intentó por la izquierda, en una acción que llevó a seis jugadores al área madridista, buscando el empate. Allí cortó Carvajal, pase a Casemiro, pase raso a Benzema quien devuelve al carioca de espaldas al área rival. Casemiro ve la autopista que se abrió por la derecha y sirve un pase al francés, quedando sólo de cara a Maximiliano. Cuando la defensa nazarí quiso cerrar la entrada de Benzema y bloquear a Vinicius quien entraba como apoyo, llegó Modric impunemente al área. Pase magnífico del francés al croata, y pase de éste a Vinicius, quien marcó a quemarropa.

El Granada pasó a control de daños, pero siguió intentándolo, sobre todo con Luis Suarez. El colombiano es un jugador muy vertical, y crea muchas ocasiones para su equipo. Como contraparte, Vinicius seguía enloqueciendo a la defensa del Granada en cada posesión que le llegaba. Se tiene mucha confianza el brasileño, y lo demuestra en cada partido.

En el 66, una internada suya por la izquierda provocó una jugada peligrosa que le costó la merecida expulsión a Monchu. Hubo protesta excesiva en la banda por parte de Robert Moreno, y éste también fue expulsado del encuentro. Con el Granada ya decidido a meter la pierna al borde de lo permitido, Ancelotti dio entrada a Rodrygo, quien puso algo de dinamismo en el ataque.

Con el acoso madridista en su máximo nivel, Casemiro se vistió de Modric nuevamente, filtrando un pase que pescó Mendy, ese lateral con alma de delantero, quien anotó la cuarta diana del Madrid. Con los deberes hechos, se acordó Ancelotti del banquillo, dándole minutos a Jovic, Camavinga, Isco y Vallejo, incorporaciones sin mayor influencia en el partido.

Notas al cierre

Se consiguen tres puntos importantes a domicilio, en un partido en el que el Real Madrid hizo su primera toma de contacto después del parón de selecciones, tomando además el liderato de La Liga en solitario, pocos días después de la magnífica comparecencia de Florentino Pérez en la Asamblea de Socios del Club.

El resultado no es engañoso, los merengues dominaron durante la mayor parte del partido, de la mano de los de siempre: Kroos, Casemiro y Modric. Buena noticia que los tres motores del equipo blanco vayan agarrando tono.

Viene una cadena importante de partidos de Liga: Sevilla, Athletic, Real Sociedad, Atletico de Madrid, Cadiz y Athletic, además de los encuentros finales de la fase de grupos ante el Sheriff y el Inter. Hay que hacer los deberes antes de recibir la Navidad, pero Ancelotti aún no parece confiar ampliamente en lo que tiene en el banquillo.

Como siempre, los esperamos en las imperdibles charlas en Twitch de Meritocracia Blanca y Madridista Real. Ya será hasta la próxima Crónica desde Down Under. ¡Hala Madrid y nada más!

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