Crónicas desde Down Under: ¡Un Madrid de Diez!

Diez días y cuatro partidos. Ese ha sido el periplo del Real Madrid entre Liga y Champions, desde el 25 de noviembre, en el cual los de Ancelotti se han llevado pleno de victorias, con 8 goles a favor y dos en contra. No ha sido un paseo de Atila.

 

Han sido 360 minutos intensos, con altas y bajas de juego y nivel físico, donde el equipo ha echado mano de todos los recursos de los que dispone (amén de las pocas rotaciones), abrazado a las salvadas de Courtois, la cerca de hierro de Carvajal, Militao, Alaba y Mendy, al empuje de la sala de máquinas donde trabajan los tres de siempre (Casemiro, Kroos y Modric) y a las lanzas de Vinicius y Benzema, acompañados según sea el caso por Rodrygo o Asensio.

Los jugadores han mostrado carácter y pertenencia. Sin la presencia de polarizantes jugadores “alfa” como Cristiano Ronaldo o Sergio Ramos, el Madrid ha pasado a un esquema cada uno de los integrantes del elenco sabe su papel a rajatabla, pero donde ninguno grita más que otro. Es muy pronto para hablar, pero va dando resultados.

Si bien los frutos de estas carreras de largo aliento se cosechan en enero, no cabe dudas que una siembra previsiva a finales del año natural nunca está de más. Trabajo de hormiguita, le llaman.

Devolviendo la afrenta

Después de caer en el Bernabéu ante un atrevido Sheriff FC, tocaba jugar la vuelta de la fase de grupos, visitando la helada Tiraspol. La misión estaba clara: lograr los tres puntos para asegurar la clasificación a Octavos de Final, pero también devolver la afrenta de la derrota sufrida en Concha Espina.

Lo logró el Madrid entregado a un Modric magistral, adelantando líneas ante un equipo que plantó cara hasta que le duraron las piernas. Abrió el marcador Alaba con un tiro libre a lo bazuca: sin muchas florituras ni roscas, un misil que abrió la barrera y propició algún roce que le ayudó a batir a Athanasiadis.

Subiría el marcador Toni Kroos, capitalizando una jugada que juntó a Modric, Rodrygo y Vinicius. El alemán sirvió un derechazo desde la frontal que entró y salió rápidamente en un rebote, pero que luego se confirmaría. Remataría la faena Benzema, en otra jugada colectiva entre Alaba y Mendy, muy parecida a la del segundo tanto, esta vez por la izquierda. Karim remató igualmente desde la medialuna y selló el marcador para los blancos.

Las “Avispas”, que en esta ocasión vistieron de negro, no se rindieron nunca y lo intentaron hasta el final. El Madrid dominó la posesión y los pases (70% y 737) y estuvo vistoso en muchos pasajes del juego, y hasta dio chance de ver a Marcelo y Nacho, con unos minutos anecdóticos para Antonio Blanco y Asensio.

La samba de Vinicius

Tocaba luego el Sevilla, un equipo correoso que siempre pone el extra ante el Real Madrid. Salieron los Hispalenses con los motores a toda máquina, sorprendiendo a los merengues, quienes se vieron superados en todas las instancias del juego en las primeras de cambio.

Vieron premio los de Lopetegui en una acción de saque de esquina servido por Acuña y que Mir remató sin marca y sin necesidad de saltar, con nueve jugadores del Madrid defendiendo en el área. Tocaba remar ante un rival que no la pondría fácil.

La primera media hora fue toda del Sevilla, con múltiples ocasiones para ampliar el marcador, y con un Madrid incapaz de carburar. Cuando peor la pasaban los blancos, Militao se acordó de Didi (aquél oficioso mediocampista carioca) y remató una “folha seca” desde unos 30 metros, con tal potencia que dobló las manos de Bono, para que Benzema rematara el rechace del palo en boca de gol, nivelando el encuentro.

En un segundo tiempo de “toma y dame” y de mucha exigencia física, el Madrid fue perdiendo fuerza y piernas. Echó mano Ancelotti del banquillo, y con la entrada de Camavinga y Valverde, jugadores con mucho brío, los merengues dieron un paso adelante, a por los tres puntos. En la “zona Cesarini” del partido, Militao (cada vez más imperial) sirvió un balón largo a Vinicius, quien la recibió de pecho y se enfiló hacia el borde del área, con 14 pasos gloriosos y un remate magnífico, para ganar el partido, compartiendo el rol de héroe con Courtois, quien salvó lo que parecía el empate ya en el descuento.

¡Tres puntos, igual cuentan!

Con apenas tiempo para descansar, llegó la visita del Athletic de Bilbao. Los Leones empezaron el encuentro con mucha intensidad, y el Madrid acusó el kilometraje desde el primer momento. Fallas defensivas, incapacidad de conectar las líneas y poca pólvora arriba. Los visitantes creyeron en sus posibilidades y fue la falta de puntería, sumado a un providencial Courtois, lo que impidió que se fueran arriba en el encuentro.

Al borde del descanso, una jugada bordada entre Vinicius y Modric por la izquierda, quedó para un remate de Asensio. El rechace de Unai Simón cayó a los pies de Modric, quien intentó un “centro-chut” que remató Benzema. El Athletic nunca bajó los brazos, y una vez más fue Courtois quien sacó todos sus recursos para preservar la diferencia mínima. Si el belga no es el mejor portero del mundo en este momento, no sabemos qué partidos están viendo los seleccionadores de premios.

El Show de Vini y Jovic… y Militao.

El Madrid debió tirar de mucho hielo y masajes para presentarse en su visita a la Real Sociedad en el Reale Arena. Los de Imanol están peleando puestos europeos y presentaban credenciales como uno de los menos goleados en Liga.

Real Madrid’s Brazilian forward Vinicius Junior (L) vies with Real Sociedad’s Spanish midfielder Igor Zubeldia during the Spanish League football match between Real Sociedad and Real Madrid CF at the Anoeta stadium in San Sebastian on December 4, 2021. (Photo by ANDER GILLENEA / AFP)

Cuando el tema caliente de la semana era las rotaciones (o la falta de éstas) de Ancelotti, llegó lo que menos queríamos: Benzema hincó la rodilla al minuto 16, con molestias visibles, y pidió el cambio. El francés fue sustituido por Jovic. El serbio de 23 años ha sido carne de memes y de toda clase de ataques desde que llegó al Madrid. Su andar de blanco no ha estado acertado, pero siempre hay tiempo para todo.

La afición de San Sebastián llevó en volandas a su equipo, pero se toparon con un Militao fuera de serie. El de Sertãozinho (también de 23 primaveras) sacó todo su arsenal defensivo, dejando acciones para todos los gustos. Decíamos arriba que hay tiempo para todo. Militao hace unos meses era también carne de memes y de peticiones de salida. Bastó una lesión de un compañero para que tuviera los minutos que necesitaba.

El Madrid se adelantó con una jugada marca de la casa de Vinicius: internada desde la cal izquierda hacia el borde del área. Esta vez se combinó con Jovic, quien recibió de espaldas y arrastró dos defensas con él. La devolvió a Vinicius quien anoto desde el punto de penalty para el primer gol. El nivel de confianza del brasileño es superlativo, y lo demuestra en cada acción de juego.

Cuando nos preguntábamos cuántos goles en jugadas de balón parado tenía el Madrid, apareció Jovic para rematar un cabezazo de Casemiro desde un corner. Estuvo listo el serbio anticipando a Remiro para (por fin) anotar una diana. Hizo piña el equipo en la celebración, sabiendo lo mucho que necesitaba Jovic ese gol terapéutico.

Notas al cierre

Sigue un calendario apretado para el Madrid. Esto no se detiene (razón tienen los futbolistas en quejarse por la cantidad de partidos) y se asoman el Inter, Atletico de Madrid, Cadiz y Athletic de nuevo en la víspera de Navidad. Con pocos días entre partidos, esto es similar al torneo de la película Karate Kid, donde Daniel LaRusso va quedando más malogrado en cada combate. Apenas hay tiempo para que el Señor Miyagi le ponga unas vendas y le aplique alguna técnica de sanación. Al final, Daniel llega cojeando, con una costilla fracturada, y con golpes en toda la cara.

Ancelotti, conocido por su poca tendencia a rotar, ha recibido un aviso a navegantes con lo de Benzema. Sin parte oficial al momento de escribir esta nota, el madridismo sigue en vilo por Karim. Y ya es evidente que algún otro va falto de piernas (Modric y Casemiro están jugando casi todo). Si se quiere seguir sembrando ahora para cosechar en los momentos decisivos, hay que balancear la carga de trabajo.

El Madrid no se puede permitir jugar instancias decisivas con un equipo renqueando y con alineaciones improvisadas. Todavía nos acordamos de Vinicus de carrilero en la pasada Champions. Tiene tarea Ancelotti. O al menos así queremos creer.

Como siempre, los esperamos en las imperdibles charlas en Twitch de Meritocracia Blanca y Madridista Real. Ya será hasta la próxima Crónica desde Down Under. ¡Hala Madrid y nada más!

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