Crónica FC Barcelona 2-3 Real Madrid | Supercopa de España (Semifinal)

Vinicius y Benzema, de nuevo, al rescate del Real Madrid | FC Barcelona 2-3 Real Madrid

FC Barcelona 2-3 Real Madrid: “Ganas de complicarse la vida”

El Real Madrid logró su pase a la Final de la Supercopa de forma agónica y con un sufrimiento innecesario ante un Barcelona al que un planteamiento tan demencial como suicida de Carlo Ancelotti  y, por qué no decirlo, una pizca de suerte en forma de un gol de rebote en el momento adecuado, logró resucitar a un Barça que llegó a estar contra las cuerdas en la primera parte.

Y es que, cuando el Real Madrid tuvo a su merced al conjunto azulgrana y apuntaba a una posible goleada, de forma incomprensible optó por echar el freno, recular y, siguiendo con el símil boxístico, cuando tenía a los culés en la lona, optar por jugarles a la contra, en vez de rematar a un rival que, insisto, estaba absolutamente en manos del Real Madrid.

Un arbitraje tan sibilino como indecente de Munuera Montero

Mención aparte y, como muchos nos temíamos, se merece el indecente arbitraje de Munuera Montero en el campo y del inefable González González en la Sala VOR. De nuevo, y como parece ya una tendencia nacional, se abrió la veda para la caza del jugador madridista.

Y como hemos visto en otros partidos, hubo un terrible doble rasero disciplinario por parte del colegiado, que le permitió a los azulgranas desplegar toda clase de patadas y entradas fuerte, algunas de ellas rayanas en la agresión (como el manotazo con el que Busquets detuvo una contra de Vinicius en las mismas barbas del árbitro) y que se fueron todas de rositas.

De hecho, ambos equipos acabaron con el mismo número de amarillas a pesar de que los culés, especialmente en las figuras de Gavi, Araújo, Alves y Busquets, apalizaron de forma inmisericorde a los nuestros, especialmente a Vinicius, que cobró de todas las maneras posibles en jugadas que, todo lo más y en el mejor de los casos, eran sancionadas con falta, pero nunca con cartulina.

Vendaval madridista y golazo de Vinicius en la primera parte

El Real Madrid arrasó al Barça durante los primeros 35 minutos del partido, en los que a duras penas lograron cruzar el centro del campo, con jugadores como Busquets o Alves, dando muestras de que este tipo de compromisos les empiezan ya a venir muy grandes.

Unos minutos en los que se vio una superioridad casi insultante del Real Madrid sobre uno de los Barças más mediocres, vulgares e intrascendentes que recuerdo en toda mi vida. Esperando a los culés, que asumireron el rol de tocar y tocar y tener la pelota, los de Ancelotti no tardaban en robar los balones,  bien por anticipación, bien por el escaso acierto en el pase de la medular azulgrana, y salir como flechas hacia el área de Ter Stegen, especialmente con Vinicius, que hizo lo que quiso de Dani Alves.

El equipo titular que logró el pase a la gran final | FC Barcelona 2-3 Real Madrid

Asensio ya avisó con dos disparos que se perdieron por muy poco, uno a los ocho minutos y otro, 11 minutos después, bastante más claro, tras una buena jugada entre Benzema y Vinicius. Pero no hubo que esperar mucho más para que el Real Madrid cobrase su merecido premio.

En el minuto 24, Busquets anduvo muy lento ante Benzema y perdió un balón de oro en la medular. El francés asistió a Vinicius y el brasileño entró como un rayo por su banda, destrozó a Alves en carrera y ante la salida de Ter Stegen le batió a media altura.

El Barça estaba roto, sonado y como un boxeador sonado, sólo aspiraba a que acabase pronto la primera mitad, que prometía jarana. Pero cuando peor estaban los de Xavi, el Real Madrid echó el freno y llegaron las primeras aproximaciones del Barça al área blanca.

La primera en el minuto 31 con un testarazo claro, muy mal defendido por cierto, de Luuk de Jong a pase de Dembelé, Y la otra, instantes depspués y con los mismos protagonistas, con otro remate de cabeza, más forzado esta vez.

Vinicius abrió el marcador tras una gran contra | FC Barcelona 2-3 Real Madrid

Parecía desperezarse el Barça aunque sin demasiado peligro. Suficiente para tenerles a raya, debió pensar Ancelotti, más preocupado de defender y buscar la contra. Pero con lo que no contaba el italiano es que, a falta de tres minutos para el descanso el Barça se encontrase de bruces con el empate.

En una jugada absurda, intrascendente, De Jong se encontró con un balón rebotado tras un centro desde la derecha de Dembelé, el mejor jugador azulgrana de la primera parte, que había rozado antes en Militao. El esférico acabó impactando contra el poste y se coló en la portería de Courtois ante la sorpresa general.

Un Barça dominador, gol de Benzema y empate de Ansu Fati

Tras la reanudación, Xavi dio entrada a Pedri y a Ez Abde por un desaparecido Frenkie De Jong y por el inédito Ferrán, debutante hoy y el Barça le dio totalmente la vuelta al partido. Ese gol resucitó al equipo azulgrana, que durante los primeros 20 minutos tuvo atenzado al Real Madrid.

De haber sido un cadáver deportivo a encerrar a los blancos y de apenas crear peligro a amenazar a Courtois con varias acciones de peligro.

Comenzó Pedri, con un disparo desde la frontal que salió fuera por poco nada más volver al campo y acto seguido, Luuk de Jong remató de cabeza fuera otro centro de Dembelé desde la derecha. El propio Dembelé disparó fuera en el minuto 54 tras un mal despeje de Carvajal, tremendamente desacertado toda la noche.

Estaba cada vez más cerca el tanto culé, algo inexplicable visto cómo habían ido las cosas en la primera mitad. A todo esto, Vinicius estaba cobrando lo que no está en los escritos y el equipo por la derecha estaba absolutamente roto, sin apenas presencia ofensiva y con una hemorragia defensiva por la que el delantero francés estaba haciendo su agosto.

En el minuto 68 Ancelotti cambió a Asensio, absolutamente desaparecido en la segunda parte para buscar la verticalidad de Rodrygo ya que Vinicius, cada vez más castigado por Araújo y Busquets, necesitaba una alternativa por la derecha.

Karim Benzema, celebrando su tanto | FC Barcelona 2-3 Real Madrid

El cambio fue todo un acierto porque revolucionó al partido porque nada más saltar al campo, asistió a Benzema, muy apagado hasta entonces, y el francés, quizás en su primer destello de magia del encuentro, se giró, armó la pierna y disparó un maravilloso chutazo que ajustó tanto que se estrelló contra el poste izquierdo de Ter Stegen.

Aquello espoleó al Real Madrid, que se vino arriba y en el minuto 72, Dani Alves volvió a verse en pelota picada cuando Mendy le destrozó la cintura y el francés asistió a Benzema, que disparó casi a bocajarro y obligó a Ter Stegen a hacer una parada espectacular.

El balón salió rechazado a la derecha y le cayó a Carvajal, quien remató sobre el meta alemán y éste, a duras penas pudo rechazar el disparo. La pelota quedó muerta en el área y Benzema, a puerta vacía, anotó el 1-2.

El partido entonces se abrió del todo y se convirtió en un correcalles. El Real Madrid metió en el campo a Fede Valverde por un exhausto Modric, hasta ese momento el mejor jugador madridista y el sostén del centro del campo y en esa locura llegó el empate. En el minuto 82, de nuevo por la derecha madridista, Jordi Alba metió un excelente centro, se durmió Militao y Ansu Fati cabeceó a la red.

Los últimos minutos del tiempo reglamentario fueron de infarto, con un corte providencial de Nacho ante Pedri justo cuando éste se disponía a rematar a puerta ante Courtois.

Una prórroga de infarto

.Con el arranque de la prórroga, que se inició con el cambio de Carvajal por Lucas Vázquez, el partido comenzó con un remate flojo de Abde ante el belga y el Barça apretando aunque sin generar excesivo peligro pero asumiendo muchos riesgos atrás que Xavi, por cansancio de sus jugadores o porque no cayó en la cuenta, no supo calibrar,

Fede Valverde logró el tanto que le cerfificó el triunfo madridista | FC Barcelona 2-3 Real Madrid

 

Unos riesgos que supo aprovechar el Real Madrid que cazó una contra en el minuto 99. Casemiro corrió como alma que lleva el diablo, abrió a la derecha a Rodrygo y tras llegar con rapidez al área cruzó al balón al punto de penalti, Vinicius hábilmente saltó por encima y Valverde, que venía desde atrás, remachó al fondo de la red pese a la oposición de Araújo.

 Pero no iban a quedar así las cosas. El Barça dio un arreón en los últimos minutos de la prórroga, con dos zapatazos consecutivos, uno de Busquets desde fuera del área y otro de Dembelé desde el lateral, a los que respondió Courtois, muy atento, con dos grandes paradas.

Los últimos 15 minutos fueron a tumba abierta para el Barça, completamente volcado sobre el área madridista y Casemiro estuvo a punto de anotar en una contra pero acabó rematando inocentemente a las manos de Ter Stegen. Vinicius reventó y, totalmente acalambrado, pidió el cambio, siendo sustituido por Camavinga.

El Barça no tuvo ya más oportunidades que un par de acercamientos de Ansu Fati y Depay, buscando provocar el penalti que el ínclito Munuera no concedió, afortunadamente. De hecho, estuvo bastante más cerca el cuarto del Real Madrid pero ni Camavinga, que malogró dos contras estupendas ni sobre todo, Rodrygo, quien con el tiempo cumplido, se quedó solo tras una última contra que condujo Benzema pero no acertó a batir a Ter Stegen.

El Barça estuvo a punto de empatar en el último segundo con una chilena de Ansu Fati en el área pequeña que salió regular y, tras acabar los dos minutos de añadido, el partido tocó a su fin y el Real Madrid logró el pasaporte a la final.

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