Crónica Real Madrid 3-1 Manchester City | Champions League (Vuelta Semifinales)

El Real Madrid logra su pase a la Final de París tras otra épica remontada | Real Madrid 3-1 Manchester City

Real Madrid 3-1 Manchester City: “¿Cómo explicar lo inexplicable?”

El Real Madrid ha vuelto a protagonizar una de esas maravillosas e inolvidables noches europeas. Una de esas noches que permanecerán en las retinas y en la memoria de todos aquellos que asistimos atónitos al enésimo milagro madridista, en forma de remontada. De remontada inexplicable, en la que los de Carletto pasaron en apenas unos minutos del infierno más absoluto a la gloria más dulce y maravillosa.

Y es que, lo ocurrido anoche en el césped del Bernabéu, no por rutinario debe dejar de llamar la atención. De hecho, sólo en esta temporada el Real Madrid ha ido pasando rondas de milagro en milagro. Pero lo de esta vez ha sido tremendamente especial y demuestra el carácter ganador de este club, de este grupo y de esta afición que, una vez más, volvió a llevar en volandas al equipo hasta lo más alto, aun cuando las cosas pintaban más negras que nunca.

Nadie puede entender cómo un equipo que, a falta de un minuto para cumplirse el tiempo reglamentario va perdiendo por 0-1, con pie y medio fuera de la Gran Final de París, apenas dos minutos después, ha marcado dos goles, forzado la prórroga y, en cinco minutos más, en el tiempo extra, le ha dado la vuelta a la eliminatoria. Eso está al alcance de muy pocos y se llama Fe y no tirar nunca la toalla.

Ahora el Real Madrid jugará su 17ª final de Copa de Europa y se enfrentará al Liverpool de Jürgen Klopp, el nuevo “salvavidas” del antimadridismo español y mediático.

Y pasará lo que tenga que pasar, pero sólo por haber llegado a esta parte del camino y de la forma en la que se ha hecho, dejando en la cuneta a dos clubes-Estado como el PSG y el Manchester City y a otro que es (o era) propiedad de un multimillonario oligarca ruso como el Chelsea, ya ha merecido la pena el trayecto. Esta noche han ganado la pasión, el fútbol y, en definitiva, el Deporte al dinero, al poder y a la política

Una primera mitad igualada

En lo relativo al partido, decir que el Madrid no sorprendió con su “once”. El esperado, sin Alaba cuya presencia en la convocatoria parecía más testimonial qeu otra cosa, y con la CMK y Fede Valverde en la derecha, dejando el ataque a Benzema y Vinicius.

No sorprendió mucho Ancelotti con su “once” inicial para este partido | Real Madrid 3-1 Manchester City

El Real Madrid salió con la idea de imponerse a la presión del City y lo consiguió, al menos en los primeros minutos, con  un par de buenas ocasiones a cargo de Benzema, muy fallón hoy de cara al marco.

La mejor, sin duda, un testarazo “marca de la casa”  a los cuatro minutos, tras un gran centro de Carvajal, que inexplicablemente se le marchó alta, aunque instantes después, no acertó a rematar con claridad tras una buena jugada de todo el ataque madridista y su disparo se volvió a marchar por encima de la meta de Ederson.

El Real Madrid era bastante superior a un City timorato que, si bien intentaba defenderse con el balón, acababa perdiéndolo ante el empuje de los de blanco, cuya imagen de equipo serio y concentrado, distaba mucho de la ofrecida en el arranque del partido de Manchester una semana antes.

Vinicius tuvo otra ocasión muy clara en el minuto 18 cuando, tras un buen pase de Benzema, acabó rematando alto al intentar una volea ciertamente complicada.

Incluso hubo lugar para la polémica cuando Orsato decidió actuar de forma salomónica, atajando una tangana en la que Modric respondió a la agresión de Laporte y, ante la lección de teatro del defensor hispano-francés, acabó amonestando a ambos, en vez de expulsar a Laporte, que llegó a abofetear al croata.

Entretanto, vimos poco del City en la primera mitad pero, eso sí, con bastante peligro. La primera de ellas en el minuto 20,  en las botas de Bernardo Silva, que aprovechó un pequeño desajuste defensivo para probar a Courtois. Eso sí, la gran ocasión de los Blues llegó tres minutos después cuando el remate de primeras de Gabriel Jesús se marchó ajustado a la cruceta izquierda del meta belga.

Con más emoción que oportunidades, el caso es que la primera parte fue avanzando sin goles y el partido se fue al descanso con la sensación de una máxima igualdad entre ambos equipos.

Del infierno a la gloria en la segunda parte

El descanso le dio un aire nuevo al Real Madrid, que volvió a salir en tromba y se encontró al primer minuto con la jugada que pudo haber cambiado el ritmo del partido cuando Kroos logró, por primera y única vez, romper la defensa del City. Carvajal entró con fuerza desde atrás porla banda y asistió maravillosamente para que Vinicius fallase estrepitosamente cuando prácticamente sólo tenía que empujarla en el segundo palo.

Mejoró mucho Fede Valverde en la segunda mitad, tras la salida de Kroos | Real Madrid 3-1 Manchester City

Un duro golpe para los de Ancelotti, que no volvieron a encontrar más huecos por donde meter la cuchara mientras que veían cómo el tiempo empezaba a volar y no llegaban las ocasiones.

Entonces, en el minuto 67 se produjo el cambio que revolucionó el partido. Se fue Kroos, tras un mal partido, para que entrase Rodrygo y su entrada en el campo, pegado a la derecha, hasta ese momento infrautilizada por Valverde, se notó porque ofreció al Madrid más alternativas de ataque que la banda de un Vinicius, tan voluntarioso y vertical como desacertado.

Pero lo peor aún estaba por llegar. En el minuto 72, Bernardo Silva asistió a su derecha a Mahrez, hasta ese momento anulado por Mendy, y el argelino se despachó un espectacular zurdazo de primeras que sorprendió a Courtois por su palo y alojó con violencia el balón en la escuadra izquierda de la portería.

Quedaban pues algo menos de 20 minutos y la tarea de una hipotética remontada se convertía poco menos que en la escalada del Himalaya sin oxígeno. A partir de ese momento, el Real Madrid ya no necesitaba uno sino dos goles para, al menos, llevar el partido a la prórroga.

Entonces Carletto movió ficha. Se la jugó quitando a Modric y a Casemiro para dar entrada a Camavinga y Asensio, dejando apenas a dos jugadores en la medular frente a una cohorte de centrocampistas y mediapuntas del City, en lo que se antojaba que iba a ser una carnicería, en la que el Real Madrid tenía todas las trazas de convertirse en la “materia prima”.

Esta salvada de Mendy sobre la raya casi al final del partido, clave para la remontada | Real Madrid 3-1 Manchester City

De hecho, y a pesar del esfuerzo del joven jugador francés, que se convirtió en el santo y seña del centro del campo madridista, durante unos minutos estuvo más cerca el segundo tanto citizen que el empate de los blancos.

En apenas tres minutos y de forma casi consecutiva, el City pudo haber resuelto la eliminatoria por la vía rápida pero no era el día. En el minuto 85, Courtois respondió con una mano espectacular al no menos espectacular disparo de Cancelo desde la frontal.

Tan sólo un minuto después, Mendy sacó sobre la raya otro disparo del recién incorporado Grealish, tras una gran contra por la izquierda. Y acto seguido, Courtois puso otro ladrillo para seguir edificando el milagro, al desviar con la puntera un balón de gol del mismo Grealish, y tras una gran jugada personal,

Rodrygo desató la locura y Benzema puso el broche

Pero el fútbol es imprevisible. Y muchísimo más el Real Madrid que, con todo perdido, decidió que perder no era una opción y que si se caía, se haría con honra y, al menos, rescatando un empate que trajese más justicia a lo vivido en el campo.

Lo que nadie se podía imaginar es que, cuando el reloj alcanzaba el límite del tiempo reglamentario, el excelente cambio de juego de Camavinga hacia Benzema, en funciones de extremo izquierdo acabase con un pase acrobático de primeras del francés al área pequeña para que Rodrygo, surgiendo de la nada, se adelantara a Ederson y lograse el empate.

Aquello fue como el despertar de un león, la libertad para un tigre enjaulado y, cuando el público (que no había dejado de animar ni un instante, a pesar del resultado) aún seguía celebrando el tanto del brasileño, se obró el milagro de verdad.

En una jugada colectiva del ataque madridista, Carvajal puso la Madre de Todos los Centros desde la derecha rumbo al corazón del área. Intentó el remate de cabeza Asensio pero no llegó, aunque sí lo suficiente como para desviar mínimamente el balón, sortear la presencia de Laporte y caer en la cabeza de Rodrygo, cuyo remate acabó en la escuadra derecha de Ederson.

Este espectacular testarazo de Rodrygo llevó el partido a la prórroga | Real Madrid 3-1 Manchester City

Aquello fue la locura, el despiporre y la marimorena porque, de nuevo, el Real Madrid lo había vuelto a hacer. Con todo en contra y estando una vez más contra las cuerdas, en apenas dos minutos había revertido el resultado y, cuando menos, forzar la prórroga.

Una prórroga a la que casi no se llega porque, ya en el descuento, Rodrygo pudo haber firmado el hat-trick más rápido de la historia de la competición pero su disparo lo desvió a córner Ederson en una muy buena intervención.

Eso sí, el City dio un gran susto cuando Foden disparó fuera por muy poco tras un inteligente lanzamiento de falta de Fernandinho justo cuando los seis interminables minutos de prolongación que concedió Orsato estaban llegando a su fin.

No hacía mucha falta para saber quién se iba a llevar a esta eliminatoria. Bastaba con ver el rostro abatido de Pep Guardiola, hundido por momentos en su banquillo y las caras absolutamente desencajadas, de pura incredulidad y sorpresa, de muchos jugadores del City, incapaces de entender cómo se les había escapado en apenas dos minutos una eliminatoria que tenían en el bolsillo.

Avisó Benzema en el primer minuto del tiempo extra con un disparo flojo a las manos de Ederson, tras una excepcional galopada de Vinicius por su banda. Y un minuto después, apareció la figura de Camavinga, convertido ya a esas alturas en un auténtico titán, rompiendo las líneas del equipo británico con una conducción espectacular casi de área a área.

El francés abrió a Rodrygo por la derecha y el joven brasileño centró al punto de penalti para Benzema, quien fue arrollado clarísimamente por Rúben Dias y el colegiado italiano no dudó en señalar el punto fatídico.

Benzema no falló el lanzamiento y puso el broche de oro a unos minutos maravillosos de pura pasión, alejada de corsés estratégicos y de pizarras llenas de flechas. El Real Madrid había puesto sus pies en la Final de París ante el estupor de las huestes británicas, que seguían sin entender cómo se les estaba escapando la elminatoria.

No falló Benzema en el decisivo lanzamiento desde los 11 metros | Real Madrid 3-1 Manchester City

Había, eso sí, mucho tiempo por delante, nada menos que 25 minutos de prórroga por disputar. Tocaba, pues, sudar sangre y sufrir, sufrir mucho, porque el City se fue a por el partido. Pero no esperaba encontrarse con una poderosa defensa madridista que sacó prácticamente todo lo que cayó por su área.

Bueno, todo no. Casi todo, porque justo cuando se acababa la primera mitad de la prórroga, el City tuvo la posibilidad de llevar el partido a los penaltis en la única oportunidad que tuvieron en el tiempo añadido. Sin embargo, Courtois -en otra milagrosa intervención- desvió con la yema de los dedos, en una acrobática parada, el remate de cabeza de Foden y Fernandinho, complemente solo en el segundo palo, aunque bastante forzado, no acertó a empujarla dentro.

La segunda parte del tiempo extra fue un constante quiero y no puedo del City, al que ya le fallaban las fuerzas (y las ideas) y con un acertadísimo Ceballos, que entró por Benzema y, sobre todo, con un gigantesco Vallejo, que entró en los últimos instantes para susituir a un acalambrado Militao, acabaron por romper los planes del equipo británico y Pep Guardiola se volvió a quedar un año más (y ya van 11) sin poder lograr su ansiada tercera Champions.

Una vez que pitó Orsato el final del partido se desató la locura en las gradas y también en el césped porque el Real Madrid, que acabó con toda una generación de jóvenes sobre el campo, asistió al hecho simbólico de ver cómo sus “viejos rockeros”, gente como Casemiro, Kroos, Modric o Marcelo, parecían entregarle el testigo de la sucesión a una generación que promete ser el eje sobre el que pivotará el Madrid de la próxima década.

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