Crónica Atlético de Madrid 1-0 Real Madrid | Jornada 35 Liga Santander

Derbi descafeinado, marcado por la polémica arbitral | Atlético de Madrid 1-0 Real Madrid

Atlético de Madrid 1-0 Real Madrid: “Pachanga dominguera en el Wanda”

El Atlético de Madrid ha ganado su particular Champions de cada temporada, al inmponerse por la mínima y con bastante polémica a un Real Madrid plagado de suplentes y que, con la Liga resuelta desde hace una semana, se tomó el duelo como una auténtica pachanga dominical entre amiguetes.

Con el único objetivo de ir probando cosas y de acabar los 90 minutos con sus jugadores de una pieza, algo que por poco no logran (entre otros motivos por la bochornosa actuación de Soto Grado) , el Real Madrid acabó el partido entre risas y sin más motivación que avanzar una fecha más, de cara a ese reto mayúsculo que es la final de Champions del próximo día 28.

Por tanto, la crónica de este partido será bien corta y sencilla porque, entre otras cosas, y a pesar del autobombo que se han dado los jugadores y afición del Atlético, que llegó incluso a dar una vuelta de honor al estadio una vez acabado el partido, el encuentro no tuvo ninguna historia.

Bueno, sí, la tuvo pero tremendamente desagradable y, por desgracia, nada que ver con el tema deportivo. Por un lado, tras la conocida negativa del club rojiblanco a hacerle el pasillo de reconocimiento al Real Madrid, se permitió la desvergüenza de colgar una infame pancarta en la entrada del Wanda en la que rezaba: “Entre la Prensa y los de amarillo, 120 años de pasillo”.

Pancarta ofensiva colgada en la puerta del Wanda Metropolitano antes de empezar el partido

Una pancarta “apócrifa” pero con el sello inconfundible del Frente Atlético y que apareció ahí con el permiso o, cuando menos, con la total anuencia del club, en otra muestra de su carencia de valores y, sobre todo, de contacto con la realidad.

La segunda, bastante más asquerosa, producida en las gradas, donde un padre y su hijo pequeño tuvieron que salir escoltados del estadio durante el partido mientras decenas de energúmenos, que antes les habían intentado linchar, les gritaban “Madridistas Hijos de Puta”, por el delito de lesa patria que resultaba presentarse en el Wanda con la camiseta madridista.

Pésimo arbitraje de Soto Grado, una vez más

La otra parte agria de la noche llegó sobre el césped, en forma de uno de los peores arbitrajes que se recuerdan en un derbi madrileño. Soto Grado, el colegiado riojano, perpetró un arbitraje infame, indecente y rayano en la prevaricación.

No sólo porque concedió un penalti de risa a favor del Atleti, a instancias de un VAR que, a diferencia del partido ante Osasuna en el que el mismo colegiado no quiso ver un pisotón descomunal a Vinicius.

Esta dura entrada de Savic a la rodilla de Nacho se diluyó en el limbo | Atlético de Madrid 1-0 Real Madrid

Fue su desigual rasero a la hora de aplicar la disciplina y las tarjetas, que llegó al despropósito de ver que el Real Madrid, con siete faltas en contra, vio cuatro amarillas mientras que el Atlético, con 17 infracciones, apenas sí vio dos cartulinas y una de ellas por protestar, permitiendo toda clase de excesos a los rojiblancos, a los que perdonó hasta dos expulsiones.

Así pues, Soto Grado permitió un par de entradas salvajes de Savic (sí, ése que para los “graciosos” de Movistar no hacía prisioneros cuando el agredido es madridista), especialmente una a la rodilla de Nacho y que estuvo a punto de desgraciarle.

Como también le consintió especial violencia a Vrsaljko, que propinó un codazo alevoso a Modric o un pisotón bastante feo a Camavinga, y a Cunha, quien, en un intento de remate, acabó pateando la cabeza de Vallejo provocándole una brecha.

Ninguno de ellos no es que no fuese expulsado, como debía haber ocurrido. Es que ni siquiera vieron cartulina amarilla. De nuevo la agresividad del Atlético, disfrazada de falsa “intensidad”, le volvió a salir gratis a los del Cholo.

Primera parte para olvidar, marcada por la polémica del penalti

En lo relativo al partido, decir que Ancelotti no se complicó y, previendo la encerrona, sacó un “once” plagado de suplentes, con Lunin en la portería, Lucas Vázquez, Militao, Vallejo y Nacho en defensa, Casemiro, Kroos y Camavinga en la medular y con Asensio, Jovic (que reemplazó a última hora a Mariano, lesionado en el calentamiento) y Rodrygo en el ataque.

Ancelotti alineó un “once” plagado de suplentes para este derbi | Atlético de Madrid 1-0 Real Madrid

Los del Atleti presionaron con fuerza, a veces excesiva y eso, unido a que el equipo no estaba fino, especialmente en la medular, hizo que el Real Madrid no dominase el partido y, aunque es cierto que sin ningún peligro, más allá del disparo cruzado de Correa en el minuto 3, tras una pérdida de Camavinga en la frontal.

El partido estaba feo y espesote, sin muchas ocasiones y con mucha pelea en la medular en la que, salvo casos puntuales, el Madrid no terminaba de cuajar ni de ganar los duelos pero con la sensación de que el Atlético, a pesar de esa aparente superioridad en el centro del campo, era incapaz de generar fútbol ante un equipo blanco lleno de suplentes, de entre los que destacó por cierto, Vallejo.

Y así las cosas, cuando el partido apuntaba a un empate sin goles al descanso, llegó la jugada más polémica de la noche cuando en el minuto 36, Cunha peleó un balón con Vallejo. El brasileño empujó al jugador madridista, se desequilbró y recibió un pisotón accidental cuando ya estaba a punto de caer y sin posiibilidad alguna de llegar al balón.

En un primer momento, Soto Grado dejó seguir la jugada pero instantes después, llamado desde la Sala VAR por Martínez Munuera, observó la jugada en el monitor y, como no hizo por ejemplo el año pasado Herhández Hernández con aquella mano de Felipe, sí rectificó su primera decisión y decretó penalti, que transformó Carrasco.

En ese momento, el Madrid reaccionó y en cuanto apretó los dientes, hizo saltar las costuras de un Atleti cogido con alfileres y así, con muy poco, etuvo a punto de empatar justo antes del descanso con un gran disparo lejano de Kroos, que se marchó fuera por bien poco. Y y ya en el descuento, con un mano a mano de Jovic ante Oblak, tras una gran jugada combinativa entre el propio Jovic y Rodrygo.

El Madrid mereció mejor suerte en la segunda parte

Tras el descanso, pudimos asistir a cómo el Real Madrid fue haciéndose dueño de la situación, coincidiendo con los mejores momentos de fútbol de Asensio, convertido en enlace improvisado entre la medular y el ataque madridista.

Así anotó Carrasco el penalti que, a la postre, supuso el triunfo rojiblanco | Atlético de Madrid 1-0 Real Madrid

Nada más comenzada la segunda mitad, Jovic no estuvo fino a la hora de rematar una gran asistencia de Asensio. y minutos después, Casemiro disparó flojo a las manos de Oblak una jugada en la que tenía todo a favor para rematar.

Sendas oportunidades a las que reaccionó minutos más tarde el Atlético con un disparo lejano de Griezzman que se marchó alto y otro, instantes después, de Cunha muy bien despejado abajo por Lunin, tras un nuevo fallo de Camavinga.

A la hora de partido entraron Fede Valverde y Vinicius por Casemiro y Jovic y el equipo se notó más “saneado”. No tanto por los intentos de desborde del brasileño, que no estuvo nada fino y apenas generó peligro, sino por la intensidad y la calidad del uruguayo.

De hecho, las dos mejores ocasiones generadas por el Real Madrid en esta segunda mitad llegaron tras dos espectaculares chutazos desde la frontal a los que reaccionó Oblak con dos grandes manos y mandar el balón a córner.

Los últimos minutos de partido, ya con Mendy y Modric en el campo, en lugar de Militao y Kroos, el equipo dejó de funcionar con la fluidez de esta segunda parte y, dando por bueno el resultado (especialmente viendo el ambiente festivo del banquillo madridista durante casi todo el encuentro), tampoco dio para mucho más.

No estuvo fino Luka Jovic a la hora de definir en este partido | Atlético de Madrid 1-0 Real Madrid

El Atleti recuperó el centro del campo y disfrutó de un par de grandes ocasiones más para ampliar el marcador, casi consecutivas. La primera, cuando Griezzman no acertó a ver puerta tras revolverse bien en el área pequeña y, apenas un minuto más tarde, cuando Carrasco, tras una gran galopada por su banda, mandó el balón al palo derecho de Lunin.

Nada más a partir de ahí, salvo un intento desesperado del Real Madrid, que acabó encerrando al Atleti en su área pero su defensa, bastante ordenada y la ausencia de un rematador de garantías para los últimos centros laterales, hicieron que el marcador, tras cinco minutos de prolongación, no se moviese más y el Atlético pudiese firmar su primera victoria ante el Real Madrid en el Wanda Metropolitano en su corta historia.

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