Crónica Real Madrid 0-1 FC Barcelona | Soccer Champions Tour (Pretemporada)

Imagen de la tangana tras una dura entrada de Jordi Alba a Vinicius | Real Madrid 0-1 FC Barcelona

Real Madrid 0-1 FC Barcelona: “Derrota intracendente”

El Real Madrid cayó derrotado ante el FC Barcelona en su primer partido de pretemporada, disputado en el Allegiant Stadium de Las Vegas, absolutamente repleto de público, en un encuentro que tuvo de todo, menos de amistoso, al menos para las filas culés.

Además de un gran gol, el logrado por el reciente fichaje culé Raphinha en la primera mitad, el partido tuvo una inusitad intensidad, un ritmo razonablemente alto para llevar tan poco tiempo de rodaje e incluso un par de tanganas, provocadas por el inexplicable grado de violencia empleado por el Barça en muchas de sus acciones defensivas.

Primera parte de claro dominio azulgrana

Arrancó el partido con un Real Madrid, sin Benzema, aún sin ritmo competitivo ni Carvajal, lesionado en el tobillo, y con una alineación sorprendente. Así pues, Carletto ubicó a Antonio Rüdiger en el lateral izquierdo, con la pareja de centrales de siempre, Alaba y Militao, junto a Lucas Vázquez por la dercha. 

Pero donde más sorprendió el técnico italiano fue en la medular, dejando fuera a su sempiterna “CMK” y dio entrada a los jóvenes Camavinga, Tchouameni y Fede Valverde, con Rodrygo y Vinicius en las alas y Hazard, entre líneas, haciendo de “falso 9”.

Este fue el primer “once” titular del Real Madrid en esta pretemporada | Real Madrid 0-1 FC Barcelona

Empezó con mucha fuerza el Barça, con una presión inusitadamente alta e intensa que hacía casi imposible al Real Madrid sacar la pelota jugada, obligando a jugar en largo, buscando sin éxito la espalda de una adelantada defensa culé.

Eso sí, pese a los intentos de entrar por las bandas con Ansu Fati y Raphinha, hay que decir que el Barça no generó ningún peligro, salvo un disparo aislado de Lewandowski en los primeros minutos y que desvió Courtois a córner con ciertos apuros.

De hecho, la primera gran ocasión del partido llegó del lado del Real Madrid en el minuto 16, cuando un balón dividido desde la frontal del área, le llegó a Fede Valverde quien, ni corto ni perezoso, empaló un durísimo disparo que se estrelló con violencia contra el poste derecho de Ter Stegen.

Un primer e importante susto para las filas de los de Xavi, que respondieron con un tímido remate desviado de Ansu Fati. Sin embargo, tuvieron bastante más suerte ya que en el minuto 27, Militao fue a despejar un balón desde la derecha y, entre la mala fortuna del brasileño que se resbaló en el momento de golpear la pelota y su mala idea de mandar un balón tan comprometido a la otra banda, le puso en bandeja el gol al Barça.

Así, el despeje, francamente defectuoso de Militao, le llegó a la pierna buena de Raphinha que no se lo pensó dos veces y conectó un espectacular lanzamiento desde la frontal que se encajó con furia en la escuadra izquierda de Courtois.

El Madrid pareció quedar bastante tocado en ese momento y el Barça, lejos de bajar el pistón redobló su presión, haciendo casi imposible que los de Carletto llegasen a pasar el centro del campo, donde sólo Camavinga resistía y Rodrygo hacía lo que podía intentando encontrar la contra imposible, entre otras cosas porque cada intento de avance hacia el área culé era cortado de raíz con falta por parte de Gavi y Busquets.

Militao intentando tapar un remate de Robert Lewandowski | Real Madrid 0-1 FC Barcelona

Precisamente en una de las pocas veces que el Real Madrid logró cruzar la medula, casi a punto de llegar al descanso, llegó la primera tangana del partido. Aprovechando un robo de balón de Militao sobre Pedri, Vinicius protagonizó un espectacular slalom, en el que sorteó dos durísimas entradas -bastante feas por cierto- de Gavi y Busquets, pero no pudo hacer lo mismo ante la coz de Jordi Alba, casi en la frontal del área culé.

Esto provocó el enfrentamiento entre ambas plantillas que, debido a la inexperiencia en estas lides del árbitro estadounidense Mark Allatin, la cosa se fue de madre y sólo la intervención de varios jugadores evitó que aquello acabase como el rosario de la Aurora.

Una segunda parte descafeinada, marcada por los cambios

Tras el descanso vimos un partido muiy diferente, entre otras cosas, porque empezó un carrusel de cambios que desdibujó por completo el partido. Así, el Barça, que había arrancado con su “once de gala”, incluyendo a su flamante nuevo fichaje Robert Lewandowski, dejó prácticamente a medio equipo en el banquillo en el descanso.

Por su parte, el Madrid, que volvió a su tradicional centro del campo con Casemiro, Kroos y Modric, hizo lo propio, cambiando también a un desacertado Alaba y a Rüdiger por Nacho y Mendy, de modo que la cosa cambió radicalmente.

El Real Madrid se apoderó del centro del campo y dominó más el balón, aunque con muchos problemas para llegar a conectar con la delantera, donde Vinicius iba creciendo más y Rodrygo seguía desplegando su talento, pero sin rematar a puerta.

Muy buen debut de Rüdiger aunque de lateral izquierdo | Real Madrid 0-1 FC Barcelona

La mejor ocasión del Madrid llegó al filo de la hora de juego, tras una buena jugada del recién incorporado Marco Asensio, de lo mejorcito del equipo en la segunda mitad, pero tras iniciar una buena pared con Lucas Vázquez por la derecha, no acertó a embocar el gol y su disparo se marchó pegado al palo izquierdo.

Eso sí, unos pocos minutos antes Busquets volvió a ser protagonista directo de una nueva tangana cuando, sin posibilidad de llegar al balón, le metió un durísimo plantillazo a Luka Modric y, como en él es habitual, fingió haber sido el agredido.

Afortunadamente, en esta ocasión y a pesar del conato de enfrentamiento, la cosa no pasó a mayores, ante el evidente enfado del croata por la acción que, dicho sea de paso, no fue castigada con tarjeta (que, dicho sea de paso, le debería haber supuesto la expulsión a Busquets, quien ya había sido amonestado en la primera mitad).

Tras la ocasión de Asensio, hay que decir que el partido entró en una fase de “calma chicha”, aderezada con más cambios, hasta el punto que a falta de 20 minutos para el final, Carletto ya había reemplazado a todos sus jugadortes de campo. Bueno, a todos no. A todos menos a Courtois.

Courtois, en su línea, salvó al equipo de encajar más goles | Real Madrid 0-1 FC Barcelona

Menos mal que el único que sigue siendo insustituible es el belga, porque en los últimos minutos salvó tres goles prácticamente cantados, con el partido ya cuesta abajo tanto en intensidad como en juego.

El primero de ellos, un disparo en semifallo de Kessie a bocajarro y sobre todo los dos últimos, casi en las postrimerías del partido, en las botas de Serginho Dest y Dembelé, que demuestran que el meta belga sigue siendo, a día de hoy, el mejor portero del mundo y años-luz del resto.

Sin tiempo para más, el encuentro llegó a su fin y el Real Madrid cayó derrotado, por más que en un partido como éste y jugado en estas circunstancias, parece tremendamente absurdo tratar de sacar más conclusiones que los seis millones de euros que el club se ha embolsado y que, sin duda, vendrán más que bien para las arcas madridistas.

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