George Karl no se olvida del Real Madrid ni de Fernando Martín

George Karl, que fue entrenador del Real Madrid de baloncesto en dos etapas (1989/1990 y 1991/1992) además de exitoso entrenador en la NBA, ha recibido este fin de semana un más que merecido homenaje por parte del mundo de la canasta, al ingresar a sus 71 años en el mítico Salón de la Fama del Baloncesto.

George Karl, durante su discurso de entrada al Basketball Hall of Fame

 

En un acto celebrado en el Symphony Hall de Boston, George Karl fue presentado en el Basketball Hall of Fame y en su discurso de aceptación, lleno de emotividad, no quiso olvidarse del Real Madrid, equipo que siempre ha llevado en el corazón.

Así pues, en su discurso tuvo palabras de recuerdo muy cariñosas hacia el Real Madrid, para el que mostró su gratitud por darle la oportunidad de entrenar en Europa tras un breve periplo sin demasiado éxito como entrenador en la NBA (primero, en los Cleveland Cavaliers y Golden State Warriors entre 1984 y 1987) y en la CBA con los Albany Patroons, después, en la temporada 1988/1989, en la que se proclamó Entrenador del Año

“Mi tiempo en el Real Madrid fue uno de los más importantes de mi vida. Crecí de muchas maneras en el Real Madrid”, afirmó Karl.

Pero es que, además, quiso acordarse de Fernando Martín, cuyo fallecimiento se produjo en 1989, con él en el banquillo madridista. Un hecho que, según sus propias palabras le marcó profundamente para siempre.

“Tuvimos la tragedia de perder a una persona muy especial como Fernando Martín en un accidente de tráfico. Esos tres días fueron los más emotivos y conmovedores de mi vida”, añadió.

Por último, también mostró su agradecimiento hacia José Luis Llorente y Quique Villalobos, dos ex-jugadores del Real Madrid que estuvieron a sus órdenes en su etapa madridista y que, en nombre del club, le acompañaron en la ceremonia.

“Estoy muy agradecido de que hoy me acompañen dos miembros de ese equipo, José Luis Llorente y Quique Villalobos”, concluyó el entrenador norteamericano.

Tras entrenar al Real Madrid, con el que ganó la Copa Saporta en su segunda etapa en el banquillo madridista y rozar el título de Liga en su primera temporada, Karl volvió a EE.UU.para continuar su carrera como entrenador en la NBA y esta vez sí, le acompañó el éxito.

Resulta, pues, harto curioso que un club como el Real Madrid haya calado de esta forma en un entrenador que apenas estuvo un par de temporadas, antes de convertirse durante casi 30 años en uno de los entrenadores más prestigiosos del mundo.

Una carrera jalonada por el buen trabajo y buenos resultados

Su etapa de 27 temporadas en la élite comenzó en enero de 1992, cuando George Karl firmó por los Seattle Supersonics, equipo al que dirigió durante cinco temporadas y media.

George Karl en su etapa como entrenador del Real Madrid

En este tiempo y, entre otros logros como ganar la División del Pacífico con 63 victorias en la temporada regular en la 1993/1994, Karl llevó a los Sonics a la cabeza de serie en la Conferencia Oeste, llegando un año después a a la final de los play-off contra los Chicago Bulls de Michael Jordan, después de firmar una espectacular Liga regular, con un récord de 14 victorias consecutivas.

En 1998 fichó por Milwaukee Bucks, a los que logró meter en los play-offs durante las cinco temporadas que estuvo en la franquicia aunque sin demasiado éxito. Durante esta etapa, en concreto en 2002, fue designado entrenador del equipo que representó a EE.UU. en los Mundiales de baloncesto, que finalizaron con un humillante quinto puesto.

En 2003 dejó el conjunto de Wisconsin y tras dos años sin entrenar, fichó en 2005 por los Denver Nuggets, equipo en el que estuvo durante ocho temporadas y con el que logró sus mejores hitos como técnico.

En la temporada 2008/2009 llevó al equipo a las semfinales de la Conferencia Oeste, cayendo derrotados ante Los Angeles Lakers, quienes a la postre acabarían ganando el anillo en dicha temporada.

También fue muy destacable su temporada 2012/2013, en la que firmó una espectacular Liga regular, con un balance de 57 triunfos y 25 derrotas, que le valieron ganar el título de Mejor Entrenador del Año. SIn embargo, y contra todo pronóstico, cayeron a las primeras de cambio en los play-off, eliminados por Golden State Warriors, dejando el equipo al acabar la campaña.

Eso sí, en su etapa en Denver logró el segundo mejor registro de la historia de la franquicia, con un total de 423 victorias y 257 derrotas.

Fue nombrado Entrenador del Año dirigierndo a Denver Nuggets

Su última aparición en los banquillos se produjo en la temporada 2015/2016 cuando se hizo cargo del banquillo de los Sacramento Kings en febrero de 2015 y aunque firmó un jugoso contrato por cuatro años, los malos resultados provocaron su cese apenas un año después y en abril de 2016, dejó los banquillos definitivamente.

Un superviviente nato

Además de por su ingente actividad como entrenador durante todos estos años, hay que decir que George Karl ha sufrido el azote del cáncer tanto en sus propias carnes como en las de su familia, auqnue afortunadamente en todos los casos, ha salido victorioso, lo que le convierte además de en un grandísimo técnico en un superviviente nato.

En concreto, su primer duro revés con la salud llegó en julio de 2005, cuando le fue diagnosticado un cáncer de próstata, que superó tras una cirugía, volviendo a los banquillos unos meses después para llevar a los Denver Nuggets a ganar la División Noroeste.

Tras el All-Star del año 2010, en el que estuvo entrenando al equipo del Oeste, le fue detectado un nuevo cáncer, en este caso en la gargante, para el que tras un duro proceso de quimioterapia acabó volviendo a los banquillos, logrando en este período su victoria número 1.000 como entrenador de la NBA:

Su tercer y último varapalo se lo llevó seis años más tarde cuando se le reprodujo el cáncer en la garganta, aunque afortunadamente, también se pudo recuperar. Como lo hizo su hijo Coby, quien también superó un cáncer, en este caso de tiroides, en 2007.

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