Crónica Real Madrid 2-1 Cádiz CF | Jornada 14 Liga Santander

Soto Grado protagonizó un arbitarje indecente, permitiendo la cacería a Vinciius | Real Madrid 2-1 Cádiz CF

 Real Madrid 2-1 Cádiz CF: “Continúa la caza al hombre”

El Real Madrid ha puesto punto final al primer tramo de la temporada, previo al parón por el indigno Mundial de Qatar y que va a provocar que no haya Liga hasta prácticamente el final de este año.

Estos tres puntos eran vitales para el Real Madrid, tras el agónico triunfo culé en Pamplona que dejaba a los azulgranas a cinco puntos de los de Ancelotti. Afortunadamente, no ha sido así y, a pesar de lo tremendamente trabajada (y hasta cierto punto, sufrida) victoria madridista, el Real Madrid ha cubierto el expediente y ha ganado por la mínima, dejando la clasificación apretada, de cara a a la vuelta de este indecente parón.

Soto Grado, cómplice en la cacería a los jugadores madridistas

Era éste, sin duda, un partido peligroso, en el que media plantilla del Real Madrid estaba ya con la mente en Qatar y la otra media en poner punto final a esta farsa de tramo de temporada, totalmente descafeinada precisamente por este parón.

Y a fe que lo fue. Pero no por lo que todos creíamos sino por el uso, de nuevo, exagerado -e impune- de la violencia por parte de algunos jugadores del Cádiz sobre Vinicius, al que agredieron, insultaron y provocaron de forma sistemática desde el primero hasta el último minuto.

Todo ello con la connivencia cobarde de Soto Grado, que toleró todas y cada una de las malas artes que jugadores como Iván Alejo, sí, ése que se paseó por las emisoras de radio y TV tras un partido con el Real Madrid por una entrada de Casemiro, desplegaron sobre el terreno de juego para marcar a Vinicius prácticamente desde el segundo 48, cuando le propinó el primer porrazo al brasileño. 

Pero sobre todo de Fali, quien agredió salvajemente a Rodrygo sin balón, propinándole un soberano puñetazo que, ni Oscar Lago desde la realización se atuvo a repetir y de Medié Jiménez desde el VAR, quisieron apreciar en la que, como ocurrió este mismo lunes con la agresión a Vinicius por parte de Baillu

El caso es que el arbitraje de Soto Grado acabó por desquiciar a los blancos, que ya estaban teniendo problemas para destejer el entramado defensivo cadista y eso les sacó física y mentalmente del partido, de tal manera que se prevía lo peor para esta noche.

Lo más preocupante de esto no es que el colegiado tuviese una mala noche sino que es la continuación de una serie de arbitrajes tremendamente tolerantes con el empleo del juego sucio y violento (muy alejado del fútbol de contacto) en contra del Real Madrid, así como del desigual uso de las tarjetas.

Y siempre con el VAR por medio. Un VAR que tan pronto se hace presente para considerar como punible una mano como la de Asensio ante el Girona como que brilla por su ausencia cuando jugadores como Raíllo o Maffeo contra el Mallorca, el “Papu” Gómez el día del Sevilla, Balliu ante el Rayo Vallecano u hoy con Iván Alejo o Fali, han emprendido una cacería sistemática hacia nuestros jugadores, en especial, hacia Vinicius. 

Una primera parte marcada por la violencia cadista

En lo que se refiere al partido en sí, hay que decir que Ancelotti se lo tomó bien en serio. La prueba está en que sacó lo mejor que tenía, con Modric y Kroos en la sala de máquinas junto a Valverde y Tchouameni en la medular y con Vinicius y Rodrygo en punta. Sólo Lucas Vázquez en lugar de Carvajal en defensa y la baja de Karim Benzema impidieron al italiano alinear su “once” de gala.

Lucas Vázquez volvió a la titularidad tras varios partidos de ausencia Real Madrid 2-1 Cádiz CF

Desde el primer momento, fueron a cazar a Vinicius. De la forma más cobarde y miserable, de forma que el Real Madrid, sorprendentemente, prefirió cargar el ataque por la banda derecha pero la cerrazón de la defensa amarilla hizo que los principales recursos ofensivos madridistas vinieran desde fuera del área, a base de disparos lejanos como los de Rodrygo y Modric, sin consecuencias.

Precisamente, en un lanzamiento lejano del “Pacha” Espino, que enganchó una espectacular volea en el minuto 12 que acabó rozando el larguero de la meta de Courtois, llegó la primera y casi única oportunidad cadista en esta primera mitad.

El partido se le empezó a hacer bola al Real Madrid, que tenía que tirar de posesiones largas y constantes movimientos de una banda a otra para intentar penetrar en la tupida defensa amarilla, sin demasiado éxito, unido a las constantes faltas del Cádiz, encabezadas por un cada vez más ensoberbecido Iván Alejo, gracias a que Soto Grado, en vez de amonestarle de una vez, no paraba de amenzarle con una amarilla para la siguiente entrada… sin que este momento llegase jamás.

Poco a poco el partido se fue tornando más brusco, con los jugadores madridistas más enfadados con el árbitro, al que no le temblaba el pulso para amonestar a los jugadores madridistas mientras que no sacaba una sola tarjeta para los de amarillo.

La gota que colmó el vaso llegó en el minuto 28 cuando en una jugada aparentemente intrascendente, en una disputa con Fali, Rodrygo caía como un saco al suelo en la frontal, sin que pasase nada.

Fali debió haber sido expulsado por su agresión a Rodrygo Real Madrid 2-1 Cádiz CF

De inmediato, Vinicius -muy “caliente” con los defensas cadistas por la pila de coces que estaba recibiendo sin castigo- se encaró con Fali, produciéndose una importante montonera que acabó con amarilla para los dos jugadores. Pero, sorprendentemente, ni la televisión repitió con una toma decente lo ocurrido ni, lo más grave, nadie desde el VAR quiso apreciar lo que era una flagrante agresión, que habría dado con Fali en el vestuario a la media hora de juego.

El caso es que dsde ese momento, el Real Madrid se fue del partido, moviendo la pelota sin criterio y, aunque sin ser exigido por el Cádiz, sin ninguna capacidad de generar peligro. 

Y cuando el partido parecía irse al descanso con empate a cero, en el minuto 40 el Real Madrid logró justo merecimiento al dominio mostrado sobre el césped cuando Militao, en el área pequeña, remató a gol un buen centro desde la izquierda de Toni Kroos, a la salida de un córner.

Mereció más el Real Madrid en la segunda parte

La segunda mitad nos dejó una imagen bien distinta del Real Madrid. Con ventaja en el marcador y con la necesidad del Cádiz de abrirse para buscar el empate de alguna manera, los de Ancelotti se vieron más desahogados y con posibilidad de encontrar más huecos en la defensa hasta ese momento casi inexpugnable del Cádiz.

Nada más empezar fue Lucas Vázquez el que, tras una buena internada, intentó un imposible, ajustanto el balón por encima de la meta de Conan Ledesma, muy cerquita de la escuadra derecha.

Eder Militao volvió a marcar, adelanando al Real Madrid en el luminoso Real Madrid 2-1 Cádiz CF

En el minuto 53 Rubén Sobrino pudo igualar en una internada muy mal defendida, por cierto, por el Real Madrid pero Courtois, muy rápido en su salida, mandó a córner el remate del jugador cadista.

Un minuto después respondió el Real Madrid con un gran disparo de Fede Valverde a bocajarro, que desvió in extremis Iza con el talón, tras una maravillosa asistencia de Vinicius, mucho más suelto en esta segunda mitad.

El partido estaba donde y como quería el equipo blanco. Bien dormido, sin sobresaltos y a base de tocar y tocar de un lado a otro y presionando muy bien la salida de balón del Cádiz, al que embotelló en su campo durante un buen rato.

El segundo tanto llegó en el minuto 70 cuando tras una serie de pases en la frontal, Kroos empaló con violencia un balón rebotado en la frontal, alojándola con saña, pegada al palo derecho de la meta de Ledesma. Un golazo que, aparentemente, cerraba el partido para los blancos a falta de 20 minutos para el final.

Demasiado golpe para el Cádiz, que veía ya muy cuesta arriba el partido y acabó por bajar los brazos, más cerca de un tercero que de acortar distancias.

Un tercer tanto que, de hecho, pudo y debió llegar cuando en el minuto 78, Vinicius rompió a la defensa en una contra, se plantó en el área y, en un alarde de generosidad, abrió al segundo palo, en boca de gol donde entraban tres jugadores madridistas totalmente solos. Uno de ellos era Luka Modric, que “coronó” su mal partido rematando fuera inexplicablemente, cuando lo más fácil era empujarla dentro.

Luka Modric, lamentándose de su fallo ante la portería de Ledesma Real Madrid 2-1 Cádiz CF

Y lo que tiene el fútbol y en apenas dos minutos, del 3-0 se pasó al 2-1 cuando Courtois, que demostró ayer que es humano, cometió un fallo estúpido e impropio de una superestrella mundial como es el meta belga.

El portero madridista falló al intentar blocar un disparo aparentemete inane de Bongonda. El rechace le cayó a Negredo, que remató sobre el portero y ese tercer rechace acabó en las botas de Lucas Pérez, que acababa de entrar al campo, quien no desaprovechó la ocasión y mandó el balón a la red, ante el estupor general.

Se abría, pues, un nuevo escenario que generó mucha intranquilidad y sobre todo mucho desasosiego. Y no sólo en la grada sino en el propio equipo sobre el césped que, de repente, perdíó el “oremus” y entró en pánico.

El Cádiz se empezó a creer que era posible el empate y, entre que el Real Madrid se convirtió en un mar de nervios, con pérdidas absurdas de balón y que los amarillos empezaron a achuchar, los últimos minutos del partido fueron un sinvivir.

Sobre todo cuando prácticamente en el últmo de los cuatro minutos que Soto Grado añadió al encuentro, Negredo supo encontrar el hueco en la defensa madridista en dirección a un desmarcado “Pacha” Espino.

Ante la salida un tanto alocada de Courtois, el uruguayo logró conectar un remate de cabeza que se perdió ligeramente por encima del larguero, en la que fue la ocasión más clara de la segunda mitad para el Cádiz y que le pudo haber regalado dos puntos que, en modo alguno, y viendo el desarrollo del partido jamás habría merecido.

Finalmente, se hizo justicia y a pesar de los intentos de un fogoso Ceballos, que había salido en los últimos minutos por Modric. 

 

 

 

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