Crónicas desde Down Under: Resaca de Copas

Hemos dejado pasar algunos días para asimilar la resaca del naufragio en el desierto que nos dejó el Real Madrid. Huelga ahondar sobre el papelazo que hizo el equipo blanco en la final de la Supercopa ante el Barcelona, pero si nos ponemos exhaustivos, en la semifinal disputada ante el Valencia tampoco se vio bien. En ambos enfrentamientos, el Real Madrid se vio espeso, sin ideas ni piernas, para resolver ante dos rivales que salieron a plantar cara.

En el primer encuentro de la Supercopa al Madrid le costó descifrar al Valencia, sin que éste tuviera particularmente mejores jugadores. Venían los merengues arrastrando la losa de una derrota sin atenuantes ante el Villarreal (que puede pesar mucho en el futuro del título de Liga) y se encontró con un correoso equipo ché, que siempre parece tener una motivación adicional cuando juega contra el Madrid.

A los blancos no les salió prácticamente nada de lo que intentaron, y se aferraron a la heroica de lo que pudiera salir entre Vinicius y Benzema. Un recurso sobreutilizado, visto el mal momento físico del francés, y lo efectivo que está resultando marcar al brasileño con dos y hasta tres jugadores, ante lo predecible de la jugada y la ausencia de otro apoyo en el ataque.

Más de lo mismo en la final ante el eterno rival. El Barcelona salió con ganas y actitud. Se lo creyeron desde el pitazo inicial y fueron a por el Madrid en todas las líneas. Colaboró Ancelotti al alinear un 4-3-3 y el equipo se volvió a partir en dos, con los blaugranas poblando el mediocampo con cuatro efectivos. Rüdiger, Mendy y Carvajal no se presentaron, y ocurrió la tragedia. Tres goles que pudieron ser más, de no ser por Courtois. Es atrevido soñar con terminar una temporada invictos. Pero perder de esta manera duele. Y mucho.

¿Qué pasa en el Real Madrid?

Estos tiempos de crisis son propicios para que los miles de Directores Técnicos de tribuna (entre los cuales se incluye este servidor) nos devanemos los sesos en sesudos análisis tácticos, rotaciones, banquillo, y hasta eventuales fichajes. Y más allá de lo entretenido que puede resultar este ejercicio, que da para cientos de horas de conversación y lectura en las múltiples plataformas, lo que sí es evidente es que algo no está funcionando en el Real Madrid.

En la misma onda de las Copas, es pertinente referirnos al partido ante el Cacereño en la Copa del Rey, donde los blancos se encontraron con un rival con ganas, mordiente y que nunca se dejó intimidar por la camiseta merengue.

Bien sea por el Mundial en una fecha inusual, las bajas y lesiones, o el bajón de algunos jugadores que han sido fundamentales en éxitos recientes, lo cierto es que la maquinaria no termina de funcionar. Se están encajando muchos goles producto de pérdidas de balón y falta de dominio en la zona media del campo. El esquema 4-3-3 se ha vuelto predecible, no hay revulsivos ni recursos, y cuando ya alcanza la crisis, queda pasársela a Vinicius y esperar que haga alguna filigrana camino al área rival.

Apuntábamos en la Crónica anterior que el asunto físico iba a ser un reto en esta temporada con un calendario distinto. El Madrid se funde al pasar los primeros 30 minutos de cada partido, y los rivales ya saben leer esta situación, con presiones altas y, sobre todo, con mucha actitud. Por el contrario, el Madrid parece jugar andando, como si no es con ellos. Y es que la crisis de actitud es tan notoria, que la celebración fue mínima al terminar los penales frente al Valencia. Parece un detalle menor, pero no lo es, en mi opinión.

Notas al cierre

Toca revisar el desempeño de muchos jugadores. Nos ha dolido ver a Modric y Kroos superados por Gavi y Pedri, sin atenuantes. Pero también nos ha resultado doloroso ver que, ante un mediocampo hecho aguas, el recurso de Carletto sea cambiar a Camavinga por Rodrygo. Así no, Ancelotti. Así no.

El equipo está vivo en Copa del Rey, Liga y Champions, mientras que también va a disputar el Mundial de Clubes. Algo tendrá que hacer Ancelotti para que el equipo cambie la dinámica y se reenganche a un ritmo de buenos resultados. En lo que va de Enero, el Madrid sólo ha ganado al Cacereño, con un empate ante el Valencia y las derrotas ante Barcelona y Villarreal, siendo el equipo amarillo precisamente el próximo rival en la Copa del Rey, seguido por una siempre complicada visita al Athletic.

Por otro lado, se sabe que difícilmente Benzema vuelva a estar cerca de los números que dejó la temporada pasada, pero no se puede ocultar que no está fino, y le falta mucho rodaje. Y la zaga va a tener que trabajar bastante porque Militao no puede hacerlo todo él solo.

Toca esperar que el equipo retome la senda ganadora y espante los fantasmas de aquella leyenda urbana “Ancelotti Año 2”. Eso sí, todo apunta a que, independientemente de los títulos que puedan conseguirse de aquí al final de temporada, el Real Madrid tendrá que afrontar cambios necesarios en la plantilla, aunque algunas salidas puedan ser dolorosas.

Como siempre, los esperamos en las imperdibles charlas en el canal de Twitch de Meritocracia Blanca twitch.tv/meritocraciablanca.

Ya será hasta la próxima Crónica desde Down Under. ¡Hala Madrid y nada más!

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