Crónica Valencia 2-2 Real Madrid | Jornada 27 Liga EA Sports

Gil Manzano, centro de la polémica, con su gol anulado a Bellingham | Valencia 2-2 Real Madrid

Valencia 2-2 Real Madrid: “Atraco sideral y una decisión ‘inédita'”

La gran batalla de Mestalla ha acabado con reparto de puntos para Valencia y Real Madrid en un encuentro marcado por uno de los errores arbitrales más graves y nefastos que se han visto en la historia de la Liga.

El “madridista” Gil Manzano, puesto en la picota por Prensa Nostra nada más conocerse su designación el pasado jueves, ha protagonizado uno de los arbitrajes más malos y perjudiciales contra el Real Madrid que se recuerdan en los últimos 50 años que hacen que, en esta ocasión, tenga que empezar la crónica por el final del partido y que lo ocurrido entonces sea el núcleo central de la misma.

Una decisión “inédita” en el mundo del fútbol y un escándalo mayúsculo

No sólo porque dejó de pitar un clarísimo penalti de Foulquier a Vinicius en la primera mitad sino porque, además de inventarse un penalti a favor del Valencia sobre Hugo Duro en el descuento, que sólo existió en su imaginación (y que, afortunadamente, el VAR logró revertir), le anuló un gol a Bellingham porque pitó el final del partido cuando el balón volaba en dirección a su cabeza en la última jugada del partido. Y es que Gil Manzano no pudo gestionar peor los últimos minutos.

Antes del penalti había decretado siete minutos de prolongación tras una grave lesión de Diakahby, instantes antes, que obligaron a su evacuación en camilla.

Pues bien, en una situación absolutamente surrealista, cuando llevábamos apenas un par de minutos de descuento, no dudó en señalar pena máxima contra el Real Madrid cuando Fran García despejó claramente el balón y Hugo Duro, que se pasó todo el partido fingiendo, simuló un derribo y una lesión inexistentes. Tras casi tres minutos de revisión y una consulta por parte de Gil Manzano en el monitor, el colegiado extremeño se desdijo y canceló el penalti.

Sin embargo, en una decisión inexplicable, no añadió el tiempo perdido en la revisión (insisto, casi tres minutos) y decidió mantener esos siete minutos hasta que ya con el tiempo cumplido, en el minuto 98, se produjo un córner contra el Valencia.

En ese momento, dicen (porque no hay constancia efectiva de ello) que Gil Manzano anunció a los jugadores que aquélla iba a ser la última jugada del partido, pero tras despejar la defensa local, la jugada continuó, el balón cayó en las botas de Brahim que le puso un centro maravilloso a Bellingham que el inglés cabeceó a la red. Entonces, Gil Manzano anuló el tanto alegando que ya había dado por finiquitado el partido.

El problema es que las cámaras pudieron captar que tras el despeje valencianista, el colegiado hizo el además de pitar el final pero como la jugada no había acabado, no pitó pero cuando vio la peligrosidad de la jugada y la que se le podía venir encima, cuando el balón ya había salido de las botas de Brahim pitó y decretó el final. Algo a todas luces ilegal.

La prueba más palmaria de que el partido continuaba y nadie había dado por finalizado el encuentro estuvo en los gestos de desesperación de Mamardahsvili, pero sobre todo de Mosquera, el central ché, que quiso arrancarse la camiseta de la rabia que sentía por haber perdido tres puntos que tenían en la buchaca en la primera parte.

Pero no contento con eso, y tras las protestas de Bellingham que lo único que hizo fue espetarle fue “It’s a fucking goal” (Es un puñetero gol), le mostró tarjeta roja que probablemente  le acarreen dos o más partidos de suspensión. Frase que el colegiado replicó en el acta, con posterioridad.

Goles y tremendos errores madridistas en la primera mitad

Con este escenario, resulta terriblemente desalentador y poco grato, al menos para mi, hacer otra crónica diferente de lo ocurrido porque, en lo deportivo sólo hay que añadir que el Real Madrid firmó una muy mala primera parte, tremendamente lastrado por los dos goles casi consecutivos que recibió por sendos errores, ciertamente groseros, que le pusieron inmerecidamente atrás en el marcador y eso le pesó como una losa, al menos en la primera mitad.

Bellingham volvía al equipo tras su baja | Valencia 2-2 Real Madrid

Y es que el Real Madrid salió a tocar y dominar la pelota para sortear la aguerrida y exagerada presión adelantada del Valencia para evitar su salida cómoda del balón. Y lo estaban consiguiendo, gracias a un toque casi exquisito por parte de casi todos, especialmente de un inspiradísimo Tchouameni, quien volvió a ocupar la demarcación de central en detrimento de Nacho.

Pero el fútbol tiene estas cosas y cuando mejor pintaban las cosas para un Real Madrid dominador, que no sufría atrás pero que no generaba peligro en el área valencianista, llegó el primer gol local.

A los 26 minutos, Vinicius, que había bajado hasta su área a defender, recuperó ante Foulquier un balón peligroso pero que él mismo se encargo de perder ante el defensor valencianista de forma inexplicable.

Entonces, el lateral valencianista cambió al segundo palo donde Fran Pérez, en semifallo, en vez de disparar a puerta de volea como era su intención, sacó un centro-chut hacia el centro del área donde Hugo Duro, a duras penas, logró conectar la cabeza para desviar el balón a la red y adelantar al Valencia.

El gol le hizo un daño tremendo al Real Madrid, del que se apoderaron los nervios, provocando un sinfin de fallos, algunos de ellos groseros, especialmente en entregas fáciles. Uno de esos errores se produjo apenas tres minutos más tarde del gol cuando Carvajal intentó un centro hacia el área que acabó en las botas de Yaremtschuk, que completamente solo, sorteó sin problemas a Lunin y marcó a puerta vacía el segundo, ante el delirio de un Mestalla que, hasta ese momento, sólo tenía “ojos” para Vinicius.

Vinicius, gran protagonista de la remontada madridista en Mestalla | Valencia 2-2 Real Madrid

El Real Madrid cayó en una terrible depresión, con constantes fallos (inclusive de Kroos, algo casi inédito en esta Liga) hasta que logró salir de la pesadilla en el minuto 40 con un zambombazo lejano de Fede Valverde al que respondió muy bien Mamardashvili, con una buena mano abajo. Entre medias, constantes simulaciones, faltas tácticas y alguna provocación, especialmente de Gayá, que  tuvo sus más y sus menos con Rodrygo.

La mejor noticia para el equipo blanco, que hoy recuperó la indumentaria morada de la pasada temporada, la que llevaba en Mestalla el pasado mes de mayo en el partido de la infamia racista, llegó al final de los cinco minutos de descuento, no sin antes avisar nuevamente con una falta botada por Kroos desde la frontal que se marchó ligeramente por encima del larguero.

En una gran jugada táctica liderada por Carvajal, que aprovechó un hueco en la defensa para incrustarse en la frontal y ganar la línea de fondo. El lateral de Leganés sirvió un centro raso que Mamardashvili, dificultado por Rodrygo, no logró desviar y Vinicius, solo en el segundo palo, sólo tuvo que empujarla al fondo de la red, acortando las diferencias.

Segunda parte de dominio madridista y esperpento arbitral de Gil Manzano

Tras el descanso se pudo apreciar el tremendo daño moral que aquel gol in extremis le había provocado a la autoestima valencianista, que empezó a sentir no sólo la inseguridad de tener al Real Madrid de nuevo en el partido sino también el rigor del cansancio físico, provocado por el tremendo desgaste de la primera parte.

Ancelotti decretó cargar contra el área valencianista y aquello fue dicho y hecho. De inmediato pedimos el rastro al Valencia presionante y aguerrido de la primera parte, emparedado en su campo por el empuje madridista.

Bellingham y Vinicius, festejando el empate madridista | Valencia 2-2 Real Madrid

Un empuje que estuvo a punto de dar sus frutos en el minuto 53 cuando Bellingham, en una gran jugada, sentó a Mosquera con un regate en un palmo de terreno pero no acertó a batir a Mamardashvili, que logró desviar con la puntera el balón cuando se cantaba el segundo gol madridista.

Pudo marcar, sin embargo, el Valencia unos pocos minutos después, en la única vez que cruzaron hasta ese momento el centro del campo. Fran Pérez logró ganarle la partida por primera vez a Mendy y asistió al primer palo para que Diego López, adelantádose a la defensa, tocase de primeras y a bocajarro pero Lunin se lució con una gran intervención.

Pasada la primera hora de partido, Kroos pudo marcar pero su disparo se marchó por encima del travesaño y en el minuto 69, Brahim también tuvo a tiro el empate pero su remate con el exterior desde el punto de penalti, se perdió pegado al palo izquierdo de la meta valencianista.

En pleno zafarrancho madridista, y con más cambios en el campo al entrar Joselu y Fran García por Camavinga y Mendy, llegó por fin el merecido empate, en una jugada no exenta, eso sí, de polémica.

Modric, desde la frontal, vio la llegada de Brahim por la derecha y el malagueño, muy acertado, sirvió un centro exquisito hacia el segundo palo donde apareció Vinicius para anotar de cabeza, ante el despiste de la defensa local pero en una posición justísima que el VAR revisó pero decretó que era correcta y el segundo tanto madridista subió por fin al marcador, tras un par de minutos de incertidumbre.

Con la sensación de haber logrado el objetivo de igualar el partido, el Real Madrid aflojó el pistón y pareció dar por bueno el empate y así se llegó hasta casi el minuto 90. En ese momento se desató el caos en el campo cuando Tchouameni, de forma accidental y tras ser derribado previamente por detrás, cayó de forma aparatosa sobre Diakhaby, en una fea, feísma caída que lastimó sus rodillas.

Los gestos de terror se apoderaron de todos los jugadores, locales y visitantes, al ver el estado de la pierna de Diakhaby hicieron presagiar lo peor. Prisas a las asistencias para evacuar al defensa valencianista, manos en las cabezas de todos los jugadores y mucha urgencia, que terminaron de desestabilizar un partido que ya estaba en el alambre.

Con la salida de Peter Federico, sorprendentemente extramotivado y pasado de vueltas, el Valencia cobró vida extra en el descuento, que se encontró entonces con el citado penalti, del que ya hemos hablado y un par de disparos peligrosísimos del ex-canterano madridista, a préstamo en el equipo ché.

Y finalmente, cuando todo parecía acabar con las tablas en el marcador se produjo en el minuto 98 la otra gran jugada escandalosa que ya he comentado también y cuyo desarrollo, espero que no, puede acabar dando o quitando una Liga.

Tras el abrupto final, protestas por parte de los madridistas, con Carvajal a la cabeza y acompañados de Ancelotti, amarilla a Joselu y un conato de agresión a Vinicius por parte de un miembro del staff de Rubén Baraja al que respondió Rüdiger como un poseso y palabras más o menos gruesas en el túnel de vestuarios.

A Dios gracias, la sangre no llegó al río y el importante test de Mestalla se pudo solventar de la mejor forma posible y sin más daños colaterales que la esperada sanción a Bellingham, que el Real Madrid ya ha anunciado que recurrirá.

Ficha técnica del partido

Valencia: Mamardashvili; Foulquier, Diakhaby, Mosquera, Gayà, Javi Guerra (Amallah, 73’), Pepelu, Fran Pérez (Peter Federico, 73’), Canós (Guillamón, 57’); Yaremchuk (Diego López, 57’) y Hugo Duro.

Real Madrid: Lunin; Carvajal, Rüdiger, Tchouameni, Mendy: Camavinga (Joselu, 72’), Kroos (Modric, 63’), Fede Valverde (Nacho, 86’), Bellingham; Rodrygo (Brahim, 63’) y Vinicius.

Arbitro: Jesús Gil Manzano (Colegio Extremeño). Amonestó a Yaremchuk y Diakhaby por el Valencia y a Vinicius y a Fede Valverde por el Real Madrid.

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