Crónica FC Barcelona 3-2 Real Madrid | Copa del Rey (Final)

Los errores propios condenaron a un Real Madrid que tuvo en sus manos el título | FC Barcelona 3-2 Real Madrid

FC Barcelona 3-2 Real Madrid: «Nadar y nadar para morir en la orilla»

El Real Madrid ha visto cómo se esfumaba otro título al perder en los últimos minutos de la prórroga, merced a un gol de Koundé, en un partido marcado por la buena imagen ofrecida por los de Carletto, que tuvieron en sus manos la consecución de la Copa del Rey pero cuyos errores, demasiado groseros y en momentos clave, le penalizaron terriblemente.

A pesar de la polémica arbitral provocada por las inaceptables declaraciones de los árbitros principales en su rueda de prensa del viernes, el partido se disputó sin problemas.

Y aunque De Burgos Bengoetxea, como está en su naturaleza, hizo de las suyas aunque en pequeñas cosas (p.ej., el ratio de amarillas vs. faltas cometidas o la permisividad con el teatro culé), donde castigó al Madrid, hay que reconocer que, afortunadamente, no fueron protagonistas o no tanto como cabría esperar, tras las amenazas vertidas en su momento y que tanto revuelo e indignación causaron entre el madridismo.

Entre otras cosas porque el VAR, con buen criterio, evitó que el colegiado vasco pudiese ser él y anuló un penalti por un indecente piscinazo de Raphinha ante una arriesgadísima entrada de Asencio en el último suspiro del tiempo reglamentario.

Arbitraje más que discutible de De Burgos Bengoetxea en la Final de la Copa | FC Barcelona 3-2 Real Madrid

Lamentable primera media hora del Real Madrid y reacción tras el gol

En lo relativo a lo meramente futbolístico, decir que Ancelotti sorprendió tanto con la alineación como con el sistema. Además de volver al 4-4-2, el italiano dio entrada a Ferland Mendy en el «once» titular a pesar de estar casi siete semanas de baja.

La ausencia de Camavinga y el temor a Lamine Yamal, le llevó a arriesgar con el francés, mientras que Mbappé, que parecía que iba a ser titular, se quedaba en el banquillo, aparentemente con las mismas molestias que le impidieron ser de la partida el pasado miércoles ante el Getafe.

Pero el cambio de sistema no funcionó en absoluto. El Madrid salió timorato y, literalmente, apabullado por el Barça, muy efectivo en la presión, lo que hizo que el balón no pasase del centro del campo y apenas estuviese en las botas de los jugadores de blanco.

Es más, el partido empezó con un sabor terriblemente amargo porque a los ocho minutos, parte del plan de Carletto saltó por los aires cuando Mendy, en un intento de corte, cayó fulminado, resintiéndose de su lesión y tuvo que ser sustituido por Fran García, quien se las tendría que ver con Lamine Yamal.

Ahora bien, hubo que esperar al minuto 18 para ver la primera ocasión azulgrana, que llegó con un disparo de Lamine Yamal desde la diagonal pero que se marchó pegado al palo derecho de Courtois.

El Barça volvió a tener cerca el gol en el minuto 20, cuando Raphinha remató cómodamente de cabeza en el punto de penalti tras el saque de una falta, obligando a lucirse a Courtois con una gran mano arriba.

Un sensacional golazo de Pedri abrió el marcador en la primera mitad | FC Barcelona 3-2 Real Madrid

Rondaba el Barça el área madridista, que se defendía como gato panza arriba hasta que llegó el minuto 27. En una contra rapidísima del Barça, Yamal vio desde la banda la llegada de Pedri desde la segunda línea, completamente solo y libre de marca y le metió un gran pase hacia la frontal. Entonces, el canario conectó un derechazo espectacular de primeras, que se incrustó en la escuadra derecha de la meta madridista, en lo que hacía presagiar una nueva goleada.

Sin embargo, lejos de hundirse, el Real Madrid recibió el tanto de la misma forma que se recibe una descarga eléctrica en pleno sueño y despertó de golpe. Liderado por un gran Bellingham, que empezó a mover al equipo, llegó el que pudo haber sido el empate en el minuto 34. El británico logró marcar, tras una buena pared con Vinicius pero, desgracidamente, se encontraba ligeramente adelantado y el tanto fue invalidado.

Parecía, pues, que de la mano de Bellingham, el mejor jugador madridista de la primera mitad, empezaba a entender que estaba en una final y comenzó a tener más el balón y a encontrar más huecos aunque, como le está pasando toda esta temporada, volvió a adolecer de falta de acierto en el último pase, con un Rodrygo inédito y un Vinicius al que no le salía nada.

Es más, el partido pudo irse al descanso con un segundo tanto con el que pudo haber sido un gol olímpico de Dani Olmo, al botar un córner desde el perfil derecho del Real Madrid. El balón se coló entre un mar de piernas y acabó impactando en el poste izquierdo para acabar perdiéndose.

Segunda parte de dominio abrumador del Real Madrid y muchos goles

La segunda mitad empezó con la gran novedad de Mbappé en el equipo, sustituyendo al desaparecido Rodrygo y el equipo cambió como de la noche al día. Y eso que el partido se reanudó con una diagonal de Lamine Yamal que él mismo finalizó con un disparo suave y raso que paró Courtois sin problemas.

Esta falta, botada por Mbappé, supuso el tanto del empate madridista | FC Barcelona 3-2 Real Madrid

A partir de ahí la tierna brisa que fue el Real Madrid en la primera parte, se transformó en un tremendo huracán que arrasó con el Barça, al que acabó por embotellar en su área a los pocos minutos. Así, en el ’48, Bellingham robó en la medular y montó una buena contra abriendo a Vinicius.

El problema es que el brasileño, muy desacertado en todas sus acciones, se escoró demasiado a la derecha, pero lo suficiente para poder rematar contra el cuerpo de Sceszny. El balón salió rebotado de nuevo hacia Vinicius quien, desde el suelo,  pudo volver a rematar pero el meta polaco detuvo de nuevo muy bien.

Con el balón en poder del Real Madrid, las contras se iban sucediendo contra un Barça que apenas sí podía achicar el aluvión que se le estaba viniendo encima. En apenas cinco minutos, entre el ’53 y el ’58, los de Ancelotti pudieron empatar en varias ocasiones pero entre la defensa (especialmente bueno el trabajo de Koundé) y el mal tino de Vinicius, las ocasiones fueron cayendo del lado madridista, especialmente las dos últimas.

Se empezó, por cierto, a notar la mano de los dos cambios que metió Ancelotti en el minuto 54, al sentar a Lucas Vázquez y a Ceballos por Modric y Güler, que metieron otra marcha más al partido.

Gracias a sendos robos consecutivos en la salida de balón del Barça, Vinicius no anduvo fino intentando disparar desde la frontal pero sin éxito. En la primera ocasión, chutó raso y flojo, sin problemas para Szczesny y, acto seguido, intentado un disparo con rosca desde la frontal.

Tenía infinitos problemas el Barça para poder salir de la cueva pero lo logró en el minuto 60 con una gran contra entre Dani Olmo, Yamal y Raphinha, que disparó demasiado cruzado desde la izquierda.

Y así, tras un pase de la muerte de Modric al que no llegó Vinicius por poco, nos plantamos en el minuto 67. Mbappé protagonizó un sensacional regate sobre Cubarsí y se marchó solo rumbo a la meta de Szczesny.

Entonces, De Jong, llegando desde atrás y desentendiéndose del balón, agarró al francés y lo derribó en la misma frontal del área. Una jugada polémica, sin duda, porque De Burgos castigó al holandés con una amarilla pero bien pudo haber sido tarjeta roja.

El caso es que Mbappé botó la falta y, tras golpear en el palo derecho del meta polaco, el balón se introdujo en la portería y trajo la merecida igualada madridista al marcador.

Tchouameni adelantó al Real Madrid con este fantástico testarazo | FC Barcelona 3-2 Real Madrid

Con el Madrid siendo dueño y señor del partido, Bellingham lo intentaba una y otra vez buscando a Vinicius, al que llegó a encontrar en el ’73. El brasileño se plantó ante Szczesny pero se lió y al final optó por la peor decisión que era intentar el centro y la defensa sacó apuradamente a córner.

Y precisamente fruto de otro saque de esquina botado por Güler, Tchouameni se levantó poderosísimo en el área pequeña para conectar un espectacular testarazo, adelantándose a Koundé para darle la vuelta al marcador y poner el título a un paso.

Sin embargo, y fruto de una nueva lesión, en este caso de Rüdiger, al que sin embargo, los servicios médicos optaron por vendar de forma aparatosamente su pierna, y el equipo dio un paso atrás. Y el Barça lo aprovechó. Avisó en el minuto 81 con un gran disparo con rosca de Yamal, al que respondió Courtois con una gran mano.

Y sólo dos minutos más tarde, aprovechándose de la merma importante del poderío de Rüdiger, llegó el empate en una contra inesperada del Barça provocada con un balón al espacio de Lamine Yamal a la espalda de la defensa en dirección a Ferrán. Esto provocó una salida tremendamente alocada de Courtois que, viendo que Rüdiger, visiblemente cojo, no podía llegar. El belga no llegó a tiempo al balón y el delantero culé, adelantándose al portero, le batió a placer.

Los últimos minutos del tiempo reglamentario fueron un correcalles, sin ocasiones pero con mucha, mucha polémica. Los culés reclamaron un posible derribo de Rüdiger a Ferrán Torres dentro del área pero ni De Burgos ni González Fuertes desde el VAR estimaron nada punible. Uno de esos «penaltitos» que dicen que no se deben pitar y menos aún en una final.

El problema es que, con el descuento prácticamente cubierto, Raphinha se internó en el área, provocando el cruce de Asencio, quien claramente tocó balón. Sin embargo, el brasileño ejecutó un doble carpado de máxima dificultad y de tal plasticidad que De Burgos, seguramente extasiado ante dicha ejecución, señaló penalti.

De Burgos señaló como penalti este piscinazo de Raphinha, aunque el VAR deshizo la decisión | FC Barcelona 3-2 Real Madrid

Afortunadamente -y contrariamente a lo que se podía esperar- González Fuertes convenció al colegiado vasco a que fuese a ver la jugada en el monitor y, tras su revisión, se desdijo de su primera decisión, anuló el penalti e incluso amonestó a Raphinha por su fantástica lección de teatro, teatro del bueno, que diría aquél…

Una prórroga marcada por las imprecisiones y el gol de Koundé

Entonces, el partido llegó a la prórroga. Un tiempo extra marcado por el cansancio, las imprecisiones y el empeoramiento de Rüdiger que, a pesar de la posibilidad de la ventana de cambio extra en la prórroga, Ancelotti no movió el banquillo. AL menos hasta casi el final de los primeros 15 minutos para sustituirlo por Endrick.

Entre medias, y en un partido roto y sin dominador, a en el minuto 103, Ferrán le ganó la partida a Rüdiger, logró disparar flojo pero con mucho peligro, junto al palo izquierdo de Courtois. Incluso el mismo  Ferrán llegó a marcar en el 106, pero estaba en clara posición de fuera de juego y el tanto fue invalidado.

Y un minuto más tarde, en una extraña jugada en la que Fermín se resbaló pero que llegó a rematar, el balón muy suave y con una rara parábola, acabó en la parte superior de la red de Courtois.

Los primeros minutos del segundo tiempo de la prórroga fueron del Real Madrid, que dispuso de dos buenas ocasiones. La primera en el minuto 108, con un gran pase de Güler al espacio pero al que Szczesny, muy atento, se adelantó a Bellingham. La segunda, cuatro minutos después, con otro fantástico centro del joven turco al que Bellingham no llegó a rematar por bien poco.

Y cuando parecía que el partido, ya roto por completo y con muchos de sus jugadores estaban pidiendo oxígeno por el tremendo desgaste, llegó la jugada desgraciada que le dio el título al Barça. En el minuto 116, a falta tan sólo de cuatro minutos para el final, Modric intentó un pase imposible sobre Brahim para salir de la presión culé.

Pero, entre que éste se quedó estático esperando el balón y que éste iba casi sin fuerza, Koundé estuvo más listo y se adelantó al hispanomarroquí, le robó la cartera y tras avanzar unos metros, se despachó un espectacular derechazo, raso y pegado al palo derecho de Courtois para batirle.

Un Courtois que, por cierto, reaccionó muy tarde al golpeo, lo que le impidió llegar en condiciones a despejar un balón que, por regla general, habría detenido en otras ocasiones.

Tchouameni, uno de los mejores jugadores del partido | FC Barcelona 3-2 Real Madrid

Eso sí, el Real Madrid no dijo su última palabra y, prácticamente en la siguiente jugada, se plantó en el área con un buen servicio de Brahim sobre Mbappé, que se quedó solo ante Szczesny. Y cuando se disponía a batir al polaco, Gavi llegó por detrás para zancadillear al francés. En ese momento, De Burgos Bengoetxea señaló el claro penalti pero desde el VAR advirtiieron que Brahim, en el origen de la jugada estaba ligerísimamente adelantado e invalidó el penalti.

Tangana final que puede costarle cara al Real Madrid

A partir de ahí, se perdieron los nervios y en parte por culpa de De Burgos, quien ya libre de la presión, hizo lo que mejor sabe hacer y es desquiciar a los jugadores madridistas, dando lugar a una enorme tangana.

Al filo de los 120 minutos, Mbappé se marchó de Eric García y se encaminaba solo hacia el área, en una gran jugada y al zafarse del central culé, le rozó mínimamente la cara pero el jugador del Barça, en otra actuación memorable, se dejó caer y se retorció de dolor delante del colegiado, como si el francés le hubiese sacado una muela sin anestesia.

Evidentemente, el colegiado vasco pitó la falta y amonestó encima a Mbappé por su acción y aquello fue el detonante de la explosión de rabia contenida en el banquillo madridista, levantado en armas contra la decisión del árbitro.

Unos, protestando enérgicamente como Lucas Vázquez y Bellingham y otro, como fue Rüdiger, al que se le fue definitivamente la cabeza. Primero le lanzó unos hielos y luego se intentó ir como un poseso a por el árbitro. Fueron necesarios varios compañeros y durante un buen rato para sujetarle.

Rüdiger perdió los papeles al final del partido en una tremenda tangana | FC Barcelona 3-2 Real Madrid

El caso es que De Burgos se puso las botas y expulsó a los tres jugadores y, lo que es peor, reflejó todo lo ocurrido en el acta (exagerando incluso sobre la actuación de Bellingham, en absoluto comparable a la de Rüdiger) y se esperan durísimas sanciones, especialmente sobre el alemán y el británico, que podrían incluso suponer que se pierdan los próximos partidos de Liga si el castigo supera los cuatro partidos.

El caso es que tras la tangana, el partido tocó a su fin y con ello, la actuación deleznable de Gavi, que se encaró con Asencio nada más acabar el partido y las provocaciones de Dani Olmo, haciendo el gesto de «llorones» al banquillo madridista, así como de otros jugadores culés. Y el título voló rumbo a la Ciudad Condal y una nueva derrota, la 14ª de esta temporada. .


Ficha técnica del partido

FC Barcelona: Szczesny; Koundé, Cubarsí, Iñigo Martínez, Gerard Martín (Araújo, 84′); De Jong (Gavi, 84′), Pedri (Eric García, 97′), Dani Olmo (Fermín, 65′), Lamine Yamal, Raphinha y Ferrán Torres (Pau Víctor, 114′)

Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez (Arda Güler, 54′), Asencio, Rüdiger (Endrick, 110′), Mendy (Fran García, 10′), Fede Valverde, Tchouameni, Ceballos (Modric, 54′), Bellingham; Rodrygo (Mbappé, 46′) y Vinicius (Brahim, 86′).

Árbitro: De Burgos Bengoetxea (Col. Vasco) Por el Barça vieron amarilla De Jong, Gerard Martín, Raphinha y Fermín. Por el Real Madrid, fueron amonestados Tchouameni y Modric. Fueron expulsados Rüdiger, Bellingham y Lucas Vázquez.

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