
Olympiacos 3-4 Real Madrid: «Lo que Mbappé te da, la defensa te lo quita»
El Real Madrid ha logrado tres importantes puntos hoy en el Georgios Karaiskakis de Atenas en un partido loco donde los de Xabi han pasado de acabar goleando a pedir la hora y con el equipo metido en su área achicando balones en los últimos minutos.
Salvo para lograr la victoria (que no es poco, especialmente viniendo de donde viene el equipo en sus últimas tres salidas), los cuatro goles de Mbappé y el extraordinario partido de Vinicius han estado a punto de quedar en nada ya que los errores de una defensa absolutamente en cuadro, casi tiran por tierra todo el espectacular despliegue ofensivo del equipo.
En descargo de Xabi y de los miembros de la zaga hay que decir que lo de hoy ha sido incluso peor que una defensa de circunstancias, en la que las bajas -sobre todo de sus centrales- han obligado a componer una línea de cuatro absolutamente inédita, complementada además con la titularidad obligada de Lunin por la gastroenteritis de Courtois, que le impidió viajar.
Hat-trick de Mbappé y buen juego madridista en la primera parte
Por las bandas, Alexander-Arnold -que sigue con la cabeza en otra parte- y un sorprendente Mendy, que volvía a los terrenos de juego tras siete meses y con Asencio y Carreras de centrales.
Se especuló con la posibilidad de que Tchouameni, que también volvía de lesión, ocupase la demarcación de central pero finalmente Xabi Alonso optó por alinearle en su puesto natural, de mediocentro defensivo junto a Valverde, Güler y Fede Valverde en la medular. Por último, arriba recuperaba Vinicius su puesto en el «once» inicial junto a Mbappé.
Pronto se pudo ver que ésa iba a ser la gran noche de Vinicius ya que, con tan solo un par de minutos de juego, protagonizó el primer gran escarceo del partido, yéndose en un espectacular slalom que acabó finalizando él mismo con un disparo duro al que respondió muy bien el meta heleno.

Pero no se amilanaron los de Mendilíbar, que a los cuatro minutos se animaron a probar suerte con un gran disparo de Chiquinho desde la frontal que se marchó a la derecha de Lunin.
De hecho, se animaron tanto los griegos que abrieron el marcador apenas tres minutos después, aprovechándose de la pasividad defensiva que tanto está lastrando al equipo estas últimas semanas. Chiquinho empaló a la red un chutazo desde el borde del área tras una gran triangulación de la delantera del Olympiacos sin que nadie le pusiese el más mínimo problema.
Parece que el gol, lejos de afectarle al Real Madrid, lo que hizo fue bajarle a la tierra y empezó a dominar el partido, aunque de nuevo adoleciendo de falta de profundidad y abusando del juego estático y de esperar el balón al pie que hemos visto estas últimas semanas.
Avisó Alexander-Arnold en el ’16 con un córner que por muy poco no se convirtió en un gol olímpico, pero dos minutos después, la defensa madridista volvió a hacer aguas cuando un rechace lejano desde campo rival acabó convirtiéndose en una oportunidad de oro para Chiquinho, cuyo disparo esta vez se encontró con una mano prodigiosa de Lunin para evitar el segundo.
Y lo que son las cosas, del posible 2-0 se pasó al empate en tan solo tres minutos, cuando Mbappé empezó su recital aprovechando un gran pase de Vinicius a la espalda de la defensa que el francés, mano a mano con Tzolakis, enjauló con la precisión de un relojero suizo.
No tardaron los blancos -hoy de azul- en volver a hacer sangre. En el minuto 23, a partir de una muy buena interceptación de Camavinga en la zona de tres cuartos que prolongó a la derecha, la jugada acabó con un centro medido de Güler al segundo palo donde apareció Mbappé para conectar un preciso testarazo y hacer el segundo de la noche.

Los de Xabi se percataron de que la defensa adelantada del Olympiacos estaba siendo un chollazo e incidieron de nuevo sobre ello y no tardaron en encontrar premio. En el ’28, Camavinga rompió de nuevo la zaga local con un gran pase al espacio para que Mbappé, otra vez, pudiese firmar uno de los hat-tricks más rápidos de su carrera.
Y tres minutos más tarde, Vinicius pudo haber ahondado en el desastre de Olympiacos con otra jugada similar. En este caso, comenzó con un pase a la espalda de la defensa por parte de Güler sobre Mbappé quien vio la llegada de Vinicius desde la izquierda y, tras avanzar unos metros, el brasileño colocó con maestría el balón junto al palo izquierdo de Tzolakis.
Sin embargo, en esta ocasión el VAR analizó la jugada y determinó que Mbappé estaba ligerísimamente adelantado en el momento de recibir de Güler e invalidó el tanto por posición antirreglamentaria.
Con el Real Madrid dominando a placer, hubo tiempo para que llegasen dos ocasiones más que no fueron gol por muy poco. En el minuto 36, Tchouameni impactó con violencia contra el larguero con un chutazo desde la frontal y a poco del descanso, Vinicius mandó ligeramente alto un mano a mano de Vinicius ante el portero.
Ahora bien, hubo tiempo para que los de Xabi Alonso mostrasen de nuevo su fragilidad atrás cuando, en el descuento, El Kaabi obligó a Lunin a lucirse con otra gran parada a cuenta de otro remate de cabeza cómodo, en el que la zaga volvió a hacer aguas.
Locura y más goles en la segunda mitad
Tras la reanudación, llegó la primera sorpresa de la noche al conocerse el cambio de Camavinga por Ceballos. Y digo sorpresa porque el francés estaba haciendo un buen partido, por lo que nadie entendió el cambio, aunque luego se supo que fue sustituido al encontrarse con fiebre.
Se esperaba que el Real Madrid ampliase su ventaja porque su superioridad, especialmente de centro del campo hacia arriba era descollante. Pero no. Otro error defensivo, que entre Carreras y Alexander-Arnold, le permitió a Taremi rematar a placer en el área pequeña y anotar el segundo gol local con un buen cabezazo en el minuto 52.

Reaccionó muy bien el Real Madrid, liderado por un estelar Vinicius, quien se había propuesto ganar por lo civil o por lo penal el partido, se fue hacia arriba y volvió a buscar la portería local. Y a punto estuvo de encontrarla al filo de la hora con una jugada marca de la casa que acabó con un mano a mano que Tzolakis logró abortar.
Sin embargo, la insistencia de Vinicius por su banda tuvo premio un par de minutos después, con otro jugadón espectacular en el que tras destrozar a la defensa, ganó la línea de fondo y asistió para que Mbappé, en el área pequeña sólo tuviese que empujarla.
Llegaron más cambios, otro de ellos a priori inexplicable y fue el de Brahim por Asencio. El central canario estaba siendo, de largo, el único potable en esa desastrosa defensa, aunque también afirmó Xabi Alonso después que había sufrido una sobrecarga muscular.
Esto obligó a reestructurar el equipo, pasando Tchouameni al eje defensivo y dejando un centro del campo desactivado, con un pésimo Ceballos, Bellingham -que había salido minutos antes por Güler- y un inoperante Valverde.
El caso es que el Real Madrid dejó de tener presencia con balón, que cada vez le duraba menos y los griegos empezaron a acercarse por el área madridista. Y así, en el enésimo balón lateral, pésimamente defensivo y aprovechándose otra vez de la nula contundencia en este tipo de jugadas, El Kaabi encontró premio con otro remate de cabeza en el minuto 80, para apretar el marcador.
Los últimos minutos fueron una tortura para el Real Madrid, aculado en su área, achichando balones -especialmente reseñable la aportación de Tchouameni- y pidiendo la hora, aunque el marcador ya no se movió más y la victoria, tras cinco minutos de prolongación, acabó cayendo del lado madridista.
Ficha técnica del partido
Olympiacos: Tzolakis; Rodinei (Costinha, ’71), Retsos, Pirola (Biancone, ’62), Ortega; Mouzakitis, Dani García (Hezze, ’46), Podence (Strefezza, ’71), Chiquinho, Gelson Martins; El Kaabi
Real Madrid: Lunin; Alexander-Arnold, Asencio (Brahim, ’73), Carreras, Mendy; Tchouameni, Fede Valverde, Camavinga (Ceballos, ’46), Güler (Bellingham, ’61); Vinicius (Fran García, ’90) y Mbappé.
Arbitro: Michael Oliver (ING). Mostró tarjeta amarilla a Ortega por el Olympiacos y a Camavinga y Güler por el Real Madrid.
