Sólo siete

Un lunar, sólo uno, vale que es uno importante porque nada merece más la pena que la Champions, pero igual, sólo igual, se podría esperar la oportunidad que nos queda para seguir vivos. Demasiado nos mata la prensa convencional y muchos youtubers buscando fama, como para que nosotros nos suicidemos sin razón ni pensarlo siquiera.

Sí, ante el Benfica se empezó bien, y no es nuevo aquello de que marcamos pronto y nos relajamos…, pasaba mucho antes de Arbeloa, Xabi e incluso antes de esta última década. Los dos goles de Mbappè no fueron suficientes, pero sí el mal juego desplegado en el campo.

Si hay que quedarse con algo positivo, es que aún nos quedan dos partidos para meternos en la pomada blanca de la Copa de Europa, además, también fueron positivos todos los recuerdos que se desarrollaron como si de una película se tratara cada vez que se veía a Mou en el banquillo (aunque fuera en el rival).

Sí, a mí me pasó y no por eso soy menos madridista. SIEMPRE QUERRÉ A MOU. Por supuesto su presencia fue utilizada por todos los faranaduleros como dice en @ElQuintoGrande el gran @DJARON10; que si el portugués no quiere opinar de Negreira, que ni siquiera él esperaba un resultado así que si blablablá, que si blebleble. Nada nuevo.

 

Un Rayo siempre motivado contra nosotros, como el resto de equipos de nuestra mugrienta competición doméstica, acudió al Santiago Bernabéu en busca de un buen resultado y quizá evitar llevarse un saco de goles, más aún tras el golazo de Vini cuando se cumplía el primer cuarto de hora de la primera parte. El brasileño sonreía y no hay mejor noticia para el devenir de nuestro equipo que un jugador tan desequilibrante comience de nuevo a estar enchufado.

Llegó el empate y el gol de nuestra jirafa para evitar que el equipo vallecano se pusiera por delante. No parecíamos saber qué hacer tras el gol rival cuando llegó un penalti no, un penaltazo, imposible de no sancionar… aunque cosas más insólitas hemos visto. Nuestro francés no dudó y todos los tuits, comentarios, artículos y vídeos ya escritos y grabados, por si la victoria blanca se hacía Real salieron a la luz. Si es que repartimos felicidad (y bilis) allá por donde vamos sea cual sea la población del mundo de la que se trate. Nada nuevo.

Y fijaos qué cosas, tuvimos que ir a un campo muy, muy, pero que muy madridista como el de Mestalla y ¡sorpresa!, a pesar del resultado que se obtuvo pocas comentarios positivos se oyeron. Porque claro, «es un rollo ver a este Madrid», «no jugamos a nada»…

Hace cuatro meses el juego era la repanocha, en especial para la prensa que había encontrado cómo enterarse de lo que ocurría en el club y nada menos que en ruedas de prensa, de manera pública y sin quebrarse mucho la cabeza para redactar los titulares. Recordad aquello de que había que hablar con Vini porque la prensa tenía razón en sus afirmaciones acerca de él y su comportamiento.

El postureo de quedar bien había llegado al Real Madrid, ¿¡qué es eso de que la prensa no sepa qué ocurre en el vestuario!? ¡No entrar en el campo durante las previas ya supone demasiado castigo! Y qué decir de hablar en los descansos de los encuentros… no, no, eso no es un equipo del que poder informar… Pasamos del «gánatelo en el campo» a gánatelo con trabajo de investigación, y ahí es donde radica el problema. Ellos verán, flaco favor le hacen a su profesión.

El gran problema llegó cuando hicieron aguas en el Turia al no poder ver ni a Vini ni a Jude, por lo que fue Mbappè quien recibió todo el «cariño» del estadio. Ya antes de comenzar el partido se le vio cabizbajo en el túnel de vestuarios y algo desapareció durante el encuentro, ¡pero oye!, nos dio la victoria en el minuto 90, o para más inri en el 91, ¡qué pena que las ligas no se den por jugar mejor o peor…!

Tenemos por delante días para preparar el siguiente encuentro contra la Real Sociedad en casa, podría curar muchas heridas abiertas si se quisiera, pero visto lo visto, solo la crítica constante, destructiva y nada constructiva parece ser lo que nos espera mientras esté Álvaro Arbeloa a los mandos del vestuario… ¿hacemos apuestas? Si las siete victorias en Liga no han parado la producción de bilis entre propios y extraños, ni la que espero, victoria contra el Benfica creo que cambie algo el ambiente que se vive actualmente.

2 comentarios en «Sólo siete»

Deja una respuesta