
Esta temporada no ha terminado como queríamos (o, mejor dicho, ha terminado demasiado pronto). El equipo no ha estado a la altura, dejando escapar puntos que parecían asegurados ante Getafe, Rayo, Girona, Celta y otros muchos. La decepción es clara, y lo hemos hecho notar con noches de pitos en nuestro templo, el Santiago Bernabéu, que por momentos ha parecido territorio hostil incluso para los nuestros.
Este Real Madrid nos ha malacostumbrado. Nos ha enseñado a esperar finales de mayo con ilusión, peleando por una nueva Champions. Han sido tantas noches históricas, tantas gestas imposibles, que se ha vuelto costumbre. Por eso, cuando el camino se corta antes de tiempo, lo vivimos como un fracaso absoluto. Lo que para otros clubes sería un logro inolvidable, para nosotros parece simplemente “una más”.
Eso no quita que la temporada haya sido decepcionante en todas las competiciones. Ha habido partidos en los que el equipo ha rozado el ridículo, dando una preocupante falta de actitud, ya sea hacia el cuerpo técnico o hacia su propia afición.
Pero aun así, yo lanzo una pregunta al madridismo: ¿es éste un motivo para abandonar al Real Madrid? Para mí, la respuesta es clara: no. Este club nos ha regalado algunas de las mejores noches de nuestras vidas, y a quien te ha dado tanto no se le abandona cuando llegan los malos momentos. Ni a un amigo, ni a una familia… ni al Real Madrid.
Por eso, animo a todos los madridistas a no dejarse arrastrar por la frustración. Hablamos del mejor club de la historia, y ahora, más que nunca, necesita a su gente para volver a levantarse. Porque si algo hemos demostrado una y otra vez es que, juntos, somos capaces de empujar a este equipo hacia lo imposible.
Y así debe seguir siendo.
Hala Madrid, siempre.

Grande mi Blanquis!!! Al Real Madrid nunca se le deja solo. Ya lo dice el lema: Hasta el final, Real. No significa hasta el final del partido, sino hasta el final de los tiempos. Bravo por el artículo