
Real Betis 1-1 Real Madrid: «Más de lo mismo»
El Real Madrid ha vuelto a dejar escapar otros dos puntos más en el último suspiro del partido y ya son unos cuantos los encuentros en los que pierde su ventaja en el descuento, con un gol de Bellerín en el minuto 94, que equilibraba el tanto inicial de Vinicius en el primer tiempo.
Sin embargo, y a pesar de que los blancos volvieron a decepcionar con su juego, tuvimos que soportar un nuevo escándalo arbitral, con otra insoportable actuación en este caso de Soto Grado en el campo y del ínclito González Fuertes, el mismo que hace un año y, en nombre de los árbitros españoles, amenazó al Real Madrid con tomar medidas contra ellos en vísperas de la Final de la Copa del Rey. Y vaya que si lo están cumpliendo.
Nuevo atraco a manos de Soto Grado y González Fuertes
Lo de esta noche ha sido otro atraco premeditado porque si no, no se explica cómo no pudo ver desde el VAR la mano de Ricardo Rodríguez, bloqueando con el brazo un disparo de Brahim en el área. O cómo no pudo apreciar falta a Mendy en el origen del gol verdiblanco en el descuento. Ni cómo no pudo amonestar siquiera a Fornals por un codazo alevoso a Thiago Pitarch, para el que el propio Soto Grado le hizo al jugador bético el gesto de soltar el codo.
También se le recriminó por parte de los sevillanos un posible penalti por manos de Brahim pero lo cierto es que, en ninguna de las tomas, se pudo apreciar si el hispano-marroquí tocaba el balón con el brazo o era el antebrazo, la parte no punible del cuerpo con el que sí se puede tocar el balón, con lo que desviaba el esférico.
En cualquier caso, se volvieron a juntar el hambre con las ganas de comer. Y si hace apenas una semana era Alberola Rojas el que le hurtaba dos puntos al Real Madrid con la no señalización de aquel indecente penalti a Mbappé, esta vez ha sido Soto Grado el que ha hecho lo propio en La Cartuja. Y es que, el hecho final es que, se juegue bien o mal, si te arbitran así, es sencillamente imposible ganar una Liga, que ahora está aún más cerca para los culés.
Gol de Vinicius, dominio y desconexión madridista en la primera parte
En lo meramente deportivo hay que decir que Arbeloa no especuló con el «once» y tiró prácticamente de lo mejor de lo que disponía, teniendo en cuenta las bajas, especialmente las de última hora como Mlilitao, Güler oTchouameni.
El salmantino alineó de arranque a Lunin en la portería, con Alexander-Arnold, Rüdiger, Huijsen y Mendy en la zaga, Fede Valverde -que, como el día del Allianz, volvía a ocupar el mediocentro defensivo-, Bellingham, Thiago Pitarch y Brahim en el centro del campo y con la tradicional dupla ofensiva de Vinicius y Mbappé.
Los primeros minutos fueron de dominio completo madridista, que anuló prácticamente a los de Pellegrini. De hecho, en estos primeros compases asistimos al primer y único gol madridista. En el minuto 17, Alvaro Valles rechazó a duras penas un tremendo chutazo de Valverde y Vinicius, muy atento, se adelantó a todos para batir al meta bético en una hábil maniobra.

Con los de Arbeloa controlando ya el partido y además el marcador, llegó la primera acción polémica reclamada por el Real Madrid cuando, tras una disputada jugada, con varios rebotes en la frontal, el balón le cayó a Brahim, que armó la pierna y chutó a puerta, encontrándose con el brazo de Ricardo Rodriguez.
La mano, abierta, desplegada y en posición antinatural interrumpía la trayectoria del balón hacia la portería en lo que era un clarísimo penalti. Sin embargo, en un giro inesperado de los acontecimientos, González Fuertes desde el VAR decretó posición antirreglamentaria de Brahim en el origen de la jugada, por más que la repetición demostrase que no había ni rastro de dicho fuera de juego.
A pesar de lo evidente del atraco, porque no tiene otro calificativo viendo las imágenes repetidas, el Real Madrid siguió atacando, en búsqueda del segundo tanto que certificase la tranquilidad pero no llegó. En el ’32, Bellingham pudo marcar a pase de Mbappé pero el británico se topó con Alvaro Valles, que evitó el tanto.
A partir de ese momento, el Real Madrid «tiró del cable», se desconectó y se fue del partido. Esta desconexión provocó la reacción local que, desde ese momento, se hizo con el balón, empezó a jugar y a crearle problemas a Lunin.
El ucraniano -el mejor del partido para los blancos- se despachó un paradón descomunal junto al palo ante el disparo lejano de Antony en el minuto 44 y, acto seguido, salvó el empate, con una gran intervención en un mano a mano con Bakambú. La jugada continuó y Antony, de nuevo, intentó sorprender a Lunin con un gran disparo desde fuera del área al que respondió el meta ucraniano con otra gran mano.
Partido de ida y vuelta y empate bético con polémica en el descuento
Tras el descanso, el Real Madrid recuperó el control del encuentro y, con ello, volvieron las ocasiones para los de Arbeloa que, como les está ocurriendo este último tramo de la temporada, continúan con la pólvora mojada.
En el minuto 53 Huijsen pudo marcar el segundo a la salida de un córner botado por Alexander-Arnold pero su testarazo acabó en las manos de Alvaro Valles y, prácticamente a continuación, Mbappé acertó a marcar de volea pero su remate, en posición antirreglamentaria, fue anulado correctamente.

Al filo de la hora de juego, respondió el Betis con un disparo del «Cucho» Hernández, que se volvió a topar con un inspiradísimo Lunin. Respondió el Real Madrid con un disparo de Bellingham que paró Valles sin demasiados problemas.
Con el partido roto, en un constante ida y vuelta, los verdiblancos pudieron empatar tras sendas ocasiones de «Cucho» Hernández, aprovechando un gravísimo fallo de Pitarch en el ’66. Apenas cinco minutos después fue Natan el que la tuvo pero en ambos casos Lunin, con sendos paradones, evitó los goles locales.
Desde ese momento, sobre todo gracias a la entrada de Camavinga en el ’73 por Thiago Pitarch, el Real Madrid pareció recuperar el control del balón y dejó de sufrir. Es más, en el tramo final del partido tuvo un par de ocasiones para sentenciar pero no era el día.
Primero Valverde, tras una gran jugada personal y Vinicius, casi al final, con un disparo dentro del área, pudieron marcar el segundo pero, lejos de sentenciar, los de Arbeloa vieron cómo era el Betis el que empataba el partido en el descuento, eso sí, con otra jugada ciertamente polémica.
En la que fue prácticamente la última jugada del partido, y tras un clarísimo derribo de Antony sobre Mendy, al que el brasileño agarró del brazo y acabó desequilibrando, empató Bellerin y, con ello, se esfumaron las remotísimas posibilidad de remontada blanca en la Liga.
De nada sirvieron las protestas madridistas ni el hecho de que las imágenes dejaban bien claro el agarrón y, por tanto, la falta previa. El gol subió al marcador y con él, el carpetazo definitivo para este campeonato que podría tener campeón de forma matemática la próxima jornada.
Ficha técnica del partido
Real Betis: Álvaro Valles; Bellerín, Bartra (Diego Llorente, 32′), Natan, Ricardo Rodríguez; Amrabat (Isco, 73′), Fornals (Lo Celso, 68′), Fidalgo (Marc Roca 46′); Antony, Ez Abde y Bakambu («Cucho» Hernández, 46′).
Real Madrid: Lunin; Alexander-Arnold, Rüdiger, Huijsen (Alaba, 73′), Mendy; Fede Valverde, Thiago Pitarch (Camavinga, 73′), Bellingham, Brahim (Manuel Ángel, 81′); Mbappé (Gonzalo, 81′) y Vinicius.
Árbitro: César Soto Grado (Col. Riojano). Por el Real Betis amonestó a Amrabat y por el Real Madrid Huijsen y Alexander-Arnold vieron la amarilla.
