Crónica Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid | Jornada 7 Liga EA Sports

La deplorable actuación de Ortiz Arias y Truijllo Santana hundió a los de Mourinho | Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid

Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid: «Caza mayor y atraco en el Metropolitano»

El Real Madrid ha caído derrotado en su visita al Metropolitano ante el Atlético de Madrid por 2-1, en uno de los escándalos arbitrales más grandes contra los blancos que recuerdo en la historia de esta Mugrienta Liga Negreira y mira que los he visto de todos los colores estos últimos años.

En un partido gris, típico de los derbis planteados por el Atlético al Real Madrid en las útltimas temporadas, con un partido enmarañado, sin brillo y muy poco lucido, tuvo que venir un árbitro absolutamente desconocido y bastante inepto para revolucionar el partido.

Espantoso y casero arbitraje de Ortiz Arias y Trujillo Santana

Y es que Ortiz Arias es uno de los más flojos árbitros de Primera División pero muy amigo del Régimen, que alucinaba con el bigote de Raphinha y le decía a Lamine «le has dado un pisotón que lo flipas» a Laporte pero no le amonestó. Un tipo al que, de forma bastante extraña, le han agasajado dándole el más importante partido del campeonato de estas primeras siete jornadas del campeonato a sabiendas de su bajísimo nivel.

Desde hace una semana ya se filtró por los trompeteros arbitrales de los medios que este árbitro sería el elegido por el Cártel Técnico Arbitral para dirigir el derbi madrleño, todos veíamos venir lo que iba a pasar y pasó y que, al menos para mí, me hace imposible analizar desde un punto de vista meramente deportivo y futbolístico lo visto sobre el césped del Metropolitano, al quedar completamente opacado por lo visto con el arbitraje.

De la misma forma que le permitió repartir todo lo que quiso al Barça en su paritdo contra el Athletic de la primera jornada de esta misma Liga y «colegueaba» con sus jugadores, todo el mundo, especialmetne dentro del Madridismo, era plenamente consciente de lo que iba a ocurrir, que no era otra cosa que los jugadores del Atlético iban a poder salir de «caza mayor» y él se lo iba a permitir. Y desde el primer minuto.

Eso sí, para realizar su faena necesitaba la figura de un cooperador necesario, un cómplice activo en el VAR y quién mejor que el canario Truijllo Santana, un colaborador habitual en las trapacerías contra el Real Madrid desde la Sala VOR, en estas últimas temporadas.

La más grave, el pasado año al no avisar desde el VAR a Alberola Rojas de la agresión de Vitor Rei a Mbappé en el área del Girona en el partido de Liga ante el equipo catalán en el Bernabéu y que acabó con el francés ensangrentado sobre el césped.

Y así fue. Comenzó permitiendo que Baena se ensañase con Güler con dos rodillazos alevosos nada más empezar, por supuesto sin tarjeta hasta acabar su obra cumbre con los más que rigurosos penalti y expulsión de Huijsen al inicio de la segunda mitad.

Una jugada que terminó por destrozar al Real Madrid y abrirle de par en par las puertas a los del Cholo, para regocijo de Prensa Nostra y del CTA y LaLiga, que vieron como, a diferencia del partido ante el Elche, esta vez sí sus sicarios lograron el resultado esperado, que no era otro que ver al Real Madrid a seis putnos del barça llegados al parón de selecciones.

Entre medias, dos entradas terroríficas que se fueron igualmente al limbo y que, en condiciones normales, habrían mandado al «Cuti» Romero y a Kang In-Lee a la ducha antes del descanso.

La primera, de hecho, le costó una amarilla al ofendido, Jude Bellingham, cuando el central argentino pisó con la plancha la rodilla del británico pero Trujillo Santana tuvo a bien llamar a Ortiz Arias al monitor para su revisión. Sin embargo, y cuando todos en el campo esperaban que, vista la animalada de Romero, le expulsaría, saldó la jugada retirando la amonestación a Bellingham y una amarilla para el argentino.

Pero lo peor llegó minutos después, cuando Kang In-Lee entró a destiempo sobre Fede Valverde e impactó con sus tacos directamente sobre el tobillo izquierdo del uruguayo, que se torció de forma tremendamente dolorosa. Lo alucinante de todo es que el árbitro, que estaba a escaso medio metro de la jugada, acabó riéndose de las quejas de Valverde. Y a seguir, falta y gracias.

Inmediatamente después del partido, hemos sabido que el uruguayo sufre un fuerte esguince de tobillo que le impedirá viajar con su selección y, a falta de las pruebas radiológicas, se estima que podría estar entre dos y tres semanas de baja.

Primera parte sin fútbol, marcada por la dureza rojiblanca y la polémica arbitral

Por lo demás, en lo meramente futbolístico hay que decir que el partido fue horrendo, tanto en cuestión de juego como de ritmo. Desde el primer minuto, o mejor dicho, desde el cuarto, se vio que la consigna del Cholo era la de darle palos a Güler, el jugador sobre el que se ha venido edificando el juego del equipo estas primeras jornadas.

Unas órdenes que se cumplieron a rajatabla porque en apenas un cuarto de hora, el turco ya había recibido varias tarascadas, esepcialmetne dos rodillazos de Baena que, por lo que sea, no fueron objeto del «celo sancionador» del colegiado. Qué diferencia con la primera amarilla que vio, por ejemplo, Diomandé en el minuto 3 de su partido ante el Elche hace menos una semana.

El partido, como digo, estaba siendo espeso y bastante feo de ver. Sin apenas presencia en las área sólo había lucha y mucha presión, con el Atleti defendiendo abajo y el Madrid buscando sorprender presionando la salida de balón de los rojiblancos, que empezaban a tener ciertos problemas con ello.

Hubo que esperar al minuto 20 para ver el primer acercamiento madridista con algo de peligro, que llegó en forma de disparo lejano, fuerte y con mucha intención de Tchouameni pero el balón se marchó arriba por poco.

Respondió rápidamente el Atleti apenas un minuto después cuando una jugada atropellada en defensa con una posible falta no señalada de Jonatan David a Konaté, provocó que la cosa se aturullase en el área blanca, con un mal despeje y el balón le cayó a Giuliano Simeone, que disparó raso y pegado al palo derecho de Courtois.

Vinicius, terriblemente desacertado de nuevo hoy, tuvo algún destello, como el que nos dejó en el ’23 cuando, tras un hábil sombrero a su defensor en el área, disparó un tanto forzado y el balón se fue por encima de la portería de Oblak.

El mismo Vinicius, sólo dos minutos después, intentó sorprende a Oblak con otro chutazo lejano, después de otro robo, en este caso de Tchouameni en la salida de balón del Atlético, pero tampoco estuvo atinado el brasileño y el balón se marchó arriba otra vez.

A partir de la media hora empezó a animarse el Atleti y justo antes de cumplirse los primeros 30 minutos, Kang In-Lee resolvió una pequeña melée en el área madridista con un centro-chut que detuvo muy atento Courtois, en lo que fue el inicio de los peores minutos del Real Madrid en esta primera mitad, con el equipo demasiado aculado atrás y con muchos problemas para salir de su campo.

«Cuti» Romero mereció la expulsión por este pisotón a Belligham, pero el árbitro no lo estimó oportuno | Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid

Fue entonces cuando llegó la primera gran jugada polémica de la jornada y la primera intervención abracadabrante del VAR. Corría el minuto 36 y en la disputa de un balón dividido, entraron con fuerza Bellingham y el «Cuti» Romero. El madridista fue más rápido y hábil que el central argentino quien, en vez de retirar el pie, dejó la plancha pisando con violencia la rodilla del jugador inglés.

Sabedor de su acción, Romero se tiró al suelo dando alaridos de dolor y rebozándose como si tuviese un hueso roto mientras que Bellingham, que había recibido el pisotón, se encendía como una tea mientras se dolía de la acción. Resultado, el colegiado amonestó a Bellingham pero enseguida fue llamado desde el VAR para revisar la acción.

Entonces, cuando una vez vista la jugada en el monitor y se había podido comprobar la violencia de la acción de Romero, el colegiado se dirigió a Bellingham para informarle de que le había retirado su amonestación y, contra todo pronóstico, amonestó con una simple tarjeta amarilla al argentino, cuando lo suyo era una roja clara.

Tras la revisión y el revuelo que produjo la resolución de la jugada, especialmente en el bando madridista, Güler lo intentó desde la frontal pero su disparo lo detuvo fácilmente Oblak. A partir de ahí, el partido volvió a enmarañarse para terminar de complicarse con la jugada que debió haber acabado con Kang In-Lee en la ducha.

Llegados al minuto 40, Valverde pugnaba por controlar un balón en el centro del campo cuando el jugador coreano, pasado de vueltas, «cazó» al uruguayo con una patada feísima, con los tacos por delante, que impactó directamente sobre el tobillo izquierdo del «Pajarito», que se dobló como un junco.

Kang-In Lee lesionó a Valverde con esta entrada que no mereció tarjeta para el árbitro | Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid

El ímpetu y la honestidad de Valverde que, en vez de rebozarse por el suelo y hacer que sus compañeros rodeasen al árbitro para solicitar la entrada del VAR, hicieron que se levantase de inmediato y el árbitro decidió que aquello no era más que una simple falta y dijo que siguiese el juego.

Lo sorprendente es que, viendo la dureza del jugador rojiblanco, y cómo Ortiz Arias había optado por pensar que ahí no había pasado nada, Trujillo Suárez desde el VAR decidiese guardar silencio y no llamó al árbitro, quien entre risas, trató de contarle a Valverde el por qué de su inexplicable decisión de no castigar ni siquiera con amarilla dicha acción.

La última jugada polémica de la primera mitad, aunque hay que decir que apenas sí fue protestada, fue un derribo de Pubill a Mbappé en el descuento cuando el francés había ganado la línea de fondo y se disponía a rematar. El hoy lateral rojiblanco desplazó al delantero madridista con el brazo, no con el hombro y le derribó pero, como digo, poca gente reclamó nada y el partido, casi de inmediato, se fue al descanso.

Penalti polémico y sentencia rojiblanca contra 10 en la segunda mitad

La segunda parte arrancó sin cambios en el Real Madrid pero con un Atlético que salió dispuesto a sorprender a Courtois y casi lo logró Baena, cuadno apenas se había cumplido un minuto de juego tras la reanudación con un gran disparo desde la frontal.

A partir de ahí se abrió la caja de los truenos. En el minuto 50, un balón largo buscando a Giuliano Simeone le permitió porfiar con Huijsen, que era el último defensor. El central español no estuvo fino y el delantero argentino le ganó la batalla, siendo agarrado del brazo y cayendo dentro del área.

Ortiz Arias no lo dudó y señaló penalti y amarilla para Huijsen. Sin embargo, de forma imprevisible, el mismo Trujillo Santana, que había guardado silencio en la acción de Kang In-Lee y Valverde en la primera mitad, llamó a capítulo al colegiado madrileño.

Este agarrón de Huijsen a Giuliano le costó un penalti y la expulsión al central blanco | Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid

Tras revisar la acción, Ortiz Arias cambió su decisión y en vez de amonestar a Huijsen con una amarilla le sacó directamente la tarjeta roja, dejando al equipo con 10 cuando el Atleti tenía que esar ahora mismo con nueve jugadores como poco, visto lo visto en la primera parte.

El caso es que Grimaldo no perdonó desde los 11 metros y el partido se rompió para los de Mou, que quedaron completamente en shock tras ese momento. De nada sirvió la inmediata rección del portugués, metiendo a Rüdiger y Diomandé por Güler y Vinicius, porque el Madrid estaba completamente sonado sobre el campo.

Y así llegamos al minuto 58 cuando, aprovechándose del descontrol defensivo del equipo, que había tenido que rehacerse tras la expulsión de Huijsen, Jonathan David ajustició a los blancos batiendo a Courtois tras aprovechar un gran centro de Giuliano Simeone desde la derecha.

Con el Real Madrid contra las cuerdas, pudo sentenciar el Atleti en el ’65 en una doble ocasión consecutiva cuando Courtois, en una espectacular palomita, salvó el tanto de «Cuti» Romero. El rechace le acabó cayendo a Julián Alvarez, quien intento colocar el balón lejos de un batido Courtois pero Dumfries, muy atento, sacó el balón bajo los palos con un certero cabezazo.

Entró Camavinga por Tchouameni y parece que su entrada dio algo de sentido a un centro del campo madridista, hasta ese momento transparente y el Real Madrid empezó a generar más peligro, sobre todo gracias a la aportación de Diomandé, que empezó a echarse al equipo a la espalda y a buscar las penetraciones por la banda derecha, aprovechando su habilidad

Precisamente, fue el costamarfileño en el ’76 quien, aprovechándose de un grave error en el despeje de Romero, se quedó solo ante Oblak pero Diomandé, demasiado precipitado, intentó batir al meta esloveno con un disparo demasiado lejano en vez de buscar el uno contra uno.

El partido se empezó a romper, con una desaparición casi total del juego en el centro del camp y fruto del intercambio de golpes, en el ’88 Kang-In Lee derribó a Diomandé cerca de la frontal del área, en el perfil izquierdo. Bernardo Silva, que había saltado al campo minutos antes por un exahusto Bellingham, botó el lanzamiento y encontró la cabeza de Rüdiger, quien logró impactar con el balón y lo alojó en el fondo de la red.

Rüdiger acortó distancias con este testarazo pero no fue suficiente | Atlético de Madrid 2-1 Real Madrid

Había tiempo para una posible remontada, ya que el árbitro dio seis minutos de prolongación  pero el partido, demasiado roto y con las fuerzas ya muy justas, no hubo margen para el milagro. Es más, ya casi en el descuento fue el Atleti quien pudo haber finiquitado el partido en una contra bien llevada por Julián tras un balón dividido con Cucurella pero el argentino se precipitó disparando desde la frontal y su disparo se marchó pegado al palo izquierdo.

Ahora, con el Barça a seis puntos y un larguísimo parón de selecciones de casi tres semanas, toca reflexionar y sobre todo, saber qué hacer desde el club para evitar otro escándalo como el de hoy. Lo de este partido ha pasado de castaño oscuro y el club tiene que tomar medidas, casi más urgentes que la mejor en el juego, que también hace falta. Sobre todo si queremos ser un equipo respetado y respetable.


Ficha técnica del partido

Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Pubill (Koke, ’46), Romero (Le Normand, ’89), Hancko, Grimaldo; Cardoso, Baena (Lookman, ’67); Giuliano, Kang-In Lee (Hjulmand, ’89); y Jonathan David (Julián Álvarez, ’62).

Real Madrid: Courtois; Dumfries, Konaté, Huijsen, Cucurella; Tchouameni (Camavinga, ’71), Fede Valverde; Güler (Rüdiger, ’53), Bellingham (Bernardo Silva, ’81); Mbappé.y Vinicius (Diomandé, ’53)

Arbitro: Miguel Angel Ortiz Arias (Col. Madrileño) Expulsó con roja directa a Huijsen y amonestó con amarilla a Pubill y al «Cuti» Romero por parte del Atlético de Madrid y a Dumfries y a Bellingham por parte del Real Madrid.

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