Había mucha preocupación en los servicios médicos madridistas por la posible gravedad de la lesión en la rodilla de Mbappé, sufrida durante el partido del pasado viernes por la noche entre Turquía y Francia a cuenta de la primera jornada de la UEFA Nations League para ambas selecciones.
Una lesión, inicialmente diagnosticada por los médicos de la selección francesa como «lesión tendinosa» y por la cual, el jugador fue inmediatamente desconvocado con el combinado francés y enviado de vuelta a Madrid, para ser evaluado de forma más exahustiva por los servicios médicos del Real Madrid.
Pues bien, toda vez que Mbappé llegó a la capital, los galenos del club examinaron la articulación del astro francés y, tras la realización de una batería de pruebas diagnósticas, han determinado que el jugador sufre «una hiperextensión de la cápsula posterior de la rodilla izquierda», tal y como ha informado el club en un escueto parte médico hecho público en su web y sus redes sociales.
Una lesión que, en un primer momento arrojó cierta preocupación sobre los médicos madridistas en tanto en cuanto se produjo en la misma rodilla que tantos problemas le dieron a Mbappé durante el primer tercio de este mismo año.
Sin embargo, este diagnóstico -bastante más optimista- aleja el fantasma de una lesión más complicada y, aunque el club no se moja sobre su recuperación dejándolo como siempre «pendiente de evolución», todo apunta a que en dos o tres semanas podrá estar a las órdenes de José Mourinho de cara al partido ante el Villarreal en el Bernabéu del próximo sábado 10 de octubre.

