Gaby Deck no levanta cabeza y se ha vuelto a lesionar de gravedad por tercer año consecutivo, hasta el punto de que tendrá que volver a pasar por el quirófano y podría perderse gran parte de la temporada.
En concreto, y según informa el parte médico que el club ha hecho público, Deck sufre «una inestabilidad anterior en el hombro izquierdo, tras episodio de luxación articular». Una importante lesión que va a necesitar de una intervención quirúrgica a la que el bravo jugador argentino será sometido «en los próximos días», tal y como reza el comunicado.
Y como suele ocurrir en los partes médicos del Real Madrid, especialmetne antes incluso de tener que llevar a cabo la operación, el club no se moja en cuanto a tiempos de recuperación pero, conforme al histórico de este tipo de lesiones en otros jugadores, se estima que Deck podría estar entre cinco y seis meses de baja (siempre y cuando, la operación no tenga complicaciones, claro está).
De esta forma, el argentino no volvería a las canchas hasta el mes de marzo aproximadamente, con la Copa del Rey ya disputada pero en la parte «caliente» de la Euroliga y podría disputar sin problemas el tercio final de la Liga Endesa.
Todo comenzó el pasado mes de agosto, en un partido con la selección argentina en el que se lastimó su hombro izquierdo. A pesar de ello, el «Tortuga» continuó jugando sin aparentes problemas hasta que se resintió de su articulación el pasado 6 de octubre, en el partido ante el Hapoel Tel Aviv. Una lesión aparentemente leve pero que las pruebas médicas revelaron la existencia de una dolencia bastante más seria en su hombro izquierdo.
Un amplio historial de lesiones desde 2023
Desde luego, estos últimos años no están siendo los mejores de la carrera de Gaby Deck, quien desde que volvió al Real Madrid tras su fracasada experiencia en la NBA en enero de 2022, ha tenido muy mala suerte con las lesiones.
Ya en abril de 2023, en plena disputa de los play-off de la Euroliga ante el Partizan, sufrió la rotrua del ligamento de su rodilla izquierda, lo que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante casi cinco meses, perdiéndose la victoria madridista en la Final Four y el resto de la temporada regular y el tramo final de la Liga Endesa.
El infortunio se volvió a cebar con él apenas unos meses más tarde ya que, en mayo de 2024, durante un partido de la Liga Endesa contra el Valencia Basket, se rompió de nuevo los ligamentos de su rodilla, en este caso, la derecha y ya no volvió hasta finales de año.
Lejos de recuperarse, en diciembre de ese mismo año, durante un clásico de Liga ante el Barça, se rompió el tendón conjunto de los isquiotibiales de su cadera izquierda, lo que le apartó de las canchas durante dos meses.
Una cadera que no dejó de darle problemas hasta el punto de que en mayo de 2025, sufrió una lesión en el labrum que le obligó a pasar por quirófano, estando fuera de las pistas varios meses.

