
La temporada, como la vida, se va rápido y cada vez más. Es por esto que estamos a nada de poder experimentar lo que se siente, algo que muy pocas aficiones en el mundo (y la historia moderna del deporte) han podido y van a poder experimentar: ver a su equipo en una tercera final de Champions League consecutiva.
Y es que se dice fácil, pero si conseguir llegar a una conlleva trabajo, sacrificio y dejarse el alma en cada partido, llegar a tres es algo que te tiene que poner orgulloso como poco.
La nueva ‘Era Champions» de la competición europea se ha llenado de grandes rivales, fichajes escandalosos y mucha competitividad que, al final, lleva cuatro de los últimos cinco años terminando con el rey de todo buscando renovar su corona.
La búsqueda por la Decimotercera nos pondrá de frente a uno de los clásicos de la competición que este año ha vuelto con las ganas de reclamar el lugar que le pertenece. El Liverpool es uno de los mas grandes e históricos clubes de Inglaterra y Europa, no sólo por su cosecha de títulos en los años antes de la Premier, sino por un legado impresionante en la competición internacional.
Cuna de grandes jugadores como Kenny Dalglish, Steven Gerrard, Jamie Carragher, nuestro Xabi Alonso, nuestro cap17an Arbeloa, Michael Owen (quien también jugó en el equipo blanco), Robbie Fowler e Ian Rush, por nombrar algunos de los jugadores históricos que alguna vez se pusieran la camisa del cuadro red, esta edición del Liverpool es una que ofrece mucho vertigo, contraataques mas efectivos que los de antaño y la verdadera sensación de peligro en cada ataque.
Mas sin embargo, muy parecido a la versión del Madrid de esta temporada, es un equipo que se ve endeble en su parte baja. En la portería, Loris Karius la gano el pulso a Mignolet a base de buenas paradas, posicionamiento y salida rápida de juego. Ha sido fundamental en cada parte de esta temporada sobre todo con paradas en momentos fundamentales de la serie semifinal contra la Roma.
La defensa es la parte mas débil de este Liverpool pues, al ser un equipo de tanta vocación ofensiva, han tenido que fichar a van Dijk y aprovechar a una joya de la cantera como Alexander-Arnold para poder sopesar la fragilidad defensiva que demuestra. Lovren, a su vez, funge un papel importantísimo en ser, en muchas ocasiones, quien pone ánimo del equipo.
Trent Alexander-Arnold, como anteriormente comentaba, es la mas agradable sorpresa de esta temporada del Liverpool. Un joven que tuvo que salir de la cantera a ocupar un puesto de titular y se ha consolidado conforme pasan los partido a niveles insospechados. Por la otra banda, Andrew Robertson, un joven de 24 años que ya ha sobresalido en partidos importantes durante la temporada pero que la tuvo un tanto difícil en la semifinal como la Roma.

El mediocampo es un área importante pues es la que soporta la posibilidad de que sea un equipo altamente ofensivo. Personalmente, esta ha sido la mejor temporada que le he visto a Jordan Henderson como volante de contención y de salida para el equipo.
Sin embargo, naufraga cuando tiene jugadores que le presionan en dicha salida (como probablemente vaya a hacer Kroos o el mismo Modrić). Wijnaldum y la vuelta de Lallana han sido de las mejores noticias que ha tenido el cuadro rojo luego de la lesión de Emre Can. Emre podrá ser elegible pues parece estar recuperado pero es posible que no sea de la partida.
Adelante, el tridente de moda. Mané, Firmino y el faraon Salah se han encargado de hace trizas de todas las defensas que han logrado enfrentar a base de velocidad, rápidos rompimientos y un siempre importante y estratégico cambio de posiciones en momentos determinados del partido. Y es que este tridente hace las que hiciera la BBC en sus momentos de mejor nivel: pases certeros, velocidad al espacio y todos a poblar el area en la llegada.
Los verdaderos peligros para el Madrid pueden estar en la salida (pues el tridente sabe presionar inteligentemente) y en la velocidad que puedan imprimirle a las bandas del Madrid que, como todos sabemos, tienden a ser muy ofensivas.
La final de Kiev 2018 nos presenta, por primera vez en los últimos 5 años, una de las finales mas comparadas. Dos equipos que gustan de la velocidad, de mantener el balón controlado y, en ocasiones, hasta sufren de los mismos males en defensa.
Debe ser un partido en el que la astucia de los entrenadores saque la partida. En un lado, tenemos a Zidane cuyo mayor mérito durante la temporada ha sido el de poder recuperar al mas alto nivel a Asensio, Lucas y Cristiano luego de una primera vuelta mas que discreta.
Del lado «red», uno de los que considero mínimo top 3 de entrenadores mundiales: Klopp es artifice de un Liverpool como hacia tiempo no veíamos con tanta fuerza y peligro.
Porque no podría haber una mejor final de Champions: El mejor equipo del mundo y bicampeon vs el mejor equipo de esta edicion. La suerte esta echada y, esperamos, que el equipo blanco pueda llevar a la Diosa de la Cibeles una nueva Champions, la 3era consecutiva. A por la Decimotercera…¡¡Pura vida y Hala Madrid!!
Posible XI: Karius; Robertson, Lovren, van Dijk, Alexander-Arnold; Henderson (c), Wijnaldum, Milner; Sané, Firmino, Salah.
Jugadores clave
- Mohamed Salaha: Con 44 goles y 16 asistencias en el curso, Mo Salah ha sido el jugador de moda en Europa gracias a una temporada de ensueño que nos hizo a todos darnos cuenta de que si existen jugadores al nivel de Cristiano. Ataca, defiende, filtra entre lineas y es letal frente al marco. Sin duda, el rival mas difícil que va a tener Navas al frente en toda la temporada
- Roberto Firmino: El Maximo asistente del equipo de Anfield no se queda atrás como uno de los hombres de mas peligro. Pivoteador nato, filtra pases como un 10 y tiene el sacrificio en la cancha que extrañamos de muchos «nueves».
- Jordan Henderson: No es el jugador con mas partidos en la plantilla, no es el jugador con mas goles y tampoco el el de mas asistencias, pero el papel del «Captain Hendo» en este equipo es fundamental. Corta el juego en media cancha como un tal Xabi Alonso solía hacerlo en sus años ingleses. Calidad, elegancia y entrega en cada jugada.
