El Real Madrid enfrenta uno de sus retos más grandes de los últimos años: Sobreponerse a las salidas de Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo. El equipo, de la mano del nuevo entrenador se enfrenta a una transformación profunda, sobre todo en la manera en que atacarán de ahora en adelante.
El primer tema que sale entre los aficionados, es cómo suplir los 45-50 goles que Ronaldo aportaba cada temporada. Ciertamente el mercado no ofrece ninguna solución que iguale por si misma la cuota perdida (Messi aparte, que es inaccesible). Así que la solución bien puede estar en pensar fuera de la caja. Sustituir goles con solidez.

Me explico: El Real Madrid de Ronaldo y Zidane permitió en la pasada liga una cuota de 44 goles en contra. Esto es 1,15 goles encajados por encuentro. O lo que es lo mismo, el Madrid, para aspirar a ganar un partido en esta liga, tuvo que anotar dos goles por juego.
Atlético, Barcelona, Getafe, Valencia y Español tuviero mejores defensivas que Real Madrid. Si yo sólo tengo que hacer un gol para ganar, como fue estadísticamente el caso del Getafe, Barcelona y Atlético (los que encajaron menos de un gol por partido) tengo la victoria infinitamente más cerca. En muchos partidos el aparato defensivo del Madrid (en zona defensiva) constaba de sólo dos o tres jugadores. La solidez defensiva fue siempre el gran debe de Zidane al frente de los blancos.

Nadie va a llegar a hacer 45 goles. Pero si defensivamente Lopetegui logra trasladar la solidez que le implantó a la selección de España, quizá baste y sobre uno que haga 28 goles. Nadie dijo que no se vaya a extrañar a Ronaldo, siempre se le extrañará, pero buscar un sustituto 1 a 1 en productividad a goles, es buscar ballenas en la tina del baño de la casa. La respuesta para mí, está en compensar el resto de variables, en concreto, la defensa. 20 goles menos encajados y 25 goles de quién llegue, dan los 45 goles que no vamos a celebrar de Ronaldo el siguiente año.
