Pogba de nuevo en la agenda de Zidane, según L’Equipe

Uno de los clásicos de estos últimos veranos en lo que rodea a los fichajes estivales del Real Madrid suele tener como protagonista a Paul Pogba, al que prácticamente de forma ininterrumpida vienen situando en el Bernabéu cada verano desde 2018.

Pues bien, el nombre del centrocampista francés del Manchester United vuelve a ponerse encima de la mesa a cuenta de un presunto interés del Real Madrid por hacerse con sus servicios para la próxima temporada.

Así lo ha informado el diario francés L’Equipe, que ha publicado hoy el interés del Real Madrid por el fichaje de Paul Pogba basándose en el hecho de que el jugador galo finalizará su contrato actual el 30 de junio de 2021, de modo que desde el próximo 1 de enero podría negociar libremente su futuro sin que el Manchester United pudiese ver un solo euro de la operación.

Una operación que sería un calco de los fichajes de Courtois y Hazard en 2018 y 2019. Dos jugadores que abandonaron el Chelsea aprovechando que sólo les quedaba un año de contrato y que, ante la amenaza de perder a sus jugadores un año más tarde sin ningún retorno económico, fueron traspasados por su club a un precio sensiblemente menor.

Eduardo Camavinga, el principal perjudicado en caso de un posible fichaje de Pogba por el Real Madrid

En el caso de que el Manchester United se aviniese a negociar, las condiciones no serían pues las que los británicos habrían puesto encima de la mesa en estos últimos años (entre 150 y 180 millones de euros, dependiendo de las fuentes) Más bien todo lo contrario, las informaciones hablarían de un precio entre 70 y 80 millones de euros. Una cantidad, sin duda, más razonable y ajustada al presupuesto del Real Madrid.

Precisamente, este súbito interés por hacerse con Pogba tendría como principal consecuencia el enfriamiento del posible fichaje de otro francés como es Eduardo Camavinga. El jovencísimo centrocampista del Rennes ocupaba un lugar destacado en la agenda del Real Madrid para la próxima temporada.

Sin embargo, lo elevado del precio inicial de su fichaje, cifrado en 80 millones, una cantidad considerada como desmesurada dada la juventud e inexperiencia del jugador, ha hecho que, en caso de igualdad de condiciones, resulte más sensato apostar por el talento consagrado de alguien como Poga antes que por el de un jugador aún por confirmar como Camavinga.

Deja una respuesta