Si hay un jugador que no tiene pelos en la lengua y que nunca se calla lo que piensa, ése es Toni Kroos. De hecho, el jugador alemán mantiene un podcast semanal llamado «Einfach mal luppen» junto a su hermano Félix y en el que suele hablar de distintos temas y donde, generalmente, sus opiniones nunca suelen dejar indiferentes.

En su última edición, Kroos analizó el polémico arbitraje del colegiado valenciano Martínez Munuera, ayudado desde el VAR por González González, en el partdo de Liga entre el Real Madrid y el Sevilla en el que. además de anular un gol a Benzema por un más que estrecho fuera de juego, el primer gol sevillista se produjo tras una falta de Casemiro que no existió.
Por no hablar de la incalificable jugada en la que transformó un penalti a favor del Real Madrid de Bono a Benzema en un penalti a favor del Sevilla por una mano inexistente de Militao en la jugada anterior y que dio lugar al segundo gol del club hispalense.
En definitiva, un cúmulo de circunstancias que impidieron al Real Madrid aprovechar el tropiezo del Atlético de Madrid ya que una victoria de los de Zidane ese partido le habría situado al frente de la clasificación de la Liga, a falta de tan sólo tres jornadas para el final del campeonato.
Por este motivo, Kroos no se ha mordido la lengua en su programa y se despachó a gusto contra el arbitraje. «No suele ocurrir a menudo, pero fue uno de esos días en los que para nada estuve de acuerdo con el árbitro. Cuando tienes la sensación de que estás siendo perjudicado de esta manera, solo puedo decir lo siguiente: no puede ser«, afirmó.
Sobre la jugada de la mano de Militao, que invalidó el claro penalti a Benzema y que supuso que, de un posible 2-1, en un partido que el Real Madrid estaba dominando, se pasó a un 1-2 y a punto estuvo de suponer la derrota de los blancos y firmar el finiquito de sus aspiraciones ligueras.
«Ver la repetición y cómo revocaba el árbitro su decisión, ya que no había señalado mano a priori, supuso influir gravemente en la pelea por la la Liga. Si al final no es suficiente, también será, desde mi punto de vista, por culpa de esta situación. Lo tengo claro. No es que deje un sabor amargo, es que me enfada bastante», agregó Kroos.
Por último, habló de la reacción de su entrenador, Zinedine Zidane, ante el arbitraje. Una reacción sorprendente en el francés, poco dado a criticar a los árbitros, especialmente de forma pública.
«Zizou no suele mojarse con las decisiones arbitrales pero que fuese a hablar con el árbitro al acabar el partido fue una prueba de sentía que le había tomado el pelo y yo también«, aseveró el centrocampista germano, quien además añadió que «se lo dimos a entender de una forma bastante clara. El intentó justificarse pero, en mi opinión, se trata de un fallo en toda regla».
