
Real Madrid 1-0 Sevilla: «Escándalo mayúsculo»
El Real Madrid ha sacado adelante un importante reto ante un Sevilla duro y correoso por la mínima y en los últimos minutos, gracias a un golazo espectacular de Luka Modric que vale tres puntos de oro, en un partido marcado por el arbitraje de Díaz de Mera Escuderos.
El colegiado castellano-manchego fue el protagonista principal de una noche en la que el Real Madrid puso el fútbol, la intensidad y las ganas de ganar y el árbitro, la polémica e incluso la anécdota, ya que se lesionó y tuvo que ser sustituido por el cuarto árbitro, Fernández Buergo.
En un despropósito arbitral constante, Díaz de Mera buscó deliberadamente cómo perjudicar al Real Madrid, amparado en otro viejo conocido del madridismo como es González Fuertes, en esta ocasión desde el VAR. Desquició a los madridistas con su parcialidad y su carencia absoluta de ecuanimidad a la hora de impartir justicia.
Le anuló un gol legal de Lucas Vázquez (que con VAR es aún más grave) en base a una presunta falta de Nacho en el origen de la jugada. Le perdonó la segunda amarilla a Ocampos, al que dejó sin amonestar por un alevoso codazo a Lucas Vázquez al inicio del partido que le dejó el ojo hinchado durante todo el partido, además de dejar sin señalar un claro penalti a Rüdiger por agarrón en el área, por no hablar de la desigual apreciación en los contactos.
Cómo sería la cosa que dos tipos aparentemente calmados y que no se suelen soliviantar en estos casos como Kroos y Ancelotti fueron amonestados por protestar airadamente dos decisiones de las muchas que tomó, equivocadamente dicho sea de paso.
«Festival» arbitral y dominio madridista en la primera mitad
En lo futbolístico pronto se pudo ver a un equipo, el Sevilla, que vino a poner el autobús, con tres líneas muy juntas, con los 11 jugadores en su campo, intentando cerrar todos los espacios, y otro que se fue a por el partido desde el minuto 1,
Con un equipo lleno de bajas (hasta siete nada menos) Ancelotti articuló el mejor «once» posible con Lunin bajo palos, Lucas Vázquez y Mendy por las bandas, Nacho y Rüdiger -que volvía de su lesión- en defensa. En el centro estaban Kroos, Tchouameni y Valverde, mientras que Brahim en lugar de Bellingham con libertad de movimientos, Rodrygo y Vinicius conformaban el ataque madridista.
El Real Madrid se fue rápidamente a por el partido ante un Sevilla agazapado en bloque bajo atrás, esperando que Ocampos o En-Nesyri tuviesen la posibilidad de cazar alguna contra. Pero el equipo blanco se tomó muy en serio este partido y lo intentó liquidar por la vía rápida.
Así, a los nueve minutos, Nacho se adelantó a En-Nesyri en la zona medular, pegado a la cal de la banda izquierda. El canterano le cedió el balón a Vinicius que, en una maniobra muy inteligente, asistió a la otra banda aprovechando la entrada completamente solo de Lucas Vázquez. El de Curtis se acomodó el balón y batió al meta sevillista.

Sin embargo, González Fuertes llamó desde el VAR para avisar de una posible falta de Nacho al jugador marroquí en el origen de la jugada en lo que parecía más una maniobra tendente a encontrar algún motivo para anular el gol que para analizar una falta que, para más inri, venía precedida de un codazo inicial de En-Nesyri sobre Nacho.
El caso es que por una cosa u otra, tras varios minutos de deliberación y con Díaz de Mera acudiendo al monitor, el colegiado optó por lo más sencillo que era anular el gol y quitarse de problemas esta semana y no pasar el calvario que, por ejemplo, pasó Hernández Hernández en el partido del Real Madrid-Almería.
Pues bien, lejos de venirse abajo, el Real Madrid siguió insistiéndolo aunque sin generar demasiado peligro, con constantes intentos de incursión por la banda por parte de Vinicius y Rodrygo, acompañados en alguna ocasión por un intermitente Brahim, pero sin éxito.
Fue precisamente Vinicius, a la media hora de partido, el que primero lo intentó con un disparo lejano que buscaba la rosca, pegado al palo izquierdo de Nyland pero que se perdió por poco. Brahim, minutos más tarde, se inventó una gran jugada que acabó con un pase a Tchouameni en el área, cuyo disparo se estrelló en el lateral de la red tras tocar en Sow.

La primera mitad, en la que prácticamente no hubo noticias del Sevilla en cuanto a acercamientos al área de Lunin, acabó con un espectacular zambombazo de Fede Valverde desde la frontal, que obligó a Nyland a lucirse con un gran parada.
Lesión del árbitro y gol de Modric en una buena segunda parte
Pudo adelantarse el Real Madrid nada más dar comienzo la reanudación, cuando un remate de Valverde tras una gran internada de Brahim por la derecha se estrelló en la base del palo izquierdo de la portería sevillista.
Replicó inmediatamente el Sevilla con la que fue la primera -y la única- ocasión de todo el partido, con una buena incursión de Ocampos por la banda derecha madridista que finalizó el joven Isaac con un gran remate de primeras que despejó Lunin con la pierna.
Un mero espejismo porque el Sevilla ya no volvió a generar problemas y, a partir de ahí, se desató el Real Madrid, que omenzó a asediar la portería sevillista, especialmente en las botas de Vinicius que, con sendos disparos casi consecutivos en los minutos 54 y 56, amenazó seriamente la meta de Nyland. especialmente en el primero de ellos, al que respondió con una excelnte intervención.

La nota anecdótica se produjo en el minuto 60 cuando el colegiado se lesionó en un gemelo y fue sustituido por el cuarto árbitro unos minutos más tarde. Casi los mismos que tardó en saltar a l campo Luka Modric en un valiente cambio por Nacho.
La entrada del croata fue un soplo de aire fresco. Ayudó en la presión, conectó de inmediato con el ataque y encima, para colmo, llegados al minuto 80, le dio el triunfo al Real Madrid con un soberbio golazo.
La jugada comenzó con un balón al corazón del área sevillista por parte de Valverde que despejó Badé. El rechace le cayó a Modric, que se acomodó el balón y desde la frontal conectó un latigazo al que no pudo llegar Nyland y, tras golpear ligeramente en el palo, se coló como un rayo en la portería del Sevilla.
Una jugada protestada por los sevillistas y el antimadridismo en general porque alguns entendieron que Rüdiger, que estaba en ese momento en posiciones atacantes y ligeramente adelantado, podía estar en fuera de juego posicional. Sin embargo, las imágenes demostraron que el alemán, pese a estar efectivamente en posición ilegal, no sólo no hace por ir a por la pelota sino que, inteligentemente, Rüdiger se aleja de la zona de influencia de la jugada para no interferir en la misma.
A partir de ahí el Sevilla intentó dar un paso hacia delante pero era ya demasiado tarde. En los últimos minutos entraron Ceballos por Brahim y Alvaro Rodríguez por Rodrygo y, tras casi siete minutos de prolongación, el árbitro suplente (bastante más valiente que el titfular) decretó el final del partido.
Ficha técnica del partido
Real Madrid: Lunin; Lucas, Rüdiger, Nacho (Modric, min.74), Mendy; Tchouaméni, Kroos, Valverde, Brahim (Ceballos, min.90); Vinicius y Rodrygo (Álvaro, min.94).
Sevilla: Nyland; Navas (Junalu,’75), Badé, Sergio Ramos, Kike Salas (Nianzou, min.91), Ocampos (Januzaj, ’91); Sow, Soumaré, Óliver Torres (Alejo Véliz, ’75); Isaac Romero (Suso, ’75) y En-Nesyri.
Arbitro: Díaz de Mera Escuderos (C.Castellano-manchego). Amonestó a Ancelotti y Kroos por el Real Madrid. Por el Sevilla vieron tarjeta Ocampos. Nianzou y Sow.
