La Federación Puertorriqueña de Baloncesto ha anunciado el fallecimiento a los 62 años del mítico José «Piculín» Ortiz, ex-jugador entre otros del Real Madrid, víctima de un cáncer de colon.

El extraordinario pivot centroamericano estaba considerado como uno de los deportistas más emblemáticos del país, gracias entre otras cosas a su enorme proyección internacional, que le llevaron a jugar, además de en la NBA, en grandes equipos europeos como el Real Madrid, el Barça y, especialmente, en el CAI Zaragoza.
En 2019, cuatro años antes de anunciar que sufría cáncer, su estrella volvió a brillar cuando fue seleccionado para el Hall of Fame de la FIBA.
Un trotamundos: De España a la NBA y de vuelta a nuestro país
Tras dos años en la NCAA en la Universidad de Oregon State y, a pesar de haber sido elegido en el drat de 1987 por Utah Jazz, «Piculín» Ortiz eligió iniciar su carrera profesional en Europa, fichando por el CAI Zaragoza, formando equipo junto a los hermanos Arcega y Zapata.
Su magnífica etapa en la capital aragonesa durante la temporada 1987/1988 le permitió dar el salto a la NBA para fichar por los Utah Jazz, que habían vuelto a la carga con su incorporación.
Ahí estuvo durante dos temporadas, aunque con desigual fortuna. La mejor fue, sin duda, la primera, en la que disputó 51 partidos, promediando 2,8 puntos y 1,1 rebotes por encuentro. En su segundo año en los Jazz las cosas no le fueron tan bien. Apenas jugó 13 encuentros, en los que promedió 2,9 puntos y 1,1 rebotes por partido, antes de ser cortado en febrero de 1990.
Fue entonces cuando el Real Madrid puso sus ojos en él y lo fichó como una de las piedras angulares del proyecto de la temporada 1990/1991. Sin embargo, tuvo que bregar con una temporada aciaga para los blancos que, entre otras desgracias, sufrieron la trágica muerte de su entrenador Nacho Pinedo tras sufrir un infarto en el banquillo durante la ida de la final de la Copa Korac ante el Clear Cantú y que aún no había podido superar el fallecimiento de Fernando Martín apenas un año y medio antes y cuyo recuerdo seguía todavía muy presente en la afición.
Aun así, sus números fueron más que interesantes en la única campaña que vistió de blanco. Jugó un total de 21 encuentros, en los que dejó unos nada despreciables 17,3 puntos, 7,1 rebotes y 1,6 tapones por partido.
De ahí se marchó de inmediato al FC Barcelona, que le asestó un duro golpe al Real Madrid arrebatándole a uno de sus mejores jugadores. Con los azulgranas logró sus mejores triunfos, ya que se hizo con una Liga ACB y fue finalista de la Copa de Europa.
Permaneció durante dos temporadas en el Barça antes de fichar en la 1992/1993 por el Festina Andorra. Con el joven equipo andorrano volvió a brillar, con unos interesantes promedios de 15.6 puntos y 8.9 rebotes, siendo uno de los mejores pívots de la ACB en dicha temporada.
De ahí fichó un año más tarde por el Unicaja, en la que firmó unos nada desdeñables 15 puntos y 8 rebotes, antes de coger las maletas y abandonar nuestro país rumbo a Grecia.

Cuatro años en Grecia y vuelta a Puerto Rico
Como buen trotamundos que fue, estuvo cuatro temporadas en cuatro equipos diferentes en el basket heleno, desde que fichó en la temporada 1994/1995 por el Larissa hasta su última experiencia en la 1996/1997 en el PAOK de Salónica. Entre medias militó en el Iraklis de Creta y en el Aris.
En 1997 volvió a su país para jugar en los Guaiqueríes de Margarita, donde sólo jugó una campaña. En 1998 fichó por los Cangrejeros de Santurce. Ahí permaneció hasta 2005 y con los que ganó cinco Ligas. En 2005 anunció su fichaje por los Capitanes de Arecibo y justo un año después, anunció su retirada del baloncesto con 42 años.
Un mito en la selección de Puerto Rico
Considerado como el mejor y más importante jugador de su país, «Piculín» Ortiz tiene una dilatada y exitosísma carrera internacional defendiendo a Puerto Rico, al que llevó a cotas inéditas en la historia del baloncesto de su país.
Debutó en los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983 y muy pronto se convirtió en su principal figura. Lideró a su equipo en 1991 para ganar el oro en los Juegos Panamericanos de La Habana en 1991, aunque también consiguió otros importantes hitos históricos.
Logró una medalla de bronce en los Panamericanos de Indianápolis 1987 y alcanzó la cuarta plaza en el Mundial de Argentina 1990, el mejor resultado de Puerto Rico hasta la fecha en unos campeonatos mundiales.
Además, Ortiz participó en cuatro Juegos Olímpicos consecutivos: Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004. En este torneo participó en la histórica victoria sobre Estados Unidos y a cuya finalización anunció su retirada del combinado nacional.
Una «agitada» vida personal tras su retirada
Tras su retirada, su vida dio varios giros de guión que le llevaron a regentar un par de restaurantes, uno de los cuales quebró en 2003 y otro, desde 2018 que aún sigue abierto.
También tuvo una breve experiencia en la política como aspirante a Senador nacional en 2008 por el Partido Popular Democrático (PPD) pero finalmente no salió elegido, para acabar con serios problemas personales en la década de 2010.
En 2011 fue detenido y juzgado por consumo y posesión de más de 200 plantas de marihuana, valoradas en cerca de 150.000 dólares (104.000 euros) y también le fue incautadas diversa munición. Evitó la cárcel pero acabó en un centro de rehabilitación para drogadictos.
Por último, en 2019 volvió al calabozo tras la denuncia de un joven al que agredió y apuntó con un arma en las puertas de su restaurante, aunque Ortiz volvió a eludir la cárcel, tras el pago de una fianza de 5.000 dólares.
Comunicado del Real Madrid
Nada más conocerse su fallecimiento, el Real Madrid ha hecho público un comunicado ofreciendo sus condolencias y recordando al puertorriqueño, a pesar de que sólo militó una temporada en el club blanco.
El Real Madrid C. F., su presidente y su Junta Directiva lamentan profundamente el fallecimiento de Piculín Ortiz, jugador de nuestro equipo de baloncesto durante la temporada 1989-1990.
El Real Madrid quiere expresar sus condolencias y su cariño a su familia y seres queridos, a sus compañeros y a todos sus clubes.
Piculín Ortiz, leyenda del baloncesto que disputó con la selección de Puerto Rico cuatro Juegos Olímpicos, ha fallecido a los 62 años de edad. Descanse en paz.
