El Real Madrid está acabando la temporada de la peor forma posible, y no ya por la ausencia de títulos y la mala imagen ofrecida por el equipo, cambio de entrenador incluido, sino por la actitud de algunos de sus futbolistas, que han culminado con un episodio bochornoso, fiel reflejo del auténtico descalzaperros que se está viviendo a día de hoy en el club.

A las polémicas minivacaciones de Mbappé con Ester Expósito por tierras italianas la semana pasada, mientras se recuperaba de su lesión y cuyas imágenes provocaron una gran controversia, hay que sumarle lo vivido ahora con Aurelien Tchouameni y Fede Valverde.
Según informó Marca, ayer miércoles hubo más que palabras durante el entrenamiento entre ambos jugadores. Pues bien, en el entrenamiento de este jueves ambos jugadores volvieron a las andadas.
Al parecer y, según informa el citado diario madrileño, al iniciarse el entrenamiento por la mañana, Tchouameni intentó hacer las paces con el uruguayo quien, no sólo sólo no aceptó sino que volvió a protagonizar varias entradas muy duras sobre el francés que a punto estuvieron de provocar una lesión.
La tensión fue en aumento y, al acabar el entrenamiento, Tchouameni le recriminó a Valverde su actitud y, siempre en palabras de Juan Ignacio García-Ochoa, el periodista que firmó la noticia, ya en el vestuario, la cosa acabó en una ensalada de golpes, Valverde se resbaló y se golpeó en la cabeza con una mesa, inconsciente y con una brecha.
Al final, el uruguayo terminó en el centro médico del club donde se le diagnosticó un fuerte traumatismo craneoencefálico y se marchó a su domicilio donde deberá guardar reposo.
El incidente, al que fue ajeno en principio Arbeloa (quien sí estuvo con Valverde en el centro médico de Valverde) ya que se viste en otro vestuario, provocó una reunión urgente con José Angel Sánchez, el capitán Dani Carvajal y testigos de lo ocurrido y la apertura de un expediente disciplinario por parte del club a ambos protagonistas del incidente, tal y como conformó el propio club horas después en un comunicado oficial.
Un expediente incoado por el Real Madrid y cuya resolución, que dependiendo de cómo se catalogue por el órgano de garantías del club y tras audiencia a ambos jugadores, podría acabar incluso con la suspensión de tres partidos hasta incluso el despido disciplinario.
Por tanto, ahora la pelota está en el tejado del club, que deberá manejar una situación que, entre la imprudencia y la mala cabeza de unos y las filtraciones desde dentro del vestuario, han ensuciado la imagen del club, ya de por sí deterioriada por los malos resultados y algunas cuestiones extradeportivas vividas a lo largo de esta infausta temporada.
Fede Valverde niega los hechos
A última hora de la noche, uno de los protagonistas del incidente, Fede Valverde, publicó un comunicado en su cuenta oficial de Instagram, en el que, además de pedir disculpas, trata de aclarar varios puntos sobre lo ocurrido, fruto según el charrúa de «el cansancio y la frustración».
El primero y más importante, que admite que hubo una fuerte discusión con «un compañero», al que no cita por su nombre, pero desmiente categóricamente que hubiese una pelea a golpes con él.
De hecho, el uruguayo afirma que «en ningún momento mi compañero me ha pegado y yo tampoco lo he hecho» y, más adelante, en otro párrafo del largo comunicado habla nuevamente de «discutir con un compañero»
En segundo lugar, hace referencia expresa a la existencia de un «topo» en el vestuario, que no tardó nada en ir corriendo y filtrar de forma exagerada el incidente a la prensa un incidente como tantos de los que hay en un equipo de fútbol, lo que hace pensar que van a buscar de quién se trata, aunque no hay que correr mucho para pensar quién pudo ser.
Por último, confirma que se dio un fuerte golpe en la cabeza, pero de forma accidental y que tuvo que ser trasladado al centro médico de Valdebebas para ser atendido.

